U209NG
Parece mucho más interesante de lo que se pensaba. Si amplían la vela para disparar misiles balísticos de corto alcance tipo Hyunmoo, compro completamente.









-Estado: 🏗️ En desarrollo
-Desplazamiento: ~12.000 toneladas
-VLS: Mk 41 de 96 celdas
-Radar: AN/SPY-6 AESA
-Sistema de combate: Aegis
-Rol: Defensa aérea y antimisiles
-BMD (Defensa contra misiles balísticos): ✔️ Previsto
Un imponente buque de guerra alemán diseñado para interceptar aeronaves, misiles de crucero y amenazas balísticas, dotando a la flota de nueva generación de Alemania de una potencia de fuego equiparable a la de un destructor.

DAPA seleccionó a Hanwha Ocean como contratista para el programa de seis destructores KDDX de 9000 toneladas (Lote I). Hyundai Heavy Industries fue descartada.
La Armada de la República de Corea declaró que adquirirá 18 buques KDDX, divididos en los lotes I, II y III.
Asimismo, confirmaron que el programa KDDX Lote II reemplazará a los destructores Aegis de la clase DDG-I "Sejong el Grande" de 10 600 toneladas.
La Armada canceló la innecesaria modernización de los DDG-I.
● El programa KDDX Lote I se extiende de 2028 a 2036, y se espera que el Lote II comience a mediados de ese período.
Según se informa, la Armada planea ejecutar el programa KDDX Lote II inmediatamente después de la finalización del programa FFG-IV (FFX Lote IV).
Se prevé que el KDDX Batch-II sea aproximadamente un 20 % más grande que el Batch-I.
● El KDDX está equipado con un sistema de propulsión eléctrica integrado, lo que le permite gestionar el elevado consumo energético de los nuevos y potentes sistemas de radar y sonar.
● Al igual que los destructores Aegis de la clase DDG-II "Jeongjo el Grande", incorpora el sistema KVLS-II para misiles de ataque de gran alcance, y alberga misiles de crucero antibuque supersónicos (nombre no revelado) y los misiles balísticos Hyunmoo-IV-2 de diseño aerodinámico lanzados desde buques.
Esto refleja la doctrina de ataque preventivo masivo con misiles del ejército de la República de Corea.
● Según Hanwha, se están desarrollando cuatro tipos adicionales de misiles secretos para su uso en el KVLS-II como parte de un programa secreto.
● Otras características incluyen la aplicación del sistema de guerra electrónica SONATA-II, dos sistemas CIWS-II y tecnología de sigilo acústico, de radar e infrarrojos de última generación.
● El sistema de combate Baseline 4.0 de Hanwha Systems se aplica al KDDX, brindando soporte a todos los sistemas del buque con computación y control de ultra alta velocidad.
Con esto, Hanwha Ocean se ha adjudicado la mayoría de los principales programas de mediana y gran escala de la Armada de la República de Corea.
FFG-III
DDG-II (KDX-III Batch-II)
KDDX Batch-II


El concepto CCV de Babcock, basado en el AH140/Type 31, desplaza el VLS a la cubierta de proa e integra la bahía de misión de Rolls Royce del Type 26 en la sección central. Los embudos se rediseñan y la cubierta de vuelo se eleva para permitir el lanzamiento de USV desde bahías laterales en la popa.

Las imágenes publicadas por Babcock muestran el mismo radar NS 110 y los mismos cañones BAES Bofors de 57 mm y 40 mm que el buque Tipo 31, pero operando como buque de mando con un LUSV Tipo 94 equipado con un gran radar de panel plano de 360 grados y un LUSV Tipo 91/Romulus con sistemas de armas en contenedores.


Rheinmetall ha presentado su nuevo diseño de fragata con misiles guiados de próxima generación GMF 140. @RheinmetallAG
Según la empresa, la fragata con misiles guiados de 40 metros y más de 6.000 toneladas está diseñada para ofrecer una capacidad inigualable en todo el espectro de la guerra naval moderna.
El GMF 140 combina defensa avanzada contra misiles aéreos y balísticos, guerra antisubmarina (ASW) y capacidades de ataque de largo alcance en una plataforma altamente sobreviviente, integrada digitalmente y con tripulación mínima. El diseño está optimizado para operaciones en mar abierto, al mismo tiempo que conserva la flexibilidad para apoyar misiones expedicionarias, litorales y de coalición.
La fragata está diseñada para integrar el Sistema de Combate AEGIS; y 64 celdas del Sistema de Lanzamiento Vertical de Longitud de Ataque (VLS), capaces de emplear la familia completa de misiles modernos de defensa aérea, defensa contra misiles balísticos y ataque a tierra. Esto proporciona un nivel de conciencia del espacio de batalla y control de fuego típicamente disponible solo en combatientes de superficie significativamente más grandes.
Rheinmetall tiene la intención de ofrecer el GMF 140 para una campaña en Norteamérica, posiblemente seguida por otras marinas aliadas que buscan un combatiente naval altamente interoperable y listo para el futuro, capaz de operar sin problemas junto a las principales fuerzas navales del mundo.
Revista Guardacosta
Fuente: Revista GUARDACOSTA- N° 13 Año 1967 Autor: Juan A. Baader
En sus orígenes, el casco del yacht a vela fue de construcción pesada, y no empleaba lastre. Pasó luego por todas las variantes con mayor o menor proporción de lastre, la que en casos extremos llegó a ser hasta el 72 por ciento de su peso. En su evolución futura posiblemente se llegará a cascos muy livianos, nuevamente sin lastre.
