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domingo, 6 de septiembre de 2026

Turquía podría ser el proveedor de la Armada Argentina

Oferta de buques militares de Turquía para una eventual modernización naval argentina

Situación relevada: septiembre de 2026.
Enfoque: Armada Argentina, diferenciando Flota de Mar y Área/División de Patrullado Fluvial.


1. Resumen 

Turquía aparece hoy como uno de los proveedores que mejor combina precio, capacidad militar, construcción relativamente rápida, transferencia tecnológica y posibilidad de financiación estatal/exportadora. Su industria ya exporta corbetas, OPV y patrulleros; además, construye fragatas en serie y tiene antecedentes concretos de fabricación parcial en el país comprador. STM, ASFAT, Dearsan, Anadolu/TAIS y ARES cubren desde lanchas de 12 metros hasta fragatas de 5.500 t y buques anfibios de 10.000 t. (Dearsan) ¿Podría la Armada Argentina abastecer su flota fluvial y oceánica con barcos y buques de origen turco?

Para Argentina, no recomendaría comprar indiscriminadamente todo el espectro. Hay dos problemas distintos:

Fluvial: los medios actuales incluyen embarcaciones veteranas como las ARA “Río Santiago” y “Punta Mogotes”, de 19,8 m, 69 t y 1,7 m de calado; las misiones reales son vigilancia, control de tránsito, presencia, apoyo a Infantería de Marina y asistencia a poblaciones ribereñas. (Argentina.gob.ar) En este ámbito, los productos turcos más atractivos son ARES 35/FIB-12/FIB-15 y, como escalón superior, FIB-33/ARES 115 BOLD.

Marítimo: la situación es diferente. Los MEKO 360 comenzaron a incorporarse en 1983-84 y las MEKO 140 desde mediados de los años 80; pese a ello siguen formando el núcleo combatiente y participaron activamente en ejercicios durante 2026. (Argentina.gob.ar) Argentina ya dispone de patrulleros oceánicos modernos para misiones de vigilancia, por lo que el mayor déficit futuro no está en comprar más OPV puros, sino en recuperar capacidad de combate antisuperficie, antisubmarina y antiaérea.

Mi conclusión central sería:

➜ Fluvial: familia ARES 35 / Dearsan FIB-15, complementada por un patrullero de 30–35 m.

➜ Flota de Mar – opción económica: Ada/MİLGEM.

➜ Flota de Mar – mejor equilibrio argentino: una variante de aproximadamente 3.000 t derivada del PN-MİLGEM.

➜ Flota de Mar – máximo potencial: İstif/I-Class, especialmente para reemplazar progresivamente a los MEKO 360.

➜ Hisar: interesante como solución intermedia, pero solamente si Argentina lo compra en configuración de combate completa; como OPV simple duplicaría demasiado la función de los actuales patrulleros oceánicos.


2. La industria naval militar turca

No existe un único “catálogo turco”. El país trabaja mediante varios astilleros y contratistas principales.

STM ofrece Ada/MİLGEM, İstif/I-Class, MPAC, OPV y plataformas auxiliares. En agosto de 2026 ya había botado las tres corbetas LMS Batch 2 para Malasia, cuya entrega está prevista durante 2027. El contrato se estructura como acuerdo gobierno-a-gobierno. (stm.com.tr)

ASFAT, empresa vinculada al Ministerio de Defensa turco, comercializa el PN-MİLGEM y el Hisar/ADKG. El programa paquistaní constituyó uno de los mayores antecedentes de exportación naval turca y combinó construcción en Turquía con construcción en Karachi. (ASFAT)

Dearsan tiene probablemente el catálogo más amplio: lanchas rápidas, patrulleros, FAC, OPV, corbetas, fragatas, cazaminas y unidades anfibias. Además ofrece expresamente transferencia tecnológica, establecimiento/modernización de astilleros, entrenamiento y soporte de ciclo de vida. (Dearsan)

Anadolu/TAIS participa en la construcción seriada de las fragatas İstif y comercializa OPV, FAC misilísticos, LST y diseños anfibios mayores. (anadolushipyard.com)

ARES es particularmente competitivo en embarcaciones rápidas. Su ARES 35 está en fabricación masiva para organismos turcos y la compañía llegó a planificar entregas seriadas de seis unidades cada dos meses. (ares.global)


3. Oferta ordenada desde las unidades más pequeñas hasta las mayores

Los precios indicados como “estimación” no son ofertas comerciales turcas: son rangos de orden de magnitud que elaboro a partir de contratos públicos comparables. El precio real depende enormemente del radar, CMS, armamento, munición, helicópteros, repuestos, entrenamiento, transferencia tecnológica y porcentaje de construcción local.

PlataformaDesplazamiento / tamañoPrestaciones principalesPrecio orientativo 2026Plazo razonableIdoneidad Argentina
ARES 35 FPB~12 m; calado 0,80 m>35 kt; diesel/waterjets; patrulla/intercepciónUS$0,8–1,5 M*8–14 meses; serie mucho más rápidaExcelente fluvial
Dearsan FIB-1215 t; 12,95 m; calado 0,95 m35+ kt; 160 mn; 4 tripulantesUS$1–2 M*10–16 mesesExcelente fluvial
Dearsan FIB-1522 t; 15 m; calado 0,75 m40+ kt; 200 mn; 4 tripulantesUS$1,5–3 M*12–18 mesesExcelente fluvial
Dearsan FIB-33135 t; 32,54 m; calado 1,45 m50 kt; 400 mn; 13 tripulantesUS$7–15 M*16–24 mesesMuy buena fluvial/Río de la Plata
Dearsan PV-57410–430 t; 56,9 m25+ kt; hasta 2.000 mn; 32 trip.US$30–50 M*24–30 mesesCostero, no prioridad
Dearsan MAC-5050,76 m36 kt; 1.000 mn; 33 trip.; ataque/patrullaUS$45–75 M*24–30 mesesLitoral marítimo
STM MPAC / Dearsan FAC-65600–620 t; ~65–66 m40+ kt; ~1.000–1.100 mn; misilísticoUS$75–120 M*30–36 mesesAlto poder de fuego, autonomía limitada
Anadolu GMFPB800 t; 66,9 m50+ kt; cañón 76 mm, SSM, SAMUS$90–140 M*30–36 mesesSimilar: alta velocidad, corto radio
Dearsan C-741.000 t; 74 m30 kt; 2.000 mn; ASW/AAW/ASuWUS$130–190 M*30–36 mesesCorbeta ligera interesante
Dearsan OPV-76~1.200 t; 76,9 m28 kt; 2.500–3.000 mn~US$80–110 M~30–37 mesesBuen OPV, pero Argentina ya posee OPV
Dearsan C-921.750 t; 91,4 m26 kt; 3.000 mn; ASW/AAW/ASuW; heloUS$180–260 M*32–40 mesesPotencial reemplazo MEKO-140
Hisar / ASFAT ADKG2.300 t; 99,56 m24+ kt; 4.500 mn; 21 días; helo 10 t€223 M paquete base; ~US$280–330 M plenamente armado*36–45 meses nuevoMuy interesante si se arma como corbeta
Ada / MİLGEM2.400 t; 99,56 m29+ kt; 3.500 mn; CODAG; ASW/ASuW/AAWUS$330–450 M*~36–42 mesesMuy alta
PN-MİLGEM2.985 t; 108,2 m26+ kt; SSM, SAM, CIWS, ASWUS$350–450 M*36–48 mesesProbablemente el mejor equilibrio
İstif / I-Class~3.150 t; 113,2 m29+ kt; 5.700 mn; VLS, SSM, CIWS, ASWUS$500–700 M*42–54 meses inicial; menos en serieExcelente Flota de Mar
Dearsan F-1425.500 t; 141,4 m27+ kt; 5.000 mn; 90 díasUS$750 M–1.000 M+*48–60+ mesesExcesivo riesgo como primer buque
Anadolu LST-1407.432 t; 138,75 mdesembarco/logísticaUS$300–500 M*36–48 mesesCapacidad anfibia, prioridad secundaria
Anadolu LST-HD10.000 t; 161 m4 helos; 1.200 t carga; 354 infantesUS$450–700 M+*48–60+ mesesInteresante a largo plazo, no prioridad inicial

*Estimación analítica, no cotización del fabricante.

Las especificaciones de las embarcaciones pequeñas proceden directamente de ARES y Dearsan. (ares.global) El MPAC de STM desplaza 620 t, supera 40 kt y alcanza 1.100 mn a 20 kt; el FAC-65 de Dearsan desplaza 600 t y también supera 40 kt. (stm.com.tr)

El C-74 dispone de 1.000 t, 30 kt y 2.000 mn, con una configuración publicada que incluye cañón de 76 mm, CIWS, SAM y SSM. (Dearsan) El C-92 sube a 1.750 t, 3.000 mn y capacidad multirrol. (Dearsan)

El Hisar desplaza 2.300 t, alcanza 24+ kt y 4.500 mn; su diseño adopta deliberadamente la filosofía “fitted for but not with”, que permite entregar el casco con infraestructura preparada para posteriores armas y sensores. (ASFAT)

El Ada desplaza 2.400 t, supera 29 kt y dispone de 3.500 mn de autonomía. (stm.com.tr) El I-Class aumenta la autonomía hasta 5.700 mn a 14 kt, mantiene más de 29 kt y agrega capacidad VLS y mayor defensa aérea. (stm.com.tr)

El F-142, en cambio, es un diseño comercial de Dearsan de 5.500 t; no tiene todavía el grado de madurez operacional y exportadora del Ada o del İstif. (Dearsan) El LST-HD de Anadolu es aún mayor, con 10.000 t y una capacidad teórica de cuatro helicópteros de 15 t y 1.200 t de carga. (anadolushipyard.com)


4. Qué dicen los contratos reales sobre los precios

Hay cuatro benchmarks particularmente útiles.

