jueves, 3 de abril de 2025

Propuesta turca para modernizar las Meko 360

Propuesta de Aselsan para modernizar las Meko 360





Charla con Ahmet Akyol, CEO de Aselsan 

En una entrevista exclusiva con el sitio Pucará Defensa, Ahmet Akyol, director ejecutivo de la empresa turca Aselsan, detalló la propuesta presentada a la Armada Argentina para modernizar sus destructores MEKO 360, con base en la experiencia adquirida en la modernización de las fragatas MEKO 200 de la Armada Turca. Aselsan, fundada en 1975 y actualmente la principal empresa de defensa de Turquía, cuenta con un amplio portafolio de más de 500 productos, especialmente orientados al ámbito naval. La firma puede equipar por completo un buque de guerra con sistemas propios, desde radares hasta componentes de guerra electrónica y comunicaciones.

Según Akyol, Aselsan ha completado la modernización de las dos primeras fragatas MEKO 200 de Turquía, en el marco de un programa que continúa en marcha. Esta experiencia se ha traducido en una propuesta concreta para Argentina, ofreciendo una solución integral y rentable que evita la necesidad de construir nuevos buques. Afirmó que el modelo turco demuestra que una modernización profunda puede extender significativamente la vida útil y las capacidades operativas de estos barcos. En este sentido, la propuesta incluye radares de largo alcance, sistemas ISR, sonares, guerra electrónica y un sistema de gestión de combate actualizado, lo cual promete no solo mejorar el rendimiento del buque, sino también dotarlo de mayor flexibilidad operativa.

Uno de los puntos clave de la propuesta de Aselsan es su enfoque colaborativo con la industria local argentina. Akyol subrayó que Aselsan no es un astillero, sino una empresa especializada en electrónica y sistemas de defensa, y por ello su intención es trabajar en conjunto con astilleros nacionales, probablemente dirigidos por el gobierno. Esta participación local está pensada para transferir capacidades, fomentar la industria nacional y facilitar la integración de los sistemas propuestos.

Entre las principales ventajas técnicas que Aselsan ofrece a la Armada Argentina se destacan tres pilares: soluciones costo-efectivas, cumplimiento de los estándares de interoperabilidad de la OTAN (dado que Turquía es miembro de la Alianza) y una base operativa sólida, ya que los sistemas son utilizados por las fuerzas armadas turcas, altamente profesionales y activas. A esto se suma un punto diferencial importante: al ser una empresa enfocada exclusivamente en electrónica y sistemas, Aselsan no compite con los astilleros sino que los complementa. Además, la empresa cuenta con un equipo joven y altamente calificado: tiene 12.000 empleados con una edad promedio de 33 años, lo que para Akyol significa dinamismo, innovación y potencial de crecimiento sostenido.

Otro aspecto estratégico destacado en la entrevista es la capacidad de Aselsan para proporcionar una solución integrada. Según Akyol, tener todos los sistemas electrónicos provistos por un mismo fabricante garantiza coherencia en la cadena logística, el mantenimiento y las reparaciones, evitando problemas de compatibilidad entre equipos de distintos proveedores. Este enfoque integral facilita la administración técnica del buque y reduce costos y tiempos asociados a la operación y el soporte de los sistemas.

Consultado sobre la posibilidad de extender esta solución a otras plataformas, Akyol señaló que Aselsan tiene la capacidad de modernizar no solo las MEKO 360, sino también otros modelos como las MEKO 140, lo que abre la puerta a un programa de modernización más amplio dentro de la Armada Argentina. La empresa ya ha realizado proyectos similares en Turquía y otros países, y cuenta con toda la gama de sensores, sistemas de armas, equipos electrónicos y la capacidad de análisis e implementación necesaria para adaptarse a distintas configuraciones navales.

En cuanto a la proyección regional, Akyol remarcó que Latinoamérica es una de las principales prioridades estratégicas de Aselsan, al mismo nivel que Europa occidental y Asia occidental. La empresa busca ampliar su presencia y colaboración en la región, y ya ha iniciado proyectos en países como Brasil y Argentina, además de mostrar sus capacidades en ferias como LAAD. Aselsan está abierta a alianzas no solo con astilleros, sino con cualquier empresa relacionada con la electrónica de defensa. Su objetivo es incrementar la presencia regional mediante acuerdos industriales, cooperación tecnológica y transferencia de conocimiento.

Finalmente, Akyol destacó que la relación con los gobiernos de la región es positiva, incluyendo contactos con los gobiernos latinoamericanos y con Turquía. Aselsan ve a las empresas locales como socios estratégicos naturales para expandir sus capacidades. Su visión es generar una red de colaboración sostenible a largo plazo, impulsando la modernización naval y fortaleciendo la autonomía tecnológica en defensa dentro de América Latina.

En resumen, Aselsan propone una solución robusta, coherente y probada para modernizar los destructores MEKO 360 de la Armada Argentina, respaldada por experiencia real, integración vertical de sistemas, colaboración local y estándares internacionales. La oferta se basa en una lógica de eficiencia económica y operativa, con un alto potencial de expansión tanto a otras unidades navales argentinas como a otros países de la región.

lunes, 31 de marzo de 2025

Malvinas: La logística de la Royal Navy



El HMS Glasgow y el Atlantic Conveyor se dirigen al territorio argentino de Malvinas.
(National Museum of the Royal Navy, Portsmouth)

El papel de la Royal Navy en las Operaciones Terrestres de la Isla Soledad, 1982

Operación Corporate, el esfuerzo británico para recuperar la Isla Soledad, fue una tarea para las fuerzas terrestres—pero fue la Royal Navy la que hizo que todo fuera posible.
Por el General de Brigada Raymond E. Bell Jr., Ejército de EE.UU. (Retirado) || Naval Institute


Hora H del Día D, 21 de mayo de 1982

La hora H del Día D, 21 de mayo de 1982, para que las operaciones terrestres británicas comenzaran la recuperación de la Isla Soledad de los argentinos, se fijó en la oscuridad de las 06:30 horas, hora del meridiano de Greenwich.

La campaña del Atlántico Sur, Operación Corporate—cuyo objetivo era el desembarco anfibio—tenía como misión derrotar al considerable contingente del Ejército y la Fuerza Aérea de Argentina que ocupaba las Islas Malvinas.

Preludio

Los buques Landing Platform Dock (LPD) británicos HMS Fearless e HMS Intrepid alcanzaron sus fondeaderos asignados a las 03:45 y 03:37, respectivamente, y comenzaron a desplegar sus Landing Craft Utility (LCU) y a descargar los Landing Craft Vehicle and Personnel (LCVP) colgados en pescantes.

Cada LPD transportaba cuatro LCUs y cuatro LCVPs. Una vez cargadas con comandos de los Royal Marines y paracaidistas del Ejército, las lanchas de desembarco se dirigieron a sus playas de desembarco codificadas por colores.

Al llegar a la orilla, los primeros combatientes vadearon las aguas saladas hasta las áreas de reunión y se desplegaron.

El desembarco no fue opuesto, y la Royal Navy estaba a punto de concentrarse en una gran ofensiva terrestre hacia el este para expulsar a los argentinos de la isla.

La invasión de la Isla Soledad no fue la primera acción de las tropas británicas en la isla, pero fue la gran final de la Operación Corporate.

Con el hundimiento del crucero argentino General Belgrano, la Royal Navy, que incluía a la 3ª Brigada de Comando de los Royal Marines, había estado librando intensos combates con su enemigo desde el 2 de mayo.

Ahora era el momento de que los elementos terrestres llevaran la guerra al enemigo—pero no sin lo que resultó ser un apoyo esencial de la Royal Navy, involucrando roles cuidadosamente definidos.

La campaña terrestre implicó cuatro contribuciones principales de la Royal Navy:

  1. Apoyo con fuego naval,
  2. Asistencia logística por vía marítima,
  3. Participación en transporte vertical,
  4. Atención médica de nivel superior.

Sin embargo, estas áreas no eran exclusivas, ya que la campaña fue un esfuerzo militar altamente integrado.

Cada rama de las fuerzas armadas complementó a su respectiva contraparte en algún nivel, con funciones distribuidas según la necesidad y la oportunidad.

Fuego de apoyo naval

Poco antes de que el cuerpo principal de comandos y paracaidistas pusiera un pie en suelo de la Isla Soledad, el destructor HMS Glamorgan, armado con cañones de 4.5 pulgadas, llevó a cabo un bombardeo de distracción sobre las playas de Berkeley Sound, ubicadas en el extremo este de la isla.

El objetivo de esta acción era hacer creer a las fuerzas argentinas que el principal intento de desembarco británico se haría cerca de esas playas, una ubicación lógica por su proximidad con la ciudad de Puerto Argentino (Stanley), el principal objetivo británico.

Cercano a los distintos horarios de desembarco, el HMS Antrim, armado de manera similar, estuvo listo para proporcionar fuego de apoyo a los marines del Special Boat Squadron en el combate contra un pequeño grupo de argentinos que ocupaban posiciones en Fannings Head.

Poco antes, el observador de fuego naval del Antrim había dirigido 20 rondas de munición con espoleta de tiempo variable sobre las cabezas de los enemigos.

Una vez asegurada la cabeza de playa, la 3ª Brigada de Comando de los Royal Marines, compuesta por cinco batallones, comenzó a reunir suministros suficientes para avanzar hacia el este, en dirección a Puerto Argentino.

Desafortunadamente, el alto mando británico tenía poca comprensión de la necesidad de establecer una sólida base logística y quería que la acción avanzara sin demora.

El resultado fue que el brigadier Julian Thompson, comandante de la brigada, envió al 2º Batallón del Regimiento de Paracaidistas (2 Para) para capturar el asentamiento de Goose Green, donde había fuerzas de la Fuerza Aérea Argentina estacionadas.

Sin embargo, la toma de Goose Green y su aeródromo no tenía importancia estratégica, lo que desvió significativamente los esfuerzos logísticos para apoyar el avance británico hacia el este.

El ataque de 2 Para entre el 28 y 29 de mayo debía ser apoyado por tres cañones ligeros de 105 mm del 29º Regimiento de Comando de la Real Artillería y el cañón de 4.5 pulgadas de la fragata HMS Arrow.

Esto marcó la primera vez en la campaña que un barco de la Royal Navy y la artillería terrestre se integraron para proporcionar fuego de apoyo a las fuerzas terrestres.

