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miércoles, 2 de septiembre de 2026

Sudamérica: ¿Carrera armamentista o desarrollo naval?

¿CARRERA ARMAMENTISTA O AUTONOMÍA ESTRATÉGICA? EL IMPACTO ESTRATÉGICO DE LA RENOVACIÓN DEL PODER NAVAL EN SUDAMÉRICA


Por:   Domingo SILVA Cancino[1]

Christian BARCLAY Venegas[2]

En las últimas décadas, el panorama de la seguridad marítima en el Hemisferio Occidental ha estado dominado por la necesidad de contrarrestar amenazas trasnacionales asimétricas, así como proteger las extensas líneas de comunicación marítima (SLOC[3]).  Sin embargo, el escenario geopolítico global, el estado operativo de las flotas de las principales armadas de Sudamérica, así como las demandas de soberanía económica y desarrollo industrial, están impulsando (en algunos casos nuevamente[4]) un cambio de paradigma en el equipamiento naval sudamericano. Países como Brasil, Chile, Colombia y Perú no solo están renovando sus buques de combate de superficie de primera línea (así como otras naves de apoyo), sino que están redefiniendo la relación con la base industrial de defensa global, mediante la construcción conjunta y la transferencia de tecnología.

Este fenómeno no constituye una carrera armamentista tradicional, sino un esfuerzo por alcanzar una autonomía estratégica relativa, así como satisfacer las necesidades de las armadas de estos países de contar con fuerzas navales actualizadas en lo material (incluyendo sus sensores, equipos de guerra electrónica y sistemas de armas). Al analizar de manera comparativa los programas de renovación naval de estos países, queda en evidencia que el equilibrio geopolítico regional está virando hacia la construcción de capacidades navales con participación de las industrias locales, con miras a establecer proyecciones de poder naval con tecnología de última generación.  El impacto de este resurgimiento no está únicamente limitado al contexto local,  sino que participa de una dinámica de realineamiento político-estratégico en la región con el actual gobierno de los Estados Unidos[5], aportando un nuevo impulso a esquemas de seguridad y defensa cooperativas en todo el Hemisferio.

El mar, como uno de los dominios estratégicos en el campo militar, es el andamiaje invisible pero fundamental sobre el cual se sostiene el desarrollo económico del Hemisferio. A través de las referidas líneas de comunicación marítimas se ejecuta el comercio internacional, indispensable para las economías de dichos países.  Sin embargo, la obsolescencia de las flotas de combate de las principales economías sudamericanas (en algunos casos, suponiendo ya un severo recorte en la disponibilidad y eficacia de los medios que componen las mismas), plantea una limitación inaceptable a la posibilidad de establecer soberanía en los vastos espacios oceánicos.

Para tener una idea de la extensión de tales espacios, debemos indicar que el espacio oceánico que circunda el continente sudamericano se calcula, en términos gruesos (tomando en cuenta el Océano Pacífico Sur, el Atlántico Sur y el Mar Caribe) en más de 120 millones de km².  A continuación, desglosaremos las áreas marítimas bajo responsabilidad de los países objeto del presente análisis, incluyendo sus respectivos dominios marítimos[6] y áreas de responsabilidad para seguridad en el mar:

PaísBrasilColombiaPerúChile
Dominio marítimo y Áreas de Responsabilidad (km²)3´600,000 – Dominio Marítimo / ZEE 200 mn589,360 – Mar Caribe626,540 – Mar de Grau (extensión original)3´648,532 (ZEE – Convención del Mar ONU)
950,000 – 2´100,000 (según propuestas de extensión del zócalo continental – Convención del Mar ONU)339,300 – Océano Pacífico50,284 (por fallo delimitación marítima – Corte Internacional de La Haya 2014)851,468 – Extensión zócalo continental
4´500,000 – 5´700,000 – Dominio Marítimo Total928,660 – Dominio Marítimo Total676,824 – Dominio Marítimo Total4´500,000  Dominio Marítimo Total
14´200,000 – NAVAREA VDebido a su acceso bioceánico. Colombia forma parte de la NAVAREA IV (Mar Caribe) y XII (Océano Pacífico), pero no tiene área asignada, porque actúa como Coordinador Nacional con Estados Unidos, sea con la Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial y la Guardia Costera de Estados Unidos, y tienen solo la responsabilidad de colectar, generar y difundir Información de Seguridad Marítima (MSI)6´290,000 – NAVAREA XVI26´400,000 – NAVAREA XV
Total: 18´700,000 – 19´900,000Total: 928,660Total: 6´966,824Total: 30´900,000

Estos espacios marítimos no solo son escenario de las líneas de comunicación marítimas, sino también – lamentablemente – de problemas de seguridad para las naciones del Hemisferio, entre las que las actividades de tráfico ilícito (de drogas y personas), así como piratería y la explotación indiscriminada e irresponsable de recursos hidrobiológicos, perpetrada por flotas extranjeras (siendo mayormente chinas en el Hemisferio Sur), constituyen brechas de seguridad que no pueden ser respondidas con unidades obsolescentes en sus sensores, sistemas de armas y cascos A partir de esa realidad, surge la necesidad de invertir en plataformas que puedan hacer frente a eventuales adversarios con diversa capacidad combativa (desde amenazas asimétricas – piratas, narcotraficantes o contrabandistas – hasta fuerzas navales que respondan a intereses en conflicto con alguna de las naciones bajo examen).

¿NO SE EXAGERA INVIRTIENDO EN PLATAFORMAS DE COMBATE MULTIRROL?

En esta materia no han faltado voces que cuestionan la pertinencia en la inversión de este tipo de capacidades, argumentando que, dado que las amenazas más probables en los dominios marítimos del Hemisferio Occidental vienen siendo de naturaleza asimétrica (narco submarinos, pesqueros que depredan recursos hidrobiológicos, piratería y trata de personas), debería ser suficiente, en razón de menores costos de adquisición, operación y mantenimiento,  invertir en patrulleras oceánicos de altura (OPV[7]), lanchas rápidas de interceptación y aviones de patrulla marítima (MPA). La pregunta que usualmente se hace es la siguiente: ¿para qué destinar mayores recursos en fragatas polivalentes si solo se van a perseguir lanchas de narcotraficantes o de piratas y pesqueros?