Nigeria — OPV-76

Nigeria contrató dos OPV-76 de Dearsan en noviembre de 2021. El programa fue valorado públicamente en aproximadamente US$160 millones por dos unidades, es decir alrededor de US$80 millones por buque en valores de aquel contrato. La construcción comenzó en septiembre de 2022 y el programa contemplaba unos 37 meses. (The Defense Post)

Esto demuestra que Turquía puede ser muy competitiva en el escalón de 1.000–1.300 toneladas.

Rumania — Hisar

Rumania compró en diciembre de 2025 una unidad Hisar mediante contrato intergubernamental por €223 millones sin IVA, incluyendo buque, entrenamiento y apoyo logístico. (Romanian Ministry of National Defence)

Pero hay una advertencia muy importante: la unidad no se recibió con toda la configuración de armamento prevista. Rumania anunció otros €42 millones para sistemas adicionales y proyecta incorporar misil antibuque por separado. (Default)

Por lo tanto, €223 millones no debe interpretarse como precio de una corbeta completamente armada.

Pakistán — cuatro MİLGEM

El contrato de cuatro buques MİLGEM para Pakistán fue informado en torno a US$1.500 millones —otra fuente citó cerca de €1.000 millones— y, fundamentalmente, contempló dos unidades construidas en Turquía y dos en Karachi. Fuentes especializadas reportaron además una transferencia muy amplia de tecnología y derechos de diseño. (quwa.org)

Es probablemente el precedente más importante para Argentina.


Embarcaciones pequeñas

ARES obtuvo un programa turco de 122 lanchas por un valor estimado de US$70–80 millones, gracias a una producción masiva. (Defense News) Otro antecedente es el contrato de seis MRTP-20 de Yonca-Onuk con Qatar por €41 millones, incluyendo armamento estabilizado. (Anadolu Ajansı)

Esto explica por qué el segmento fluvial podría abordarse por decenas de millones de dólares y no por cientos de millones.


ARES Fast Patrol Boats 35



5. Tiempos reales de construcción

Turquía está mostrando ritmos bastante competitivos.

El proyecto malasio se firmó en junio de 2024; el corte de acero se realizó en diciembre de 2024, las tres unidades fueron botadas entre mayo y agosto de 2026 y la entrega está prevista durante 2027. STM originalmente habló de entregar las tres dentro de aproximadamente 3,5 años. (stm.com.tr)

En Nigeria, Dearsan pasó del contrato de noviembre de 2021 al inicio físico de construcción en septiembre de 2022, primera botadura en octubre de 2023 y entregas previstas dentro de un programa de aproximadamente 37 meses. (Dearsan)

Para Argentina asumiría, de manera prudente:

lanchas: 12–24 meses; FAC/OPV pequeños: 24–36 meses; corbetas: 36–48 meses; fragatas: 42–60 meses para las primeras; construcción local: sumar inicialmente entre 12 y 24 meses debido a transferencia, preparación industrial y certificaciones.

La construcción local se vuelve más rápida recién a partir de la segunda/tercera unidad.

6. Financiamiento: aquí Turquía puede ser especialmente atractiva

Éste es uno de los aspectos más interesantes para Argentina.

Türk Eximbank tiene un programa explícito de créditos al comprador extranjero bajo garantía soberana. Para operaciones de 24 meses o más puede financiar hasta 85% del valor del contrato de exportación turco, quedando típicamente un 15% inicial a cargo del comprador. Los pagos de capital se estructuran normalmente en cuotas semestrales y el primer pago puede comenzar hasta seis meses después del envío o puesta en servicio. (eximbank.gov.tr)

Existe además el programa de International Project Loans, que menciona específicamente buques construidos por empresas navales turcas. Puede financiar hasta el 85% del contenido turco, admite plazos superiores a dos años y señala que en muchos proyectos el plazo máximo de repago puede llegar aproximadamente a 10 años, dependiendo del proyecto y del esquema OECD. La tasa puede ser fija o flotante —por ejemplo EURIBOR más margen— y se suma una prima de riesgo país/comprador. (eximbank.gov.tr)

También existen créditos canalizados por bancos extranjeros y garantías para financiar la fase de construcción de buques. (eximbank.gov.tr)

Por lo tanto, un esquema argentino conceptualmente viable podría ser:

15% de anticipo argentino + hasta 85% de crédito de exportación, con garantía soberana; construcción inicial en Turquía; transferencia gradual de producción a Argentina y cronograma de repago iniciado después de las entregas.

No debe darse por hecho que Türk Eximbank aprobaría a Argentina automáticamente. La operación dependería del riesgo soberano, los límites de exposición a Argentina vigentes en ese momento, el contenido turco y la estructura del contrato. (eximbank.gov.tr)

Argentina, por su parte, puso en marcha en mayo de 2026 el Plan ARMA, que crea recursos adicionales para reequipamiento y modernización militar. Podría funcionar como fuente parcial del anticipo, infraestructura o contrapartida local, pero el decreto por sí solo no asegura recursos suficientes para un programa naval de varios miles de millones de dólares. (Argentina.gob.ar)

7. Aplicación a la Flota Fluvial argentina

Éste sería el segmento más fácil y barato de modernizar.

El Área Naval Fluvial tiene jurisdicción sobre la Cuenca del Plata y desarrolla vigilancia, control de tránsito, presencia, apoyo a Infantería de Marina, adiestramiento y asistencia. Actualmente opera patrulleros, multipropósitos y lanchas que incluyen unidades de considerable antigüedad. (Argentina.gob.ar)

Primera opción: ARES 35

Tiene 12 m, 0,80 m de calado y más de 35 kt. Es un producto seriado y probado. (ares.global)

Para Paraná/Paraguay representa una excelente combinación de:

velocidad, muy poco calado, mantenimiento relativamente simple, tamaño que permite dispersión en apostaderos y bajo costo.

Su debilidad es la autonomía. No reemplaza un buque fluvial multipropósito; reemplaza principalmente a la lancha de patrulla/intercepción.

Segunda opción: Dearsan FIB-15

Probablemente sea incluso más interesante para Argentina: 15 m, 0,75 m de calado, 40+ kt, 200 mn y sólo cuatro tripulantes. (Dearsan)



La capacidad de navegación en aguas someras es notablemente superior al calado de 1,7 m de las actuales Río Santiago/Punta Mogotes. (Argentina.gob.ar)


FIB 15 - Dearsan

Escalón de mando: FIB-33 / ARES 115 BOLD

El FIB-33 tiene 32,5 m, 1,45 m de calado y alcanza 50 kt. (Dearsan) El ARES 115 BOLD mide 35,2 m, cala 1,4 m y ofrece hasta 40 kt, con posibilidad de armamento remoto de 12,7 y 30 mm. (ares.global)


Para Argentina los vería como patrullero jefe de sección, transporte de equipos, comando, fuerzas especiales y presencia de mayor autonomía.


FIB 33 / ARES 115 BOLD

Propuesta fluvial

Una primera modernización razonable sería del orden de 8–12 lanchas de 12–15 m + 2–4 unidades de 30–35 m.

Orden de magnitud presupuestario: US$30–70 millones, dependiendo del nivel de sensores, comunicaciones, armamento, repuestos y apoyo.

No compraría FAC de 600–800 t para la Hidrovía: su costo y armamento serían desproporcionados para la misión.


8. Aplicación a la Flota de Mar

Aquí veo cuatro candidatos reales.

A. Hisar — alternativa económica/transicional

El Hisar puede navegar 4.500 mn y permanecer 21 días, lo cual encaja bastante bien con el Atlántico Sur. Posee hangar/plataforma para helicóptero de 10 t, CMS ADVENT, radar, sonar y posibilidades de crecimiento. (cdn.asfat.com.tr)



Su problema es que su velocidad máxima de 24 kt es inferior a los 27 kt de una MEKO-140 y a los 30+ kt de las MEKO-360. (Argentina.gob.ar)

Y Argentina ya posee patrulleros oceánicos.

Conclusión: sólo lo compraría equipado desde origen con misil antibuque, defensa aérea, CIWS y ASW. Sin esos sistemas, agrega patrulla pero no reemplaza capacidad combatiente.

Calificación argentina: 7/10.


OPV clase Hisar

B. Ada/MİLGEM — excelente reemplazo de MEKO-140

99,56 m, 2.400 t, más de 29 kt, 3.500 mn, sonar, guerra antisubmarina, helicóptero, misil antibuque y defensa aérea. (stm.com.tr)

Se parece conceptualmente al escalón que Argentina necesita para reemplazar a las MEKO-140, pero con tecnología actual.

Su principal limitación para el Atlántico Sur es la autonomía: 3.500 mn, frente a las 4.000 mn de una MEKO-140 argentina. (Argentina.gob.ar)

No es grave, pero obliga a pensar logística.

Calificación argentina: 8,5/10.


Corbeta clase Ada (MILGEM Block I)

C. PN-MİLGEM — posiblemente la opción más inteligente

Tiene 108,2 m, 2.985 t, 26+ kt, SSM, SAM, CIWS, capacidades ASW y CMS ADVENT. (ASFAT)

Su gran ventaja no es solamente técnica.