Dado que el ataque se realizaría de noche, la Arrow también dispararía proyectiles iluminantes para iluminar el campo de batalla.

Sin embargo, la fragata tenía un número limitado de rondas iluminantes, lo que significaba que debían ser usadas con moderación.

Utilizando una combinación de estos proyectiles y munición de alto explosivo, la Arrow se mantuvo en la línea de fuego hasta el amanecer, un tiempo mucho mayor al originalmente asignado para su rol de apoyo.

Resultados del fuego naval

Más tarde, el bombardeo de hostigamiento realizado por las fragatas HMS Avenger y HMS Alacrity, junto con el Glamorgan, ayudó a la 42ª Compañía de Comandos a asegurar el estratégico Monte Kent el 30 de mayo.

Elementos de comando, incluidos tres cañones de campo de 105 mm, fueron transportados a la montaña por tres helicópteros Sea King de la Marina y el único Chinook de la Royal Air Force disponible.

Otro ejemplo de cooperación interservicios, que fue una constante en toda la campaña, se demostró una vez más.

Mientras la posición en el Monte Kent se consolidaba y los cañones de 105 mm tomaban posiciones de fuego, los barcos que proporcionaban fuego naval pasaban a su siguiente tarea.

A lo largo de la costa noreste de la Isla Soledad, se debía barrer en busca de minas un área marítima de cinco millas de largo y mil yardas de ancho en Berkeley Sound antes del 12 de junio.

La Arrow debía permanecer allí "en espera" para usar su cañón de 4.5 pulgadas en apoyo de ataques terrestres nocturnos.

Mientras tanto, en la línea de fuego del sur, otros buques de guerra habían estado activos desde el 6 de junio, cuando la 5ª Brigada de Infantería del Ejército se trasladó a la zona de Bluff Cove.

Hasta la rendición de las fuerzas terrestres argentinas el 14 de junio, barcos como el Avenger, el HMS Yarmouth y el Glamorgan bombardearon posiciones enemigas mientras los ataques nocturnos avanzaban.


Apoyo Logístico Marítimo

Mientras los cañones de 4.5 pulgadas de los barcos de combate de la Royal Navy bombardeaban a los argentinos, la Marina también estaba proporcionando apoyo logístico marítimo esencial a las fuerzas terrestres en la Isla Soledad.

Navegando a través de una miríada de bahías e inlets, pasando por pequeñas islas y deteniéndose en playas no defendidas y asentamientos malvinenses, los barcos se convirtieron en la línea de vida de las operaciones terrestres.

Cuando las condiciones meteorológicas adversas impedían el reabastecimiento por helicóptero, buques de diversos tamaños—desde lanchas de desembarco hasta buques logísticos de desembarco (LSL)—cumplieron la tarea de abastecer a las fuerzas terrestres una vez desembarcadas en San Carlos Water.

El papel de la Royal Navy en la logística marítima estuvo dictado por la naturaleza del terreno, la falta de infraestructura de comunicación terrestre y las condiciones climáticas.

No había ríos navegables en la isla, sino cauces de arroyos llenos de rocas. Las áreas de terreno seco y alto apenas eran transitables para vehículos con ruedas.

Los pantanos de turba impedían cualquier tipo de movimiento de vehículos terrestres. Las carreteras pavimentadas fuera de Puerto Argentino eran casi inexistentes.

El clima inclemente, a medida que se acercaba el invierno en el hemisferio sur, convertía senderos y caminos en barro espeso, haciendo imposible mover cargas pesadas por tierra.

Todos estos factores determinaron que el apoyo logístico por vía marítima fuera vital para abastecer al personal y las unidades de combate.

El apoyo por mar se dividió en dos categorías principales:

  1. Transporte de tropas a posiciones avanzadas.
  2. Entrega de suministros, equipos y materiales a las dos Áreas de Mantenimiento de Brigada (FBMA).

De las dos categorías, la operación logística se volvió la más prominente y crítica, ya que el movimiento de grandes volúmenes de equipo y suministros solo podía hacerse por mar.

Así, el 21 de mayo, mientras las lanchas de desembarco (LCU y LCVP) de la Marina traían hombres, equipo y suministros a tierra, se estableció un Área de Apoyo en Playa (BSA) en la orilla de San Carlos Water.

Mientras los comandos y paracaidistas se recuperaban del desembarco y secaban sus botas cubiertas de sal, los logísticos de la brigada construían una base de suministros que sería abastecida desde el mar por la Royal Navy.

El proceso de establecer una base logística viable fue lento, ya que en San Carlos Water no existían instalaciones portuarias sofisticadas.

El descargue de los barcos debía hacerse con lanchas de desembarco, asistidas por pontones de rampa o muelles flotantes llamados Mexeflotes.

Del 21 al 27 de mayo, los esfuerzos se concentraron en acumular suficientes suministros para hacer posible el avance terrestre hacia el este y la derrota de las fuerzas argentinas en Puerto Argentino.

A excepción de las incursiones de reconocimiento de las fuerzas especiales de los Royal Marines, en ese período no hubo movimientos significativos de tropas hacia el este.

Al principio, el brigadier Thompson planificaba avanzar utilizando los helicópteros pesados Chinook, que se esperaba que llegaran pronto.

Sin embargo, el 25 de mayo, el Atlantic Conveyor, que transportaba tres de los cuatro Chinook, fue hundido, lo que obligó a Thompson a cambiar radicalmente sus planes.

Mientras tanto, el comandante general de la fuerza de combate y las altas autoridades en el Reino Unido exigían, sin importar el estado de los suministros, que la ofensiva hacia el este comenzara de inmediato.

Como resultado, Thompson se vio obligado a lanzar el ataque contra Goose Green.

El uso de embarcaciones para apoyar el movimiento terrestre aún no era esencial, pero la marcha a pie ya había comenzado.

El 3.er Batallón del Regimiento de Paracaidistas y la 42ª Compañía de Comandos iniciaron su "yomp" hacia el este, hacia el Monte Kent, donde encontrarían a sus compañeros transportados por helicópteros y a su artillería ligera ya desplegada.

Era el momento en que los Buques de la Flota Auxiliar Real (RFA) LSL comenzarían a mover municiones, alimentos y equipos al frente.

Por ejemplo, en la noche del 1 al 2 de junio, el RFA Sir Percivale navegó hasta Teal Inlet con 300 toneladas de suministros y 600 soldados de la brigada de comandos.

Lo acompañaron dos lanchas de desembarco (LCU) para descargar los suministros en la nueva FBMA establecida allí.

Para entonces, la zona de Teal Inlet en la costa norte de la Isla Soledad ya estaba bajo control de la 45ª Compañía de Comandos.

Desde allí, los suministros serían enviados al frente principalmente por helicóptero.

Cuando la FBMA estuvo completamente operativa, abasteció a toda la brigada de comandos hasta el final de la campaña.

Los barcos RFA Sir Percivale, Sir Geraint y Sir Galahad hicieron cinco viajes a esa ubicación.

Aunque colocar la FBMA en Teal Inlet era un riesgo, nunca fue atacada por la aviación argentina, a diferencia de lo ocurrido en Fitzroy y Bluff Cove, en Puerto Pleasant, en la costa sur de la Isla Soledad.

El 8 de junio, dos oleadas de aviones Skyhawk argentinos atacaron los RFA Sir Galahad y Sir Tristram en las aguas de Puerto Pleasant.

El Sir Galahad apenas había comenzado a desembarcar a los soldados de la Guardia de Gales y al personal del Cuerpo Médico del Ejército Real (RAMC) cuando fue bombardeado, causando numerosas bajas entre quienes aún estaban a bordo.

El buque quedó tan gravemente dañado que posteriormente fue hundido para convertirse en un cementerio de guerra submarino.

El Sir Tristram, que transportaba suministros y equipos, también fue alcanzado gravemente, aunque logró mantenerse a flote, aunque quedó inutilizable en su mayoría.

Más tarde, fue devuelto al Reino Unido para su reparación.

Mientras los LSL sirvieron principalmente para mover suministros y equipos, las ocho lanchas de desembarco LCU se utilizaron tanto para transportar tropas como suministros de un punto a otro y de los barcos a la costa.

Por otro lado, las LCVP, con capacidad limitada, se usaron principalmente para transportar personal.

Tripuladas por Royal Marines, quienes formaban parte de la tripulación de los LPD y "conducían" las lanchas, estas embarcaciones operaron frecuentemente bajo condiciones meteorológicas adversas y con riesgo de ataques aéreos enemigos.

Los LPD eran considerados buques capitales, y si hubieran sido hundidos por los argentinos, habrían resultado no solo en un desastre militar, sino también en una posible crisis política en el Reino Unido.

Por ello, después del desembarco en San Carlos Water, se evitó exponerlos al frente de batalla.

No obstante, al trasladar tropas de la 5ª Brigada de Infantería, el HMS Intrepid transportó soldados de la Guardia de Gales por la costa sur de la Isla Soledad, hasta rendir encuentro con sus lanchas LCU en las proximidades de la Isla Lively, antes de desplegarse para el avance sobre Puerto Argentino.


Operaciones de Movimiento Vertical

Con una red de carreteras adecuada inexistente en la Isla Soledad y sin una vía navegable interna significativa sobre la cual mover hombres y material, el recurso primario tuvo que ser el levantamiento por helicóptero de personal, armas, equipo, municiones y suministros una vez que los barcos y otras embarcaciones los hubieran llevado a tierra.

Para hacerlo, hubo cuatro operadores militares que proporcionaron el necesario transporte aéreo.

La Royal Air Force (RAF) desplegó un helicóptero Chinook de carga pesada.

Los Royal Marines y el Ejército volaron helicópteros ligeros que evacuaban bajas y transportaban suministros limitados junto con pequeños grupos de combatientes.

El papel principal fue desempeñado por la Royal Navy con sus helicópteros Sea King y Wessex, que llevaron la mayor parte de la carga del movimiento aéreo.

Sin embargo, esto no había sido planeado de esa manera.

La RAF debía contribuir con cuatro helicópteros de carga pesada Chinook como su contribución al esfuerzo.

Cuando el Atlantic Conveyor fue hundido el 25 de mayo, tres de los cuatro helicópteros de la RAF a bordo, junto con seis helicópteros Wessex, fueron destruidos.