La respuesta a dicha pregunta abarca tres aspectos estratégicos, a saber:

1)  La polivalencia (“quien puede lo más, puede lo menos”). Una OPV, aun cuando tenga sistemas endurecidos para su despliegue por periodos extendidos en la mar, no pasa de ser un buque construido con estándar comercial y dotado de armamento ligero. En ese sentido, en un entorno de combate de alta intensidad, su supervivencia es cuestionable, por cuanto carece de capacidad de absorber castigo, redundancia en equipos, sistemas de control de daños de estándar militar y sistemas de protección activa, incluyendo defensas de punto, señuelos y medios de guerra electrónica . Por el contrario, una fragata polivalente posee la flexibilidad de cumplir tareas en entornos de baja intensidad (p. ej. realizar una interdicción a un buque pesquero, o interceptar y neutralizar una lancha con narcóticos usando sea sus cañones ligeros o su helicóptero embarcado), así como mantener la capacidad de disuasión convencional frente a amenazas de fuerzas estatales. Una OPV no tiene capacidad de escalar en su respuesta en caso el conflicto se agrave.

2)  La disuasión por parte de potencias extrahemisféricas. La depredación de recursos en el mar (especialmente en el Pacífico Sur y el Atlántico Sur) no proviene de flotas pesqueras artesanales, sino de masivas flotas pesqueras trasnacionales, que operan en los límites de las 200 millas náuticas y que cuentan, muchas veces, con el respaldo de escoltas. Una OPV no podría hacer frente de manera efectiva a esta amenaza, mientras que una fragata equipada con radares de largo alcance, misiles de última generación y otros equipos militares altera la percepción y el cálculo de riesgo de cualquier actor estatal – o paraestatal – que pretenda desafiar la soberanía o los derechos económicos de la nación ribereña.

3)  El seguro de vida de la soberanía (las amenazas de mañana se previenen hoy). La construcción de una flota de combate de superficie es un proceso complejo, que toma años, y que está destinada a servir en una armada por un período de hasta 4 décadas. Y aunque el panorama actual muestre la presencia de solo amenazas asimétricas, esto está cambiando a uno de competencia entre grandes potencias (Estados Unidos y China, principalmente). Las líneas de comunicación marítimas (SLOC), de particular importancia para la supervivencia y prosperidad económica regional, podrían verse amenazadas por bloqueos, disputas estatales o conflictos globales. Si un país renuncia a sus escoltas de primera línea (fragatas) y reduce su Marina a una fuerza guardacostas, queda indefensa ante cualquier cambio abrupto en el equilibrio de poder mundial, perdiendo su autonomía estratégica – situación difícil de revertir en poco tiempo.

EL VIRAJE ESTRATÉGICO: DE LA DEPENDENCIA DEL MERCADO EXTRANJERO AL RENOVADO IMPULSO A LA INDUSTRIA NAVAL HACIA MAYORES DESARROLLOS DE TECNOLOGÍA CON PARTICIPACIÓN LOCAL

Históricamente, las principales armadas sudamericanas han dependido de astilleros extranjeros o unidades de segunda mano desprogramadas de armadas de países amigos y aliados para satisfacer las necesidades de sus respectivas flotas de superficie, con excepciones puntuales de transferencia tecnológica que permitieron a sus industrias locales participar de la construcción parcial de algunos de estos buques. Ejemplos de lo anterior incluyen unidades de la clase Niterói de la Marinha do Brasil[8], uno de los dos destructores Type 42 (o clase Sheffield) de la Armada Argentina[9] (ambos ya dados de baja) y dos de las cuatro fragatas clase Lupo (designadas localmente como clase Carvajal)construidas para la Marina de Guerra del Perú[10].

En la actualidad, sin embargo, el grueso de estas flotas sigue estando comprendido mayormente por combatientes de superficie adquiridos en el mercado extranjero, resumiéndose las unidades activas a continuación.

 BrasilColombiaPerúChile
ClaseNiteróiAlmirante PadillaLupo / CarvajalType 22 (Boxer) Type 23 (Duke) Adelaide M (Karel Doorman)
País de origenReino Unido / BrasilAlemaniaItalia / PerúReino Unido Australia Países Bajos
BuquesF-41 Defensora   F-42 Constituição   F-43 Liberal   F-44 Independência   F-45 União   U-27 BrasilFM-51 Almirante Padilla   FM-52 Caldas   FM-53 Antioquia   FM-54 Independiente    FM-53 Almirante Grau   FM-54 Mariátegui   FM-55 Aguirre   FM-56 Palacios   FM-57 Bolognesi   FM-58 Quiñones  FF-19 Almirante Williams   FF-05 Almirante Cochrane   FF-07 Almirante Lynch   FF-08 Almirante Condell   FFG-14 Almirante Latorre   FFG-11 Capitán Prat   FF-15 Almirante Blanco Encalada   FF-18 Almirante Riveros
 ArgentinaEcuadorVenezuela
ClaseMEKO 360Type 12I (Leander)Lupo
País de origenAlemaniaReino Unido, a través de ChileItalia
BuquesD-10 Almirante Brown   D-11 La Argentina   D-13 SarandíFM-01 Presidente Alfaro   FM-02 Morán ValverdeF-22 Almirante Brión

Estas unidades, en variopintos estados de alistamiento y modernización, enfrentan desafíos comunes de obsolescencia técnica y logística, lo que ha impulsado a sus armadas a emprender ambiciosos programas de construcción naval, enfatizando un nivel de participación sin precedentes de sus respectivas industrias nacionales, buscando para ello socios estratégicos líderes en la industria dispuestos a desarrollar alianzas de cooperación a largo plazo que permitan grados relevantes de transferencia de conocimientos y oportunidades de desarrollo tecnológico, en lugar de los tradicionales esquemas proveedor-cliente del pasado.

UNA VISIÓN DE LOS PROGRAMAS DE CONSTRUCCIÓN NAVAL EN LATINOAMÉRICA: UNA COMPARACIÓN TÉCNICA

Es importante mostrar los detalles conocidos hasta el momento de los proyectos de renovación naval correspondientes a las principales unidades de superficie de las armadas objeto del presente análisis. A continuación, presentamos una comparación técnica de las unidades elegidas (tener en cuenta que, en el caso de Chile, se ha considerado la propuesta que más se ha venido mencionando como la elección para la futura flota de combate de la armada de dicho país, dado que aún no se ha llegado a una determinación oficial):