Velocidad y seguridad están empeñadas en eterna controversia. La velocidad del yacht a vela está limitada por el tamaño y el peso de su casco por una parte, y por las singulares condiciones del viento por la otra. Navegando en popa, cuanto mayor sea la velocidad en potencia del yacht, menor será la posibilidad de su propulsión por el viento, por cuanto éste sólo subsiste como diferencia entre la velocidad del viento real, y la velocidad del barco. También en ceñida, un yacht de elevada velocidad tropieza con la característica de su singular tipo de propulsión. De manera que cuanto más veloz el yacht puede navegar, tanto menos ceñido a la dirección real del viento podrá avanzar, pues su velocidad reduce el ángulo de incidencia del viento aparente.
¿ Es realmente importante la velocidad absoluta? Evidentemente no lo es, si se considera la regata entre embarcaciones iguales. Pero si no existiera el afán de perfeccionamientos, la navegación a vela hubiera quedado estancada en su situación de siglos anteriores. La velocidad no constituye una finalidad en sí, pero proporciona una fructífera iluminación del camino hacia el progreso.
La velocidad no es más que un argumento secundario para navegar a vela. Buque, lancha a motor, automóvil y avión son notablemente superiores en velocidad. El navegante solitario que circunnavegó la tierra en el tiempo menor, empleó poco más de un año para realizar su extraordinaria hazaña. Seguramente hubiera deseado terminarla en tiempo menor aún, pero nunca a costa de una seguridad inferior. Si en regatas normalmente se emplean dos horas para cumplir el recorrido, no puede considerarse importante su realización en 1 hora 50 minutos. Si esto fuese importante, un efecto similar podría lograrse también acortando el recorrido. El afán de obtener una mayor velocidad se justificaba en los veleros mercantes por razones del negocio del transporte de mercaderías. La enorme difusión alcanzada por la afición a la lenta y a veces sacrificada navegación deportiva a vela, constituye una encantadora demostración del bienestar logrado por el mundo progresista actual.
Cada casco posee su velocidad, su comodidad y su seguridad. El tamaño influye en los tres factores, pero el costo limita deseos y posibilidades. Estudiando el comportamiento de cada tipo de casco, sus aptitudes y sus limitaciones, se podrá advertir la tendencia hacia el casco del futuro. Este sin duda será más liviano, y en consecuencia mayor en tamaño para igual superficie vélica, resultando a la vez más veloz, más cómodo y más seguro.
En principio se distinguen dos tipos de cascos; el yacht de quilla cuya parte esencial de estabilidad y seguridad provienen del empleo de lastre, y el yacht liviano a orza, exento de lastre, cuya estabilidad y seguridad dependen de su manga y del efecto estabilizante de su tripulación. La medida de una estabilidad es de definición complicada y poco accesible. Por ello, en los yachts de quilla se acostumbra establecer en su reemplazo una proporción entre el peso de lastre y el desplazamiento del yacht completamente equipado, pero sin tripulantes. Como ejemplo se citan dos casos típicos y progresivos, realizados por el destacado arquitecto naval John Alden y que abarca una época que puede llamarse de los grandes schooners:
Año 1921: MALABAR I 24 % lastre interior 9 % lastre exterior .. total 33 %
Año 1930: MALABAR X 14 % lastre interior 30 % lastre exterior .. total 44 %
Alrededor del año 1930 se impuso el temperamento de colocar la totalidad del lastre en forma exterior también en estos yachts de crucero, siguiendo el ejemplo de los yachts de regata que lo habían adoptado ya mucho tiempo antes. En la actualidad suele emplearse una proporción entre peso total del lastre y desplazamiento conforme a la siguiente escala:
Yacht de crucero con amplia manga..... 28 % a 35 %
Yacht para regata oceánica .............. 30 % a 45 %
Yacht de clase para regata triángulo..... 50 % a 55 %
Clase de fórmula internacional .......... 60 % a 65 %
A medida que se logra reducir el peso intrínseco de la parte estructural del yacht, podrá aumentarse el peso de su lastre. Esto es aplicable más bien al yacht de regata. Para yachts de crucero gana terreno la convicción de que el casco de bien proporcionada manga y de peso moderado es más marino que el casco esencialmente pesado. Es posible concebir un yacht cuyo lastre importe más del 75 % de su peso, pero esta condición no parece constituir una meta deseable. Es probable que la tendencia continúe a la inversa, con proporciones de lastre inferiores al 35 % de su peso total. La tendencia hacia la reducción del peso puede considerarse saludable y promisoria, siempre a condición de que se respeten y cumplan adecuadas exigencias de seguridad.
La proporción citada entre lastre y desplazamiento sufre a menudo los efectos de una aplicación superficial. Un yacht de la clase DRAGÓN, por ejemplo, puede presentar el siguiente cuadro:
Peso del casco solo ..... 650 kg
Peso del lastre ........ 1000 kg'
Peso del casco con lastre 1650 kg, lastre = 60 %
Peso con arboladura y accesorios .. 1710 kg, lastre = 58 %
Peso en regata con 3 tripulantes . .. 1940 kg, lastre = 52 %
Se comprueba que el factor del lastre oscila entre el 60 % y el 52 % según el método de considerarlo. Una variación mayor suele ocurrir en los cruceros de mar, debido a que el peso adicional para largas travesías es de considerable influencia, aumentando el desplazamiento en una proporción generalmente mucho mayor de lo previsto. Si en uno de estos casos el lastre del diseño fuera del 35 %, podrá resultar que finalmente quedara un valor del 30 %, del 28 % o aún menor.