La pérdida cambió drásticamente y comprometió los planes previos para sostener la necesidad de carga pesada de la ofensiva terrestre.

El Sea King, en varias configuraciones, hizo el trabajo más duro cuando se trató de proporcionar una capacidad de carga significativa necesaria.

Los portaaviones HMS Hermes e HMS Invincible transportaban cada uno un escuadrón de helicópteros antisubmarinos, el Naval Air Squadron (NAS) 826 y 820:

Los portaaviones transportaban cada uno nueve Sea Kings.

También a bordo del Hermes estaba el NAS 846, con nueve helicópteros Sea King equipados especialmente para transportar personal de combate con carga completa.

Tres Sea Kings más fueron transportados en el Fearless.

Las Flotas A y C del NAS 824 llegaron al sur a bordo de los barcos auxiliares de la Royal Fleet Auxiliary (RFA) Olmeda y Fort Grange, respectivamente.

Se formó un escuadrón adicional, el NAS 825, con diez helicópteros con el propósito específico de proporcionar capacidad adicional de transporte de tropas.

Fue embarcado en el STUFT Atlantic Causeway, y los helicópteros comenzaron a aterrizar en el asentamiento de San Carlos el 27 de mayo.

Los NAS 820 y 826 pasaron la mayor parte de su tiempo en misiones antisubmarinas, pero, en anticipación del avance terrestre, fueron empleados en actividades de transporte aéreo del 3 al 6 de junio.

Las dos flotas del NAS 824 fueron empleadas intensamente en el Servicio de Entrega de Helicópteros (HDS) para misiones de utilidad en San Carlos Water durante el mismo período.

Por lo tanto, la mayor parte del apoyo directo de la acción de la fuerza terrestre por los Sea Kings recayó en los helicópteros del NAS 825 y 846.

Los Sea Kings del NAS 825 realizaron una variedad de misiones HDS, la más espectacular siendo la realizada por cuatro Sea Kings asistiendo en operaciones de rescate y recuperación el 8 y 9 de junio desde el Sir Galahad y el Sir Tristram.

Fue instrumental el 2 de junio en mover prisioneros de guerra argentinos desde Goose Green, y cuando la 5ª Brigada de Infantería aterrizó, realizó numerosas operaciones HDS en apoyo de ella.

El escuadrón también ayudó a mover una batería de artillería a Teal Inlet y continuó volando misiones de reabastecimiento y traslado de tropas hasta el 14 de junio.

En dos semanas de intensa actividad, gastó 1.700 horas de vuelo, cada helicóptero normalmente transportando 16 combatientes completamente cargados y volando nueve horas.

El NAS 846 de manera similar fue ampliamente multi-tareas.

En el primer día del desembarco, cada Sea King voló nueve horas y media, desembarcando 910.000 libras de suministros/equipos y aproximadamente 520 tropas.

En los siguientes días, transfirió suministros para 2 Para, que se preparaba para atacar el asentamiento de Goose Green.

El 27 de mayo, ya que tenía pilotos del escuadrón equipados con gafas de visión nocturna pasiva (PNG), un Sea King movió media batería de cañones de 105 mm y municiones para apoyar el ataque a Goose Green, y también transportó suministros y equipo a Monte Kent y Monte Challenger.

A pesar del mal tiempo, los Sea Kings volaron equipo a Teal Inlet y cañones a Estancia House.

Una batería de dos cañones de artillería y un elemento antiaéreo Rapier fueron transportados a Teal Inlet el 5 de junio.

Las PNG permitieron realizar gran parte del vuelo de noche, pero para el 8 de junio el número de esas tareas disminuyó para permitir más vuelo diurno.

Esto incluyó un Sea King realizando trabajo de rescate en Puerto Pleasant con el Sir Galahad.

Para el 10 de junio, el escuadrón operaba desde la Base de Operaciones Avanzada (FOB) en Teal Inlet y comenzaba a volar misiones en apoyo tanto de los comandos como de las brigadas de infantería del ejército.

Al día siguiente, transportó 2 Para desde Fitzroy a Bluff Peak en preparación para el empuje final por tierra hacia Puerto Argentino.

Ahora trabajando en apoyo de la artillería terrestre y su gran demanda de munición, los Sea Kings pasaron tiempo entregando proyectiles de 105 mm en paletas a las posiciones de cañones.

El 13 de junio, por lo que parece ser la primera vez, un helicóptero NAS fue atacado por un avión argentino.

En total, en toda la campaña de la Operación Corporate, el escuadrón compiló un récord notable, con los helicópteros volando 3.107 horas, sus pilotos estando en la cabina 4.563 horas, y el número de misiones voladas fue 1.818, de las cuales 736 fueron de noche.


Atención médica de alto nivel

Los helicópteros también jugaron un papel crítico en el tratamiento médico tanto del personal británico como del argentino herido.

Todos los helicópteros eran potenciales transportadores de bajas, hasta los más pequeños.

El helicóptero ligero Wasp de la Marina, por ejemplo, volando desde los pequeños barcos ambulancia, era esencial para mover bajas y suministros médicos en el mar, así como hacia y desde el Uganda, el transatlántico convertido en un barco hospital.

De las cuatro funciones de apoyo realizadas por la Royal Navy en la campaña, quizás la más estrechamente integrada fue el tratamiento médico dado a los hombres heridos después de que fueron evacuados desde la línea del frente a las estaciones de socorro de brigada, y luego a la estación de curaciones quirúrgicas en Ajax Bay o al barco hospital Uganda y sus barcos ambulancia de apoyo.

Especialmente en las áreas avanzadas y en Ajax Bay, la cooperación fue estrecha.

Los cirujanos navales de los equipos de apoyo quirúrgico médico trabajaron lado a lado con los médicos del Cuerpo Médico del Ejército Real y con los enfermeros militares del Parachute Clearing Troop, 16 Field Ambulance y los Equipos Quirúrgicos de Campo del Ejército Real 2, 5 y 6 en la realización de cirugías esenciales y en la preparación de los heridos para su transporte hacia el Uganda o los tres barcos ambulancia/hospitales más pequeños convertidos: el Herald, Hecla y Hydra.

El esfuerzo médico de alto nivel en tierra fue dirigido principalmente por el Comandante Cirujano Rick Jolly, de la Royal Navy, quien también comandaba el Escuadrón Médico del Regimiento Logístico de Comandos.

El escuadrón consistía en las estaciones de curación 1 y 3, un grupo administrativo, y dos Equipos de Apoyo Quirúrgico de la Royal Navy adjuntos.

Cuando la 5ª Brigada de Infantería desembarcó, trajo con ella personal médico adicional de la Marina, junto con tres Equipos Quirúrgicos de Campo del RAMC.

Aquellos que fueron heridos pero estaban en condición estable, tanto británicos como argentinos, fueron evacuados desde los puestos de socorro regimentales (batalión y comandos) (RAPs) y rápidamente transportados a la Estación Principal de Curación del Escuadrón Médico en Ajax Bay, luego al Uganda o a los barcos hospital más pequeños.

Aquellos que fueron gravemente heridos a menudo fueron operados en el BMA en Fitzroy o Teal Inlet antes de ser trasladados a la instalación en Ajax Bay o incluso al Uganda.

Los resultados de las instalaciones de tratamiento médico fueron impresionantes.

Más de 1.000 bajas (británicas y argentinas) fueron tratadas en las tres instalaciones:

  • Más de 700 en Ajax Bay
  • 300 entre los RAPs en los BMAs en Fitzroy y Teal

Se realizaron 202 operaciones quirúrgicas mayores solo en Ajax Bay, con 108 procedimientos adicionales realizados entre los RAPs en Teal y Fitzroy y a bordo del Uganda.

Lo más impresionante fue que solo tres personas murieron a causa de sus heridas después de haber alcanzado una instalación médica en el campo de batalla, y estos fallecieron a bordo del Uganda.



Conclusión / Resumen

El apoyo dirigido de la Royal Navy a las operaciones terrestres ha recibido poca atención dentro del contexto de la campaña diplomática y militar para recuperar las Islas Malvinas. Pero sin ese apoyo, la derrota exitosa de un gran contingente militar argentino en la Isla Soledad no habría sido posible. Si bien hubo otras operaciones, como aquellas en la Isla San Pedro (Georgia del Sur) y en la Isla Pebble, frente a la Isla Gran Malvina, ninguna se acercó a la magnitud del esfuerzo y compromiso que requirieron las operaciones en la Isla Soledad.

La participación general de la Royal Navy en la Operación Corporate para recuperar las Islas Malvinas estuvo estrechamente integrada con los esfuerzos de todas las fuerzas armadas británicas. La derrota de las fuerzas terrestres argentinas en la Isla Soledad fue un ejemplo clave de esa integración. Pero en cuatro áreas de la campaña terrestre, los esfuerzos de la Marina fueron destacados, aunque no exclusivos.

La Royal Navy desempeñó el importante papel de proporcionar apoyo de fuego con los cañones de 4.5 pulgadas de sus barcos de combate, en cooperación con la artillería terrestre. En la prestación de apoyo médico de segundo escalón y superior, su participación fue crítica. Ella sola gestionó los requisitos del transporte marítimo, movilizando suministros y personal hacia el frente. Y, excepto por un helicóptero de la Royal Air Force, el mayor apoyo al movimiento vertical de tropas y material estuvo bajo la responsabilidad de la Royal Navy.

Cuando la Marina desembarcó a los comandos y paracaidistas en las playas de San Carlos Water en las primeras horas del 21 de mayo de 1982, la suposición era que expulsar a las fuerzas armadas argentinas de la Isla Soledad se lograría en cuestión de pocos días. Lo que no se comprendió fue que todas las piezas necesarias para hacer realidad esa suposición no encajarían fácilmente para convertir a la Operación Corporate en un éxito.

Aunque el Reino Unido finalmente tuvo éxito, se necesitó el apoyo dedicado de la Royal Navy a las fuerzas terrestres para proporcionar las piezas críticas necesarias para lograr el resultado deseado.