 Clase Tamandaré (MEKO A100)PES (Damen 10714CO)HDF-3600Arrowhead 140
PaísBrasilColombiaPerúChile (no confirmado)
Unidades proyectadas4-8568
Astillero asociadoTyssenKrupp Marine Systems (Alemania)Damen Shipyards (Países Bajos)HD Hyundai Heavy Industries (Corea del Sur)Babcock International (Reino Unido)
Características generales / prestaciones
Eslora107.2 m107.5 m 127.0 m138.7 a 140.0 m
Manga16.0 m14.0 a 14.2 m14.9 m19.8 m 
Puntal 5.2 m 3.9 m4.15 m4.8 m 
Desplazamiento (ton.)3,5002,600 – 2,8003,400 – 3,8005,700 – 7,000
Configuración propulsiónCODAD (4 X MAN V12 28/33D)CODAD o CODLODCODADCODAD (4 x MTU 20V 800 M71) o también CODLOD a requerimiento del comprador
Velocidad máxima (nudos)25.526.527.028.0
Velocidad de crucero (nudos) / Alcance (mn)14.0 / 5,50015.0 / 5,00015.0 / 6,00015.0 / 7,500
Sensores / Sistema de gestión de combate (CMS)
CMSAtech Atlas ANCS (Brasil)SAAB 9LVLIG Nex1 NCS (Naval Combat System)Thales Tacticos
Radar principalHensoldt TRS-4D AESA banda CSAAB Sea Giraffe 4A AESA banda SAESA en 4 planos banda XThales NS110 3D E/F o Thales Sea Master 400 AESA en 4 planos
Radares de control de tiroThales STIR 1.2SAAB Ceros 200 Tracker Radar / OptronicoTracker dual electroóptico (EOTS)Thales Mirador Mk2 Sistema optrónico
Sistemas de guerra electrónica (MAGE)Omnisys MAGEINDRA Rigel o SAAB RESM (probable)LIG Nex1 Suite guerra electrónicaThales Vigile D
Sonar de casco / sonar remolcado (o VDS)Atlas Elektronik ASWO 713 (casco), con posibilidad de colocar VDSThales Kingklip Mk2 (casco) + CAPTAS 2 (VDS)Sonar de casco High Performance + TASS (sonar remolcado)Thales CAPTAS 4 (probable)
Armamento del buque
Cañon principalOto Melara Super Rapids 76/62 mm.Oto Melara Super Rapids 76/62 mm.Oto Melara Super Rapids 76/62 mm. o Mk 45 127/54 mm.Bofors Mk110 57 mm. o Mk 45
VLS12 celdas para misiles MBDA Sea Ceptor (CAMM)12 – 16 misiles (confirmado)24 misiles Barak 8 (confirmado)12 – 32 celdas (confirmado)
Misiles antisuperficieHasta 8 misiles MANSUP (SIATT – EDGE, Brasil – EAU)No se confirma aún, pero muy probablemente los SSM-700K Haeseong8 x misiles Gabriel V (Israel)Entre 8 – 16 misiles NSM
Defensa antiaéreaRheinmetall Sea Snake 30 mm.Sistema de 30 – 40 mm automatizado remotoLa defensa antiaérea está colocada en el VLS2 x Bofors Mk 4 40mm. (configuración Type 31 inglesa)
Estaciones de armas remota (guerra asimétrica)2 x 12.7 mm. FN Herstal Sea Defender (confirmado) / Alternativa: Safran PASEO XLRProbable: 2 x Rafael Typhoon 25 mm o Miny Typhoon 12.7 mm (de inventario de la ARC)Probable: 2 x Hanwha / LIG Nex1 12.7 o 30 mm.Confirmado: 2 x MSI-DS Defence Systems DS30M o sistema automatizado 12.7 mm minguns
Torpedos2 x lanzadores triples Mk 542 x lanzadores dobles / triples Mk 542 x lanzadores triples Mk 54Confirmado: provisiones estructurales basados en diseño de cascos ingleses
Señuelos
 Terma C-GuardTerma C-Guard o Sylena LacroixProbable: integración del Terma C-Guard con el CMS de LIG Nex1Terma C-Guard
Componente aéreo embarcado
HelicópteroHangar para S-70B Seahawk / H225MHangar para helicóptero naval hasta 10 toneladasHangar para helicóptero naval hasta 10 toneladasHangar para helicóptero naval hasta 15 toneladas (AW101 Merlin)
DronesConfirmado: soporte integrado para drones Insitu Scan EagleProbable: Provisión para almacenamiento/operación de drones tácticos de despegue vertical (VTOL)Probable: Sistema interfase multimisión de cubierta de vuelo para VTOL para reconocimientoConfirmado: Sistema integrado de control de cubierta de vuelo para drones alas rotatorias

A partir de lo que mostrado en el cuadro comparativo adjunto, alcanzamos las siguientes apreciaciones respecto de cada plataforma:

  • Clase Tamandaré (Brasil): Basada en el diseño alemán MEKO A100, la filosofía de la Marinha do Brasil (MB) se enfoca en una fragata compacta y robusta, de 107.2 m de eslora y 3,500 toneladas de desplazamiento, optimizada para patrullas de larga distancia para la protección de su vasta Amazonia Azul; con una propulsión netamente diésel (CODAD), prioriza una autonomía de hasta 5,500 millas náuticas a velocidad de crucero. Esta plataforma incorpora tecnología local en sus sistema de gestión de combate (Atech Atlas ANCS) y en su armamento antisuperficie (misiles MANSUP), combinada con tecnología europea en lo relacionado a su sensor principal (Hensoldt TRS-4D) y su capacidad de defensa antiaérea (hasta 12 misiles Sea Ceptor). Se prevé la provisión presupuestal necesaria para la construcción de hasta 8 unidades.
  • PES (Plataforma Estratégica de Superficie – Colombia): Sobre la base del probado diseño holandés 10714CO de Damen, la Armada de la República de Colombia(ARC) busca reemplazar sus unidades de superficie actuales con una plataforma de casi la misma eslora que la plataforma elegida por Brasil, pero con menor desplazamiento y una autonomía ligeramente menor, optimizada para las demandas operacionales de dicha fuerza en su entorno oceánico dual (Océano Pacífico y Mar Caribe); con una propulsión todavía en definición entre una propulsión más sostenible y relativamente sencilla (CODAD) y otra más enfocada en combate antisubmarino (CODLOD). En cuanto a sensores, la ARC apuesta por soluciones por parte de Suecia (con sistemas de gestión de combate SAAB 9LV, acoplado a un radar principal Sea Giraffe 4A AESA), así como soluciones surcoreanas (probablemente los misiles superficie-aire y los SSM-700K Haeseong antisuperficie), y se prevé que construyan 5 unidades en el astillero COTECMAR, conforme se establezcan los planes presupuestarios plurianuales.
  • HDF-3600 (Perú): Luego de varias décadas, Perú vuelve a la fabricación de buques de combate a través del astillero nacional SIMA (Servicios Industriales de la Marina). Basada inicialmente en el diseño de laHDF-3200 como las adquiridas por la armada de Filipinas[11], la variante para la Marina de Guerra del Perú (MGP) ha sido modificada a fin de obtener mayor espacio para una mejorada capacidad antiaérea (incorpora un sistema de lanzamiento vertical de 24 celdas) y una mayor autonomía (la segunda mayor de las 4 examinadas en el presente análisis); al igual que en el caso de la plataforma colombiana, la configuración de propulsión es CODAD, faltando definir que motores van a llevar dichas unidades, con una velocidad máxima de 27 nudos. Las soluciones tecnológicas para el sistema de gestión de combate (CMS) y guerra electrónica se basarían en un proveedor surcoreano (LIG Nex1), mientras que posiblemente los misiles antisuperficie y antiaéreos provengan de Israel. Perú contempla en sus planes construir hasta 6 unidades de este tipo, para reemplazar a sus obsolescentes plataformas Lupo.
  • Arrowhead 140 (Chile): Este diseño de Babcock (Reino Unido), adoptado por la Royal Navy como Type 31, es la plataforma de la cual más se ha hablado como la principal opción para renovar la fuerza de superficie de la Armada de Chile (ACh)[12], configurada para cubrir las necesidades operacionales de dicha fuerza (extensos patrullajes en su vasta área de dominio y responsabilidad marítima, así como las exigencias planteada por las condiciones extremas de los espacios marítimos australes, y su proyección al continente antártico). De las plataformas examinadas, es la que ostenta la mayor eslora y desplazamiento, así como autonomía (hasta 7,000 millas náuticas)