Un segundo grupo, el más numeroso, comprende a las embarcaciones exentas de lastre y cuya resistencia lateral depende casi totalmente del empleo de una orza. Estas embarcaciones han encontrado una difusión jamás imaginada. Una sola clase de este tipo, llamada SNIPE, comprende más de 12.000 unidades, todas construidas sobre un mismo diseño. Forma así la clase monotipo más numerosa del mundo. Existen diversas clases más cuyo número de unidades se cuenta por varios miles. Es cierto que son volcables, pero la pericia de su tripulación alcanza casi siempre a evitar el vuelco.
Estas embarcaciones son generalmente de diseño sencillo y económico, no pocas de ellas accesibles a la construcción por aficionados. Son veloces, sumamente dóciles y sorprendentemente marinas dentro de un área limitada de actuación. Ejercen además poderosa atracción sobre la juventud, pues incluyen algo de atletismo, como también el riesgo de un vuelco que generalmente resulta sin consecuencias desagradables. En inglés se las llama "dinghy", en alemán "jolle". A falta de una expresión genérica en castellano, se las distinguirá en este trabajo con el nombre de "yola", extensión del término aceptado de "yola olímpica". Su definición es: embarcación a orza, exenta de lastre.

La orza no pertenece a la yola exclusivamente. Todo yacht de quilla podría poseer además una orza, y ésta le será tanto más provechosa en ceñida cuanto más limitado sea su calado. Los cascos de calado reducido, dotados de una quilla de lastre de peso moderado y equipados con una orza relativamente grande, suelen llamarse semiquilla.
Fuera de lo normal existen los llamados cascos dobles, para los cuales se popularizó el nombre de "catamarán". Una variante del casco doble, difundida en España y llamada patín a vela, se distingue por el singular hecho de gobernarse sin empleo de un timón, respondiendo a la sola posición de las velas y a la ubicación de sus tripulantes.
Otra variante del casco normal está representada por el casco de dos quillas. Estas se colocan paralelamente y fuera del centro del casco, una a cada banda cerca del pantoque. En caso de quedarse varado un yacht de quilla doble, éste permanecerá adrizado y firmemente apoyado sin depender de un apuntalamiento. Sus condiciones de navegación resultan ligeramente inferiores a las del yacht normal.
En las páginas siguientes se reproducen esquemáticamente las variantes de tres tipos fundamentales de cascos, es decir, cascos de mar, cascos de quilla para regata y paseo, y finalmente yolas y cascos con orza.
Todos estos cascos pueden poseer secciones con pantoque anguloso llamadas "en V", o secciones curvas llamadas redondas o "en U". Se considera que la construcción de un casco de tamaño menor con secciones "en V" es más accesible al aficionado que la construcción de un casco de secciones redondas. Por este motivo, las clases de mayor difusión mundial poseen sin excepción cascos en V. Sobre sus pequeñas ventajas o desventajas aún no existe un criterio de aceptación general. Toda forma angulosa debe poseer necesariamente una superficie mojada mayor, perjudicial para la velocidad. En cambio, un pantoque agudo ha de contribuir, aunque en pequeña proporción, a reducir la deriva, además navegando escorado su pantoque afilado puede resultar decisivamente ventajoso.
Para la navegación en el mar, la preferencia general favorece el casco de secciones redondas. No obstante, algunos yachts con secciones en V han demostrado condiciones marinas muy satisfactorias, al punto que el único yacht que circunnavegó el mundo dos veces con tripulante solitario, era de construcción en Y.
Todas las formas, todos los tipos de cascos poseen determinadas cualidades inherentes. Aunque resulten dispares en sus principios, todos parecen ir evolucionando hacia el casco más liviano. Esta tendencia puede ser interferida y retrasada por algún sistema de compensación, pero no por mucho tiempo. La técnica avanza inexorablemente desplazando lo bueno de hoy por lo superior de mañana.
Los seis diferentes perfiles y sus secciones maestras, contando desde arriba hacia abajo, representan los siguientes barcos:
DOBLE PROA: velero salvavidas de las costas noruegas, diseño de Colín Archer. Su popa termina en punta similar a la proa. Posee sobresalientes cualidades marinas. Su pequeño quillote deja advertir una construcción pesada y el empleo de lastre interno.
POPA CORTADA: el empleo de un espejo de popa proporciona mayor espacio en cubierta sin disminuir las cualidades marinas. Muchos yachts de este tipo, caracterizado por su timón exterior y su perfil de quilla alargado, han realizado notables travesías oceánicas.
CASCO UTILITARIO: la proa vertical y la quilla larga y recta dejan advertir el origen del JOLIE BRISE como barco para prácticos de puerto. La ausencia de quillote indica el empleo de lastre interno. La popa afinada le da un aspecto de yacht.
PROA DE VIOLIN: quilla larga, lastre externo, proa de violín o clipper, y popa cola de pato caracterizan este perfil. Reúne excelentes cualidades, y su moderado calado y abundante manga evocan un aspecto romántico de la navegación de mar, que podría quedar completado con un aparejo que incluyera velas cuadradas.
