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lunes, 5 de enero de 2026

Submarino B-307 clase Tango



El submarino ruso B-307


Craig Ryan || Naval Historia


El submarino B-307, miembro de la clase soviética Tango, fue diseñado para la guerra antisubmarina y antisuperficie avanzada durante la Guerra Fría.

Presentaba un casco aerodinámico, propulsión diésel-eléctrica y sofisticados sistemas de sonar, lo que le permitía realizar patrullas de larga duración y misiones de recopilación de inteligencia.

Desactivado tras la caída de la Unión Soviética, el B-307 ahora sirve como barco museo en Togliatti, Rusia.

Antecedentes históricos

El contexto histórico del submarino B-307 está profundamente entrelazado con las tensiones geopolíticas y la carrera tecnológica de la Guerra Fría. Esta guerra, que se extendió desde finales de la década de 1940 hasta principios de la de 1990, se caracterizó por una prolongada tensión política y militar entre la Unión Soviética y Estados Unidos, junto con sus respectivos aliados. Este período fue testigo de una intensa competencia por la influencia global, que se extendió a diversos ámbitos, como el espacio, las armas nucleares y el poder naval.

El desarrollo del Proyecto 641B, conocido por su nombre de la OTAN, clase "Tango", surgió de la necesidad de mejorar las capacidades navales de la Unión Soviética, especialmente en la guerra submarina. Durante las primeras fases de la Guerra Fría, la Armada Soviética dependía en gran medida de los submarinos diseñados durante la Segunda Guerra Mundial e inmediatamente después, como el Proyecto 641 (clase Foxtrot). Estos submarinos, si bien eficaces, comenzaron a mostrar limitaciones ante los avances tecnológicos y tácticos de la OTAN.

  Un submarino de la clase Tango en marcha a principios de la década de 1990.

La Unión Soviética reconoció la necesidad de una nueva generación de submarinos que pudieran contrarrestar eficazmente la creciente amenaza que representaban las cada vez más sofisticadas capacidades de guerra antisubmarina (ASW) de la OTAN. Estados Unidos y sus aliados estaban logrando avances significativos en tecnología de sonares, métodos de detección submarina y el despliegue de rápidos submarinos de ataque de propulsión nuclear. En respuesta, la Armada Soviética emprendió un ambicioso programa para modernizar su flota de submarinos.

Los submarinos de la clase Tango se concibieron como una versión avanzada de la anterior clase Foxtrot. Incorporaron las lecciones aprendidas de diseños anteriores y presentaron mejoras sustanciales en términos de sigilo, resistencia y tecnología de sensores. La clase Tango se concibió para ser más silenciosa y con mayor capacidad de operación en los desafiantes entornos del Atlántico Norte y el Ártico, donde la OTAN contaba con una fuerte presencia naval.

Diseño del B-307

El diseño del submarino B-307, parte del Proyecto 641B (clase Tango), representó un avance significativo en la evolución de los submarinos diésel-eléctricos. Una de las características distintivas de la clase Tango fue su casco aerodinámico, diseñado para aumentar la velocidad bajo el agua y reducir la señal acústica. Este diseño buscaba que el submarino fuera menos detectable por el sonar enemigo, una ventaja crucial en el juego del gato y el ratón de la guerra submarina. El casco aerodinámico también contribuyó a una mejor hidrodinámica, permitiendo que el submarino se moviera con mayor eficiencia en el agua.

En cuanto a sus dimensiones físicas, el submarino B-307 medía aproximadamente 90 metros (295 pies) de eslora, con una manga de unos 9,9 metros (32 pies) y un calado de unos 7,2 metros (24 pies). Estas dimensiones le otorgaban un desplazamiento de 3400 toneladas en superficie y 4600 toneladas sumergido. Este considerable tamaño proporcionaba amplio espacio para la tripulación, el armamento y los sistemas avanzados necesarios para sus funciones operativas. El desplazamiento relativamente grande también contribuía a la estabilidad y resistencia del submarino en el mar.

El sistema de propulsión del B-307 fue un componente clave de su diseño, combinando tres motores diésel y tres eléctricos para impulsar dos ejes. Este sistema de propulsión híbrido diésel-eléctrico permitió al submarino operar tanto en superficie como bajo el agua con considerable eficiencia. En superficie, el B-307 podía alcanzar velocidades de hasta 16 nudos (30 km/h), y sumergido, hasta 25 nudos (46 km/h). Esta alta velocidad, combinada con sus características de sigilo, convirtió al B-307 en un formidable adversario en el combate submarino.

  Fue dado de baja en 2002. Imagen de ShinePhantom CC BY-SA 3.0

Una de las características más destacadas del B-307 era su impresionante alcance operativo. Podía recorrer hasta 14.000 millas náuticas (26.000 km) a una velocidad de crucero de 8 nudos en superficie. Este amplio alcance le permitía realizar patrullas de larga duración, cruciales para sus funciones de reconocimiento, vigilancia y posible enfrentamiento con buques enemigos. La resistencia del submarino se veía reforzada por su capacidad para permanecer sumergido durante largos periodos, lo que reducía el riesgo de ser detectado por buques y aeronaves de superficie.

Los submarinos de la clase Tango estaban equipados con sistemas avanzados de sonar y radar. El B-307 contaba con el sistema de sonar MGK-400 Rubikon, que ofrecía capacidades de sonar tanto pasivas como activas. Este sistema permitía al submarino detectar y rastrear buques enemigos con alta precisión, lo que le otorgaba una ventaja táctica en diversos escenarios operativos. Además, el submarino estaba equipado con sistemas de radar para la navegación de superficie y la adquisición de objetivos.