CONCLUSIONES

  1. La competencia por la supremacía económica y político-militar entre Estados Unidos y China se ha trasladado al Asia-Pacífico, teniendo a América Latina como espacio estratégico, por su importancia en recursos naturales y por su cercanía al gigante norteamericano, lo que ha merecido la atención prioritaria por parte de ambas.
  1. En la necesidad por actualizar las flotas de combate de las armadas de las principales economías sudamericanas, los gobiernos están adoptando un enfoque distinto al tradicional esquema de procurar material nuevo o de segunda mano directamente del mercado extranjero, o bien negociar capacidades limitadas para construir al menos parte de sus combatientes de superficie localmente,  inclinándose más bien por revitalizar sus industrias de construcción naval mediante la asociación estratégica con astilleros de renombre, a fin de consolidar programas industriales de largo aliento que puedan desarrollar y expandir las capacidades y el desarrollo de sus industrias locales, lo que no solo supondrá la renovación de las flotas, sino un mayor retorno de la inversión que las naciones están haciendo en estos programas a sus respectivas economías nacionales, mediante la creación de puestos de trabajo y el desarrollo tecnológico.  
  1. Las inversiones de estos países en plataformas multirrol de estándar militar se justifican plenamente por criterios de polivalencia y disuasión frente a actores estatales, aun cuando los desafíos actuales inmediatos en el Hemisferio estén más relacionados con amenazas asimétricas (narcotráfico, piratería, depredación de recursos). Esto no solo para satisfacer objetivos de defensa plasmados en sus respectivos planteamientos estratégicos (Libros Blancos de la Defensa, documentos de Estrategia Nacional de Seguridad y Constituciones Políticas), sino por cuanto el Hemisferio se encamina a ser un escenario probable de confrontación entre grandes potencias, lo que puede devenir en disputas de espacios marítimos, bloqueos y otras crisis, por lo que las armadas regionales deben responder a la posibilidad de cualquier escalamiento de dichas amenazas, a fin de preservar autonomía estratégica en el control de sus líneas de comunicación marítimas.
  1. La modernización de las flotas sudamericanas comprendidas en el presente análisis es imprescindible en un escenario en el que las armadas deben estar en capacidad de poder actuar y responder en todos los dominios de la guerra – no solo en el mar, sino incluso tener capacidad de proyectar poder naval en tierra e inclusive en el quinto dominio, con capacidad de operar como unidades especializadas en Ciberdefensa (Ciberguerra), por lo que se requiere la incorporación de capacidades robustas en las nuevas plataformas y sus sistemas, para poder blindar las redes críticas de sus sistemas embarcados, como CMS, sensores y sistemas principales, frente a acciones de influencia (incluso acciones ofensivas) en un escenario regional de confrontación entre grandes potencias por el acceso a recursos naturales, por lo que la arquitectura de seguridad y defensa deberá enfrentar amenazas en entornos multidominio en los próximos años.
  1. En un escenario como el previsto, es indispensable que las armadas regionales lleven a cabo sus procesos de modernización con diligencia, debido a que en un entorno cada vez más cooperativo como el que se prevé para la próxima década deben consolidarse los requisitos y condiciones indispensables para planificar y ejecutar operaciones combinadas con grados cada vez más estrechos de interoperabilidad. Quedarse atrás acarrea el riesgo de una participación asimétrica en el proceso de toma de decisiones respecto del empleo del poder naval frente a amenazas compartidas[13].

  1. Licenciado en Derecho, fue Gerente General de la Sociedad Comunicaciones para la Defensa y Seguridad, editora de la Revista Perú Defensa & Seguridad. Ha sido facilitador del Curso de Dirección Estratégica para la Defensa y Administración de Crisis (CEDEYAC), de la Escuela Superior de Guerra Naval de la Marina de Guerra del Perú; y asimismo cuenta con estudios en el William J. Perry Center for Hemispheric Defense Studies – National Defense University (NDU), Washington, D.C.
  2. Bachiller en Arquitectura. Consultor en Defensa & Seguridad. Egresado del Curso de Dirección Estratégica para la Defensa y Administración de Crisis (CEDEYAC). Ha sido colaborador de la Revista Perú Defensa & Seguridad.  Actualmente colabora con Revista Pucará y La Trinchera (Chile) aportando análisis sobre capacidades militares y escenarios políticos estratégicos.

3    Sea Lines of Communication, por sus siglas en inglés.

4    Perú ya tiene experiencia en la construcción de fragatas, con la construcción del BAP Montero FM-53 y BAP Mariátegui FM-54, entre los años 1977 y 1984.

5    Al respecto, véase La arquitectura de seguridad americana en su relación con el Perú – Reflexiones a raíz de una reunión reciente, en DefPol, publicado por Domingo Silva. Enlace: https://defpolwordpress.com/la-arquitectura-de-seguridad-americana-en-su-relacion-con-el-peru-reflexiones-a-partir-de-una-reunion-reciente/

6    Entendiendo dentro del concepto de dominio marítimo el mar territorial (generalmente considerado a 12 millas desde la línea de costa) y la zona económica exclusiva. Al respecto leer la definición de dominios de actuación militar en la nota 8 del artículo La encrucijada del quinto dominio: Arquitectura de seguridad y situación de capacidades de Ciberdefensa en el Hemisferio Occidental. Enlace: https://defpolwordpress.com/la-encrucijada-del-quinto-dominio-arquitectura-de-seguridad-y-situacion-de-capacidades-de-ciberdefensa-en-el-hemisferio-occidental/

7    Offshore Patrol Vessel, por sus siglas en inglés.

8    F-44 Independência, F-45 União y el buque escuela U-27 Brasil, construidas por el Arsenal de Marinha (Rio de Janeiro).