El programa de Pakistán demuestra que Turquía está dispuesta a:

construir primeras unidades en Turquía, transferir tecnología y trasladar construcción de unidades posteriores al país comprador. (cdn.asfat.com.tr)

Ésta encaja extraordinariamente bien con la historia argentina, porque las MEKO-140 ya fueron construidas localmente en Río Santiago bajo licencia alemana. (Argentina.gob.ar)

Argentina podría pedir una variante de aproximadamente 3.000–3.300 t, más autonomía, hangar adecuado y armamento especificado por la Armada.

Podría reemplazar simultáneamente parte de las MEKO-140 y constituir el escalón inferior de las actuales MEKO-360.

Calificación argentina: 9/10.



9. I-Class / İstif — el candidato más sólido para reemplazar al MEKO-360

Para mí es el producto turco de mayor interés para el núcleo de la Flota de Mar.

Tiene:

113,2 m; ~3.150 t; 29+ kt; 5.700 mn a 14 kt; CODAG; VLS; misil antibuque; CIWS; torpedos; guerra electrónica; radar y sensores modernos. (stm.com.tr)



Su autonomía supera claramente las 4.500 mn a 18 kt publicadas para el MEKO-360 argentino. (Argentina.gob.ar)

Eso es muy relevante en un país con un litoral enorme, bases separadas por grandes distancias y operaciones australes.

Además ya no es un prototipo: el TCG İstanbul entró en servicio en 2024 y Turquía está construyendo la serie siguiente en varios astilleros. En agosto de 2026 el TCG İzmir ya había iniciado pruebas de aceptación en el mar. (stm.com.tr)

Calificación argentina: 9,5/10.

El principal inconveniente es el costo.


Fragatas clase MİLGEM İstif

10. Lo que no debiera comprarse primero

No priorizaría el OPV-76, pese a su buena relación costo/capacidad. Argentina ya ha recuperado una capacidad moderna de patrullado oceánico; repetir una adquisición fundamentalmente OPV consumiría dinero necesario para recuperar capacidades combatientes.

Tampoco comenzaría con el F-142 de 5.500 t. Es un diseño atractivo sobre el papel, pero Argentina no necesita asumir al mismo tiempo el riesgo financiero, tecnológico y de integración de una fragata turca nueva que todavía carece de la madurez del İstif. (Dearsan)

Finalmente, un LST-HD de 10.000 t sería útil para operaciones anfibias, transporte, apoyo antártico/humanitario y helicópteros, pero solamente después de solucionar la fuerza de escoltas.

11. Arquitectura de flota más lógica

Una modernización coherente podría desarrollarse en tres escalones.

ProgramaCantidad orientativaMisiónCosto estimado
Patrulleros fluviales 12–15 m8–12control/intercepción fluvialUS$10–30 M
Patrulleros fluviales 30–35 m2–4mando, presencia, transporte, fuerzas especialesUS$20–50 M
PN-MİLGEM/Ada4 inicialmentereemplazo gradual MEKO-140US$1.400–1.800 M
I-Class3 inicialmentereemplazo MEKO-360 / escolta principalUS$1.500–2.100 M
municiones, repuestos, entrenamiento e infraestructurasoporte+15–25% aprox.

Un programa de 4 corbetas + 3 fragatas + modernización fluvial tendría, por lo tanto, un orden de magnitud de aproximadamente US$3.500–4.800 millones, dependiendo decisivamente del paquete de misiles, radares, ASW, munición, helicópteros y construcción local.

No tiene sentido contratarlo todo simultáneamente.

12. Modelo de adquisición que negociaría Argentina

La estructura que intentaría negociar sería:

Primera etapa: dos buques construidos en Turquía para entrega rápida y entrenamiento.

Segunda etapa: dos o más unidades ensambladas/construidas parcialmente en Argentina mediante transferencia de tecnología.

Tercera etapa: mantenimiento mayor, fabricación de subconjuntos, software/logística y capacidad de modernización instalados en Argentina.

Financiación objetivo: 15% de anticipo/contrapartida argentina y hasta 85% mediante esquema de crédito de exportación, sujeto a aprobación de Türk Eximbank. (eximbank.gov.tr)

Intentaría además que la transferencia incluyera documentación de diseño, ingeniería de producción y capacidad de integración. El antecedente paquistaní demuestra que Turquía puede aceptar esquemas bastante profundos de localización. Dearsan también publicita expresamente transferencia tecnológica y modernización de astilleros. (quwa.org)

13. Recomendación final

Si Argentina quisiera abrir formalmente una negociación naval con Turquía, mi shortlist sería la siguiente:

PrioridadPlataformaRazón
1I-Class / İstifMejor sustituto potencial del MEKO-360; gran autonomía y capacidad multirrol
2PN-MİLGEM argentinoExcelente relación costo/capacidad y gran potencial de fabricación local
3Ada/MİLGEMAlternativa probada y probablemente más económica
4FIB-15 / ARES 35Solución ideal y relativamente barata para renovación fluvial
5FIB-33 / ARES 115Escalón fluvial pesado/comando
6Hisar plenamente armadoInteresante si el presupuesto impide una corbeta convencional
OPV-76Buen producto, pero baja prioridad argentina
F-142 / LST-HDEvaluar solamente en una segunda etapa

La combinación que ofrece mayor sentido industrial y militar sería, en mi evaluación, una familia común MİLGEM de aproximadamente 3.000–3.200 toneladas para el grueso de la Flota de Mar, complementada por 3 fragatas İstif para las funciones de mayor capacidad, en paralelo con una renovación mucho más económica de la Flota Fluvial.

El punto especialmente atractivo de Turquía para Argentina no es solamente el precio del casco: es la posibilidad de combinar G2G + crédito de exportación + sistemas turcos + transferencia de tecnología + construcción nacional gradual. El precedente de Pakistán demuestra que este modelo no es meramente teórico, mientras que los casos de Malasia y Rumania muestran que Ankara continúa utilizando activamente acuerdos gobierno-a-gobierno para exportaciones navales. (stm.com.tr)

También conviene exigir desde el inicio una configuración con el menor número posible de subsistemas sujetos a licencias de terceros países, precio separado de buque / armas / municiones / entrenamiento / repuestos / transferencia tecnológica, y una opción contractual de unidades adicionales con precio preacordado. Eso permitiría comparar correctamente la propuesta turca con alternativas de Brasil, Corea del Sur, Francia, Italia, España o Alemania sin caer en comparaciones engañosas de “precio por casco”.

sábado, 23 de mayo de 2026

GS: El paso de Farragut por Fuerte Jackson y Fuerte Saint Philip (2/2)

Fuerte Jackson y Fuerte San Felipe, Paso de Farragut – 24 de abril de 1862 

Parte II




Fuerte Jackson y Fuerte San Felipe, Paso de Farragut –

El Cayuga fue el primer barco en cruzar la barrera fluvial alrededor de las 3:30 a. m. Los confederados no lo descubrieron hasta unos 10 minutos después, cuando ya se encontraba bastante por debajo de Fort Jackson. Como es comprensible, el general Duncan, desde Fort Jackson, se quejó posteriormente de que Mitchell no había enviado balsas incendiarias para iluminar el río por la noche, ni había estacionado ninguna embarcación debajo de los fuertes para advertir de la aproximación de la Unión. Los diferentes mandos navales y la falta de cooperación entre los comandantes de tierra y de marina resultaron muy costosos para los defensores.

En cuanto avistaron el Cayuga, los artilleros de ambos fuertes confederados abrieron fuego casi simultáneamente, y los barcos de la Unión, que estaban en posición de hacerlo, respondieron de inmediato. Pronto, la superficie del río se llenó de densas nubes de humo provenientes de las descargas de los cañones. Este humo dificultaba la visión tanto de los barcos como de la costa, pero en general favorecía a los buques. Porter, mientras tanto, había adelantado los cinco vapores asignados a sus goletas de mortero, y estos abrieron fuego enfilado a unos 200 metros de Fort Jackson, descargando metralla, metralla y proyectiles de metralla, mientras los morteros añadían sus proyectiles. Este fuego expulsó a muchas de las dotaciones de los cañones confederados de sus cañones y redujo la eficacia de los que quedaban.

El Pensacola, el segundo buque de la Unión en atravesar los obstáculos, tardó en ponerse en marcha, lo que significó que durante un tiempo el Cayuga se enfrentó solo a toda la furia del fuego confederado. El teniente George H. Perkins, al mando del Cayuga, tuvo la presencia de ánimo de observar que los cañones confederados se habían desplegado para concentrar el fuego en el centro del río, lo que llevó a su buque más cerca de los muros de Fort St. Philip. Aunque sus mástiles y aparejos fueron alcanzados por los proyectiles, el casco prácticamente evitó daños. El capitán del Pensacola, Henry W. Morris, aparentemente interpretó las órdenes de Farragut como que debía atacar los fuertes. Deteniendo su barco en medio de los obstáculos, lanzó una andanada contra el Fuerte St. Philip, obligando a los artilleros a desembarcar a salvo. Tras superar los obstáculos, ordenó una segunda andanada contra el fuerte. Pero detener al Pensacola en el agua lo convirtió en un blanco ideal. Recibió nueve disparos en el casco, y su aparejo y mástiles también quedaron muy dañados. El Pensacola también sufrió 4 muertos y 33 heridos, más que cualquier otro barco de la Unión en la operación ese día.