El armamento fue otro aspecto crucial del diseño del B-307. El submarino estaba equipado con seis tubos lanzatorpedos, capaces de lanzar tanto torpedos convencionales como misiles antibuque. Este versátil armamento le permitía atacar una amplia gama de objetivos, desde submarinos enemigos hasta buques de superficie. Los tubos lanzatorpedos estaban estratégicamente ubicados para maximizar la eficacia de los ataques del submarino, convirtiendo al B-307 en una plataforma versátil y potente en el arsenal de la Armada Soviética.

Historial operativo

La función operativa del submarino B-307, junto con sus buques gemelos de la clase Tango, se centraba principalmente en la guerra antisubmarina y antisuperficie. Estos submarinos fueron diseñados para ser versátiles y capaces, reflejando las necesidades estratégicas de la Armada Soviética durante la Guerra Fría. Su despliegue tenía como objetivo contrarrestar las fuerzas navales de la OTAN, asegurando que la Unión Soviética pudiera defender sus intereses marítimos y proyectar su poder a nivel global.

Una de las principales misiones del B-307 era la guerra antisubmarina (ASW). Durante la Guerra Fría, la flota de submarinos de la OTAN, en particular los submarinos nucleares estadounidenses, representaba una amenaza significativa para la seguridad marítima soviética. El B-307 estaba equipado con sistemas de sonar avanzados, como el MGK-400 Rubikon, que le proporcionaban una capacidad superior de detección y seguimiento. Estos sistemas le permitían localizar y monitorear submarinos enemigos a distancias considerables, lo que mejoraba su capacidad para enfrentarse a estas amenazas y neutralizarlas. Al mantener una robusta capacidad de ASW, el B-307 contribuía al objetivo estratégico general de proteger los activos navales soviéticos y garantizar la seguridad de las zonas marítimas clave.

Además de la guerra antisubmarina (ASW), el B-307 se encargaba de la guerra antisuperficie (ASuW). Esto implicaba enfrentarse a buques de superficie enemigos, como portaaviones, destructores y fragatas. El armamento del submarino, compuesto por tubos lanzatorpedos capaces de lanzar tanto torpedos convencionales como misiles antibuque, estaba diseñado para infligir daños considerables a los buques enemigos.


  Vista de la popa del barco. Imagen de ShinePhantom (CC BY-SA 3.0)


Esta capacidad fue particularmente crucial para interrumpir las operaciones navales de la OTAN y privarla del control de rutas marítimas críticas. La capacidad de atacar desde el agua, combinada con sus características de sigilo, convirtió al B-307 en un formidable adversario en combates navales.

El B-307 también desempeñó un papel crucial en la recopilación de inteligencia y el reconocimiento. Durante sus patrullas, el submarino recopiló información valiosa sobre los movimientos navales, ejercicios y procedimientos tácticos de la OTAN. Esta información fue vital para que la Armada Soviética planificara y ejecutara eficazmente sus propias operaciones. El avanzado sonar y el equipo de vigilancia electrónica del B-307 le permitieron recopilar datos sin ser detectado, lo que proporcionó a la Unión Soviética una ventaja estratégica en el ámbito de la inteligencia.

Otro aspecto significativo del papel operativo del B-307 fue su participación en ejercicios navales y patrullas en regiones estratégicamente importantes. El submarino fue desplegado frecuentemente en los océanos Atlántico Norte y Ártico, zonas donde la presencia naval de la OTAN era sólida. Estos despliegues tuvieron múltiples propósitos: demostraron la capacidad de la Unión Soviética para operar en entornos hostiles, probaron las capacidades del submarino en condiciones reales y entrenaron a su tripulación en diversos escenarios tácticos. La presencia del B-307 en estas regiones también sirvió como elemento disuasorio, recordando a la OTAN el alcance y la preparación de la Armada Soviética.




El destino del B-307

El legado y el desmantelamiento del submarino B-307 reflejan tendencias más amplias en tecnología naval y cambios geopolíticos tras el fin de la Guerra Fría. Como miembro de la clase Tango, el B-307 desempeñó un papel importante en la estrategia naval de la Unión Soviética durante un período de intensa rivalidad global. Sin embargo, la disolución de la Unión Soviética en 1991 marcó el inicio de cambios significativos en los recursos militares de la antigua superpotencia, incluida su flota de submarinos.

Con el fin de la Guerra Fría, los imperativos estratégicos que habían impulsado el aumento masivo de fuerzas militares, incluyendo submarinos, comenzaron a cambiar. La recién formada Federación Rusa enfrentó numerosos desafíos, incluyendo dificultades económicas y la necesidad de reorientar su estrategia militar. La reducción de los presupuestos militares significó que muchos de los submarinos más antiguos, incluyendo la clase Tango, ya no eran sostenibles ni estratégicamente necesarios. Los avances en la tecnología submarina también influyeron; las nuevas generaciones de submarinos de propulsión nuclear ofrecían capacidades superiores en términos de resistencia, velocidad y sigilo, lo que hizo que los modelos diésel-eléctricos perdieran relevancia.



  Un torpedo parece estar saliendo de uno de los tubos… Imagen de ShinePhantom CC BY-SA 3.0

El B-307, al igual que muchos de sus contemporáneos, fue retirado gradualmente del servicio activo. El proceso de desmantelamiento implicó desmantelar el submarino de sus capacidades operativas y armamento. Esta retirada formó parte de un esfuerzo más amplio para reducir y modernizar la Armada rusa, centrando los recursos en el mantenimiento y desarrollo de plataformas más avanzadas. La decisión de desmantelar los submarinos de la clase Tango se vio influenciada por sus costos operativos, la disponibilidad de nuevas tecnologías y el cambiante panorama estratégico tras la Guerra Fría.