9    ARA Santísima Trinidad (D-2), construido por AFNE (Río Santiago).

10  BAP Montero (FM-53, hoy Almirante Grau) y BAP Mariátegui (FM-54), construidas por el SIMA Callao.

11  Filipinas encargó a HHI la construcción de dos fragatas HDF-3100 clase Miguel Malvar, en dos contratos: el primero (suscrito en 2021) incluye las dos primeras fragatas, incluyendo el cabeza de serie (FFG-6 BRP Miguel Malvar) y la FFG-7 BRP Diego Silang, las mismas que han sido entregadas y comisionadas entre el 2025 y el presente año. El segundo contrato (suscrito en diciembre de 2025) incluye dos fragatas adicionales, que serán entregadas a partir de 2029. Estas fragatas son una evolución de las dos primeras unidades entregadas por HHI a Filipinas, las HDF-2600 clase José Rizal (la FFG-14 con dicho nombre y la FFG-15 BRP Antonio Luna).

12  Se ha mencionado en medios chilenos que el astillero Hanwha de Corea del Sur estaría presentando una propuesta de buque de combate multirrol para la Armada de dicho país, y que la misma evaluará si es conveniente considerarla en un probable concurso para elegir su nueva unidad de superficie, pero no habría nada concreto más allá de los comentarios conocidos.

13  El pasado 24 de junio, en el marco de la Conferencia Naval Interamericana celebrada en Ciudad de Panamá, el almirante Fernando Cabrera, Comandante en Jefe de la Armada de Chile, manifestó la necesidad de “generar operaciones conjuntas en el Pacífico Sur Oriental con el fin de mejorar la interoperabilidad, mantener las rutas marítimas libres de amenazas como la piratería, el narcotráfico, y el resguardo de la biodiversidad”, así como de “afianzar las relaciones entre nuestras marinas para operar ante catástrofes y acudir como una fuerza de ayuda humanitaria”, lo que expresa la vocación del país del sur por desarrollar un papel protagónico y de liderazgo en lo que respecta a estos temas en la región.

domingo, 17 de marzo de 2019

Guerra naval en Latinoamérica entre 1858-1870

Guerra naval en América Latina (1858-70)

Weapons and Warfare





Representación artística de la batalla de Punta Gruesa, 1879. El naufragio de la Independencia en Punta Gruesa, óleo de Thomas Somerscales.


Después de la caída del dictador argentino Rosas en 1852, la próxima ruptura de la paz en América del Sur se originó, en todos los lugares, Paraguay, que surgió como un país seguro de sí mismo bajo el gobierno del dictador Carlos Antonio López. Después de la fricción con Gran Bretaña y Francia sobre el tratamiento de sus súbditos en Paraguay, López cerró los ríos Paraguay y Paraná a buques de guerra extranjeros. Haciendo cumplir esta política, en 1855 sus tropas dispararon al vapor naval estadounidense Water Witch, que había ascendido al Paraná en una expedición de cartografía. El comodoro Shubrick lideró una respuesta norteamericana enérgica (si se demoró), navegando por el Paraná a fines de 1858 con un escuadrón liderado por las fragatas de 50 cañones Sabine y San Lorenzo. López se disculpó, pagó una indemnización y permitió que procediera la expedición de cartografía; Al año siguiente, Estados Unidos tenía dos barcos de vapor, dos pequeños buques de guerra y dos auxiliares en los ríos de Paraguay.

El estallido de la guerra civil estadounidense obligó a la marina estadounidense a retirar sus buques de guerra de las aguas de América Latina. De las tres guerras peleadas en la región durante la década de 1860, dos fueron provocadas por las potencias europeas aprovechando la parálisis temporal de los Estados Unidos. En México, Francia apoyó a los conservadores en una guerra para establecer una monarquía bajo la protección de Napoleón III (1862-67), mientras que la búsqueda de España para resolver cuentas antiguas llevó a una guerra contra una alianza peruano-chilena (1864-66). Solo la guerra de Paraguay contra sus vecinos más grandes (1865-70) no surgió de las maquinaciones europeas.

La crisis en México comenzó en julio de 1861, cuando el régimen liberal de Benito Juárez dejó de pagar sus deudas internacionales poco después de ganar una amarga guerra civil contra las fuerzas conservadoras. Escuadrones españoles, británicos y franceses anclaron fuera de Veracruz en apoyo de los reclamos de sus nacionales. Los españoles y los británicos pronto se fueron, pero Napoleón III aumentó gradualmente la participación francesa en los asuntos mexicanos. A principios de 1862 se desembarcaron tropas, la primera de las 40,000 que finalmente fue transportada a México por la armada francesa. En junio de 1863, los franceses tomaron la ciudad de México, y cuatro meses más tarde, una delegación de conservadores anti-Juárez respaldada por franceses ofreció un trono imperial mexicano al archiduque Ferdinand Max, hermano menor del emperador Francis Joseph de Austria y, desde 1854, comandante de los austriacos. Armada. El archiduque renunció a su puesto para convertirse en el emperador Maximiliano de México, llegando al Nuevo Mundo en mayo de 1864. Distraído por la seria resistencia de las fuerzas republicanas leales a Juárez, Maximiliano tuvo que abandonar sus proyectos favoritos, incluida la creación de una marina imperial mexicana. La flota francesa llenó el vacío, bloqueando el golfo y las costas del Pacífico de México. En el golfo, los buques de guerra franceses apoyaron a Maximiliano principalmente mediante la interceptación de los envíos de armas destinados a los partidarios de Juárez. En la costa del Pacífico, donde las ciudades y pueblos estaban fuera del alcance de las tropas francesas que se desplazaban por tierra, la marina aseguró Acapulco, Mazatlán y otros puertos para el gobierno imperial. El final de la Guerra Civil Americana marcó el principio del fin del imperio mexicano, cuando los Estados Unidos reafirmaron la Doctrina Monroe. Satisfecho de haber saqueado £ 2.2 millones en plata mexicana durante su intervención, los franceses aceptaron irse. En marzo de 1867, sus últimos buques de guerra desaparecieron, dejando un barco naval austriaco en Veracruz como el único medio de escape de Maximiliano. Se negó a abandonar su país adoptivo y tres meses después fue capturado y ejecutado en Querétaro. Durante su campaña de cinco años en aguas mexicanas, la marina francesa no tuvo oposición en el mar; En 1862-63, la fragata blindada Normandie, la primera acorazada que cruzó el Atlántico, reforzó el escuadrón de Veracruz, no porque fuera necesario, sino para demostrar que se podía hacer el viaje. El barco ametrallador de 750 toneladas Amphion, que naufragó en Veracruz en abril de 1866, fue el único buque de guerra francés perdido en la operación mexicana.