La división de vanguardia continuó río arriba, atacando los objetivos a medida que se presentaban. Los barcos restantes de la Unión la siguieron, disparando metralla, metralla y munición. Las baterías costeras tuvieron dificultades para encontrar el alcance, y los daños y las bajas a bordo de estos buques fueron escasos.

Alrededor de las 4:00 a. m., los buques de guerra de la Armada Confederada que sobrevolaban los fuertes se unieron a la batalla. El más poderoso de ellos, el McRae, estaba anclado en la costa a 300 yardas sobre Fort St. Philip cuando sus vigías avistaron al Cayuga. El teniente Thomas B. Huger, capitán del McRae, ordenó soltar cables y abrir fuego. El McRae abrió fuego con su batería de babor y su cañón de pivote, pero este último explotó en su décimo disparo. El Cayuga continuó río arriba, pasando al McRae. Otros dos barcos de la Unión, el Varuna y el Oneida, salieron entonces del humo y pasaron junto al McRae sin dispararle, probablemente confundiéndolo con una cañonera de la Unión. Huger ordenó a su buque virar primero a babor y luego a estribor, lanzando dos andanadas. El Varuna y el Oneida también viraron y respondieron al fuego. Cada uno de estos barcos montaba dos Dahlgrens de 11 pulgadas en pivote, y estos cañones pronto dieron resultado. La explosión de un proyectil de la Unión provocó un incendio en el McRae, y solo los desesperados esfuerzos de la tripulación evitaron que las llamas alcanzaran el polvorín. Ezoico



Aunque la mayoría de los buques de guerra confederados ligeramente armados restantes huyeron río arriba ante la aproximación de los buques de la Unión, no ocurrió lo mismo con el ariete Manassas. Aunque su barco estaba armado con un solo cañón de 32 libras, el teniente Alexander Warley estaba decidido a atacar, incluso en solitario. Warley comprendía que la única posibilidad de victoria confederada residía en un asalto combinado inmediato de las cañoneras y las balsas incendiarias para inmovilizar a los buques de la Unión el tiempo suficiente para que los cañones pesados ​​de los fuertes los destruyeran.

El Manassas estaba amarrado en la orilla este del río, sobre Fort St. Philip, cuando los destellos en las proximidades de los obstáculos indicaban acción en curso, Warley ordenó inmediatamente a su barco que se pusiera en marcha. Intentó embestir al Pensacola, pero la hábil maniobra del piloto de la Unión evitó la colisión, y el Pensacola disparó una andanada de sus cañones Dahlgren de 23 cm al paso del Manassas. Dañado en el intercambio, el embate confederado continuó.

Warley entonces divisó al Mississippi. El teniente George Dewey intentó virar su barco para embestir al Manassas, que se aproximaba, pero este último demostró ser más ágil que el barco de ruedas de la Unión y logró asestarle un golpe de refilón por babor, abriendo un gran boquete, pero sin dañarlo fatalmente.

Al despejar los fuertes, los barcos de la Unión fueron atacados por el acorazado confederado Louisiana, que se encontraba en la ribera del río. Sus troneras eran pequeñas y no permitían un amplio arco de fuego, por lo que las dotaciones de los cañones lograron pocos impactos. Prosiguiendo hacia el norte, el Cayuga que iba en cabeza alcanzó a algunos de los buques confederados que huían y les disparó. Tres de las cañoneras confederadas arriaron sus banderas y encallaron. El Varuna y el Oneida no tardaron en acercarse, pero en la confusión, los marineros del Varuna confundieron al Cayuga con un buque confederado y le dispararon una andanada.

Impaciente con el lento avance del Pensacola, Farragut ordenó al Hartford que lo adelantara y luego subió a la jarcia de mesana para tener una mejor vista por encima del humo. Mientras el Hartford remontaba río arriba, Farragut vio una balsa incendiaria ardiendo en la amura de babor, empujada por el remolcador confederado desarmado Moser. Farragut ordenó a su propio barco que virara a estribor, pero estaba demasiado cerca de la costa, y su proa encalló de inmediato en un banco de lodo, lo que permitió al capitán Horace Sherman del Moser colocar la balsa contra el costado de babor del Hartford. El incendio pronto prendió la pintura del costado del buque de la Unión, que a su vez prendió fuego a la jarcia. Con su barco en llamas e inmovilizado, Farragut creyó que estaba perdido. Afortunadamente, los artilleros del Fuerte San Felipe no pudieron disparar contra el objetivo, ahora inmóvil, ya que el fuego de la flota había desmontado uno de los cañones más grandes del fuerte y no se pudo apuntar otro.

Farragut bajó de la jarcia y subió a cubierta, donde instó a la tripulación del Hartford a combatir el fuego. Mientras tanto, los disparos del buque insignia hundieron al Moser. El secretario de Farragut, Bradley Osbon, sacó tres proyectiles, desenroscó sus espoletas y los arrojó por la borda del Hartford a la balsa incendiaria. Las explosiones resultantes perforaron la balsa y la hundieron, extinguiendo las llamas. Con la balsa derribada, la tripulación del Hartford pudo extinguir el fuego. Los hombres vitorearon cuando su barco se separó del lodo y reanudó su rumbo río arriba.

En medio de la confusión y el humo, se produjeron accidentes. La cañonera Kineo colisionó con la balandra Brooklyn; aunque gravemente dañada, la Kineo logró continuar más allá de los fuertes. La Brooklyn, mientras tanto, se estrelló contra uno de los cascos confederados y se detuvo repentinamente justo al norte de los obstáculos, con el ancla atrapada en el casco y la guindaleza tensa. La corriente del río giró entonces la balandra hacia Fort St. Philip. Con los artilleros en tierra habiendo encontrado el alcance y la Brooklyn recibiendo impactos, un tripulante logró cortar el cable y liberar la balandra.

El capitán Thomas T. Craven de la Brooklyn le ordenó pasar cerca de Fort St. Philip, y la balandra disparó tres andanadas contra las obras confederadas al pasar. La Brooklyn pasó entonces a la Louisiana muy cerca. En el intercambio de disparos, un proyectil confederado impactó al buque de la Unión justo por encima de la línea de flotación, pero no explotó. Más tarde, la tripulación del Brooklyn descubrió que los artilleros confederados no habían retirado el parche de plomo de la espoleta.

El humo del tiroteo era tan denso que era prácticamente imposible ver y orientarse. Craven simplemente dirigió su barco hacia el ruido y los destellos de luz que se avecinaban. Pero la marea arrastró al balandro a sotavento, perfectamente posicionado para los cañones de Fort Jackson. Al tocar fondo, Craven vio al Manassas emerger del humo.

Warley había intentado previamente embestir al Hartford sin éxito. El Manassas había recibido varios impactos de proyectiles de la Unión, y su chimenea estaba acribillada y su velocidad se redujo drásticamente. Warley decidió llevar el ariete río abajo para atacar a las lanchas mortero de Porter, ahora desprotegidas. Pero cuando los fuertes confederados abrieron fuego por error con sus cañones pesados ​​contra el Manassas, Warley decidió regresar río arriba. En ese momento, avistó al Brooklyn atravesado en el río y se dirigió hacia Fort Jackson. Warley ordenó que se arrojara resina a los hornos de su barco para alcanzar la máxima velocidad y maniobró el ariete para inmovilizar al Brooklyn contra la orilla.

Los marineros a bordo del Brooklyn detectaron la aproximación del ariete y dieron la alarma. Craven ordenó que se girara el timón del balandro, pero esto solo pudo disminuir, no evitar, el impacto. Momentos antes de la colisión, un disparo del Manassas impactó contra el Brooklyn, pero fue detenido por sacos de arena apilados alrededor del tambor de vapor.

El Manassas impactó al buque de la Unión ligeramente inclinado, aplastando varios tablones y rompiendo la cadena que protegía el costado del barco. Craven estaba seguro de que su buque se hundiría, pero la cadena y un depósito de carbón lleno ayudaron a amortiguar el impacto. Mientras tanto, el Manassas se desprendió y reanudó su avance río arriba.

La cola de la fuerza de Farragut, la flotilla de morteros de Porter, también estaba en marcha. Cuando sus barcos fueron atacados al acercarse a Fort Jackson, Porter ordenó a las lanchas de mortero que se detuvieran y abrieran fuego. Esto fue alrededor de las 4:20 a. m. Los morteros dispararon durante aproximadamente media hora, tiempo suficiente, se creyó, para que el resto del escuadrón de la Unión hubiera despejado los fuertes. Sin embargo, cuando Porter dio la señal de alto, algunos barcos de la Unión seguían atacando los fuertes. Entre la densa humareda, el Wissahickon, último buque de la primera división, encalló. Al amanecer, el teniente Albert N. Smith, capitán del Wissahickon, descubrió que se encontraba cerca de tres buques de la tercera división: el Iroquois, el Sciota y el Pinola, pero también en las proximidades del cañonero confederado McRae, que pronto entró en intenso combate con el mucho más poderoso Iroquois. El McRae sufrió graves daños en el intercambio de disparos y el teniente Huger resultó mortalmente herido; tres hombres murieron en el acto y otros 17 resultaron heridos.

En ese momento, el Manassas entró en escena. Warley intentó, sin éxito, embestir primero al Iroquois y luego a los demás buques de la Unión. Al darse cuenta del peligro que corrían si sus buques quedaban inutilizados cerca de los fuertes confederados, los capitanes de la Unión interrumpieron el fuego contra el McRae y reanudaron su navegación río arriba.