A pesar de estar desmantelado, el B-307 no estaba destinado al desguace. Reconociendo su importancia histórica, se decidió preservarlo como buque museo. Esta decisión refleja una tendencia más amplia de mantener y exhibir artefactos militares históricos para educar al público y conmemorar los logros tecnológicos del pasado. El B-307 fue trasladado a Togliatti, Rusia, donde fue restaurado y preparado para su exhibición pública.

sábado, 3 de enero de 2026

Royal Navy: El HMS Foudroyant encallado

El HMS Foudroyant encallado




El navío HMS Foudroyant tras encallar en Blackoool después de una tormenta. Construido como navío de tercera clase de 80 cañones, entro en servicio en 1798 y sirvió como buque insignia para Nelson en 1799-1800. 
Tras la guerra fue usado por la Royal Navy en diversas tareas auxiliares hasta su venta en 1891 para el desguace. Sin embargo, fue restaurado tras una campaña en los medios de comunicación y, tras someterse a una costosa restauración, abrió al publico en Blackool en 1897. En junio de ese año una fuerte galerna rompió sus amarres y lo arrastró contra la costa, destruyendo su casco que quedó irrecuperable.


miércoles, 26 de noviembre de 2025

Argentina: Lampazo, el querido perro de la fragata Sarmiento

Lampazo. el maravilloso perro naval




En el corazón de Buenos Aires, anclada el el dique III de Puerto Madero, la Fragata ARA Presidente Sarmiento no es solo un buque museo lleno de antiguos cañones y velas legendarias: es un guardián de historias humanas y también perrunas.
Entre sus cubiertas de madera centenaria, donde el eco de olas pasadas aún parece susurrar, reside uno de sus tesoros más entrañables: Lampazo, el perro marinero. No era un simple animal a bordo; era un tripulante más, un amigo fiel y un héroe que salvó vidas.
Lampazo era un perro Terranova, raza conocida por su robustez, su pelaje espeso que resistía las aguas frías y su instinto natural para nadar como un pez. Estos perros, originarios de la isla de Terranova en Canadá, eran famosos entre marineros por su fuerza y lealtad, ideales para la vida en alta mar.
Se estima que Lampazo llegó a la Armada Argentina alrededor de 1921, como un regalo de la familia del capitán Federico Laprade, quien comandaba la Fragata Libertad. Laprade, un oficial experimentado, vio en el pequeño Terranova el compañero perfecto para su tripulación y lo llevó a bordo de la Presidente Sarmiento, donde rápidamente se integró.
Le pusieron “Lampazo”, como el cepillo con que se limpia la cubierta, quizá por su cola peluda que barría el suelo mientras trotaba orgulloso entre los marinos. Pero en realidad, él no era una herramienta: era compañía, era consuelo, era la risa en medio de las tormentas.
Lampazo se convirtió en el símbolo de todas las mascotas que habían navegado en la Sarmiento durante sus 39 viajes alrededor del mundo, entre 1899 y 1938.
Un día, el Atlántico rugió con furia y un marinero cayó al agua. De manera inmediata, Lampazo se lanzó tras él, enfrentando a las olas. Nadó con la fuerza de un guerrero silencioso y sostuvo al náufrago hasta que lo rescataron. Desde entonces, nadie volvió a llamarlo “perro”: era camarada, hermano, guardián del barco.
Pasaron los años, y como todo ser vivo, Lampazo también conoció el descanso eterno. Pero los marineros no pudieron despedirlo lanzándolo al mar, porque ¿cómo arrojar al olvido a quien salvó vidas, a quien les enseñó lo que significa lealtad? Lo embalsamaron y lo dejaron allí, en el corazón de la fragata, para que nunca abandonara su puesto.
Hoy, cuando alguien visita el museo, se encuentra con él. Detrás de un cristal, sigue con su mirada serena, como si aún velara por sus compañeros. Ahí esta, con su mirada serena detrás de una vitrina donde atrae a niños curiosos, turistas fascinados y veteranos nostálgicos. 🐶 🇦🇷



miércoles, 17 de septiembre de 2025

Guerra de Secesión: CSS Hunley en el tanque de conservación

CSS Hunley (1863) en un tanque de preservación.




Tras el hundimiento del USS Housatonic durante la Guerra de Secesión, el Hunley y su tripulación desaparecieron.

Los restos fueron descubiertos en 1995 y rescatados en el año 2000.

Un equipo internacional de científicos ha estado restaurando el barco para intentar resolver el misterio de la desaparición del submarino.

Los restos de la tripulación fueron enterrados en Charleston, Carolina del Sur, el 17 de abril de 2004.



miércoles, 7 de julio de 2021

Acorazado Mikasa: De Tsushima a museo flotante

Esta vez hay vídeo sobre el acorazado japonés Mikasa que participó en la Batalla de Tsushima y tras quedarse obsoleto en la década de los 20s fue apartado pero preservado como museo a pedido de la población.

domingo, 21 de octubre de 2018

COAN: Los jubilados históricos de la Armada

Indios jubilados

Marcelo Mustone | Gaceta Marinera






Acceso a la Base Aeronaval Punta Indio. Hacia mayo de 2015, se aprecia el actual acabado que posee su guardián imperturbable (foto: Marcelo Mustone).

En la punta norte de la Bahía de Samborombón de la Provincia de Buenos Aires, se encuentra el joven Partido de Punta Indio. En su territorio está establecida la Base Aeronaval Punta Indio (BAPI) y próxima a ésta su ciudad cabecera, Verónica, distante de la capital nacional unos 140 km. Hoy en día la forma más directa de acceso al municipio es la Ruta Provincial N° 36.

Territorio habitado primitivamente por tribus querandíes, desplazados por la ocupación española, fue siendo de a poco poblado por gauchos. Se fueron creando estancias basando su producción en la agricultura y la ganadería.