Así como Francia desobedeció la Doctrina Monroe en su política mexicana, España aprovechó la Guerra Civil Americana primero para volver a anexar a la República Dominicana en 1861-62, luego para exigir el pago de las deudas peruanas que datan de la época colonial. Cuando Perú se negó a cumplir, en abril de 1864, las escuadras de desembarco de un escuadrón español ocuparon las islas Chinca, fuente de la mitad del guano que proporcionaba al gobierno peruano la mayor parte de sus ingresos. En una muestra de solidaridad, Chile se unió a Perú para declarar la guerra a España, pero su poder marítimo combinado palideció en comparación con el de la escuadra española. El almirante José Manuel Pareja comandó una fuerza que incluyó al primer acorazado para dar la vuelta al mundo, la fragata blindada Numancia, complementada por cinco fragatas desarmadas y dos cañoneras. En comparación, los buques de guerra aliados más formidables fueron las fragatas peruanas Apurimac y Amazonas y la corbeta chilena Esmeralda, barcos de vapor propulsados ​​por tornillos construidos en los astilleros europeos en la década de 1850. La abrumadora superioridad naval de España hizo innecesario enviar las fragatas blindadas Tetuán (6.200 toneladas, lanzadas en Ferrol en 1863) y Arapiles (5.700 toneladas, Blackwall, 1864) a la zona de guerra. El conflicto se estancó rápidamente, ya que España dominaba el mar pero no intentaba desembarcar tropas en el continente. Los aliados enviaron agentes a los astilleros europeos en busca de buques de guerra no vendidos originalmente establecidos para los estados confederados; Perú compró dos corbetas de tornillo en Francia y Chile, una en Gran Bretaña. Las embarcaciones peruanas llegaron a aguas latinoamericanas, pero el Pampero chileno, una embarcación con casco compuesto (madera y hierro), fue capturado por la fragata española Gerona mientras se dirigía a la zona de guerra y posteriormente se unió a la flota española con el nombre Tornado. En noviembre de 1865, los aliados reclamaron su único éxito de la guerra cuando la Esmeralda chilena, bajo el mando del Capitán Juan Williams Rebolledo, capturó la lancha de combate de la Armada Española en Covadonga frente a Papudo. Humillado por la pérdida de uno de sus barcos, el Almirante Pareja se suicidó; El capitán Casto Méndez Núñez de la Numancia, ascendido a contralmirante, lo sucedió.

Con la llegada de las compras peruanas y la captura de Covadonga, el escuadrón peruano-chileno creció para incluir ocho vapores, una fuerza aún demasiado pequeña para desafiar a los españoles. Bajo el mando de Williams Rebolledo y, eventualmente, el almirante Blanco Encalada, de 77 años, el escuadrón permaneció cerca de su base en la isla de Chiloé, en la costa chilena. Poco después del final de la Guerra Civil Americana, la presión de los Estados Unidos llevó a España a retirarse de la República Dominicana; A principios de 1866, cuando Francia abandonó México, España también interrumpió su campaña contra Perú y Chile. Habiendo incautado y vendido suficiente guano para cubrir el costo de la operación de dos años, el escuadrón español llegó a casa a principios de mayo de 1866, pero no antes de que Méndez Núñez realizara bombardeos de Callao y Valparaíso. Este último era prácticamente indefenso, pero las baterías de la orilla del anterior causaron graves daños a la fragata española de tornillo Resolucion. Durante la guerra, Perú ordenó dos acorazados en Gran Bretaña, la fragata blindada Independencia de 3.500 toneladas y el barco de torreta Huascar de 2.030 toneladas. Lanzados en agosto y octubre de 1865, partieron hacia el Nuevo Mundo a principios de 1866, pero no llegaron a la base aliada en Chiloé hasta junio, un mes después de que el escuadrón español abandonara las aguas sudamericanas. Debido a que España no estuvo de acuerdo con una tregua hasta 1871, Perú temió una renovación de los combates y en abril de 1868 fortaleció aún más su armada al comprar los monitores de torre única Atahualpa (ex Catawba) y Manco Capac (ex Oneota) a los Estados Unidos. Estados


Concepción artística de la flota de batalla chilena en Angamos, el 8 de octubre de 1879, cuando tomaron al entonces monitor peruano Huáscar (en primer plano). En esta versión, los artilleros chilenos aún no han encontrado el alcance y han comenzado a castigar al barco peruano construido por Lairds. Su capitán fue asesinado por un proyectil que barrió el puente limpio. Después de luchar hasta el último proyectil, los diezmados defensores peruanos estaban demasiado débiles para resistirse a los grupos de abordaje, y su intento de escabullirse fue frustrado.


Así, a fines de la década, la armada peruana tenía cuatro guardias de hierro, incluidos los dos más formidables en aguas estadounidenses, pero en número total de buques de guerra blindados, Brasil tomó la delantera en la carrera naval regional, construyendo seis pequeños guardabosques en Gran Bretaña y Francia. 1864 y 1866, en los primeros años de una guerra contra el Paraguay. Como la acción naval de la guerra se limitó a los ríos Paraná y Paraguay, estos acorazados eran lo suficientemente pequeños como para ser adecuados solo para operaciones fluviales o costeras. Lo mismo sucedió con tres monitores de torreta única reunidos en Brasil y comisionados en 1868. El Brasil de 1.520 toneladas, que llegó de La Seyne en julio de 1865, fue el primer buque de guerra blindado brasileño y también el más grande de todos. Durante la guerra, el presidente paraguayo, Francisco Solano López, hijo del dictador anterior, respondió con el pedido de cinco pequeños guardias de hierro en Europa, pero cuando la guerra terminó en 1870, su país derrotado no podía pagarlos, y los cinco terminaron en la guerra. La armada brasileña. Esto más que compensó a Brasil por el único buque de guerra blindado perdido en la guerra, el Río de Janeiro, que se hundió en septiembre de 1866 después de atacar minas en el río Paraguay.