CRUCERO MODERNO: se observan las formas típicas del yacht para regata oceánica. Posee un perfil lateral acortado, abundante lastre externo, amplio francobordo y adecuada manga. Es ceñidor por excelencia, logra notable avance hacia barvolento en rápidas borde-jeadas, pero posee menor estabilidad de ruta que los cascos anteriores.
CRUCERO DE MAR VELOZ: este perfil aún más recortado que el anterior representa el tipo más veloz de "ocean racer". La popa más lanzada ofrece una buena base para las jarcias del palo mesana en caso de emplearse el aparejo de yawl o queche.
Cuanto más alargado sea el plano lateral, mayor será la estabilidad de ruta como también la capacidad de mantenerse a la capa en condiciones de mal tiempo. Su mayor resistencia de fricción hace que este tipo de yacht sea menos veloz.
Los perfiles de esta serie se distinguen por su plano lateral más concentrado, conforme al carácter del yacht para regata y paseo.
CLASE "DRAGÓN": esta clase, de gran difusión internacional, representa un diseño normal carente de condiciones y formas extremas. Posee excelentes cualidades para regata, sin que se lo pueda considerar muy moderno. Su diseño data del año 1925.
CLASES INTERNACIONALES: los yachts construidos por las fórmulas de la International Yacht Racing Union se distinguen por su desplazamiento relativamente elevado, su perfil profundo y recortado, sus lanzamientos mayores, y su gran proporción de lastre de plomo en relación al desplazamiento.
CRUCERO "SKERRY": el nombre de skerry corresponde a un conjunto de islas situadas en las costas de Suecia, donde se originó este excelente tipo de yacht de quilla para regata. Sus pronunciados lanzamientos, unidos a su reducida manga y un perfil lateral muy concentrado constituyen el ejemplo más hermoso de un yacht de gran velocidad y moderna concepción.
CLASE "STAR": de los diversos cascos tratados el presente es el primero que posee quilla de bulbo, destacándose además su casco en V y el timón separado, adosado a un alerón. Diseñado en 1911, ha aumentado constantemente en difusión mundial. Concentra en sus competencias a los más destacados timoneles de regata del mundo, pero no es un yacht esencialmente veloz.
PEQUEÑO CRUCERO LIVIANO: posee quilla de aleta y timón separado, logrando con ello una gran sensibilidad al gobierno. Este tipo es de construcción económica, y suele llevar un velamen de superficie reducida. Su calado moderado se aprecia especialmente en navegación de crucero.
PERFIL EXTRA CORTO: un plano lateral extremadamente concentrado que acaso pueda constituir el perfil del futuro. Su timón se halla muy separado y es del tipo compensado, sin uso de alerón, lo que proporciona mínima resistencia de fricción y gran docilidad al gobierno. El casco tiene secciones en V con el fin de facilitar su construcción en madera terciada.
Cuanto más corto sea el plano lateral, más celoso será el yacht a la acción del timón. Se reduce la posibilidad de mantenerse a la capa, pero en cambio aumenta la velocidad, debido a lo reducido de la superficie mojada.
La yola posee excelentes condiciones de ceñida, pero su estabilidad inherente es escasa. En cascos de quilla, en cambio, una orza adicional tendrá un efecto ventajoso para ceñir, tanto más notable cuanto más reducido fuera el calado de la quilla.
CLASE INTERNACIONAL 5-0-5: representa el tipo más moderno de yola altamente veloz. Debido a su construcción sumamente liviana, posee un peso muy reducido, lo cual la predispone a planear fácilmente. La orza angosta y profunda es eficiente y produce sólo una moderada resistencia de fricción.
YOLA CON CABINA: estos cascos voluminosos y de amplia manga carecen de lastre estabilizante. En consecuencia son volcables, como toda yola. Sin em-, bargo, gozan de prestigio creciente en países europeos debido a su velocidad, comodidad y económica construcción, encontrando también aceptación en Brasil.
BALLENERA: el principio de la ballenera a vela implica una popa afinada, un calado reducido y una proporción moderada de lastre, la que en este caso sólo llega al 15 %. Una orza relativamente grande le proporciona adecuadas aptitudes de ceñida. El velamen suele ser de moderada superficie y reducida altura.
SEMIQUILLA: en aguas de escasa profundidad encuentra su aceptación este tipo de casco, caracterizado por su moderado calado y su estabilidad que lo hacen involcable. Su orza adicional le proporciona buenas cualidades de ceñida.
CRUCERO DE MAR CON ORZA: en los últimos años estos cascos de amplia manga y gran orza adicional ganaron muchos adeptos. El interés fue despertado en parte por la exitosa actuación de uno de ellos, el FINISTERRE. Los resultados de su actuación en regatas oceánicas dependen en parte del sistema de clasificación reinante, el que en la actualidad favorece a este tipo de yacht.
YACHT DE REGATA CON ORZA: los grandes yachts de la clase "J", de casi 40 m de eslora total, también empleaban orzas, como por ejemplo el RAINBOW de 1934, o aún dos orzas, como el ENTERPRISE de 1930.
Todas las orzas se dibujaron en su posición completamente arriada, correspondiente a la ceñida. La posición de la orza puede compensar un desequibrio vélico del casco, haciéndolo más eficiente.