Ante la inminente llegada del ferrocarril, en los campos de La Verde, su propietario Martín Tornquist, comienza a parcelar, creándose así el asentamiento de Verónica. Decretándose su fundación el 25 de diciembre de 1914 y perteneciendo al Partido de Magdalena, con el tren arribaron colonos de otras partes del país y extranjeros.

Al ir quedando chica la infraestructura del Parque y Escuela de Fuerte Barragán, en 1923 comienza la construcción de la guarnición, incluyendo un tendido férreo hasta ésta y denominándose Base Aeronaval del Río de la Plata.

Base Aeronaval Punta Indio


Con el fin de patrullar el estuario del río, a mediados de 1924 empieza a arribar desde Ensenada el material de vuelo, dirigibles (El Plata y Los Andes) y globos, afincándose la Escuela de Aerostación Naval.

Al año siguiente se empiezan a montar en los talleres de la Base aeronaves de entrenamiento Huff Daland Petrel 5.

El 2 de mayo de 1927 se oficializa su creación como Estación Aeronaval Punta Indio.

En 1928 se crea en dependencias de la guarnición el Arsenal Aeronaval N° 1 o Taller Aeronaval Punta Indio (cambió de denominación entre uno y otro a través de los años). Por ese mismo año se inicia nuevamente el montaje de aviones, esta vez de entrenadores Keystone K-42A Pelikan y en 1929 comienza la construcción de éstos bajo licencia.

Al otro año llegan los EKW/Dewoitine D.21 C1 formando la Escuadrilla de Caza y va llegando a su fin la utilización de los medios de vuelo más livianos que el aire.



Perspectiva de la plaza de armas donde se iza el pabellón argentino en el antiguo mástil de amarre utilizado por los dirigibles, escoltada por dos viejos guerreros (foto Marcelo Mustone).

La Base se adscribe a la 3° Región Naval en 1931.

Arriban los Vought V.65F Corsair (Escuadrilla de Ataque) en 1933 y al año siguiente los Fairey Mk IIIF (Escuadrilla de Observación).

En 1935 comienza el montaje de aviones de entrenamiento Curtiss Wright CW-16E.3 Light Sport (apodado Kelito) y una tanda posterior es directamente fabricada en sus talleres.

La 3° Región, en 1937 pasa a ser la Fuerza Aeronaval N° 1 y dependiendo de ésta se crea la Escuadra Aeronaval N° 3. Ese mismo año arriban los Curtiss CT-32 Condor II (Grupo de Transporte) y Martin 139 WAN (Escuadrilla de Bombardeo).

Se inaugura la Escuela de Aprendices Operarios Aeronáuticos en 1938, actual Escuela de Educación Secundaria Técnica N° 1 Arsenal Aeronaval Punta Indio (EEST N° 1).



Primer edificio utilizado por la escuela técnica de BAPI, que actualmente también ocupa uno de los antiguos hangares (foto: Marcelo Mustone).

En 1940 llegan los Grumman G.15 (Escuadrilla de Observación).

Los Vought V.142A Corsair (Escuadrilla de Bombardeo en Picada) en 1946.

Al año siguiente la Base adquiere su denominación actual y en 1948 arriban los Catalina (fabricados por Consolidated) y luego los Canso (fabricados por Vickers o Boeing Canadá) inicialmente para la Escuadrilla de Patrulleros y más tarde para la 1° Escuadrilla Aeronaval de Propósitos Generales (1°PropoGen).

Al siguiente año se incorporan los North American AT-6 Texan integrando la Escuadrilla Aeronaval de Combate (llamada más tarde Escuadrilla Aeronaval de Ataque) y los Beechcraft AT-11 Kansan de la Escuadrilla Aeronaval de Bombardeo. Ambos, luego fueron parte de la 1°PropoGen.

El 28 de septiembre de 1951 la guarnición intervino del alzamiento que intento el derrocamiento del gobierno de Juan Domingo Perón.

En 1954 se inicia en sus talleres la modernización de cuatro helicópteros Bell 47D al modelo 47G-4.

Nuevamente el 16 de junio de 1955 volvió a involucrarse en el intento de deposición del Presidente, pero esta vez más activamente, ya que sus aeronaves son partícipes del llamado Bombardeo a Plaza de Mayo. Por este hecho BAPI fue abandonada y posteriormente depredada. Se decreta su transformación como arsenal, pero no se hace efectivo debido a los inmediatos hechos del mes de septiembre conocidos como Revolución Libertadora.

Arriba una tanda de Vought F4U-5 Corsair (2° Escuadrilla Aeronaval de Ataque) en 1956, los cuales son puestos a punto en la misma Base.

En 1960 llegan los Grumman F9F-2B Panther con la 1° Escuadrilla Aeronaval de Ataque.

Al siguiente año sus talleres participan en la adaptación de dos Douglas C-47 (matriculados CTA-12 y CTA-15) para realizar operaciones antárticas, los cuales tienen el honor de haber sido los primeros aviones argentinos en llegar al Polo Sur (6 de enero de 1962) y se incorporan los Beechcraft C-45 Expeditor a la 1°PropoGen.



Vista de los primeros hangares levantados en la Base, por detrás se encuentran las también primitivas pistas de aterrizaje. (foto: Marcelo Mustone).

Llegan en 1962 los Grumman TF-9J Cougar (1° Escuadrilla Aeronaval de Ataque) y Grumman S-2A Tracker (Escuadrilla Aeronaval Antisubmarina).

En los sucesos entre Azules y Colorados, el 2 y 3 de abril de 1963, participando del bando Colorado, que pretendía derrocar al Presidente José María Guido, sus aviones son utilizados activamente en los enfrentamientos, que termina con el bombardeo de la guarnición y posterior ocupación, aunque luego sería reintegrada a la Armada.