Tres de los buques de Farragut no lograron pasar los fuertes. El Kennebec y el Itasca encallaron en obstáculos fluviales. En un intento de retroceder, el Itasca colisionó con el Winona. El Itasca recibió entonces un proyectil de 42 libras que atravesó la caldera y tuvo que abandonar el intento. El Winona se retiró antes del amanecer. El Kennebec, atrapado entre los dos fuertes confederados al amanecer, también se retiró. Sin embargo, catorce de los 17 barcos de la escuadra de Farragut lograron superar los fuertes.

Farragut perdió un barco, el vapor de hélice Varuna, en la primera división. Alrededor de las 4:00 a. m., el teniente Beverly Kennon, del cañonero estatal de Luisiana, el Governor Moore, avistó al Varuna, que era más rápido que sus barcos gemelos y avanzaba solo. Kennon ordenó inmediatamente al Governor Moore que atacara, pero para alcanzar al Varuna, se vio obligado a recibir una lluvia de proyectiles de los otros barcos de la Unión, que lo destrozaron gravemente y causaron muertes e heridas a varios de sus tripulantes. Pero el intercambio de disparos también produjo tanta humareda que la cañonera confederada logró escapar y seguir al Varuna río arriba.

A unos 600 metros por delante de los barcos de la Unión que lo seguían, el Governor Moore seguía al Varuna a 100 metros. El buque de guerra de la Unión atacó a su adversario con su cañón de popa e intentó virar repetidamente para evitar una andanada, pero Kennon imitó cuidadosamente los movimientos de su adversario y logró evitarlo. No obstante, el Governor Moore sufrió un castigo considerable. Un disparo del cañón de popa del Varuna mató o hirió a la mayoría de la tripulación en el castillo de proa del buque confederado. Con su propio barco a solo 40 metros de su adversario y su cañón de 32 libras de proa incapaz de soportarlo debido a la corta distancia, Kennon ordenó bajar la boca del cañón para disparar un proyectil contra el buque de guerra de la Unión a través de la cubierta de su propio barco. Este disparo tuvo un efecto devastador, destrozando al Varuna.

Kennon ordenó disparar un segundo proyectil, con resultados similares. Con los dos barcos a solo tres metros de distancia y tras disparar una ronda desde su cañón pivote de popa, el Varuna viró a estribor y soltó una andanada, pero Kennon pudo ver los tope del buque de la Unión por encima del humo y adivinó lo que se pretendía. Virando bruscamente su propio barco a babor, lo estrelló contra el buque de la Unión. El Gobernador Moore retrocedió entonces y embistió de nuevo al Varuna, recibiendo una andanada completa del buque de la Unión en el proceso, lo que causó bajas a la mayoría de los confederados en la cubierta de barlovento. Poco después, sin embargo, otro buque de guerra confederado, el Stonewall Jackson, apareció y embistió al Varuna por su costado opuesto, el de babor. Este impacto causó tales daños que las bombas del Varuna no pudieron mantenerlo a flote, y el comandante Charles S. Boggs mandó su barco a tierra. Tras recibir dos andanadas del buque de la Unión, mortalmente herido, el Stonewall Jackson se hundía, y su capitán ordenó que también lo encallara y lo quemara para evitar su captura.

Mientras observaba cómo el Varuna encallaba, Kennon se enfrentó a un nuevo problema con los barcos de la Unión restantes, que se acercaban rápidamente, lo que pronto sometió al cañonero confederado a un incendio devastador. Su propio barco, en peligro de hundirse en el río, Kennon lo encalló justo encima del Varuna, que se encontraba encallado, y ordenó que lo incendiaran. 

El balance de víctimas del Gobernador Moore fue espantoso. Cincuenta y siete hombres habían muerto en combate y siete más habían resultado heridos de una tripulación de 93.

Al amanecer, entre las 5:30 y las 6:00 a. m., los barcos de la Unión se reunieron en la Estación de Cuarentena. En ese momento, el Manassas apareció repentinamente, rumbo a la escuadra. De pie en la cubierta de huracán del Mississippi, el teniente Dewey vio pasar al Hartford, ennegrecido por el reciente incendio. Farragut estaba en su jarcia gritando: "¡Abajo el ariete!". Pero cuando Warley vio la magnitud de su oposición, supo que la batalla había terminado. La velocidad del Manassas se había reducido tanto y había sufrido tantos daños que un ataque habría sido suicida. Warley dirigió su barco a tierra y ordenó a su tripulación que se dispersara.

La batalla por el bajo Mississippi había terminado. Con la flota de la Unión dejando atrás los fuertes y las cañoneras confederadas destruidas, ya no había barreras entre el escuadrón de Farragut y Nueva Orleans. Las bajas de la Unión habían sido sorprendentemente escasas: el total del 18 al 26 de abril fue de tan solo 39 muertos y 171 heridos. Farragut informó a Porter: «Lo pasamos mal... Pero, gracias a Dios, el número de muertos y heridos fue muy bajo considerando todo esto».

domingo, 26 de abril de 2026

GS: El paso de Farragut por Fuerte Jackson y Fuerte Saint Philip (1/2)

Fuerte Jackson y Fuerte San Felipe, Paso de Farragut – 24 de abril de 1862 

Parte I
War History



Fuerte Jackson y Fuerte San Felipe, Paso de Farragut –

Este mapa muestra las fortificaciones confederadas en Fuerte Jackson y Fuerte San Felipe, y la flota de la Unión al mando de Farragut. Para capturar Nueva Orleans, la ciudad más grande y el principal puerto de la Confederación, Farragut superó a los buques de guerra confederados (el enorme CSS Louisiana no pudo moverse por falta de motores, mientras que el CSS Manassas solo contaba con un cañón de 32 libras) y evitó los dos fuertes por la noche, pero solo después de que el río se liberara de obstáculos. Frente a Manila en 1898, Dewey empleó la técnica que había observado al participar en el ataque de Farragut: pasar por las posiciones costeras fuertemente fortificadas durante la noche. El éxito de Farragut no había sido igualado por los británicos en 1815. El mapa incluía el mayor alcance de fuego desde los fuertes.

La captura de Nueva Orleans fue un elemento clave del Plan Anaconda de la administración Lincoln. Nueva Orleans era el puerto marítimo más importante de la Confederación y su ciudad más grande y rica. Además de negarle al Sur esta salida para el transporte de algodón, asegurar todo el Misisipi abriría el río al transporte marítimo oceánico de mercancías del Noroeste, además de separar el oeste transmisisipiiano del resto de la Confederación.

El subsecretario de Marina, Gustavus V. Fox, fue el más firme defensor de un asalto a Crescent City. Creía que las victorias de la Unión en Port Royal, Carolina del Sur, y Hatteras Inlet, Carolina del Norte, habían demostrado que los buques de guerra a vapor podían atacar y derrotar con éxito los fuertes costeros, y que los buques de la Unión podían derrotar a los fuertes confederados Jackson y St. Philip, que custodiaban el acceso sur a Nueva Orleans a lo largo del Misisipi. El comandante David D. Porter convenció a Fox y al secretario de Marina, Gideon Welles, de que el bombardeo de los fuertes por una flotilla de lanchas mortero sería esencial para el éxito del plan. Prometió que ambos fuertes quedarían inutilizados, si no destruidos, en 48 horas tras el bombardeo con morteros de 33 cm.

El presidente Lincoln dio su respaldo. El general en jefe, el mayor general George B. McClellan, se opuso, hasta que supo que la operación sería fundamentalmente asumida por la armada, y que solo se necesitarían unos 10 000 soldados para guarnecer la ciudad y sus fuertes una vez que la armada los obligara a rendirse. En diciembre, Welles llamó al capitán David G. Farragut a Washington y le ofreció el mando de la operación, que Farragut aceptó de inmediato. Porter recibió el mando de la flotilla de morteros. Farragut tomó como buque insignia el balandro de hélice Hartford y llegó a Ship Island, en el estrecho del Mississippi, el 20 de febrero de 1862.

Farragut dedicó casi un mes a preparar la expedición, reuniendo finalmente 17 barcos con 192 cañones. Las más poderosas eran ocho balandras y corbetas de vapor: la Brooklyn (26 cañones), la Hartford (28 cañones), la Iroquois (11 cañones), la Mississippi (22 cañones), la Oneida (10 cañones), la Pensacola (25 cañones), la Richmond (22 cañones) y la Varuna (11 cañones). Estos barcos contaban con un total de 154 cañones. También había nueve cañoneras: la Cayuga (4 cañones), la Itasca (4 cañones), la Katahdin (4 cañones), la Kennebec (4 cañones), la Kineo (4 cañones), la Pinola (5 cañones), la Sciota (5 cañones), la Winona (4 cañones) y la Wissahickon (4 cañones). Farragut también contaba con el escuadrón de Porter, compuesto por 20 goletas con mortero, cada una con un mortero de 33 cm. El mayor general Benjamin F. Butler comandaba los 13 000 soldados que acompañarían la expedición. El 16 de abril, tras una cuidadosa planificación y preparativos, Farragut trasladó sus barcos del Golfo al estuario del río Misisipi, justo debajo y fuera del alcance de los fuertes fluviales. Una vez que los barcos hubieran pasado los fuertes, las tropas de Butler debían unirse a la escuadra a través de un pantano unos ocho kilómetros río arriba. Welles esperaba que el oficial de bandera Andrew H. Foote y sus fuerzas navales de la Unión en el alto Misisipi se dirigieran hacia el sur y se unieran a Farragut en Nueva Orleans. Si eso resultaba imposible, Farragut debía avanzar hacia el norte lo más lejos posible.
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Los líderes confederados en Richmond tuvieron una gran responsabilidad en los acontecimientos posteriores. Creían que la principal amenaza para Nueva Orleans provenía del norte y, por lo tanto, enviaron allí los escasos recursos disponibles. Esta misma actitud contribuyó al fracaso en la construcción de los acorazados confederados Louisiana y Mississippi, que se estaban construyendo en Jefferson City, justo al norte de Nueva Orleans.