Revista Militar
Así, a finales de febrero de 1898, se decidió construir ocho nuevos acorazados de escuadra "para las necesidades del Lejano Oriente", además de los Peresvet y Oslyaba ya en botadura. También se aprobó la asignación de fondos para esta construcción.
Ahora era necesario determinar el diseño de los buques planificados, cuántos se construirían en astilleros nacionales y cuántos se enviarían al extranjero. La prioridad, por supuesto, era la construcción nacional. Los almirantes del Imperio ruso no eran en absoluto hostiles a su economía y comprendían perfectamente cómo los contratos militares estimulaban la industria nacional. Por lo tanto, se decidió primero determinar cuántos buques podríamos construir nosotros mismos y luego calcular la cantidad de acorazados que se encargarían a contratistas extranjeros.
En los ciclos de estado de la hélice, describí en detalle las razones por las que la aparición de buques de este tipo en la Armada Imperial Rusa estaba, podría decirse, predeterminada. Pero ¿por qué regresaron a Peresvet cuando surgió la cuestión de enfrentarse a los japoneses, a pesar de su debilidad, y por qué, finalmente, se rechazó el proyecto Peresvet?
En diciembre de 1897, nuestros almirantes creían que de los 10 acorazados que se concentrarían en el Lejano Oriente, el Imperio ruso podría construir exactamente la mitad: es decir, los buques previstos para su construcción según el programa 1895-1902. En consecuencia, los pedidos de los cinco acorazados restantes se realizarían en el extranjero.
Pero en una reunión celebrada el 2 de marzo de 1898, presidida por P. P. Tyrtov, jefe del Ministerio Naval, esta proporción cambió significativamente. Se suponía que el puerto de San Petersburgo podría construir, además del Oslyabya, un acorazado más, y que el Astillero Báltico, además del Peresvet, ¡podría construir cuatro o incluso cinco barcos más! Por lo tanto, no habría que encargar más de dos o tres acorazados extranjeros.
Un resultado excelente, pero que solo se podía lograr con una condición clave: los nuevos buques debían encargarse según el diseño del Peresvet, y ningún otro.
Los retrasos en la construcción de buques de guerra se debían, en gran medida, a interrupciones en el suministro de maquinaria, equipo y componentes. Estas interrupciones se debían, en parte, a que los planos para los contratistas se recibían con mucha demora. Además, los planos, una vez recibidos, solían estar sujetos a revisiones. Era práctica común en el Imperio ruso de la época que el diseño de un nuevo buque se completara sin la entrega a tiempo de los planos. Y una vez listos, comenzaban constantes mejoras y cambios de diseño, lo que requería la reelaboración de los planos. Un ejemplo de esto son los buques de la clase Peresvet, que, según el diseño original, debían llevar su propio cañón de 6 pulgadas en una casamata común, pero posteriormente se trasladaron a unidades individuales.
Así pues, los planos del Peresvet estaban prácticamente listos en marzo de 1889, e incluso si algunos no lo estaban, seguirían estando listos cuando se necesitaran para el tercer acorazado y los siguientes. Pero disponer de los planos, además de reducir las interrupciones del suministro, ofrecía otra ventaja. El Peresvet estaba programado para ser botado lo antes posible; de hecho, la botadura tuvo lugar el 7 de mayo de 1898. En consecuencia, los trabajos de construcción de un buque gemelo podían comenzar de inmediato. Al mismo tiempo, crear un nuevo diseño requería tiempo, y en ese caso, la grada del Astillero Báltico se habría visto obligada a paralizar tras la botadura del Peresvet.
La disponibilidad de planos fue la primera y decisiva ventaja del proyecto del acorazado Peresvet sobre cualquier otra opción. Pero no fue la única.
La segunda ventaja fue la producción en masa. Los contratistas del Astillero Báltico y del Puerto de San Petersburgo dominaban por completo o estaban en proceso de dominar la producción de los componentes, blindaje y demás componentes que habían encargado. La notificación de futuros pedidos de los mismos artículos no requería que los contratistas dominaran nada nuevo, sino simplemente ampliar la producción, que, de nuevo, podía comenzar de inmediato, sin esperar nuevos diseños. En consecuencia, el número total de equipos que las empresas nacionales podían producir en el plazo requerido aumentó en comparación con los requeridos para los nuevos acorazados.
Además, tanto el Astillero Báltico como el Puerto de San Petersburgo ya habían desarrollado las herramientas para la producción de los acorazados de la clase Peresvet, y varias tareas ya completadas no tuvieron que repetirse durante la construcción en serie. Esto no solo aceleró, sino que también redujo el coste de la producción en serie de estos buques.
V. P. Verkhovsky, jefe de la Dirección General de Construcción Naval, quien asistió a la reunión el 2 de marzo de 1898, afirmó que los Astilleros de Obukhov e Izhora serían capaces de suministrar blindaje para los 10 acorazados del programa hasta 1904. El Mayor General A. S. Krotkov, Inspector Jefe de Artillería Naval, informó que el Astillero de Obukhov sería capaz de producir toda la artillería para los 10 acorazados para mayo de 1903. Todo esto sugirió la idea de no encargar nada a extranjeros, sino construir los 10 acorazados en astilleros nacionales.
Pero, por supuesto, tales planes no podían adoptarse sin consultar con los constructores navales. No fueron invitados a esta reunión, pero, como pronto quedó claro, fue una lástima.