Referencias


1. Raymond E. Bell Jr., A Close Run Thing (Washington DC: Unclassified Government Project Publication, 1985).

2. Roy Braybrook, Battle for the Falklands (3): Air Forces (Oxford, UK: Osprey, 1982).

3. Rodney A. Burden et al., Falklands: The Air War (London: Arms and Armour, 1986).

4. Michael Clapp and Ewen Southby-Tailyour, Amphibious Assault Falklands (London: Leo Cooper, 1996).

5. Paul Eddy and Magnus Linklater, War in the Falklands (New York: Harper & Row, 1982).

6. Adrian English, Battle for the Falklands (2): Naval Forces (Oxford, UK: Osprey, 1982).

7. Jeffrey Ethell and Alfred Price, Air War South Atlantic (New York: Macmillan, 1983).

8. William Fowler, Battle for the Falklands (1): Land Forces (Oxford, UK: Osprey, 1982).

9. John Frost, 2 Para Falklands (London: Sphere Books, 1983).

10. John Laffin, Fight for the Falklands (New York: St. Martin’s Press, 1982).


domingo, 30 de marzo de 2025

Argentina: Los desafíos de la Armada de la República Argentina


El próximo desafío de la Armada Argentina: ¿Es posible cambiar el rumbo para garantizar el futuro?

Esteban McLaren
Basado en el artículo de José Díaz
DEF
Con ampliaciones para FDRA



La Armada Argentina enfrenta hoy un desafío crítico que define no solo su futuro, sino también la capacidad del país para proteger su soberanía marítima y aprovechar sus vastos recursos naturales. Este análisis detalla las razones detrás de su debilitamiento, marcado por décadas de desinversión y negligencia, y expone las tragedias e incidentes que han puesto en evidencia sus carencias estructurales. A través de un recorrido por su historia reciente, se identifican los medios necesarios para revitalizar su capacidad operativa, desde submarinos y aviones de patrulla hasta fragatas y buques polares. Asimismo, se examinan los pasos urgentes que deben tomarse para recuperar su rol estratégico en el Atlántico Sur y en el escenario global. Este texto invita al lector a reflexionar sobre las implicancias geopolíticas, económicas y de seguridad que conlleva la situación actual de la Armada, y plantea la pregunta clave: ¿está Argentina preparada para enfrentar este desafío?


¿Qué necesita la Armada Argentina para recobrar su fuerza y cumplir con su misión estratégica? ¿Cómo puede un país con vastos recursos marítimos y una posición geopolítica clave permitir que su fuerza naval caiga en un estado de descomposición? Estas preguntas surgen al analizar la preocupante situación actual de una institución vital para la defensa y la soberanía nacional. Años de negligencia y desinversión han dejado a la Armada en una posición crítica, incapaz de ejercer plenamente su rol.

Un pasado marcado por negligencia y tragedias

El deterioro de la Armada no es reciente. Desde el embargo de la Fragata ARA “Libertad” en 2012 hasta la trágica pérdida del submarino ARA “San Juan” en 2017, pasando por los incendios del rompehielos ARA “Almirante Irízar” y el hundimiento del ARA “Santísima Trinidad”, queda claro que la falta de inversión y mantenimiento ha pasado factura. El presupuesto de defensa, oscilando entre el 0,5% y el 0,8% del PBI, está muy por debajo del promedio regional y mundial. Esta falta de recursos no solo ha afectado los medios materiales, sino también la capacidad de instrucción y el adiestramiento de las tripulaciones.

Un país marítimo sin capacidad de defensa adecuada

Con más de 3,8 millones de kilómetros cuadrados de territorio, dos tercios en el continente y el resto en el sector antártico, Argentina debería contar con una Armada capaz de proteger sus costas, plataformas continentales y vastos recursos marítimos. Sin embargo, la realidad actual dista mucho de este ideal. La falta de submarinos operativos y una flota de superficie envejecida limita significativamente la capacidad de vigilancia y control sobre los casi 5.000 kilómetros de costa y la Plataforma Continental, que se extiende por 6,5 millones de kilómetros cuadrados. Este espacio, rico en biodiversidad y recursos estratégicos como gas, petróleo y pesca, genera miles de millones en ingresos anuales, pero permanece vulnerable a la explotación ilegal y a potenciales amenazas externas.

Para abordar esta situación, es fundamental considerar la incorporación de patrulleros de altura de gran calado, con desplazamientos de hasta 10.000 toneladas. Estas embarcaciones, equipadas con sistemas modernos de vigilancia, radares de largo alcance y capacidad de desplegar helicópteros y drones, permitirían extender el control efectivo sobre la Zona Económica Exclusiva y la Plataforma Continental Extendida. Este tipo de buques, que superan ampliamente en autonomía y resistencia a los patrulleros actuales, reforzaría la presencia marítima en áreas clave, como el Atlántico Sur y las inmediaciones de las Islas Malvinas.

Complementando esta capacidad, la incorporación de UAV (vehículos aéreos no tripulados) de categoría MALE (Media Altitud y Larga Persistencia) sería un cambio estratégico para la vigilancia y monitoreo de estos vastos territorios. Modelos como el Milkor 380, de desarrollo nacional, o incluso sistemas más avanzados como el Triton de fabricación estadounidense, podrían ofrecer cobertura constante en amplias áreas marítimas. Estas plataformas, equipadas con sensores avanzados, cámaras de alta resolución y radares de apertura sintética, proporcionarían inteligencia en tiempo real para la detección de actividades ilegales, como pesca no autorizada o incursiones no declaradas.

La combinación de patrulleros de gran calado y UAV MALE avanzados no solo reforzaría el control marítimo de Argentina, sino que también posicionaría al país como un actor estratégico en la región, protegiendo su soberanía y asegurando la explotación sostenible de sus recursos marítimos en el siglo XXI. Este enfoque integrado podría marcar el inicio de una recuperación efectiva de las capacidades de defensa marítima de la nación.

 

¿Qué necesita la Flota de Mar?

La Flota de Mar enfrenta un desafío estructural y operativo que requiere una renovación inmediata de medios para garantizar la defensa marítima y la proyección de poder de la Armada Argentina. Una prioridad urgente es la incorporación de 2 a 3 buques de desembarco y asalto anfibio (LPD o LPH). Estos buques serían capaces de transportar y desplegar dos Batallones de Infantería de Marina junto con helicópteros, embarcaciones y vehículos anfibios a rueda y oruga, permitiendo operaciones buque-a-costa en condiciones hostiles. En este sentido, la estrecha relación entre el presidente Javier Milei y la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, podría facilitar el acceso a las tres unidades clase “San Giorgio”, actualmente en proceso de desprogramación por la Marina italiana. También los buques clase Makassar de origen surcoreano serían opciones completamente asequibles y efectivas para los objetivos de la ARA.

Renovación de fragatas: opciones avanzadas y estratégicas

Dado el elevado costo y el tiempo requerido para modernizar los cuatro destructores MEKO-360 y las seis corbetas MEKO-140, la opción más pragmática y efectiva sería adquirir fragatas multirol de segunda mano. Sin embargo, también resulta fundamental explorar la posibilidad de incorporar nuevas unidades, como las Fregates d'Intervention et Defense (FID) de Naval Group. Estas fragatas, que comparten muchos sistemas con las avanzadas FREMM pero con un tonelaje menor, ofrecen ventajas significativas en términos de costos de mantenimiento y operatividad. Además, cuentan con una línea de producción francesa ya establecida, lo que garantizaría soporte técnico y modernización futura. Las FID representan una solución moderna y eficiente para cubrir necesidades de defensa antiaérea, antisubmarina y de superficie con tecnología de vanguardia.

Paralelamente, resulta estratégico evaluar opciones surcoreanas, considerando el éxito de su adopción por la Marina de Guerra del Perú. Buques como las fragatas clase Daegu, con capacidades antisubmarinas avanzadas y un diseño modular, podrían representar una alternativa rentable y confiable. La colaboración con Corea del Sur no solo fortalecería la capacidad naval argentina, sino que también abriría puertas a acuerdos técnicos e industriales para la transferencia de tecnología.

Hacia una alianza estratégica con la Marina de Guerra del Perú

En un contexto regional, resulta vital que la Armada Argentina explore alianzas estratégicas con la Marina de Guerra del Perú. Perú ha avanzado significativamente en la modernización de su flota, adoptando sistemas surcoreanos y estableciendo capacidades de mantenimiento y actualización locales. Esta alianza permitiría intercambiar experiencias, conocimientos y posiblemente establecer programas conjuntos para la adquisición y mantenimiento de buques, fortaleciendo la integración operativa y geopolítica en el Atlántico y el Pacífico Sur.

Fragatas modernas para una flota renovada

La Armada Argentina necesitaría contar con al menos seis fragatas multirol que incluyan las siguientes capacidades:

  • Misiles antibuque y antiaéreos de largo alcance para garantizar superioridad en combate.
  • Hangar para uno o dos helicópteros medianos, fundamentales para misiones de reconocimiento y guerra antisubmarina.
  • Torpedos antisubmarinos y sonares de casco y remolcables, asegurando capacidad de detección y respuesta frente a amenazas submarinas.
  • Radares 3D con tecnología AESA y sistemas avanzados de guerra electrónica.
  • Capacidad para embarcar drones de vigilancia y ataque, y para desplegar entre 15 y 30 comandos en misiones especiales.

Un camino estratégico para el futuro

La combinación de buques anfibios, fragatas FID o alternativas surcoreanas, y una sólida alianza con Perú garantizaría una Flota de Mar moderna y efectiva. Este enfoque no solo restauraría la capacidad operativa de la Armada, sino que también reforzaría la soberanía marítima de la Argentina en el Atlántico Sur, consolidando su papel como actor clave en la región.

 

Submarinos: una necesidad estratégica

La Guerra de Malvinas dejó una lección crucial para la Argentina: los submarinos son herramientas disuasorias de enorme valor estratégico. En el presente, la ausencia de estos medios representa una debilidad crítica que limita la capacidad de la Armada para garantizar la soberanía marítima. En este contexto, la adquisición de submarinos de segunda mano surge como la opción más inmediata y viable. Noruega ofrece una oportunidad concreta con sus submarinos clase Ula, que destacan por su tecnología avanzada, su excelente estado operativo y su vida útil restante. Estos submarinos, combinados con una planificación adecuada, podrían marcar el inicio de la recuperación de la capacidad submarina de la Armada.