El mayor general Mansfield Lovell estaba a cargo de las defensas de Nueva Orleans. Inicialmente al mando de 6.000 hombres, había expresado su confianza en que podría defender la ciudad de cualquier ataque terrestre. Sin embargo, a principios de abril, más de la mitad de sus hombres y gran parte del equipo habían sido trasladados de Nueva Orleans a Corinto, Misisipi, para desafiar a las fuerzas del mayor general Ulysses S. Grant en Pittsburg Landing. Otro problema importante residía en una estructura de mando dividida que incluía a múltiples comandantes del ejército y la marina. Así, el general de brigada Johnson Kelly Duncan, no Lovell, comandaba los fuertes St. Philip y Jackson. El mando naval era aún más díscolo.
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A pesar de la escasez de efectivos confederados, no sería fácil para las fuerzas de la Unión ascender el Misisipi. Los barcos de la Unión primero tendrían que pasar por los fuertes confederados. El Fuerte Jackson era una fortificación de piedra y mortero en forma de estrella, con 74 cañones y situada a unos 90 metros del dique en la orilla oeste del río. El Fuerte St. Philip, con 52 cañones y ubicado aproximadamente a 800 metros río arriba en la orilla opuesta, era de ladrillo y piedra recubierto de césped. La crecida del río había inundado partes de ambas fortificaciones, pero los ingenieros confederados trabajaron sin descanso para controlar el agua y reforzar las dos instalaciones contra ataques. Otra desventaja era que los 1100 hombres en los fuertes carecían de experiencia y entrenamiento. Esto afectaba la lucha, especialmente en condiciones de poca visibilidad.

En el río, los confederados reunieron solo 14 buques de guerra, la mayoría pequeños. Montaban un total de tan solo 40 cañones. No había unidad de mando, y los buques estaban divididos en tres divisiones principales. El capitán John A. Stephenson comandaba la Flota de Defensa Fluvial Confederada, compuesta por seis pequeños remolcadores fluviales reconvertidos, equipados con un total de 7 cañones y proas reforzadas con hierro para embestir. Estos eran el Defense, el General Breckinridge, el General Lovell, el Resolute, el Stonewall Jackson y el Warrior. Stephenson era un oficial del Ejército Confederado que, según se decía, detestaba a los oficiales navales y se negaba a obedecer las órdenes del comandante John K. Mitchell, el oficial naval confederado de mayor rango en el bajo Misisipi.

La Armada Estatal de Luisiana proporcionó dos cañoneras de rueda lateral: el Governor Moore y el General Quitman. Cada uno de ellos montaba dos cañones, mientras que la Armada Confederada contribuyó con seis buques de guerra bajo el mando de Mitchell: las cañoneras CSS McRae (ocho cañones) y Jackson (dos cañones), y las lanchas n.º 3 y n.º 6 (un cañón cada una). Los otros dos buques eran los acorazados Manassas y Louisiana, pero solo el ariete Manassas, con un solo cañón, estaba operativo en el momento del asalto de la Unión.



El Louisiana representaba la única amenaza naval real para los buques del Escuadrón de Bloqueo del Golfo Oeste de Farragut, y muchos en Crescent City lo consideraban la defensa más sólida de la ciudad, después de los fuertes. El Louisiana, de 1400 toneladas, tenía 80 metros de eslora y estaba protegido por rieles de hierro de 10 cm. Desafortunadamente para el Sur, el buque aún no estaba listo cuando las fuerzas de la Unión comenzaron su ataque. No obstante, cuando los morteros de Porter abrieron fuego contra los fuertes, Mitchell lo remolcó río abajo con los mecánicos aún trabajando en él. El barco fue amarrado a la costa norte de Fort St. Philip como un fuerte flotante. Soldados de la Artillería de la Media Luna hicieron funcionar sus 16 cañones.

Stephenson también ordenó que se prepararan balsas incendiarias para que pudieran ser lanzadas a la corriente contra cualquier barco de la Unión que avanzara río arriba. Aunque el río era demasiado rápido y profundo para obstruirlo, Lovell abogó por una barrera fluvial, y los confederados la construyeron. Esta consistía en dos largas cadenas formadas por las de los barcos anclados en Nueva Orleans. Siete pontones anclados sostenían las cadenas, que cruzaban el río, por la parte delantera y central de los pontones, desde Fort Jackson hasta la orilla opuesta.

Reuniéndose frente al Paso de Outre, a mediados de marzo todos los buques de guerra más pesados ​​de la Unión lograron cruzar la barrera con la ayuda de los vapores de Porter. Un mes después, todos los demás barcos se habían reunido en Ship Island junto con las tropas de Butler. Ezoic

El 15 de abril, Farragut dio la orden de inicio de la operación. En la tarde del 18 de abril, las 20 lanchas mortero de Porter, remolcadas a su posición por siete vapores y amarradas a lo largo de la ribera a unos 2750 metros de Fort Jackson, protegidas por un meandro del río y un bosque, iniciaron un bombardeo. Durante seis días y seis noches, los morteros dispararon 16.800 proyectiles, casi todos contra el fuerte, sin resultados notables. El problema parece haber sido la espoleta: los proyectiles estallaban en el aire o se hundían en la tierra blanda antes de explotar sin mayor efecto. Aunque los proyectiles de mortero desmontaban algunos cañones en Fort Jackson, la mayoría de las tripulaciones confederadas se mantuvieron valientemente en sus posiciones y pudieron volver a montar los cañones. De hecho, el 19 de abril, el fuego de contrabatería confederado hundió la goleta mortero Maria J. Carlton, matando e hiriendo a algunos marineros de la Unión. Los confederados también enviaron balsas incendiarias río abajo por la noche, pero las tripulaciones de los barcos de la Unión las remolcaron sin sufrir daños.

Farragut sabía que un retraso excesivo tendría un efecto negativo y, en la noche del 20 de abril, mientras los morteros de Porter mantenían un fuego constante para distraer a las dotaciones de los cañones en los fuertes confederados, envió las cañoneras Itasca y Pinola contra las obstrucciones del río. Bajo un intenso pero impreciso fuego confederado, la tripulación de la Unión trabajaban para abrir una brecha por la que pudiera pasar la escuadra. Un intento de volar uno de los cascos con un torpedo detonado electrónicamente (una mina) fracasó, pero algunos hombres del Itasca lograron romper las cadenas con un cincel, abriendo un paso que Farragut consideró suficiente para el paso de sus barcos.

Mientras tanto, las tripulaciones de la Unión preparaban sus barcos. Desembarcaron todo lo que pudiera representar un peligro de incendio o dificultar el buen funcionamiento, incluyendo mástiles adicionales, aparejos, botes y casi todas las velas, salvo algunas. También colocaron pesadas cadenas de cable de hierro en el exterior de los barcos para proporcionar protección adicional a las zonas más vulnerables, donde se encontraban los motores y las calderas de vapor. Estas actuaban como una especie de armadura de malla. También colocaron alrededor de las calderas bolsas de cenizas, ropa de repuesto, arena y cualquier otra cosa disponible. Claramente, la protección de las calderas era la principal preocupación. Las nubes de vapor de una caldera perforada podían causar numerosas bajas. Además, un evento de este tipo podría inmovilizar el buque, poniendo en peligro toda la operación.

Las tripulaciones también trabajaron para distribuir el peso de modo que los barcos arrastraran más agua hacia proa que hacia popa. Esto era para que, si un buque encallaba mientras navegaba río arriba, la proa tocara fondo primero y el barco no se virara por la rápida corriente. Las tripulaciones también blanquearon las cubiertas de sus buques para que las herramientas de los artilleros se vieran mejor por la noche; al mismo tiempo, aplicaron una capa de aceite y lodo a los cascos para que fueran más difíciles de distinguir de la orilla.
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El 22 de abril, Farragut se reunió con sus comandantes subordinados para discutir sus planes en detalle. Los buques debían avanzar en fila india a través de los obstáculos. Los morteros de Porter proporcionarían fuego de cobertura para mantener ocupadas a las dotaciones de los cañones confederados y, con suerte, expulsarlas de sus cañones. Una vez que los barcos hubieran pasado los fuertes, las tropas de Butler serían desembarcadas en Cuarentena desde el Golfo a través de dicho pantano, lo que permitiría a las fuerzas terrestres y navales de la Unión avanzar simultáneamente hacia Nueva Orleans. Farragut se reservó la opción de reducir los fuertes, pero instruyó a sus capitanes que, a menos que se les ordenara lo contrario, debían pasarlos a toda velocidad.