A diferencia de los optimistas almirantes, la dirección del Astillero Báltico adoptó una visión mucho más realista de las capacidades de su empresa y se comprometió a construir, además del Peresvet, no más de tres acorazados más del mismo diseño. El primero debía ser puesto en quilla inmediatamente después de la botadura del Peresvet, el segundo después del Gromoboi y el tercero después del primero.
Pero la idea de construir los diez acorazados en sus propios astilleros resultó extremadamente tentadora, por lo que en algún momento el alto mando consideró seriamente aceptar las razones del Astillero Báltico y, por lo tanto, asignarle cuatro acorazados, incluido el Peresvet, y encargar al puerto de San Petersburgo la construcción, además del Oslyaba, de otros cinco acorazados de escuadra.
Y esto a pesar del, me atrevería a decirlo, caos que reinaba en los astilleros del puerto de San Petersburgo, que describí en mis artículos."Las peculiaridades de la gestión de los astilleros estatales en el Imperio ruso a principios del siglo XX. Asuntos de personal" y "Sobre las razones por las que la calidad de la construcción del Oslyabya pudo haber sido inferior a la esperada". Permítanme recordarles también que, a finales de 1898, estalló un gravísimo escándalo sobre la calidad y la rapidez de las obras en los astilleros estatales, durante el cual el Ministerio de Marina se vio obligado a reconocer y corregir rápidamente las deficiencias existentes.
Un simple hecho demuestra hasta qué punto los almirantes estaban desconectados de la realidad en este caso. El GUKiS ordenó que, tras la botadura del Oslyabya y el Diana, el puerto de San Petersburgo comenzara de inmediato la construcción de dos acorazados similares al Oslyabya, pero sin revestimiento de cobre. No olvidemos que el GUKiS estaba entonces bajo el mando del antiguo jefe del puerto de San Petersburgo, V. P. Verkhovsky, quien, en teoría, debería tener al menos algún conocimiento de las capacidades de la empresa que dirigía.
Esta decisión data del 8 de abril de 1898. Y ya el 13 de abril de 1898, el comandante en funciones del puerto de San Petersburgo, el vicealmirante KK de Livron, con el debido respeto, informó que era imposible llevar a cabo esta orden, ya que las medidas de la grada de madera donde se estaba construyendo el crucero acorazado Diana mostraban que era demasiado estrecha, por lo que el acorazado de la clase Peresvet categóricamente no cabía allí... No exijo a VP Verkhovsky un conocimiento detallado del proceso de producción, no, pero al menos debería haber conocido las dimensiones de las gradas principales de la empresa subordinada a él.
En general, durante el proceso de desarrollo, quedó claro que la idea de construir los 10 acorazados internamente, por decirlo suavemente, adolecía de un optimismo desmesurado, y que aún habría que encargar algunos barcos al extranjero.
He enumerado las principales ventajas de la serie Peresvet anteriormente, pero también hubo algunas desventajas. El primer obstáculo, como era de esperar, fue el cañón principal de 25 cm de estos acorazados. Sin embargo, no hubo consenso entre los almirantes sobre este tema.
En la reunión del 2 de marzo de 1898, además de V. P. Verkhovsky y P. P. Tyrtov, a quienes mencioné anteriormente, también estuvieron presentes los vicealmirantes I. M. Dikov, F. K. Avelan y K. K. de Livron, el contralmirante V. M. Lavrov, el inspector jefe de Artillería Naval A. S. Krotkov y el inspector jefe de Construcción Naval N. E. Kuteinikov. De estos, solo I. M. Dikov y A. S. Krotkov se opusieron a la artillería de 25 cm en futuros acorazados, pero no en general, sino hasta que su producción exitosa se confirmara mediante pruebas apropiadas.
El problema residía en que la calidad del cañón de 10 pulgadas/45 mm, modelo 1891, empleado en el Peresvet y el Oslyabya, era inferior a la esperada, lo que requería una reducción significativa de la velocidad inicial del proyectil de 225,2 kg, a 693 m/s, mientras que los cañones mejorados del mismo calibre, que se instalarían en el Pobeda, alcanzarían los 777 m/s. Sin embargo, en el momento de la reunión, la comisión especial encargada del problema del cañón de 10 pulgadas aún no había emitido sus conclusiones ni recomendaciones.
A juzgar por las posturas posteriores de IM Dikov, presidente del CTM, y AS Krotkov, inspector de Artillería Naval, ya se oponían rotundamente a los cañones de 10 pulgadas en los nuevos acorazados. Fue entonces cuando IM Dikov propuso por primera vez sustituir los cañones de 10 pulgadas de los futuros buques de la clase Peresvet por cañones de 12 pulgadas. Él creía que tal reemplazo era factible y no requeriría cambios significativos en los diseños del acorazado, siempre que se cumplieran las siguientes condiciones:
Sin embargo, los otros miembros de la asamblea consideraron que tales argumentos eran erróneos. En su opinión, no había duda de que el cañón de 10 pulgadas podía perfeccionarse; después de todo, el exitoso cañón de 12 pulgadas se había producido con éxito. Al mismo tiempo, se cuestionó la suposición de IM Dikov de que las modificaciones eran insignificantes: la instalación de los montajes de cañones de 12 pulgadas alteró el tamaño de las barbetas, lo que requirió ajustes significativos en el diseño del casco del barco.