También ese año, la ESAN (Escuela de Aviación Naval) arriba desde la Base Aeronaval Comandante Espora (BACE), con sus Texan (AT-6 y SNJ) y Beech Expeditor.

En 1964 se crea y se asienta en BAPI la Escuadra Aeronaval N° 4 y arriban los Grumman HU-16B Albatross (Escuadrilla Aeronaval de Búsqueda y Rescate).

Llegan los North American T-28F Fennec (Escuela de Aviación Naval) en 1967 y comienza en sus talleres la modificación de catorce de éstos aviones para su utilización en portaaviones, adquiriendo la denominación de T-28P.

En 1971 arriban los Beechcraft 65B-80 Queen Air y Fairchild-Hiller PC-6 Heli-Porter (Escuadrilla Aeronaval de Propósitos Generales).

Al año siguiente aparecen los Aermacchi MB-326GB de la 1° Escuadrilla Aeronaval de Ataque (EA41) y se clausura la extensión ferroviaria que la unía con la ciudad de Verónica.



Tendido férreo ubicado antes de traspasar la guardia interna de la Base, representativo de lo que fue el ramal que la unía con Verónica. Hacia mayo de 2015, al fondo se aprecia al otro símbolo de la Primera de Ataque (foto: Marcelo Mustone).

Se establece en 1975 la Escuadrilla Aeronaval de Reconocimiento (con los Beechcraft RC-45 Expeditor y 65B-80 Queen Air).

Arriban los Beechcraft T-34C-1 Turbo Mentor (Escuela de Aviación Naval) en 1978 y a raíz del Conflicto del Beagle con Chile, participa con sus recursos, desplegando a la Isla Grande de Tierra del Fuego los Fennec, Turbo Mentor y MB-326, para ser empleados como apoyo cercano, cosa que finalmente no sucedió.

En 1979 se cierra el ramal del Ferrocarril General Roca que unía a través de La Plata el actual Partido con la ciudad de Buenos Aires. Ese mismo año llegan a la Base los Beechcraft 200 Super King Air (Escuadrilla Aeronaval de Reconocimiento) y al año siguiente los Aermacchi MB-339AA (EA41).

En 1982 interviene con sus medios activamente del Conflicto del Atlántico Sur. Parte de los MB-339, Turbo Mentor y Queen Air son desplegados a las Islas Malvinas, los MB-326 son usados para patrullar en el continente y los King Air son empleados en misiones de fotografía, transporte, reconocimiento y búsqueda en apoyo de rescate.

Al otro año arriban los Embraer EMB-326GB Xavante para reponer las bajas de la 1° de Ataque (algunos brevemente fueron dotación de la ESAN).

En 1984 es declarado por la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura), reserva de la biósfera, el Parque Costero del Sur, que aparte de contribuir a la preservación del ecosistema es una atracción turística de la zona. En ese mismo año se crea la revista Mach 1, dedicada a temas de aviación y editada en BAPI.

Se inicia en sus talleres en 1992, la modificación de cuatro Super King Air para especializarlos en vigilancia marítima (Proyecto Cormorán).

Ante el afán de los pobladores del sur del Municipio de Magdalena, el 6 de diciembre de 1994, es creado por ley provincial el Partido de Punta Indio.

En 2000 y por una década, la Base pasa a depender del Comando de Instrucción Aeronaval (COIA).

Verónica y la Base siempre estuvieron estrechamente ligadas. La ciudad proveyéndola de recursos humanos de índole civil y BAPI poniendo a disposición sus instalaciones, como la escuela técnica o la unidad sanitaria, que atendía a sus pobladores y con el advenimiento del nuevo municipio y mediante un acuerdo con la Armada, se transformó en el Hospital Dr. Guillermo J. Hernández.

Este año, con un gran festejo, se celebraron los 100 años del poblado, ya que se estableció como fecha fundacional el 18 de marzo de 1915, dejando sin efecto la de 1914.

Actualmente la Base es considerada Cuna de la Aviación Naval, pertenece a la Fuerza Aeronaval N° 1 (FA1) y se asientan en ella el Taller Aeronaval Punta Indio y la Escuadra Aeronaval N° 1 a la que responde la ESAN (ocupando el Hangar N° 9) y la Escuadrilla Aeronaval de Vigilancia Marítima, asentada allí en 2008 con sus Beechcraft 200M Cormorán y 200 Super King Air (ocupando el Hangar N° 8).

La CONAE (Comisión Nacional de Actividades Espaciales) utiliza el Hangar N° 7 hasta tanto estén listas sus instalaciones en la ex cementera Corcemar, situada en la vecina localidad de Pipinas, para realizar trabajos en la lanzadera espacial Tronador II.



BAPI siendo anfitriona del Fennec protagonista de Vuelo al Sur, arribado el 7 de mayo del corriente año. Hermoso homenaje a la Aviación Naval, en realidad es el N14103, que al igual que los argentinos, revistó en la Armée de l´Air, pero después fue vendido al mercado civil, aunque también volvió a ser militar, esta vez en el Corps d'Aviation d'Haiti (foto: Marcelo Mustone).