La opinión predominante entre los capitanes, expresada libremente durante la reunión, era que el riesgo era tal que cualquier intento debía posponerse hasta que los morteros hubieran reducido los fuertes. Farragut se opuso. Porter pronto se quedaría sin proyectiles, y sus hombres estaban exhaustos por el bombardeo que ya se había extendido durante seis días y siete noches. Farragut informó a los capitanes que, dadas estas consideraciones, había decidido intentarlo esa misma noche. Sin embargo, el ataque se retrasó 24 horas debido a las súplicas de dos de los capitanes de que aún no estaban listos.

Poco después de la medianoche del 24 de abril, las tripulaciones se despertaron y el escuadrón se puso en marcha. Los barcos remontaron entonces el río en dos divisiones para acercarse a la abertura en las obstrucciones previamente realizadas. El capitán Theodorus Bailey comandaba la primera división del Cayuga, Pensacola, Mississippi, Oneida, Varuna, Katahdin, Kineo y Wissahickon. La segunda división central, bajo el mando de Farragut, estaba compuesta por el Hartford, el Brooklyn y el Richmond. La tercera división, comandada por el capitán Henry H. Bell, incluía el Sciota, el Iroquois, el Kennebec, el Pinola, el Itasca y el Winona.

martes, 25 de noviembre de 2025

Guerra de Secesión: La guerra naval (2/2)

Guerra Civil de los Estados Unidos (1861-1865) – Guerra Naval 

Parte II
Historia Naval



USS Kearsarge

El 19 de junio de 1864, tuvo lugar una de las batallas navales más famosas del siglo XIX, pero al otro lado del Atlántico. Para la primavera de 1864, el Alabama había recorrido la increíble cantidad de 120.000 kilómetros en casi dos años y necesitaba reparaciones. El 11 de junio, el Alabama llegó a Cherburgo, Francia. Su capitán, Raphael Semmes, esperaba poder utilizar las instalaciones de reparación del gobierno francés para una revisión general. Mientras Semmes esperaba la confirmación oficial, llegó el balandro de vapor de hélice de la Unión, el Kearsarge, al mando del capitán John A. Winslow. Ambos barcos estaban prácticamente al mismo nivel, y Semmes decidió presentar batalla. En el combate subsiguiente, el Alabama sucumbió ante la superior artillería de la Unión. En octubre, el Florida también fue tomado, violando la neutralidad brasileña.

Mientras tanto, la armada de la Unión capturaba los puertos costeros confederados restantes. Temprano en la mañana del 5 de agosto de 1864, el contralmirante Farragut lideró 18 buques contra las fuertes defensas confederadas que custodiaban la bahía de Mobile, Alabama, asegurando así la rendición del poderoso CSS Tennessee. A efectos prácticos, esta batalla puso fin a las violaciones del bloqueo en el golfo.

A lo largo de la costa del Atlántico Sur, el acorazado confederado Albemarle dominó durante meses los estrechos de Carolina del Norte. En abril de 1864 hundió una cañonera de la Unión y en mayo dispersó una escuadra de siete cañoneras de la Unión. El acorazado representaba una amenaza considerable para las operaciones costeras de la Unión, pero en una audaz expedición en barco por el río Roanoke en octubre, el joven teniente William B. Cushing lo hundió con un torpedo de mástil.

Wilmington, Carolina del Norte, era ahora el último puerto confederado principal para las embarcaciones que rompían el bloqueo y una importante vía de suministro en el extranjero para el Ejército de Virginia del Norte de Lee. Tras la derrota del Albemarle, el agresivo vicealmirante David D. Porter, al mando del mayor número de buques en la historia de la Armada de los Estados Unidos hasta ese momento, avanzó contra Wilmington junto con un transporte marítimo de tropas. Un ataque a finales de diciembre fracasó, pero un segundo a mediados de enero tuvo éxito.

En tierra, el nuevo general en jefe de la Unión, Grant, acompañó a su ejército de campaña en su avance hacia el sur, rumbo a Richmond, en 1864. Lee desvió los golpes de Grant e infligió bajas equivalentes a las de su propia fuerza, pero sus fuerzas nunca se recuperaron de los implacables ataques de la Unión. Grant intentó avanzar por detrás de Lee en Petersburg, al sur de Richmond, pero Lee fue demasiado rápido y ambos bandos se enfrentaron en un largo asedio.

Mientras Grant intentaba tomar Richmond y destruir a Lee, el mayor general William T. Sherman tomó Atlanta y luego avanzó hacia el este, rumbo al mar, dejando una franja de destrucción a través de Georgia hasta Savannah. Luego giró hacia el norte a través de las Carolinas para unirse a Grant. Lee escapó de Petersburg e intentó escapar hacia el oeste. Acorralado en el Palacio de Justicia de Appomattox, se rindió el 9 de abril de 1865. Algunas unidades terrestres confederadas resistieron durante semanas, y el buque de asalto confederado Shenandoah continuó sus depredaciones contra la flota ballenera de la Unión hasta finales de junio, pero la guerra terminó y Estados Unidos pronto se desarmó. El Ejército de los Estados Unidos pasó de tener un millón de hombres armados en Appomattox a tan solo 25 000 a finales de 1866. En enero de 1865, los escuadrones de bloqueo de la Armada de los Estados Unidos contaban con 471 buques equipados con 2455 cañones; para diciembre, contaban con 29 buques equipados con 210 cañones. 



Albemarle (Armada Confederada, Ariete encorazado, 1864). Espolón acorazado confederado durante la Guerra Civil de los Estados Unidos de 1861-1865, uno de los poderosos buques acorazados confederados con casamata. El Albemarle fue el primero de una clase de dos barcos construidos por Gilbert Elliot en Edward's Ferry, en el río Roanoke; el otro era el Neuse. El Albemarle, puesto en quilla en abril de 1863, fue botado en julio y puesto en servicio en abril de 1864. Pesaba unas 376 toneladas, tenía una eslora entre perpendiculares de 42,2 m (152 pies) x 10,4 m x 2,7 m, estaba propulsado por dos hélices de dos máquinas de vapor de 400 caballos de fuerza y ​​podía alcanzar una velocidad superior a los 4 nudos. Tenía una tripulación de 150 hombres. Estaba armado con tan solo dos cañones estriados de 16,2 cm (6,4 pulgadas) y un blindaje de 15 cm (6 pulgadas). Sufrió daños durante la botadura y fue trasladado a Halifax, Carolina del Norte, para su reparación y finalización.

El Albemarle se terminó a tiempo para participar en un asalto del Ejército Confederado, dirigido por el general Robert F. Hoke, contra la base de bloqueo de la Unión en Plymouth, Carolina del Norte. En la madrugada del 19 de abril de 1864, el Albemarle atacó y hundió una cañonera de la Unión, la Southfield, y repelió a otra. Ahora controlaba los accesos fluviales a Plymouth y podía brindar una valiosa asistencia a los movimientos del Ejército Confederado en tierra. En la tarde del 5 de mayo, acompañó atacado por las cañoneras Bombshell y Cotton Plant, se enfrentó a una escuadra de siete cañoneras de la Unión frente a la desembocadura del río Roanoke. El Bombshell fue capturado al principio de la acción y el Cotton Plant se retiró río arriba por el Roanoke. El Albemarle continuó la acción en solitario, inutilizando al USS Sassacus. El combate se prolongó durante unas tres horas hasta que la oscuridad lo detuvo.

El Albemarle representaba una gran amenaza para las operaciones costeras de la Unión, ya que su escaso calado le permitía escapar de los buques oceánicos de mayor tamaño de la Unión y superaba fácilmente en armamento a las embarcaciones costeras más pequeñas de la Unión. Durante meses dominó los estrechos de Carolina del Norte. En la noche del 27 de octubre de 1864, el teniente William B. Cushing, de 21 años, hundió el Albemarle en su atracadero, utilizando un torpedo de mástil montado en una lancha de vapor. La destrucción del Albemarle permitió a las fuerzas de la Unión capturar Plymouth y tomar el control de toda la zona del río Roanoke. También liberó a los buques de la Unión estacionados allí para otras tareas de bloqueo.



Monitores. Enccorazados costeros con torreta, sin mástil y de francobordo muy bajo, desarrollados por la Armada de los Estados Unidos durante la Guerra Civil de 1861-1865. Los monitores del inventor sueco-estadounidense John Ericsson eran completamente diferentes a cualquier buque de guerra estadounidense anterior. Sin embargo, el capitán Cowper Coles, de la armada británica, había diseñado y construido dos acorazados costeros sin mástil que, de hecho, precedieron al Monitor. Además, el diseño del barco y la tecnología de torreta de Coles eran superiores a los de Ericsson. La torreta de Ericsson giraba sobre un eje y, por lo tanto, era propensa a atascarse, pero la de Coles descansaba sobre rodillos bajo la línea de flotación y giraba libremente. Además, el primer Monitor y su clase sucesora contaban con una singular estructura superior tipo "balsa" que permitía la entrada de agua a través de la unión con el casco sumergido, un defecto que condenó al Monitor original durante un vendaval moderado. Finalmente, los blindajes estadounidenses estaban protegidos por placas laminadas de 5 cm de espesor; los laminadores estadounidenses no podían laminar nada más grueso. En cambio, los laminadores británicos de la época podían fabricar placas de hasta 15 cm.