Sin embargo, la reunión no llegó a ninguna conclusión sobre la artillería, confiando el veredicto final a A. S. Krotkov: si no había objeciones decisivas por su parte, los futuros acorazados deberían estar armados con artillería de 25 cm.
Curiosamente, la reunión consideró posible, e incluso beneficioso, armar con cañones de 30 cm a los acorazados de escuadra que se encargaran en el extranjero. Pero incluso en este caso, los almirantes se opusieron categóricamente a sacrificar el carbón: en su lugar, propusieron reducir el cinturón de blindaje principal en la friolera de 7,6 cm, ¡reduciéndolo así a tan solo 15 cm! Esta maniobra se justificó con el uso de un nuevo blindaje (al parecer Krupp), que ofrecía mayor resistencia. Pero también se hizo referencia a la experiencia extranjera: se señaló que los británicos habían logrado limitar el blindaje de sus acorazados a 15 cm. En consecuencia, las características de los acorazados de la clase Canopus, el primero de los cuales (el Albion) se puso en quilla a finales de 1896, eran conocidas por nuestro Ministerio Naval a principios de 1898.
Canopus
Por supuesto, con los conocimientos actuales, es bastante obvio que tal solución habría hecho que la protección de nuestros acorazados fuera completamente insuficiente. Sin embargo, el deseo de los almirantes de asegurar que sus buques contaran con el mayor suministro de carbón posible, incluso a costa de la protección, resulta sorprendente.
La siguiente reunión, celebrada el 12 de marzo de 1898, presidida por el vicealmirante F. K. Avelan, jefe del Estado Mayor, se convirtió en un ataque en toda regla tanto contra los cañones de 25 cm en particular como contra el proyecto Peresvet en su conjunto. A. S. Krotkov, tras haber rechazado ya su propuesta de reducir la reserva de carbón, planteó otras cuestiones.
Inicialmente, los buques de la clase Peresvet se planearon para operaciones de crucero, razón por la cual el programa de construcción naval de 1895-902 no incluía cruceros acorazados oceánicos. Sin embargo, el programa "para las necesidades del Lejano Oriente" descartó dicho uso; los futuros buques de la clase Peresvet debían servir como acorazados clásicos. Y de ser así, ¿por qué la necesidad de tres motores? El motor central tenía como objetivo aumentar la autonomía a una velocidad económica, lo cual es útil para un crucero, pero no tan relevante para un acorazado. Al mismo tiempo, dos motores de la misma potencia que los tres anteriores no solo ahorrarían peso, sino que también mejorarían la distribución interna de los compartimentos, la carga y la maquinaria. A. S. Krotkov también citó ejemplos extranjeros: «Los británicos no construyen buques de triple hélice, y los experimentos alemanes con ellos no cumplieron las expectativas».
Además, por las mismas razones, el Inspector Jefe de Artillería propuso eliminar el revestimiento de cobre en los acorazados. Esto, argumentó, no solo reduciría el desplazamiento, sino que también aumentaría la integridad del casco y aceleraría la construcción.
El Inspector Jefe de Minecraft, contralmirante K. S. Osteletsky, también se sumó a las críticas al diseño de Peresvet. Según él, copiar el diseño habría resultado en que los futuros acorazados contaran con solo dos de sus cinco lanzaminas submarinas, lo que habría sido incompatible con los últimos requisitos del MTC. Hoy, por supuesto, entendemos que tener lanzaminas en un acorazado de escuadrón fue un grave error, pero entonces no lo sabíamos. Sin embargo, el argumento sobre la indeseabilidad de los lanzaminas de superficie es completamente racional.
Pero la mayor insatisfacción se expresó con respecto a la batería principal de los acorazados. A. S. Krotkov declaró sin rodeos que con dicha batería principal, nuestros futuros acorazados serían más débiles que los buques japoneses. El MTK también se opuso categóricamente a los cañones de 25 cm. Se señaló que un proyectil de 30 cm tenía mayor potencia humana que uno de 25 cm, que también tenía un mayor efecto explosivo (presumiblemente refiriéndose a los proyectiles perforantes) y que el cañón de 30 cm tendría ventajas en penetración de blindaje, planeidad y precisión.
Se observó que los cañones de 10 pulgadas prácticamente no tenían una cadencia de fuego superior a la de los cañones de 12 pulgadas. En realidad, quizás existía una ligera ventaja en la cadencia de fuego en combate. Por ejemplo, el Peresvet y el Pobeda gastaron 109 y 115 proyectiles de 10 pulgadas, respectivamente, en la Batalla del Mar Amarillo, mientras que el Tsesarevich, que demostró la mayor cadencia de fuego entre todos los acorazados de escuadrón de 12 pulgadas, disparó solo 104 proyectiles de calibre principal.
El cañón de calibre principal de 12 pulgadas tiene solo dos desventajas en comparación con el cañón de 10 pulgadas: menor capacidad de munición y montajes más pesados. De hecho, un cañón de 10 pulgadas llevaba 80 proyectiles, mientras que uno de 12 pulgadas llevaba 60, pero el MTK señaló con acierto que la experiencia de conflictos navales recientes ha demostrado que 60 proyectiles por cañón de gran calibre son más que suficientes.