Los preservados

De los indios que sobrevivieron y se jubilaron no se tienen muchos datos. Apenas arribamos a la Base nos encontramos como gate guardian un Grumman F9F-2B Panther. Manufacturado por la Grumman Aircraft Engineering Corporation en su planta de Bethpage (New York State) y denominado como modelo G-79, es el manufacturer serial number 629. Encargado para la U. S. Navy, la cual mediante su Bureau of Aeronautics le asignó el número 127171. Adquirido dentro de un lote de veintiocho aparatos para el Comando de Aviación Naval (COAN) de la Armada Argentina, que comenzaron a llegar por vía marítima a Puerto Belgrano en agosto de 1958. Fueron recorridos en BACE y BAPI. Es muy posible que ésta unidad haya sido reacondicionada en ésta última y en ser una de las postreras en ser entregadas al servicio, con el número de serie 0452. Asignado a la 1° Escuadrilla Aeronaval de Ataque, con asiento en la Punta Indio, como 3-A-111, al parecer sin haber recibido otra matrícula anteriormente. Esta escuadrilla había sido creada en 1958, en Espora, con la puesta en servicio de los Panther, dependiendo de la Escuadra Aeronaval N° 2 (EA2), la cual se muda a BAPI en 1960 y pasa a depender de la Escuadra Aeronaval N° 3 (EA3). En 1964 retorna a BACE con la transferencia de la EA3. Es probable que haya registrado su último vuelo a fines de 1969 o principios de 1970, siendo descargado junto con el resto de los aparatos remanentes el 9 de junio de 1971.



El Panther, primer reactor en servicio de la Armada Argentina. Aquí el 3-A-111 colocado sobre un pedestal a la entrada de BAPI, con sus aerofrenos retraídos y su asiento eyector instalado, en las condiciones que se encontraba en febrero de 2012 (foto: Marcelo Mustone).

Accediendo a la Base, ubicado en la plazoleta que se encuentra entre la guardia externa e interna, nos encontramos con un Embraer EMB-326GB Xavante. No es más que un Aermacchi MB-326GC construido bajo licencia por la Empresa Brasileira de Aeronáutica S. A. en su fábrica de São José dos Campos (Estado de São Paulo) para la Força Aérea Brasileira (FAB) como AT-26 Xavante, número de construção 77118361, siendo parte de los cuarenta aparatos fabricados pertenecientes a la segunda tanda. Entregado el 31 de agosto de 1977, fue matriculado como FAB 4576 y asignado al 1° Esquadrão de Instrução Aérea (1° EIA), llamado también Esquadrão Joker, del Grupo de Instrução Aérea (GIA) con asiento en el CATRE (Centro de Aplicações Tácticas e Recompletamento de Equipagens), en la ciudad de Parnamirim (Estado do Río Grande do Norte). En 1979 fue bautizado Boróro. El 20 de octubre de 1980 el GIA es reemplazado por el 5° Grupo de Aviação y el 1 de enero de 1981 el 1° EIA es reemplazado por el 2° Esquadrão (manteniendo su denominación de Esquadrão Joker), entonces pasa a operar con el 2°/5° GAv. Formando parte de un conjunto de once aparatos adquiridos para el COAN, fue desactivado por la FAB el 21 de septiembre de 1982 y trasladado a la planta de Embraer donde fue recorrido y pintado con los colores argentinos. Se le asignó el número de serie 0775 y matriculó 4-A-131 para su utilización por parte de la 1° Escuadrilla Aeronaval de Ataque de la Escuadra Aeronaval N° 4 (EA4) con asiento en BAPI.



El 4-A-131 expuesto sobre pilares, con los contenedores de ametralladoras de 12,7 mm y tanques suplementarios de 242 lt instalados. Observado en agosto de 2010, pintado con su último esquema, ya que de Embraer arribaron camuflados en su parte superior en verde y arena e inferior en blanco (foto: Marcelo Mustone).

Arribó por sus propios medios a Punta Indio el 16 de junio de 1983, pero el 16 de marzo, o sea, antes de su entrada en servicio, fue transferido a la ESAN (Escuadra Aeronaval N° 1, BAPI) como 1-A-431. En 1984 fue devuelto a la EA41 como 1-A-131, pasando a ser luego 4-A-131. Almacenado en 2007, dado de baja finalmente al desactivarse la EA41.



Una imagen más reciente de 4-A-131, de abril de 2015. Obviamente algo más degradado por estar a la intemperie (foto: Marcelo Mustone).

Adentrándonos en la Base, nos encontramos, ubicados en la plaza de armas frente a la plataforma de los hangares N° 8 y N° 9, de espaldas a lo que era el campo de atraque de dirigibles a un North American AT-6A-NT Texan y un North American T-28P Fennec, custodiando el pabellón nacional izado en el antiguo mástil de amarre.

Al parecer el primero es un modelo NA-78 de la North American Aviation, terminado en 1941 en la planta de Dallas (Texas State), cuyo manufacturer serial number es 78-6837. En un principio adquirido para el United States Army Air Forces (USAAF) como AT-6A, serial number 41-16459, pero se lo transfirió a la U. S. Navy como SNJ-3, Bureau number 01837. Fue incorporado el 28 de marzo de 1952 al COAN, seriándolo 0355. Asignado a la ESAN como EAN-218, luego paso a ser 3-A-10 y luego 4-A-31, siendo dado de baja en 1969. Pintado con los colores de la Escuela y con el número de serie y matrícula erróneos 0375 y EAN-001, aunque antaño llevó el serial correcto.



El Texan figurando ser el EAN-001 tiene instalado el spinner de la hélice y el carenado de la antena del radiogoniómetro por detrás de la cabina trasera. Tal como se lo veía en agosto de 2010 (foto: Marcelo Mustone).

Del Fennec no se tiene ningún dato. Es un T-28A Trojan construido para la USAF (United State Air Force), luego adquirido para la Armée de l’Air Française, la cual mediante Sud Aviation lo convertido en S (por Sud) o F (por Fennec).

Adquirido para el COAN, sería más tarde modificado nuevamente, esta vez por la misma Armada, la que lo redenomina T-28P, por portaaviones.