A largo plazo, Argentina tiene el potencial de dar un paso aún más ambicioso: desarrollar un submarino de diseño nacional con propulsión nuclear. Aprovechando la experiencia del país en el desarrollo de reactores nucleares para aplicaciones civiles y militares, se podría crear un reactor compacto que permita dotar a la flota de un submarino estratégico. Este diseño podría basarse en plataformas probadas y modernas, como el Scorpene o, idealmente, la clase Barracuda de Naval Group de Francia, que integra tecnología de vanguardia en sistemas de propulsión nuclear, sigilo y capacidades de combate.

La incorporación inicial de los submarinos Ula establecería un puente hacia esta ambición de largo plazo, permitiendo acumular experiencia operativa y técnica mientras se desarrollan las capacidades nacionales necesarias para una flota submarina independiente y moderna. Este enfoque no solo fortalecería la capacidad disuasoria de la Argentina, sino que también consolidaría su lugar estratégico en el Atlántico Sur, posicionándola como un actor clave en la región.

El rol de la aviación y los helicópteros

La capacidad aérea constituye un pilar fundamental para la defensa marítima y la proyección estratégica de cualquier fuerza naval moderna. En el caso de la Armada Argentina, los aviones P-3 Orión adquiridos a Noruega representan un paso inicial hacia la recuperación de la vigilancia marítima y la guerra antisubmarina. Sin embargo, estas incorporaciones, aunque valiosas, deben complementarse con opciones que amplíen la capacidad operativa de largo alcance. Entre ellas, una alternativa sería la adquisición de más P-3 Orión usados provenientes de otros países, lo que permitiría mantener una flota homogénea y funcional a mediano plazo. A largo plazo, la incorporación del P-8 Poseidon, reconocido como el avión ASW y MPA más avanzado del mundo, podría posicionar a la Argentina en la vanguardia de la vigilancia y protección marítima.

En cuanto a aviones de combate, los F-18 Hornet, ampliamente probados en combate, se presentan como una opción atractiva por su versatilidad y capacidad de ataque a largo alcance. Sin embargo, también es necesario considerar al Rafale Marine francés, que combina tecnología avanzada con la posibilidad de operar tanto desde bases terrestres como desde portaaviones, brindando una flexibilidad estratégica clave para la Armada.

En el ámbito de los helicópteros, la incorporación de SH-60 “Sea Hawk” es una prioridad para retomar capacidades críticas como búsqueda, rescate y guerra antisubmarina. Sin embargo, para reforzar la capacidad antibuque de los buques de superficie, la Argentina podría seguir el ejemplo de países vecinos como Chile y Brasil, adquiriendo Airbus H225 Super Puma equipados con misiles AM 39 Exocet. Estas plataformas, capaces de lanzar ataques precisos contra objetivos navales a largas distancias, transformarían los buques de superficie en activos mucho más letales y polivalentes.

Un programa integrado que contemple estas adquisiciones permitiría a la Armada Argentina no solo revitalizar su capacidad operativa, sino también modernizar su flota aérea de manera coherente con las necesidades estratégicas del país. Con una combinación de aviones de patrulla avanzada, helicópteros armados y cazas de largo alcance, la Armada podría recuperar su rol como garante de la soberanía marítima y proyectar poder en el Atlántico Sur. Este enfoque garantizaría la capacidad de proteger los intereses nacionales en un entorno global cada vez más competitivo y tecnológicamente avanzado.

El escenario ideal para la Infantería de Marina

El Comando de la Infantería de Marina (COIM), actualmente reducido a cuatro Batallones de Infantería (BIM 2, BIM 3, BIM 4 y BIM 5), enfrenta el desafío de recuperar sus capacidades operativas y estratégicas. El primer paso debería ser la recomposición de sus plantillas, aumentando los efectivos de los 350-400 actuales en promedio por unidad a los casi 900 que tenía el BIM 5 durante el conflicto de Malvinas. Esto permitiría una mayor capacidad de respuesta y operatividad en un entorno geopolítico complejo.

Cada BIM debería contar con tres Compañías de Tiradores, organizadas en cuatro Secciones cada una, y una Compañía de Comando, Servicios y Apoyo. Esta última estaría compuesta por Secciones de Inteligencia de Combate, con drones y radares portátiles; Apoyo de Fuego, con morteros de 120 mm y baterías de obuses de 105 mm; Antitanque, equipada con lanzadores de misiles como el Spike y municiones merodeadoras tipo Hero 30 y Hero 120; Antiaérea, con misiles como el RBS-70NG y Stinger; Comunicaciones y Guerra Electrónica; Rancho; y Sanidad.

Una vez recuperada la capacidad operativa de los BIM existentes, sería estratégico avanzar en la creación o reapertura de los BIM 1 (ubicado en Misiones), BIM 6 (en Río Gallegos) y BIM 7 (en Chubut). Esto permitiría reestructurar las fuerzas en dos grandes agrupamientos: la Fuerza de Infantería de Marina de la Flota de Mar (FAIF), integrada por los BIM 2, 3 y 7; y la Fuerza de Infantería de Marina Austral (FAIA), compuesta por los BIM 4, 5 y 6, dejando al BIM 7 como reserva estratégica.

Infraestructura y modernización de medios

Es imprescindible dotar a la Infantería de Marina de un Batallón de Comando y Apoyo Logístico (BICA) con capacidades avanzadas. Este batallón debería incluir sistemas de telecomunicaciones por radio y satélite, equipos de comando y control, drones de inteligencia, sensores radar y electroópticos, puestos de mando móviles y fijos, contenedores para duchas y alojamiento, cocinas de campaña, talleres móviles y equipos para atención sanitaria en el terreno.

En cuanto al armamento, la incorporación de nuevos fusiles adaptados a las necesidades específicas de la Infantería de Marina es clave. Una opción sería el Bersa BAR-15, un fusil modular de calibre 5,56 mm que podría adaptarse a los requerimientos de las unidades, con lanzagranadas integrados, miras holográficas y accesorios para operaciones anfibias y urbanas. A esto se sumarían pistolas 9 mm tipo Glock, ametralladoras ligeras y medias, chalecos antibala, sistemas personales de comunicaciones/GPS y gafas de visión nocturna.

Capacidad de infiltración y movilidad

La recuperación de las capacidades de infiltración submarina para las fuerzas especiales de la Armada es crucial. Esto debería ir de la mano con la adquisición de nuevos submarinos, que no solo reforzarían la disuasión estratégica de la Armada, sino que también proporcionarían una plataforma moderna para desplegar a estas unidades en operaciones clandestinas y de alto riesgo.

Asimismo, la adquisición de un LPD (Landing Platform Dock) o un LPH (Landing Platform Helicopter) para operaciones de asalto anfibio sería esencial. Este buque permitiría transportar tropas, vehículos y helicópteros para el asentamiento de fuerzas en tierra. En conjunto con esta adquisición, sería fundamental seleccionar helicópteros medianos y pesados para la infiltración aérea y el soporte de las tropas. Modelos como el H215 Super Puma, el Sea Knight, el NH90 o el Sea Hawk serían ideales por su capacidad de operar en ambientes hostiles, transportar carga pesada y desplegar tropas de manera efectiva.

Hacia una infantería de marina moderna

Con estos elementos, la Infantería de Marina no solo recuperaría su capacidad operativa, sino que también avanzaría hacia una modernización integral, posicionándola como una fuerza táctica y estratégica en el Atlántico Sur. La combinación de personal capacitado, armamento avanzado, medios de transporte modernos y un equipamiento logístico robusto permitiría enfrentar los desafíos del siglo XXI con eficacia y resiliencia.

 

Hacia una Armada del siglo XXI

Además de modernizar los medios actuales, la Armada necesita mirar hacia el futuro. La adquisición de fragatas multirol, buques polares y una flota submarina robusta es fundamental. Sin embargo, también debe fortalecerse la infraestructura portuaria, mejorar la capacitación del personal y establecer un Sistema Nacional de Vigilancia y Control Marítimo que integre tecnologías como radares, satélites y drones.

El futuro de la Armada Argentina depende de decisiones audaces y estratégicas. Sin una planificación integral y un compromiso político real, el país seguirá navegando por aguas inciertas, poniendo en riesgo su soberanía y su proyección estratégica en el Atlántico Sur. ¿Será capaz la dirigencia de asumir el desafío o seguiremos postergando lo inevitable? La respuesta determinará no solo el destino de la Armada, sino también el lugar de Argentina en el escenario geopolítico global.

sábado, 29 de marzo de 2025

Accidente naval: La carta del capitán del SSBN Kursk

Encuentran la carta que escribió el capitán del submarino Kursk minutos antes de morir en el hundimiento

Esta tragedia se cargó con la vida de 118 tripulantes y ocurrió en el 2000 en el mar de Barents; qué decía el texto

La Nación





La carta que Dmitri Kolesnikov escribió a la izquierda y a la derecha un cuadro con el rostro de él mismo (Fuente: AFP)

El submarino Kursk, conocido también como K-141, se hundió hasta el lecho marino el 12 de agosto del 2000, luego de que dos explosiones provocaran un desastre fatídico en todo el navío. Esa tragedia se cargó la vida de 118 tripulantes y entre los restos se halló la carta de uno de ellos, quien relató sus últimos minutos con vida.

El fondo marino, además de albergar vida, también es un cementerio de barcos y submarinos, en su mayoría militares, que al momento de hundirse, se llevaron con ellos todos sus secretos. Es posible que nadie sepa a ciencia cierta cómo se transcurren los instantes más desesperantes hasta que ocurre lo peor, sin embargo, el capitán Dmitri Kolesnikov llegó a describir parte de ese suceso angustiante, que más tarde se dio a conocer al mundo.



El submarino Kursk se hundió en el 2000 con 118 tripulantes a bordo (Fuente: AFP)

El submarino K-141 se hundió durante ejercicios militares en el mar de Barents y una falla técnica provocó una primera explosión en la sala de torpedos de la proa, después de que una soldadura defectuosa provocara una fuga de peróxido de alto rendimiento (HTP), el equivalente a entre 100 y 250 kilogramos de TNT.

Después de ese estallido, ocurrió un segundo, que generó daños irreversibles y provocó que la nave se hundiera 108 metros. Según los registros, esa explosión se sintió hasta los radares instalados en Alaska y su fuerza fue la del equivalente a la intensidad de un terremoto 4.2 en la escala de Richter.