En cuanto al peso de los montajes de los cañones de 12 y 10 pulgadas, la diferencia era insignificante: el MTK declaró que el armamento de 12 pulgadas, incluyendo todos los accesorios, era solo 173,5 toneladas más pesado que el cañón de 10 pulgadas, o 43,4 toneladas por cañón. Para un acorazado de más de 12 toneladas, dicha diferencia era insignificante y se compensaba fácilmente con la reducción de peso del blindaje resultante del uso de blindaje de mayor calidad. El MTK concluyó que este ahorro de 461,2 toneladas era posible, lo que compensaba claramente la diferencia de peso.
En este punto, comencé a sospechar que el MTK, al presentar sus argumentos sobre el "peso", estaba siendo un poco hipócrita. No dispongo de las distribuciones de peso exactas, pero parece probable que al analizar la diferencia de peso entre los cañones principales de 10 y 12 pulgadas, solo se tuvieran en cuenta los propios cañones, sus montajes y la munición. Sin embargo, no se calculó el peso que se requeriría para agrandar las torretas y barbetas (en referencia a los tubos de alimentación) durante la transición de un cañón principal de 10 pulgadas a uno de 12 pulgadas. Al mismo tiempo, el MTK no tenía intención, ni consideraba posible, de reducir la protección del buque en hasta 461,2 toneladas, lo cual se evidenciará claramente en la tarea que recibirá Cramp de diseñar un acorazado de escuadrón.
Igualmente importante, el MTK afirmó que reemplazar el cañón de 10 pulgadas por uno de 12 pulgadas no retrasaría significativamente la producción de cañones, montajes y torretas, ni prolongaría la construcción de acorazados. Lo cierto es que, aunque el MTK deseaba torretas de 12 pulgadas más modernas que las utilizadas anteriormente, la documentación necesaria podría prepararse con bastante rapidez. Por lo tanto, la aprobación de los planos correspondientes para los nuevos montajes de los cañones se produciría en un plazo máximo de tres meses desde la decisión; y esto no es una fantasía, sino una previsión basada en una amplia experiencia práctica con este tipo de desarrollos. Tampoco habría problemas con el diseño de las torretas, ya que los mecanismos de elevación y giro permanecerían prácticamente sin cambios, y los nuevos compresores y recuperadores ya se habían probado. El tiempo de producción para las torretas de 10 y 12 pulgadas sería prácticamente idéntico.
Es decir, el trabajo en los cañones de calibre principal de 12 pulgadas ciertamente continúa, pero todo puede completarse muy rápidamente. También es importante señalar que los diseños de las torretas Peresvet y Oslyabya requieren revisión, ya que su estado actual impide su homologación para futuros acorazados. La tecnología de fabricación de muchos componentes clave de los montajes de 25 cm deberá cambiar de acero fundido a acero forjado, lo que requerirá revisiones de la documentación y probablemente un cambio en la disposición de los mecanismos dentro de las torretas de 25 cm.
De hecho, la reunión del 12 de marzo de 1898 decidió decisivamente no construir una serie de acorazados de escuadrón para el programa del Lejano Oriente, inspirados en el Peresvet. A pesar de las innegables ventajas de la construcción en serie con tecnología probada, se decidió que no se podía tolerar la relativa debilidad de la batería principal. Por lo tanto, las conclusiones de esta reunión, aprobadas dos días después por el almirante general Alexei Alexandrovich, fueron las siguientes:
Y aquí, por supuesto, surge la pregunta: si de todos modos decidieron rediseñar el Peresvet, ¿por qué no hacerlo a mayor escala, reemplazando el diseño de tres hélices por uno de dos hélices, y así sucesivamente? Después de todo, eso habría resultado en un acorazado mucho más avanzado y formidable.
La respuesta es muy simple. La dirección del Ministerio de Marina era plenamente consciente de la dificultad de construir una cantidad tan grande de buques en un plazo tan limitado en sus propios astilleros. Por lo tanto, no estaban dispuestos a renunciar a las ventajas de la producción en masa y buscaron minimizar los cambios en el diseño del buque. De ahí el requisito clave: preservar inalterado el diseño teórico del casco del Peresvet.
El Ministerio de Marina intentó encontrar un equilibrio entre mejorar las características de rendimiento de los futuros acorazados y preservar la eficacia tecnológica de su construcción. Este era un deseo comprensible y quizás incluso correcto. Pero, lamentablemente, esta decisión predeterminó el carácter de compromiso del proyecto. Personalmente, estoy seguro de que si se hubiera ordenado al Astillero Báltico diseñar un nuevo acorazado de "doce pulgadas" con "dieciocho nudos" desde cero, en lugar de desarrollar el diseño del Peresvet, podría haber producido un buque más avanzado.
Cabe señalar, sin embargo, que los requisitos anteriores solo se aplicaban al tercer y cuarto acorazados del programa de construcción naval, y que se podían realizar cambios para los buques posteriores. Sin embargo, el Astillero Báltico no tuvo tiempo para diseñar el acorazado "ideal". KS Ostletsky, a quien mencioné antes, escribió a IM Dikov, presidente del MTC, el 21 de marzo:
Su Alteza Imperial el Almirante General ordenó que en tres días se resolviera definitivamente la cuestión con el ingeniero naval Ratnik: ¿podría construir o no el primer acorazado del tipo Peresvet con artillería de 12 pulgadas?
Y ese mismo día, 21 de marzo de 1898, el Almirante General ordenó que se propusiera el diseño de un acorazado de escuadra para el Lejano Oriente a un constructor naval estadounidense, el conocido Charles Crump.
Continuará...
Andréi Kolobov