Observado en abril de 2015, el falso 1-A-251 colocado al igual que el Texan sobre un pedestal de hormigón (foto: Marcelo Mustone).

Está marcado erróneamente cómo 1-A-251, ya que el ejemplar así matriculado después de prestar servicio en la fuerza fue transferido a la aviación de la Armada Nacional de la R. O. del Uruguay.



Pareciese que esta con tren retraído, pero en realidad solo las puertas del tren están arriba, sus patas han sido cercenadas y apoyado sobre las mismas. También se alcanza a vislumbrar la barra antivuelco colocada por los franceses (foto: Marcelo Mustone).

Otro ítalo brasilero pero puntaindiense por adopción es el Embraer EMB-326GB Xavante construido para la FAB como AT-26 Xavante, número de construção 79155398, también siendo parte de los cuarenta aparatos construidos pertenecientes a la segunda tanda. Entregado en 1979, fue matriculado como FAB 4610 y asignado al 1° EIA del GIA con asiento en el CATRE. En 1981 pasa a operar en el 2°/5° GAv. A finales de ese año es asignado para presentaciones acrobáticas dentro de la Esquadrilha Alouette, dependiente del 2°/5° GAv, e identificado con el número 6. Adquirido para el COAN, también fue desactivado por la FAB el 21 de septiembre de 1982 y trasladado a la planta de Embraer. Se le asignó el número de serie 0748 y matriculó 4-A-104. Trasladado en vuelo a Punta Indio en septiembre de 1983, el día 3 de ese mes y año fue adscripto a la EA41. Almacenado en 2007, finalmente fue dado de baja al desactivarse la escuadrilla. Donado a la Municipalidad de Punta Indio, ésta planeado instalarlo a modo de monumento en la zona céntrica de Verónica, pero algunos ciudadanos se opusieron a esto a raíz de relacionarlo con la última dictadura militar.



Visto en abril de 2015, el Embraer 4-A-104 donado al municipio que acoge a BAPI. Instalado también sobre pilares, pero a diferencia de su hermano preservado en la Base, éste se encuentra en configuración limpia y sin asientos eyectores (foto Marcelo Mustone).

Finalmente se logro emplazarlo en la plazoleta Suboficial Mayor Rubén A. Laureiro, ubicada en las intersecciones de la calle circunvalación 12 y calle 19 del barrio Teniente de Fragata Carlos A. Benítez como lo que era, un reconocimiento a un Veterano de Guerra de Malvinas y a la gran relación que guarda la ciudad con BAPI. El avión había sido restaurado en el Taller Aeronaval Punta Indio, trasladado por tierra desde la Base a fines de marzo de 2014 e inaugurado con un acto el 2 de abril.



Un mes después, en mayo de 2014, de más cerca para apreciar algún detalle, como la obturación de sus tomas de aire para evitar el anidar de aves o insectos, típico de monumentos. (Imagen Marcelo Mustone).

La yapa

Tierra querandí adentro, en Chascomús, también se vieron por un tiempo aviones navales. La Armada percibió este lugar como una zona estratégica, especialmente debido a la gran extensión de su laguna y a la distancia equidistante que la separa de la Capital Federal y Mar del Plata. Para la década del cuarenta del siglo pasado ya se había comprado o adquirido mediante sesión una importante superficie de terreno lindante a la zona sur del espejo de agua y cercana a las vías del Ferrocarril del Sud (luego General Roca), llamado luego por los lugareños “campos de la marina”. Allí se pensaba en constituir una base aeronaval con su respectivo arsenal. Se construyeron pistas que se complementaron con el empleo de la laguna por hidroaviones y se la denominó Estación Aeronaval Auxiliar Chascomús. Pero su utilización solo se extendió pocos años, de 1944 a 1955 y no se terminó de concretar la empresa. Hoy en día el predio es ocupado por el Instituto de Investigaciones Biotecnológicas-Instituto Tecnológico Chascomús (IIB-InTeCh) y desde el aire se puede llegar a adivinar lo que fueron sus pistas de aterrizaje.



El Xavante 4-A-138 como se encontraba en febrero de 2014 depositado sobre la plataforma del Aeródromo de Chascomús. Con muchos faltantes, sufrió los embates de un temporal ese verano, que le arrancó de sus herrajes su carlinga (foto: Marcelo Mustone).

Es en esta zona donde nos encontramos con otro importado para la Primera de Ataque, el Embraer EMB-326GB Xavante construido para la Força Aérea Brasileira como AT-26 Xavante, número de construção 76100343, siendo parte de los ciento doce aparatos fabricados pertenecientes a la primer tanda. Entregado el 3 de agosto de 1976, fue matriculado como FAB 4561 y al igual que los dos aparatos anteriores fue asignado al 1° EIA del GIA con asiento en el CATRE y en 1981 pasa a operar en el 2°/5° GAv. Adquirido para el COAN, fue desactivado por la FAB el 21 de septiembre de 1982 y trasladado a la planta que la empresa brasilera posee en São José dos Campos para su acondicionamiento. Se le asignó el número de serie 0785 y matriculó 4-A-138 para su utilización por parte de la EA41. Trasladado en vuelo a Punta Indio en septiembre de 1983, antes de su entrada en servicio, fue transferido a la ESAN y entregado a ésta el 9 de ese mes y año como 1-A-438. En 1984 paso nuevamente a la EA41 como 1-A-138, luego fue matriculado 4-A-138.



Verificado así en abril de 2015, su estado y disposición no han variado en nada (foto: Marcelo Mustone).

El 29 de mayo de 1996, estando aparcado en BAPI, queda dañado a raíz de un accidente fatal, cuando el Dassault Super Étendard 0753 3-A-203 a los mandos del Teniente de Navío Sergio R. Márquez, realizando un vuelo rasante impacta contra un camión cisterna. Fue reparado con elementos de otros aviones fuera de servicio y continuó operando hasta 2007. Finalmente como los anteriores dado de baja al desactivarse la escuadrilla.