Con la primera detonación sobrevivieron 23 tripulantes que lograron agruparse en una sala. Mientras el agua comenzaba a ingresar por doquier, Kolesnikov se dispuso a redactar una carta por si alguna vez se rescataban los restos del K-141.


El submarino se hundió tras dos explosiones fatales (Fuente: AFP)

“Todo el personal de las secciones seis, siete y ocho se trasladó a la sección nueve”, comenzó con el relato escalofriante y agregó: “Hay 23 personas aquí. Tomamos esta decisión debido a la emergencia. Ninguno de nosotros puede llegar a la superficie”.

Además de los detalles de ese instante, también aprovechó para dejar un mensaje a su esposa Olga y a su familia, a quien no vería nunca más. Según indicó el medio Zona Militar, el capitán les expresó su amor ante el hecho inevitable.

En ese entonces y tras la explosión, el vicealmirante Valery Ryazantsev advirtió sobre la deficiencia de los tripulantes en las pruebas submarinas y que los procedimientos de mantenimiento contribuyeron a que el desastre ocurriera.

“La tripulación no tenía experiencia con torpedos propulsados ​​por HTP y no había recibido entrenamiento para manipularlos o dispararlos. Debido a su inexperiencia y falta de entrenamiento, agravada por inspecciones y supervisión incompletas, desencadenaron una cadena de acontecimientos que llevaron a la explosión", sentenció Valery.


Parte de los tripulantes que iban en el submarino K-141 (Fuente: AFP)

Esa fue una de las peores tragedias de la Armada rusa a inicios del nuevo milenio. No hubo sobrevivientes, ni siquiera de los 23 que lograron encerrarse en una recámara especial. Según se informó más tarde, murieron asfixiados por la falta de oxígeno ocho horas después de incidente, aclaró The Moscow Times.


Vladímir Putin con las familias de los tripulantes fallecidos (Fuente: AFP)

Los restos del K-141 se retiraron del fondo marino y se llevaron a un lugar estable donde se sacaron los cuerpos de los tripulantes y a posteriori se enterraron en un cementerio en memoria de la tragedia.

Este hecho ocurrió durante el primer mandato de Vladímir Putin, quien durante los iniciales cinco días rechazó la ayuda de occidente y le restó importancia a la explosión. Más tarde, el pueblo caracterizó a las medidas de los funcionarios como ineptas y lentas.

jueves, 27 de marzo de 2025

Optrónica: Nuevos sensores en patrulleras griegas

Los nuevos ojos de la Guardia Costera Helénica: Miltech Hellas SUR-20LRM y SUR-400HSM


Escrito por D-Mitch || Naval Analyses


MLT-SUR-400HSM en el OPV Sa'ar 4. Foto de D-Mitch.

Este artículo analiza los últimos avances en equipos electrónicos instalados en los buques de patrulla de la Guardia Costera Helénica (GCH). Describiremos dos nuevos sistemas de Miltech Hellas, empresa griega reconocida por equipar diversos buques y embarcaciones de la Armada Helénica (HN) y la GCH con sensores electroópticos montados en plataforma: el TDR-10 (4 sistemas), el TDR-10A (15 sistemas) y el TDR-HR-300 (3 sistemas). Para obtener información detallada sobre qué buques están equipados con cada sistema, consulte los enlaces proporcionados. Los nuevos sensores descritos en este artículo son el SUR-20LR y el SUR-400HSM. Ambos equipan actualmente a más de 50 buques de la Guardia Costera Helénica (GHC), todos diseñados y producidos por Miltech Hellas.


MLT-SUR-20LRM en el buque patrullero Lambro 57. Foto de Miltech Hellas


SUR-20LRM en el SP5509


SUR-20LRM en el SP5509

En 2022, la empresa griega entregó 17 sistemas SUR-20LRM a la Guardia Costera Helénica (GHC) y los instaló en un número equivalente de buques. Estas instalaciones incluyeron el buque de patrullaje Gavdos SP5509, las lanchas de rescate Halmatic Lambro 60, los buques patrulleros Lambro 57 y los dos buques patrulleros costeros clase Faiakas (POB-24). El SUR-20LRM/N está equipado con un sistema de imagen térmica marina refrigerada de alta resolución con un sensor de matriz de 640 x 512 para una óptima vigilancia de largo alcance, así como una cámara diurna Full HD de 1080p con zoom continuo de 35x. Se puede integrar un telémetro láser (LRF) con un alcance de medición de 32 km bajo petición.


MLT-SUR-20LRM en el buque patrullero POB24. Foto de Miltech Hellas


MLT-SUR-400HSM en el buque patrullero Lambro 57


MLT-SUR-400HSM en el buque patrullero Lambro 57


MLT-SUR-400HSM en el buque patrullero Lambro 57


El nuevo sistema de la compañía, el MLT-SUR-400HSM, es, según Miltech Hellas, uno de los sistemas de imagen térmica marina tecnológicamente más avanzados que ofrece actualmente. Incorpora un sensor refrigerado por infrarrojos de onda media (MWIR) con una matriz de 1280 x 1024 píxeles para una vigilancia de largo alcance y un zoom continuo de 22x. Alojado en una carcasa robusta, altamente configurable y actualizable con diversas opciones de lentes, garantiza un funcionamiento continuo en las condiciones más difíciles. Equipado con un avanzado LRF de 39 km, un sensor de imagen infrarrojo de onda corta (SWIR), una brújula magnética digital, GPS, una cámara diurna Full HD con zoom continuo de 68x y un iluminador infrarrojo, este sistema se destaca como la solución multiespectral más precisa, versátil y rentable para operaciones de campo a larga distancia.


MLT-SUR-400HSM y MLT-TDR-HR-300 en el OPV Sa'ar 4


MLT-SUR-400HSM en el buque de rescate Lambro 60. Créditos a e-Amyna por el hallazgo.


MLT-SUR-400HSM en el buque de rescate Lambro 60


El sistema MLT-SUR-400HSM se está instalando en 36 buques de patrulla y rescate HCG, incluyendo los tres buques de patrulla de alta mar de clase Sa'ar 4/OPV58 (060, 070 y 080), el buque de patrulla de alta mar tipo SP5509 090 (que también ha recibido el sistema SUR-20LRM), numerosas lanchas de rescate Halmatic Lambro 60, lanchas patrulleras Lambro 53 y Lambro 57, y las tres embarcaciones de asalto rápido tipo CB90.




MLT-SUR-400HSM en el CB90. Foto de Γ.Μ.



miércoles, 26 de marzo de 2025

Infografía: La Royal Navy, hoy

Infografía del inventario actual de la Armada Británica


Principales buques de combate de superficie: 16 (2 portaaviones, 6 destructores, 8 fragatas)
Submarinos: 9 (4 SSBN, 5 SSN)
Buques de contramedidas de minas: 7
Buques de patrulla: 26
Buques de reconocimiento: 2
Buques anfibios: 5
¡Con una financiación muy insuficiente y una dotación reducida!

 

martes, 25 de marzo de 2025

FFG: clase Köln (1961)

Fragatas clase Köln (1961)

Bundesmarine, Tipo 120. Construido entre 1957 y 1964, en servicio hasta 1989:
Colonia, Emden, Augsburgo, Karlsruhe, Lübeck, Braunschweig.

Todas ellas fueron construidas en Stülcken, Hamburgo, como fragatas Tipo 120, encargadas en marzo de 1957, diseñadas en 1955-57 bajo el programa 'Geleitboot 55' (Escort 55). Fueron los primeros buques de guerra del mundo en contar con un sistema de propulsión combinado de diésel y gas (CODAG). Estaban armados de manera convencional, pero con énfasis en las capacidades ASW y posteriores reacondicionamientos para una mayor protección y estabilidad del casco, nueva electrónica, se eliminaron los tubos de torpedos y, en la década de 1980, se agregaron lanzadores de señuelos. Todos descartados antes del final de la Guerra Fría en 1982-88, dos fueron desechados y los cuatro restantes vendidos a Turquía, como la clase Gemlik, retirada en 1995.


Desarrollo (1957-61)



No hay mucha información sobre cómo se desarrolló esta clase, aparte de ser un simple reemplazo de los que estaban en servicio con la Bundesmarine hasta entonces, los buques de clase Hunt (modernizados) de la Segunda Guerra Mundial de las fragatas de clase
Gneisenau y Scharnhost, todos basados ​​en la clase Hunt. buques, ex-RN. Estos últimos no sólo estaban desgastados a finales de los años 50, sino que además carecían de la velocidad necesaria para dar caza a los últimos submarinos soviéticos Proyecto 614 y Proyecto 611 o Proyecto 658 de la flota del Báltico.
Por lo tanto, la velocidad era un imperativo, pero también el alcance, en la mente del personal naval de la Bundesmarine cuando redactó en 1957 las especificaciones para una nueva fragata ASW de construcción local. Dado que la marina tenía muchas misiones, estos nuevos barcos también tendrían que escoltar convoyes (de ahí un cañón principal y AA) y colocar minas. En ese momento (1960), las opciones para la guerra ASW giraban esencialmente en torno a soluciones de la Segunda Guerra Mundial, es decir, armas tipo erizo, como el lanzacohetes pesado Bofors, tubos de torpedos y cargas de profundidad. Hasta la introducción de ASROC y sistemas similares, esta era la panoplia habitual.
El borrador final fue aprobado a principios de 1960, con un contrato firmado con un solo astillero para toda la entrega después de ofertas competitivas, ganadas por HC Stülcken Sohn en Hamburgo-Steinwerder.
La construcción era casi idéntica a la de la clase Hamburgo , pero el constructor promovió un nuevo propulsor CODAG, con un coste unitario de unos 70 millones de marcos alemanes cada uno.

Los barcos se llamaron inicialmente "Geleitboot 55" en 1961 y fueron asignados inicialmente al 2.º escuadrón de escolta en Cuxhaven.
Los barcos, en marcado contraste con las fragatas alemanas posteriores más recientemente, estaban excesivamente armados, no insuficientemente armados, y esto, combinado con un calado relativamente pequeño, estructuras masivas, cubierta empotrada y armamento pesado, al final tuvo los mismos problemas. como los destructores de la clase Hamburgo cuyo diseño siguieron. Esto obligó a algunas modificaciones más adelante en su carrera.

Diseño de la clase.

Casco y diseño general.