La capacidad del Monitor para enfrentarse al CSS Virginia en el primer enfrentamiento entre acorazados de la historia, la Batalla de Hampton Roads del 9 de marzo de 1862, llevó a la Armada estadounidense a contratar rápidamente unos 55 acorazados para sus líneas. El primero, la clase Passaic, contaba con nada menos que diez unidades y fue el primero en el mundo en tener más de dos acorazados construidos a partir de un mismo conjunto de planos. Estaban torpemente armados con un cañón de ánima lisa (SB) Dahlgren de 28 cm y otro de 38 cm. A los Passaic les siguieron nueve monitores de la clase Canonicus, que se distinguían por la eliminación del molesto alero de la cubierta superior y un armamento de dos cañones de ánima lisa de 15 pulgadas.

El Roanoke (2 cañones de 15 pulgadas; 2 cañones de 11 pulgadas; 2 rifles Parrot de 150 libras), un balandro de madera recortado, montaba nada menos que tres torretas. Pero este peso era excesivo para el casco de madera, y el Roanoke se limitó a las tareas de defensa del puerto de Nueva York. El Onondaga, de gran tamaño y casco de hierro con dos torretas, montaba un cañón de ánima lisa de 15 pulgadas y un rifle Parrot de 150 libras en cada torreta y servía como un potente elemento disuasorio para los acorazados confederados en el río James. Ninguno de los grandes monitores posteriores de la Unión, el Dictator, construido en hierro, y los Monadnock, Agamenticus, Miantonomah y Tonawanda, construidos en madera, entró en combate.

El eminente ingeniero James Eads diseñó cuatro monitores de doble torreta con diseño de ballena de la clase Milwaukee, un diseño híbrido que combinaba una torreta con el sistema de Ericsson y la otra con el diseño único de Eads (cuatro SB de 28 cm). El retroceso de los cañones hacía descender todo el suelo de la torreta por debajo de la línea de flotación, donde la munición podía recargarse con seguridad, elevarse y descargarse mediante vapor. 



Dos monitores de una sola torreta diseñados por Eads para operar en los ríos del Oeste, Osage y Neosho (dos SB de 28 cm), fueron únicos por ser los únicos monitores de rueda de paletas del mundo. Una versión ligeramente diferente, Ozark (dos SB de 38 cm), contaba con propulsión de hélice.

El programa de acorazados de la Guerra Civil de la Unión terminó con una nota de farsa con la clase de 20 monitores de calado ligero Casco. Ericsson dibujó los planos originales, pero fueron modificados considerablemente por el inspector de acorazados Alban Stimers. Todos calaban mucho más agua de lo previsto y resultaron inútiles.

Timberclad (Armada de los EE. UU., Buques, 1861). Buques de guerra de principios de la Guerra Civil, parte de la armada fluvial creada por el gobierno estadounidense para combatir en las aguas interiores del Oeste. El comandante John Rodgers fue enviado al frente occidental con instrucciones de asegurar dicha fuerza. Para el 8 de junio de 1861, había negociado contratos para comprar y convertir tres vapores de madera con ruedas laterales, destinados al transporte de mercancías y pasajeros, en cañoneras. Se trataba del Tyler (de cuatro años de antigüedad y 420 toneladas de peso), el Lexington (de un año de antigüedad y 362 toneladas de peso) y el Conestoga (de dos años de antigüedad y 572 toneladas de peso). Su conversión se llevó a cabo en Louisville, Kentucky, por la Marine Railway and Dry Dock Company de Cincinnati.

Los tres fueron pagados y estaban bajo el control del Departamento de Guerra. Comandados por oficiales de la marina, posteriormente fueron controlados por la marina. Los vapores fueron reforzados para permitirles transportar cañones pesados, y se les instaló madera de roble de 12,7 cm de espesor para protegerlos del fuego de fusilería. Esto dio lugar a que se les conociera como "timberclads".

Los tres cañoneros llegaron a su base en Cairo, Illinois, a mediados de agosto de 1861 y pronto entraron en servicio. Al entrar en servicio, el Conestoga montaba cuatro cañones de 14,7 kg; el Lexington, dos cañones de 14,7 kg y cuatro de 27,7 kg (proyectiles de 20,3 cm); y el Tyler, un cañón de 14,7 kg en la popa y seis de 27,7 kg (proyectiles de 20,3 cm) en el costado. Ezoic

USS Tyler Cañonero

Los tres cañoneros fueron una medida provisional eficaz hasta que se pudieran poner en servicio nuevos acorazados. Prestaron un servicio útil en batallas y operaciones a lo largo de los ríos Cumberland, Tennessee y Misisipi. El Conestoga se hundió en una colisión en marzo de 1864; los otros dos sobrevivieron a la guerra y fueron vendidos en agosto de 1865.



USS Pittsburgh (1862-1865) cañonero de popa, acorazado.

Encorazado de popa: Buque de vapor impulsado por una rueda de paletas montada en la popa, desarrollado principalmente para sistemas de vías navegables interiores. Hasta que el ferrocarril los eclipsó, el barco de ruedas de popa, junto con el de ruedas laterales, representó prácticamente una revolución en el transporte fluvial. Los sistemas fluviales fluviales presentan numerosos peligros para la navegación, como poca profundidad, corrientes rápidas y rápidos, bancos de arena, obstáculos submarinos, cambios estacionales en la profundidad del agua, rocas y canales sinuosos. El barco fluvial de ruedas de popa, con poco calado, fondo plano y manga estrecha, impulsado por una máquina de vapor de alta presión, hizo que el transporte fluvial no solo fuera regular, sino también relativamente rápido.

Los barcos de ruedas de popa tenían cuatro ventajas clave sobre los barcos de ruedas laterales: calaban mucho menos agua, tenían menos manga para una mayor maniobrabilidad en vías fluviales más pequeñas y eran más rápidos y económicos de construir. Aunque a menudo se asociaban con el oeste americano transapalache y ríos como el Misisipi, el Ohio, el Misuri y el Columbia, los barcos de ruedas de popa eran embarcaciones fiables tanto para el transporte de mercancías como de pasajeros en gran parte del mundo. En Estados Unidos, la década de 1850 marcó la época dorada de los barcos de ruedas de popa en términos de velocidad, calidad y majestuosidad.

Como buques de guerra durante la Guerra de Secesión, los barcos de ruedas de popa y de ruedas laterales desempeñaron un papel clave en los éxitos de la Unión en las campañas del oeste. Además de servir como cañoneras, las flotas fluviales sirvieron como transporte de tropas y municiones. Transportaban heridos y prisioneros de guerra, además de transportar víveres y forrajes para los ejércitos de campaña.

viernes, 24 de octubre de 2025

Campaña del Río Negro: El vaporcito Triunfo

 

El “Triunfo”: una leyenda de hierro en las aguas del río Negro

Corría 1879 y el gobierno argentino, en plena Campaña del Desierto, necesitaba una herramienta naval que acompañara el avance hacia la Patagonia profunda. Así nació una pequeña gigante: el vaporcito de ruedas "Triunfo", una embarcación de casco de hierro, ruedas laterales de paletas fijas, eslora de 26,35 m, manga de 4,96 m y un calado de apenas 0,93 m, ideal para navegar ríos. Equipado con una máquina de alta presión de 50 shp, alcanzaba los 8 nudos, y podía cargar hasta 45 toneladas de carbón o leña. Fue adquirido por el gobierno por £ 3.470.

Armado en Buenos Aires por Fader y Peña, el "Triunfo" zarpó en marzo de 1879 a bordo de la corbeta "Uruguay", bajo el mando del célebre Martín Guerrico. Llegó a Carmen de Patagones el 5 de abril, para remontar el río Negro en busca del ejército del general Julio A. Roca, con una tripulación de 3 oficiales y 14 marineros. Lo acompañaban figuras de peso como Ramón Falcón y el joven guardiamarina Hipólito Oliva.

Pero el río mostró sus dientes: el vaporcito no resistía bien las condiciones del cauce, y hubo que continuar el viaje ¡en un guigue y hasta en carreta! El 24 de mayo, Guerrico llegó a Choele Choel, y al día siguiente, se reunió con Roca para celebrar el 25 de mayo en pleno desierto. Luego, el "Triunfo" siguió colaborando, ahora con chalanas, hasta alcanzar el río Limay, donde se encontró con el general Uriburu. La tragedia llegó cuando un grupo indígena emboscó y aniquiló al destacamento que acompañaba las embarcaciones por tierra.

El 24 de julio, una gran inundación azotó la región. El guigue de la “Uruguay” salvó al coronel Vintter y 300 hombres sitiados. A pedido del general Conrado Villegas, el "Triunfo" fue clave en el rescate de varias dotaciones de fortines anegados.

En los años siguientes, el vapor navegó el río Negro hasta Choele Choel, ayudando al Ejército con transporte y despeje del canal (volando piedras, sacando raigones). Pero su papel fue cambiando. En 1882, pasó a ser prácticamente un pontón flotante: depósito, alojamiento y base logística. En 1884, se le quitó la máquina para ampliar la bodega. Desde entonces, permaneció fondeado frente a Patagones, sirviendo al Ejército y la Armada como depósito flotante.

Finalmente, en la gran inundación de 1898, el “Triunfo” encontró su final: la corriente lo hizo chocar con el vapor “Río Negro” y se hundió, cerrando un ciclo de casi 20 años de servicio.

Fue el primer buque de la Armada Argentina en llevar ese nombre, y aunque chico, su historia está llena de gestas heroicas, desafíos logísticos, exploraciones, rescates e inundaciones. El “Triunfo” fue un testigo de hierro del avance nacional en el sur, navegando las aguas salvajes del río Negro y quedando en la memoria como un pequeño coloso de la historia naval argentina.