Donado a la Municipalidad de Chascomús, a fin de ser emplazado como homenaje a los veteranos del Conflicto del Atlántico Sur. En mayo de 2013, fue trasladado vía terrestre desde la Base hasta el Aeródromo Municipal Raúl Ricardo Alfonsín, que se encuentra en el km. 20 de la Ruta Provincial Nº 20. Actualmente a la espera de una restauración está al cuidado del Aero Club Chascomús.



En agosto de 2009, cuando todavía se lo podía ver bastante en estado, marcado como EAN-213, anteriormente estuvo como EAN-003 (foto: Marcelo Mustone).

Cabe destacar que alumnos del colegio han encarado la recuperación del Texan, que descansa en el Museo Histórico Fuerte de la Ensenada de Barragán, como guardián de lo que fue la utilización de este predio por parte de la Armada. Allí funcionó en un principio el Parque y Escuela de Aerostación y Aviación de Fuerte Barragán, como se dijo, cimentadora de la Base Aeronaval Punta Indio, que al trasladar sus medios a ésta, quedó relegado a aeródromo de apoyo.



Observado en febrero de 2014, el Texan no está representando como quedo después del combate, sino la falta de respeto. Claro que el clima también hizo lo suyo (foto: Marcelo Mustone).

Finalmente se estableció como museo, primero dependiente de la fuerza y actualmente al municipio. Del aeroplano se desconoce su verdadera identidad. En un principio al abrigo de un hangar, fue desalojado para instalar en él un museo dedicado a los héroes de Malvinas y más tarde colocado sobre pilares. En febrero de 2010 un temporal le mutiló el semiplano derecho, además de durante años sufrir la depredación y desidia.



El ala derecha en uno de los talleres, en mayo de 2015, siendo sometida a trabajo de restauración por parte de los alumnos de la escuela de la misma BAPI (foto: Marcelo Mustone).

domingo, 20 de mayo de 2018

COAN: Serra en el 3-A-151, el primer supersónico naval


Serra en el Grumman F9F-8T Cougar – Mat. 3-A-151 sobrepasa la velocidad del sonido

Arqueología Aeronáutica (con modificaciones)


30 de marzo de 1962, 56 años hoy. Durante un vuelo de prueba del Grumman F9F-8T “Cougar” 3-A-151 en NAS Norfolk, VA, USA; el Capitán de Corbeta Rafael Serra se convierte el 1er Aviador Naval Argentino en superar la barrera del sonido.

Grumman F9F-8T Cougar – Mat. 3-A-151 – Bahía Blanca



Un F9F-8T en la cubierta del portaaviones USS Saratoga (CVA-60), finales de los años 1950.

Con la incorporación por parte de la USN de aviones con ala en flecha, Grumman temió perder la hegemonía conseguida con el Panther y decidió desarrollar en 1954 el Cougar.



Fue construido en 1957, siendo una versión de entrenamiento con ala en flecha y asientos biplaza en tándem con doble comando, óptimo para la transición de los futuros pilotos de F9F-2 tanto de la USN como del USMC, función que desempeñó hasta bien entrado los años '70.



La Aviación Naval Argentina necesitaba un entrenador a reacción luego de la incorporación del Panther, pero las gestiones nunca se concretaron oficialmente. Sin embargo en 1960, como parte de una confusión en la denominación, se vendieron dos aviones de este modelo al Comando de la Aviación Naval, y como consecuencia de ese “error” no se permitió la venta de repuestos para los mismos.



Fue entregado en la NAVAL AIR STATION NORFOLK (Virginia), donde se cumplieron los vuelos de aceptación. El 30 de marzo de 1961, y como parte de los vuelos de aceptación rompió la barrera del sonido siendo su piloto el Capitán de Corbeta Rafael SERRA. Fue la primera vez que un avión naval lograba esa marca.



El traslado al país fue hecho a bordo del Portaaviones ARA (V1)"INDEPENDENCIA", recientemente adquirido, compartiendo hangar con los S-55 y Tracker, arribando al puerto de Buenos aires el 24 de mayo de 1962.



Asignado a la PRIMERA ESCUADRILLA AERONAVAL DE ATAQUE con la matrícula 3-A-151 y el número de la Dirección de Material (Nº DIMA) 0516.



Debido al bloqueo de las licencias de exportación de repuestos por parte del gobierno de los Estados Unidos de América, volaron muy pocas horas en relación a los años que prestaron servicios. Fueron los primeros aviones de reacción con ala en flecha, capacidad de llevar misiles y reaprovisionamiento en vuelo de la AVIACIÓN  NAVAL.



Fue desactivado el 9 de junio de 1971 por Resolución del 09 de junio de 1971, realizó su último vuelo entre la BASE AERONAVAL COMANDANTE ESPORA y Aeroparque el 9 de junio de 1971 al mando del Teniente de Navío Eduardo ALIMONDA.



Fue colocado como Gate Guardian  en el Edificio Libertad (sede del COMANDO EN JEFE DE LA ARMADA) hasta 1988, en que fue trasladado al MUSEO DE LA AVIACIÓN NAVAL ARGENTINA.



Durante varios años fue exhibido en el parque exterior del museo siendo ubicado sobre el campo de exposición y luego sobre la pista del “portaaviones”.



Actualmente espera restauración en el interior del hangar destinado a tal fin en la Base Aeronaval Comandante Espora, Bahía Blanca.



Su estado general es bueno, pero con importantes detalles de pintura, producto de los años que pasó a la intemperie.



Situación actual a la espera de su repintado.