Las fragatas Clase 120 fueron construidas con cubiertas lisas y líneas muy elegantes, proa muy inclinada y cuadernas de lomo en la cubierta de proa para proporcionar buenas características de navegabilidad.
El casco estaba dividido en 13 compartimentos estancos, su única forma de protección en caso de impacto de un submarino (que eran los perseguidos pero podían contraatacar).
El casco y partes de la superestructura estaban hechos de acero apto para la construcción naval, muy resistente (en particular, la estructura), mientras que otras superestructuras estaban hechas de aluminio. Debido a la instalación de turbinas de gas, fueron necesarias grandes entradas de aire laterales, que podían cerrarse mediante lamas.

Todo el barco era bastante compacto con una apariencia de “isla única”, todo ubicado cerca del centro de proa, entre el mástil único y el embudo, sin isla en popa sino una estructura inclinada. El puente principal era escalonado, con un tramo cerrado y detrás un tablero abierto. Detrás de la superestructura del puente, bien desarrollado en cuatro niveles por encima de la cubierta meteorológica, se instaló el palo mayor, una alta estructura de celosía que soportaba el radar principal y otras antenas. Los barcos terminaban con una popa redondeada según los estudios, no achaparrada como se solía ver en la época. El gran embudo único estaba inclinado y tenía un faldón para desviar la suciedad del humo de las estructuras de popa.

Planta de energía

En la categoría Colonia se utilizó por primera vez un propulsor CODAG (combinado diésel y gas). Este sistema constaba de cuatro motores diésel MAN de 16 cilindros en V con una potencia de 3.000 CV cada uno para la velocidad de crucero y dos turbinas de gas BBC de 12.000 CV cada una para la velocidad máxima, que podían conectarse mediante engranajes planetarios y transmitir su potencia a dos motores de paso variable. hélices.

Para suministrar electricidad estaban disponibles dos plantas eléctricas, cada una con tres generadores diésel MWM TRHs 5/18/V16 de 550 CV (405 kW). En funcionamiento normal, eran suficientes dos o tres generadores; Para poner en marcha las dos turbinas de gas, que en realidad fueron diseñadas para centrales eléctricas terrestres, fue necesario conectar los seis generadores diésel. Los motores principales estaban en el departamento cinco, las plantas eléctricas en los departamentos seis y ocho y las dos turbinas de gas en el departamento siete. Cada turbina consumía 63 m³ de aire/seg y aproximadamente 3,5 toneladas de diésel/h. Radio de funcionamiento a 18 nudos (kn): 5.200 millas náuticas (nm), a 23 nudos: 3.500 nm y a máxima velocidad (30 kn): 950 nm.

Armamento


Había un cañón de 10 cm en la cubierta de proa y un cañón doble de 4 cm detrás, colocado más arriba. Detrás de ellos había dos lanzacohetes antisubmarinos cuádruples Bofors de 37,5 cm. En la superestructura de popa había un único cañón Bofors de 4 cm a cada lado y otro cañón doble de 4 cm al final de la superestructura. Había un segundo cañón de 10 cm en el alcázar. Detrás de la superestructura delantera también había dos tubos lanzatorpedos de 53,3 cm. Fueron utilizados para disparar torpedos Mk-44. Detrás de los tubos lanzatorpedos se colocaron rieles para minas que llegaban hasta la popa.

Principal

Sk 10,0 cm Canon de 100 mm modèle 53, igual que en la Armada francesa. Castillo de proa, muy húmedo con mal tiempo, y cubierta de popa, también cercana a la popa y baja. Parece que no fueron actualizados al estándar M68. Guiado por radares de guía en forma de plato MV2/3Du, M4/1Du, M5/1Du, M9/3Du también compartidos por las monturas AA, cuatro ubicados en posiciones de superdisparo hacia adelante y hacia atrás.

⚙ especificaciones 100 mm M53

Peso 22 toneladas (49.000 libras)
Calibre 100 mm (3,9 pulgadas), 55 calibres 5500 mm (220 pulgadas)
Tasas de elevación/travesía 29°/s y 40°/s
Sistema de carga
Caparazón 100x700 mmR, 23,6 kg Ctg, carcasa de 13,5 kg (30 lb)
velocidad de salida 870 m/s (2900 pies/s)
Rango 17.000 m (40°) máx., 6.000 m de techo, 12.000 m de superficie efectiva
Guía Radar de barco
Multitud 10 en M53, 2 en M68
Cadencia de fuego 78 vueltas/minuto

AA: Breda y Bofors



La clase Köln tenía cuatro estaciones de armas AA en total, dos en el eje de proa y popa en posiciones de superfuego en comparación con los cañones principales, que eran monturas gemelas Breda, y dos monturas simples Bofors de la variante /70, ambas con carga automática, ubicadas en las plataformas del ala en popa, cerca de los radares de guía de artillería.

En conjunto, los datos mostraron 6× “Flak 4,0 cm”, asimilando a los Bredas y Bofors. Ya fueran individuales o individuales, estaban mejor protegidos que las monturas de la Segunda Guerra Mundial, como era habitual a principios de la Guerra Fría.
Los primeros, fabricados por OTO Melara, se denominaron cañones antiaéreos Breda Mod 58 II MDL de doble cañón de 40 mm/L70 “Dardo”.
La velocidad de disparo era de 240 a 330 rpm y normalmente estaba equipado con una correa doble conectada a un cargador de 736 balas con mecanismo de alimentación dual.
Los soportes Bofors de montaje individual pesaban 2.400 kg (5.300 lb) para el arma en sí, 4.800 kg (10.600 lb) para todo el soporte, para c4 m de largo (13 pies 1 pulgada), 2.800 mm (9 pies 2 pulgadas) para el cañón. . Disparó un cartucho de 40 × 365 mm R de 0,96 kg (2,1 lb) a 1.000 m/s (3.300 pies/s) y 240 rpm, a un máximo de 12.500 m (41.000 pies) con 26 tolvas redondas. También se le llamó M1958 en los estándares de la OTAN.

Bofors ASWR


Otro sistema de armas ampliamente compartido en la OTAN (aparte de Gran Bretaña) fue el lanzacohetes antisubmarino pesado de cuatro cañones llamado U-Jagd-Raketenwerfer ⌀ 37,5 cm. Dos montados hacia adelante como es habitual desde la Segunda Guerra Mundial en plataformas elevadas frente al puente, detrás del soporte AA delantero.
Dispararon cohetes de combustible sólido de 375 mm (14,8 pulgadas) a 3.625 m (11.893 pies) como máximo, con una punta con un fusible de proximidad acústico y una ojiva torpex de alto explosivo.

Tubos de torpedo

Cuatro Torpedorohr cal. 53,3 cm 21 pulgadas, dos bancos gemelos en el centro del barco, cubierta meteorológica, con recorrido limitado, pero torpedos ASW acústicos “pesados” que podrían usarse como antibuque.
Esto era diferente a los destructores iniciales de la clase Hamburgo, que tenían tres tubos fijos en proa y popa... Fueron retirados en algún momento y reemplazados por modelos más pequeños estándar de la OTAN de 324 mm en la cubierta meteorológica. En la clase Koeln, probablemente fueron después de reacondicionar el DM1 Seeschlange (Sea Serpent) de 53,3 cm (21"), que entró en servicio en 1975, pero antes de eso, el stock WW2 G7e T11 Zaunkönig 2 (1944), que fue mejorado y menos influenciado por el T5 remolcado. generador de ruido o dispositivos similares. El G7E T11 funcionaba con baterías de plomo-ácido a 6230 yardas (5700 m) a 24-25 nudos y transportaba 440 libras. (200 kg) Ojiva de hexanita.

Sensores

-Radar de navegación KH14/9 -Radar
de designación de objetivos DA-02 -Radar
de búsqueda de superficie SGR103/SGR105
-Radar de control de fuego MV2/3Du, M4/1Du, M5/1Du, M9/3Du -Sonda
PAE1A + CWE10
Nota, no hay detalles hasta el momento , la búsqueda está en curso.





Especificaciones de la fragata Typ 120

Desplazamiento 2090t/2750t estándar/FL
Dimensiones 109,8oa x 11 x 4,60 m (360 pies 3 pulg. x 36 pies 1 pulg. x 15 pies 1 pulg.)
Propulsión CODAG de 2 ejes, 2x turbinas de gas, 4x diésel 24.000+12.000 CV
Velocidad 32 nudos (59 km/h; 37 mph)
Rango 360 t de petróleo, 3.450 nm (6.390 km; 3.970 mi)/12 nudos, 900 nm/30 kts
Armamento 2× 100 mm METL 53, 2×2 40 mm/L70 Breda, 2×1 40 mm/L70 Bofors, 4× 533 mm TT, 2×4 375 mm ASWRL, DC, Minas
Sensores Radar de navegación KH14/9, Objetivo des. radar DA-02, SFR SGR103, FCR M44, M45 Sonda PAE/CWE
Multitud 238



Carrera de la clase Köln

El 3 de abril de 1968, el 2.º escuadrón de escolta fue trasladado de Cuxhaven a Wilhelmshaven. Emden y Karlsruhe abandonaron el escuadrón, se unieron temporalmente al escuadrón de servicio de la flota en Flensburg, del cual Karlsruhe regresó al 2.º escuadrón de escolta el 1 de octubre de 1973 y a Emden el 1 de abril de 1974. Las seis unidades de clase Colonia (F120) formaban parte del 2.º escuadrón de escolta en Cuxhaven y Wilhelmshaven con interrupciones. Tuvieron una carrera típica de la Guerra Fría, llena de ejercicios ASW y ejercicios con armas, pero algunas cacerías de submarinos soviéticos, en un punto intermedio.

F220 Colonia


Köln en 2014 El
Köln fue construido el 21 de diciembre de 1957 en el astillero HC Stülcken Sohn, se instaló en Hamburgo-Steinwerder y se botó el 6 de diciembre de 1958. El 15 de abril de 1961, el barco fue puesto en servicio por la Armada alemana. Fue asignada al 2.º escuadrón de escolta y más tarde al 2.º escuadrón de fragatas en Wilhelmshaven. Nada de aviso que señalar.
Después de 21 años de servicio, fue dado de baja en Wilhelmshaven el 17 de diciembre de 1982 y inicialmente se utilizó como repuestos, pero a partir de noviembre de 1989 se convirtió en un casco de entrenamiento "ex-Köln" en el Centro de Entrenamiento para la Prevención de Daños Marítimos (EAZS) en Neustadt. Las tripulaciones de las unidades marítimas reciben formación aquí en materia de extinción de incendios, inundaciones o reparación y prevención de daños.