Argentina fue un aliado de Brasil en su guerra contra Paraguay, pero, como Chile, no tenía buques de guerra blindados en la década de 1860. Argentina y Chile ordenaron dos fundas a principios de la década de 1870. Mientras tanto, la marina española continuó expandiéndose, y para 1870 tenía siete de ellos construidos o construidos. Después de la guerra contra Perú y Chile, la fragata de tornillo de madera Resolucion fue reconstruida como una batería central de 3,380 toneladas y lanzada en 1869 como Méndez Núñez, en honor al héroe del reciente conflicto. Ese mismo año, España lanzó la fragata blindada con casco de madera de 7.350 toneladas Sagunto, convertida en las acciones de Ferrol después de haber sido clasificada como una nave de tornillo de la línea. Para entonces, las fundas acorazadas españolas originales habían sido acompañadas por las fragatas blindadas Vitoria (7,135 toneladas, lanzadas en Londres en 1865) y Zaragosa (5,530 toneladas, Cartagena, 1867).

martes, 12 de noviembre de 2013

Sudámerica: Repensando la política naval regional



La región se encuentra en medio de repensar y reformular sus prioridades de seguridad.


Repensar la defensa: La modernización naval en América del Sur
Grant Turnbull



Brasil podría comprar una nave basada en diseño del futuro portaaviones PA-2 de DCNS.


La Marina de Brasil ha recibido su tercera y última multimillonaria buque patrulla de offshore de BAE Systems. La adquisición marca una nueva era de la modernización naval en curso no sólo en Brasil, sino toda la región sudamericana.

Es una historia conocida para la mayoría de los países occidentales, los costos de los equipos sigue aumentando mientras que el gasto militar continúa disminuyendo. Esto ha dado lugar a reducciones significativas tanto en equipo y el personal, en última instancia, afecta la capacidad de un país para desplegar una fuerza capaz en tierra, mar y aire.
Pero si bien esto es cierto en Europa y América del Norte, el gasto en regiones como América del Sur y Asia ha ido en aumento. De acuerdo con el Instituto de Investigación de la Paz de Estocolmo, el gasto militar en América del Sur creció un 3,8 % en 2012. Mientras que en Europa, el gasto cayó un 1,6 %.
A pesar de los recientes recortes al presupuesto de defensa de Brasil, que sigue representando más de la mitad del gasto militar total de la región, lo que lo convierte en un actor importante en la región en general. El año pasado, gastó EE.UU. $ 33.1bn en defensa, que es más que Corea del Sur y Australia.
Este crecimiento en todo el continente se puede ver en los nuevos y ambiciosos proyectos navales de varios países. La reciente entrega de tres BAE Systems offshore patrulleras (OPV) de Brasil es un ejemplo de esto.
Estos proyectos tienen como objetivo la protección de los recursos energéticos, la lucha contra las amenazas no tradicionales, tales como el tráfico de drogas y la proyección de influencia en el exterior, sobre todo en otras regiones en desarrollo como África Occidental.

Controladores para la seguridad marítima

A diferencia de otras regiones del mundo, América del Sur-y, en particular, el "Cono Sur" integrado por Brasil, Argentina y Chile-carece de cualquier amenaza externa de un poder hostil. Igualmente, cualquier perspectiva de una guerra entre Estados en el continente se ha disipado en gran medida en los últimos años como resultado de una mayor integración económica y la seguridad entre los Estados.
En marzo de 2011, la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR)-similar en principio a la Unión Europea, pero con una menor integración-se convirtió en una entidad legal. UNASUR tiene un presidente y un parlamento con sede en Bolivia y, sobre todo, un consejo de defensa. Este consejo sirve como un mecanismo de seguridad regional y la promoción de la cooperación militar en América del Sur.
"La región se encuentra en medio de repensar y reformular sus prioridades y estrategias de seguridad ", explica Ralph Espach, director de Asuntos de América Latina de la CNA think-tank con sede en Virginia. "Todos los grandes países han comenzado a escribir libros blancos y estrategias de defensa nacional, que no era el caso antes. "
Éstos se han escrito y formulado en una transformación de las relaciones cívico -militares y aumentar el control civil sobre los presupuestos de defensa-sobre todo en el contexto de la historia de América del Sur de las dictaduras militares-que se ha visto que cambian las prioridades del gasto militar para el gasto social.
La falta de amenazas externas e inter-estatal también ha significado un cambio de enfoque hacia otros problemas de seguridad no tradicionales como el comercio ilícito de drogas, el crimen organizado y las operaciones humanitarias. Esto plantea la pregunta, ¿cuál es el papel de los militares en este tipo de operaciones, que a menudo han sido el dominio exclusivo de las organizaciones dirigidas por civiles ?
El futuro papel de los militares es incierto y podría ser controversial, dice Espach. "El ejército ha sido utilizado en muchos de estos países, especialmente en América Central, para apoyar las operaciones contra el narcotráfico y las operaciones de seguridad ciudadana en muchos lugares y eso es controversial. Está todavía en proceso de cambio y tiene que ser definido y es una situación incómoda para el militar, tanto como lo es para los dirigentes civiles que están tratando de hacer frente a estos problemas. "
"Hay una gran cantidad de dinámicas que tienen lugar y un montón de replanteamiento estratégico y el cambio que de efectuar la modernización de la marina de guerra ", añade.

Replanteamiento estratégico y nueva tecnología 

Estas dinámicas se pueden ver en 2008 la Estrategia Nacional de Defensa de Brasil (NSD), que resume su planteamiento sobre la modernización naval.
La Marina de Brasil es el más grande de la marina de guerra en América del Sur con más de 100 barcos de su flota, incluyendo un importante número de fragatas y lanchas patrulleras.
El documento identificó cuatro áreas clave en las que estos activos pueden ser utilizados i) la defensa de las plataformas de petróleo ii) la defensa de los puertos, archipiélagos y las islas oceánicas iii) alta disposición para responder a las amenazas no convencionales vi) mantenimiento de la paz más allá de las capacidades de las aguas brasileñas.
Los tres OPVs comprados a BAE Systems en 2011, con el barco final entregado este año, son un elemento clave en esta estrategia naval. Los barcos de 90m de largo se han unido con la tecnología del siglo 21, incluyendo el sistema de vigilancia y combate Osiris, fabricado por Ultra Electronics y el radar Terma Scanter 4100 de banda X.
Esto hace que buques especialmente eficaces en la detección de embarcaciones más pequeñas que se podrían utilizar para atacar a las plataformas petroleras o el contrabando de drogas, especialmente en su zona económica exclusiva (ZEE).
Otra potencia naval importante en América del Sur es el vecino occidental de Brasil, Chile. Con un tramo importante de la costa, también ha pasado por un período de modernización replanteamiento estratégico y naval. Al igual que NSD de Brasil, la Armada de Chile ha establecido su "Estrategia de Tres Vectores" que identifica la seguridad territorial y la defensa, las operaciones humanitarias y de apoyo a las actividades marítimas no militares como los objetivos estratégicos.
Para satisfacer las necesidades de tres vectores, se ha adquirido una serie de fragatas de segunda mano y dos submarinos clase Scorpene de nueva construcción (que cuestan unos US$ 450 millones cada uno) para llevar a cabo operaciones de "negación del mar"- negando al enemigo el uso de las aguas territoriales y más allá.
Al igual que Brasil, Chile también ha invertido en capacidades modernas OPV. Dos OPV alemanes fueron entregadas en 2008 y 2009, y una tercera se encuentra en construcción. Aunque ha sido diseñado por la empresa alemana Fassmer, las OPVs se construyen íntegramente en Chile por Astilleros y Maestranzas de la Armada (ASMAR).
Las OPVs han sido pedidas por las armadas colombianas y argentinas. Aunque para esta último, la modernización naval se ve gravemente obstaculizada por una economía desesperadamente débil.
Qué tan desesperada se hizo evidente en enero, cuando un destructor argentino retirado, que luchó en la guerra de las Malvinas, se hundió mientras que está amarrado en la base naval Puerto Belgrano. El mantenimiento deficiente se dice fue el culpable.