F221 Emden



La quilla del Emden se colocó el 15 de abril de 1958, se botó el 21 de marzo de 1959 y, después de las habituales pruebas en el mar, entrenamiento inicial, calificaciones de armas y sensores, además de un crucero de prueba, fue aceptado y puesto en servicio por la Armada Federal el 24 de octubre. , 1961. Un crucero de entrenamiento ocupó la mitad de 1962, seguido de un despliegue con la flota en agosto, a las Azores, Bermudas y las Islas Canarias y luego a través de Gibraltar hasta Toulon y de regreso a Cuxhaven en octubre.

Comenzó su segundo crucero desde Cuxhaven en julio de 1963, en el Golfo de Vizcaya, Gibraltar, pero recorrió la costa hasta Dakar en Senegal y hacia el oeste hasta Las Palmas en las Islas Canarias, y regresó a casa en agosto.
En la cena de 1964 se entrenó en el Atlántico Norte y en septiembre participó en las celebraciones de la independencia de Malta. El 31 de marzo de 1965 la vio en revisión de mantenimiento hasta el 27 de octubre de 1967 y desde abril de 1968 pasó a formar parte del 2.º Escuadrón de Escolta, Flensburg.
El 18 de abril de 1970 partió para un viaje por Sudamérica, a Río de Janeiro, Buenos Aires, Puerto Belgrano y de regreso a Wilhelmshaven vía Tenerife. En el verano entrenó en aguas noruegas y desde mediados de mayo hasta el otoño de junio de 1972 participó en FOST (Flag Officer Sea Training) en Portland, Reino Unido.
El 6 de enero de 1973 chocó con el arrastrero Berlín y fue reparado en Rönne en Bornholm, Dinamarca, antes de dirigirse a Kiel para las reparaciones finales.
En marzo de 1973 estuvo en STANAVFORLANT desde Flensburg vía Portland y Madeira, las islas Bermudas y hasta Norfolk en Virginia, luego Rhode Island, Baltimore y hacia el norte vía las islas Bermudas hasta Halifax, Quebec, Charlottetown, Newport (EE. UU.), Ponta Delgada y de regreso a Flensburg después. 95 días, 17.903 millas náuticas.
El 1 de abril de 1974, Emden regresó al segundo escuadrón de escolta, HP Wilhelmshaven.
En septiembre de 1975 regresó a Portland, Reino Unido, para entrenamiento marítimo operativo y ÜAG 115/75 desde mediados de octubre hasta principios de noviembre en aguas de Noruega y en Den Helder, Países Bajos. Desde mediados de julio hasta mediados de agosto de 1977, estuvo de regreso en el Mediterráneo con tres hermanas, con otro FOST (Flag Officer Sea Training) en Portland desde mediados de septiembre. hasta mediados de octubre. En enero de 1978 estuvo en STANAVFORLANT y se detuvo en Ponta Delgada, Hamilton en las Bermudas, Charleston, Jacksonville, Mayport, Roosevelt Roads en Puerto Rico y Fort Lauderdale, Norfolk, Halifax y, de regreso, Lisboa y Nantes, y luego Wilhelmshaven a finales de mayo.
A mediados de enero de 1980 estaba nuevamente en Portland para BOST (Entrenamiento marítimo operativo básico) y en abril de 1980, STANVFORLANT, deteniéndose en Brest, Lisboa, Nápoles, Den Helder, Bodø en Noruega, Zeebrugge para el desfile de flota de los 150 años de La independencia belga, Narvik, Trondheim, Aarhus en Dinamarca y el regreso a Wilhelmshaven caen en agosto.
Posteriormente visitó Newcastle upon Tyne en febrero de 1982, Portland para BOST y ejercicios de “Boda del Norte” desde Dundee en Escocia en agosto de 1982. A mediados de marzo de 1983, la vio en uno de sus últimos cruceros largos, a Cádiz, Port Said, Split y allá por abril de 1983 (8.745 millas náuticas).
También entrenó regularmente en el Mar del Norte y el Báltico, con ejercicios en Skagerrak y Kattegat, además de cruzar el Círculo Polar Ártico.
El 30 de junio de 1983 fue dado de baja, golpeado el 23 de septiembre de 1983, vendido y entregado a la Armada turca. Este último la tenía en servicio como TCG Gemlik (D-361), siendo uno de los cuatro transferidos, sólo dos operativos. De hecho, fue destruido por un incendio a bordo, dado de baja en Aliağa en enero de 1994, afectado y BU.

F222 Augsburg


Durante su servicio, el Augsburgo participó en maniobras y ejercicios en los mares del Norte y Báltico, Atlántico y Mediterráneo. Participó en las celebraciones del 75º aniversario de la toma de Heligoland por el Imperio Alemán el 10 de agosto de 1965, en el desfile de la flota en Portsmouth (20º aniversario) con Braunschweig y Bayern frente a la reina Isabel y el duque de Edimburgo; 16 de mayo de 1969. Fue visitado por el rey Olaf V de Noruega el 8 de junio de 1973 y se convirtió en el buque insignia de la flota en el crucero de despedida en Kiel.
El 12 de enero de 1967 estuvo en revisión de modernización hasta el 7 de enero de 1969.
En la noche del 9 de mayo de 1975 chocó con el "Profesor Bohdanowicz" polaco en el Skagerrak y los daños fueron graves, cuatro heridos. Fue reparada en emergencia en Grimstad, Noruega y en Alemania del 1 de octubre de 1975 al 11 de octubre de 1976. El 18 de enero de 1982 tuvo otra colisión, con el proveedor de la flota británica HMS Tidespring en maniobras. El 1 de octubre de 1985, mientras estaba atracado en Wilhelmshaven, fue embestido por un remolcador soviético, con daños de 630.000 marcos alemanes.


Ausgsburgo en el Mar del Norte, marzo de 1971

Después de una maniobra de la OTAN, en septiembre de 1986 se encontraba en mantenimiento en Lloyd Werft Bremerhaven. Fue reforzado, especialmente en las superestructuras, tenía nueva electrónica por un coste total de 30 millones de marcos alemanes. Después de esto, iba a navegar por África occidental durante tres meses y el Atlántico, pero en su lugar se le asignó el ejercicio DESEX 1/87. Su última misión consistió en una visita oficial a Den Helder en 1987. El 1 de octubre fue dado de baja y accidentado el 30 de agosto de 1988. Atracado en Wilhelmshaven, fue puesto a la venta, vendido a Vebeg GmBh, remolcado a Hamburgo en noviembre de 1989 y desguazado.

F223 Karlsruhe


Karlsruhe fue depositado el 15 de diciembre de 1958, botado el 24 de octubre de 1959 y puesto en servicio el 15 de diciembre de 1962 con su crucero de prueba en junio de 1962 y su viaje de aceptación en noviembre bajo el mando del teniente comandante Helmut Eggers, hasta marzo de 1964. El 15 de diciembre de 1962 ya estaba versado. al 2.º escuadrón de escolta en Cuxhaven. El 21 de marzo de 1968 fue reasignado al escuadrón de servicio de la flota en Flensburg. El 25 de septiembre de 1973, fue reasignada al 2.º Escuadrón de Escolta, ahora HP Wilhelmshaven. En total a lo largo de su carrera navegó 300.000 millas náuticas (14 veces la circunferencia de la Tierra). Después de un servicio parecido al de sus hermanas pero sin incidentes notables, fue vendida a Turquía, navegando allí el 28 de marzo de 1983 como TGC Gazi Osman Pasa Pasha, D 360. En 1984 pasó a llamarse TGC Gelibolu y fue dado de baja el 27 de junio de 1994.

F224 Lubeck



Lübeck se instaló el 28 de octubre de 1959, se botó el 23 de julio de 1960 y se completó el 6 de junio de 1963. No se han publicado registros de servicio (aún).
Después de 25 años de servicio, fue dada de baja el 30 de septiembre de 1988 y vendida a Turquía, zarpando el 14 de noviembre hacia Gölcük, Kocaeli, con una tripulación mínima de 140 personas, formalmente dada de baja el 1 de diciembre de 1988, entregada para ser canibalizada y mantener los dos. otros en servicio hasta probablemente finales de la década de 1990.


Lübeck al fondo, después del USS Mc Donnnel y Van Nes frente a Lisboa, febrero de 1975

F225 Brunswick



Braunschweig fue fundado el 28 de julio de 1960, botado el 3 de febrero de 1962 y puesto en servicio el 16 de junio de 1964.


Perteneció al 2.º escuadrón de escolta, Cuxhaven y, desde 1968, a Wilhelmshaven. Fue dado de baja en 1989 y entregado a la Armada turca para piezas de repuesto, manteniendo sus dos barcos hermanos, ex Emden y ex Karlsruhe. Después de que Gemlik (ex Emden) fuera devastado por un incendio, el antiguo Braunschweig fue reemplazado en servicio no programado en 1992 con el mismo nombre y estuvo en servicio durante algunos años.





Leer más/Src

Libros

Siegfried Breyer, Gerhard Koop: Die Schiffe, Fahrzeuge und Flugzeuge der deutschen Marine 1956 bis heute. München 1996
Conway's todos los barcos de combate del mundo 1947-95
Hugh und David Lyon: Kriegsschiffe von 1900 bis heute Technik und Einsatz. Buch und Zeit Verlagsgesellschaft mbH, Colonia 1978

Enlaces

secretprojects.co.uk/ bundesmarine-naval-projects
globalsecurity.org/ type-120
de.wikipedia.org/wiki/F120
commons.wikimedia.org/ Categoría Typ 120 FF
frk-koeln.de/
f223.de/
fregatte-koeln .de index
fregatteemden.de/s fregatte-emden
bgef.de/
seaforces.org/
fregatte-koeln.de/
bundeswehr.de/

Vídeos

Película de aprendizaje (subtítulos en EN) de la Bundesmarine, clase Koeln, en los años 1960, archivos classix

Maquetas

https://www.scalemates.com/topics/topic.php?id=72892
Fragata clase Bremen de la Bundesmarine alemana - Colonia y diecast