Los portaaviones y submarinos nucleares de Brasil

La Marina de Brasil también se está preparando sus futuras capacidades navales para operaciones de negación al mar. Su buque insignia para esta tarea es el portaaviones São Paulo, que adquirido de la Marina Francesa en 2000.
Como parte de sus ambiciones navales, Brasil pretende adquirir con el tiempo un nuevo portaaviones de la marca para sustituir São Paulo en la década de 2020. Esto podría basarse en el portaaviones DCNS PA- 2, diseñado originalmente para el requisito soporte futuro de Francia y similar en diseño al nuevo portaaviones clase Queen Elizabeth de la Royal Navy. Se está comercializando el PA- 2 para la exportación por DCNS dado que Francia puso freno al proyecto de portaaviones futuro en su Libro Blanco de la Defensa de 2013.
Las aspiraciones de portaaviones de Brasil muestran el contraste entre las economías en desarrollo y los estados occidentales-Francia en particular-que ya no pueden permitirse el lujo de desplegar estas capacidades de alta gama.
En 2009, el gobierno brasileño ordenó cuatro submarinos clase Scorpene (parecidos a los de Chile), en un acuerdo por valor de US$ 9.9bn. El primer submarino Riachuelo se encargará el próximo año y el resto seguirá a lo largo de la década. Mientras el Riachuelo se ha construido en parte en Francia, el acuerdo multimillonario verá el resto construido en el astillero de Marina de Brasil en Río de Janeiro.
Cabe destacar que Brasil está trabajando con DCNS para desarrollar un submarino nuclear de ataque (SSN), similar en capacidades para el futuro submarinos clase Astute de Gran Bretaña o clase Barracuda de Francia. Pero los expertos se preguntan por qué Brasil necesita para adquirir un submarino de propulsión nuclear.
En un documento de 2009 del Instituto Naval de los EE.UU., el embajador Paul D. Taylor preguntó si un submarino nuclear fue relevante para Brasil del objetivo establecido en el NSD. Sobre la protección de las plataformas petroleras, Taylor dijo : " Una flota de buques de superficie pequeños y rápidos podría ser construido por el precio de un solo submarino nuclear y también presentar un impedimento visible para cualquiera que trate de poner en peligro el control brasileño de las plataformas. "

Manufactura indígena

Con naval modernización continua a buen ritmo, América del Sur está demostrando ser una región lucrativo para los fabricantes a exportar nuevos equipos. Pero también está creando oportunidades para países como Chile y Brasil para mantener y desarrollar su base industrial de defensa nacional. Tanto los países en la adquisición de las OPV es un ejemplo de esto.
Como parte de su contrato con BAE Systems, Brasil tiene la opción de construir otros cinco OPVs en sus propios astilleros, en lugar de en el Reino Unido.
El objetivo de Chile, sin embargo, no es la construcción de una importante capacidad de producción naval, especialmente mientras se está adquiriendo fragatas de segunda mano procedentes de Gran Bretaña y los Países Bajos. Empresas como ASMAR se han concentrado en la mejora de los buques más antiguos con los nuevos equipos y armamento. En 2009, ASMAR actualizó los viejos submarinos Tipo 209 de Chile y en 2008 también mejoró a la Almirante Williams, la fragata Tipo 22 ex HMS Sheffield de la Marina Real.
Los objetivos de Brasil son muy diferentes, dice el Dr. Martin Robson en el Centro de Estudios Marítimos Corbett Política, el Kings College de Londres, y un experto en las capacidades navales de Brasil. " Si nos fijamos en los acuerdos que están en su lugar, tiene que ver con la transferencia de conocimientos. Brasil quiere empezar a construir sus propias capacidades militares a un nivel similar a lo que se acumulan las potencias occidentales. "
"Eso también enlaces con algunos programas nacionales. La contratación de un número de SSN en los vínculos con su plan para la expansión de su producción nacional de energía nuclear también. Así que están utilizando la defensa como un puntapié inicial para otros proyectos", explica Robson.
Las ambiciones de Brasil como una futura potencia naval mundial es también un factor clave en su voluntad de proyectar poder en el extranjero, como lo demuestra en su 2008 NDS. En 2010, el barco de abastecimiento Garcia D' Avila (antigua RFA Sir Galahad) transportó 900 toneladas de carga a las víctimas del terremoto de Haití. Brasil, con la fragata Constituição, es la nación marítima principal de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (FPNUL).
Otra función Brasil ha asumido es la formación y la tutoría fuerzas militares en todo el África occidental. Ningún otro país de América del Sur tiene, o puede esperar alcanzar, este nivel de influencia global.
Es con estos objetivos en mente que el Brasil también está considerando Buque de Combate Global de BAE System, que finalmente verá servicio en la Royal Navy como el Tipo 26. Esto incluirá la transferencia de tecnologías y la capacidad de construcción de buques en Brasil, en lugar de Europa.
Estas tendencias, sin embargo, no son inamovibles y pueden ser efectuados por la actual volatilidad de la economía mundial. Incluso Brasil había reducido su presupuesto de defensa en respuesta a la desaceleración económica mundial, que ha afectado en última instancia, los proyectos de contratación. Sin embargo, un enfoque estratégico renovada, vinculada con el crecimiento y desarrollo del país, ha creado una confianza emergente en la región de la que la modernización naval es sólo un ejemplo de.


Última OPV Araguari de Brasil zarpó de Portsmouth en agosto.

Brasil gasta USD$ 33.1bn en defensa en 2012, más que Australia y Corea del Sur.


Submarinos de nueva construcción clase Scorpene  de Chile llevan a cabo operaciones de negación al mar.

Dos OPV alemanes fueron entregados a Chile en 2008 y 2009.

OPV de Chile son construidos por Astilleros y Maestranzas de la Armada (ASMAR).

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