miércoles, 2 de septiembre de 2026

Sudamérica: ¿Carrera armamentista o desarrollo naval?

¿CARRERA ARMAMENTISTA O AUTONOMÍA ESTRATÉGICA? EL IMPACTO ESTRATÉGICO DE LA RENOVACIÓN DEL PODER NAVAL EN SUDAMÉRICA


Por:   Domingo SILVA Cancino[1]

Christian BARCLAY Venegas[2]

En las últimas décadas, el panorama de la seguridad marítima en el Hemisferio Occidental ha estado dominado por la necesidad de contrarrestar amenazas trasnacionales asimétricas, así como proteger las extensas líneas de comunicación marítima (SLOC[3]).  Sin embargo, el escenario geopolítico global, el estado operativo de las flotas de las principales armadas de Sudamérica, así como las demandas de soberanía económica y desarrollo industrial, están impulsando (en algunos casos nuevamente[4]) un cambio de paradigma en el equipamiento naval sudamericano. Países como Brasil, Chile, Colombia y Perú no solo están renovando sus buques de combate de superficie de primera línea (así como otras naves de apoyo), sino que están redefiniendo la relación con la base industrial de defensa global, mediante la construcción conjunta y la transferencia de tecnología.

Este fenómeno no constituye una carrera armamentista tradicional, sino un esfuerzo por alcanzar una autonomía estratégica relativa, así como satisfacer las necesidades de las armadas de estos países de contar con fuerzas navales actualizadas en lo material (incluyendo sus sensores, equipos de guerra electrónica y sistemas de armas). Al analizar de manera comparativa los programas de renovación naval de estos países, queda en evidencia que el equilibrio geopolítico regional está virando hacia la construcción de capacidades navales con participación de las industrias locales, con miras a establecer proyecciones de poder naval con tecnología de última generación.  El impacto de este resurgimiento no está únicamente limitado al contexto local,  sino que participa de una dinámica de realineamiento político-estratégico en la región con el actual gobierno de los Estados Unidos[5], aportando un nuevo impulso a esquemas de seguridad y defensa cooperativas en todo el Hemisferio.

El mar, como uno de los dominios estratégicos en el campo militar, es el andamiaje invisible pero fundamental sobre el cual se sostiene el desarrollo económico del Hemisferio. A través de las referidas líneas de comunicación marítimas se ejecuta el comercio internacional, indispensable para las economías de dichos países.  Sin embargo, la obsolescencia de las flotas de combate de las principales economías sudamericanas (en algunos casos, suponiendo ya un severo recorte en la disponibilidad y eficacia de los medios que componen las mismas), plantea una limitación inaceptable a la posibilidad de establecer soberanía en los vastos espacios oceánicos.

Para tener una idea de la extensión de tales espacios, debemos indicar que el espacio oceánico que circunda el continente sudamericano se calcula, en términos gruesos (tomando en cuenta el Océano Pacífico Sur, el Atlántico Sur y el Mar Caribe) en más de 120 millones de km².  A continuación, desglosaremos las áreas marítimas bajo responsabilidad de los países objeto del presente análisis, incluyendo sus respectivos dominios marítimos[6] y áreas de responsabilidad para seguridad en el mar:

PaísBrasilColombiaPerúChile
Dominio marítimo y Áreas de Responsabilidad (km²)3´600,000 – Dominio Marítimo / ZEE 200 mn589,360 – Mar Caribe626,540 – Mar de Grau (extensión original)3´648,532 (ZEE – Convención del Mar ONU)
950,000 – 2´100,000 (según propuestas de extensión del zócalo continental – Convención del Mar ONU)339,300 – Océano Pacífico50,284 (por fallo delimitación marítima – Corte Internacional de La Haya 2014)851,468 – Extensión zócalo continental
4´500,000 – 5´700,000 – Dominio Marítimo Total928,660 – Dominio Marítimo Total676,824 – Dominio Marítimo Total4´500,000  Dominio Marítimo Total
14´200,000 – NAVAREA VDebido a su acceso bioceánico. Colombia forma parte de la NAVAREA IV (Mar Caribe) y XII (Océano Pacífico), pero no tiene área asignada, porque actúa como Coordinador Nacional con Estados Unidos, sea con la Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial y la Guardia Costera de Estados Unidos, y tienen solo la responsabilidad de colectar, generar y difundir Información de Seguridad Marítima (MSI)6´290,000 – NAVAREA XVI26´400,000 – NAVAREA XV
Total: 18´700,000 – 19´900,000Total: 928,660Total: 6´966,824Total: 30´900,000

Estos espacios marítimos no solo son escenario de las líneas de comunicación marítimas, sino también – lamentablemente – de problemas de seguridad para las naciones del Hemisferio, entre las que las actividades de tráfico ilícito (de drogas y personas), así como piratería y la explotación indiscriminada e irresponsable de recursos hidrobiológicos, perpetrada por flotas extranjeras (siendo mayormente chinas en el Hemisferio Sur), constituyen brechas de seguridad que no pueden ser respondidas con unidades obsolescentes en sus sensores, sistemas de armas y cascos A partir de esa realidad, surge la necesidad de invertir en plataformas que puedan hacer frente a eventuales adversarios con diversa capacidad combativa (desde amenazas asimétricas – piratas, narcotraficantes o contrabandistas – hasta fuerzas navales que respondan a intereses en conflicto con alguna de las naciones bajo examen).

¿NO SE EXAGERA INVIRTIENDO EN PLATAFORMAS DE COMBATE MULTIRROL?

En esta materia no han faltado voces que cuestionan la pertinencia en la inversión de este tipo de capacidades, argumentando que, dado que las amenazas más probables en los dominios marítimos del Hemisferio Occidental vienen siendo de naturaleza asimétrica (narco submarinos, pesqueros que depredan recursos hidrobiológicos, piratería y trata de personas), debería ser suficiente, en razón de menores costos de adquisición, operación y mantenimiento,  invertir en patrulleras oceánicos de altura (OPV[7]), lanchas rápidas de interceptación y aviones de patrulla marítima (MPA). La pregunta que usualmente se hace es la siguiente: ¿para qué destinar mayores recursos en fragatas polivalentes si solo se van a perseguir lanchas de narcotraficantes o de piratas y pesqueros?

La respuesta a dicha pregunta abarca tres aspectos estratégicos, a saber:

1)  La polivalencia (“quien puede lo más, puede lo menos”). Una OPV, aun cuando tenga sistemas endurecidos para su despliegue por periodos extendidos en la mar, no pasa de ser un buque construido con estándar comercial y dotado de armamento ligero. En ese sentido, en un entorno de combate de alta intensidad, su supervivencia es cuestionable, por cuanto carece de capacidad de absorber castigo, redundancia en equipos, sistemas de control de daños de estándar militar y sistemas de protección activa, incluyendo defensas de punto, señuelos y medios de guerra electrónica . Por el contrario, una fragata polivalente posee la flexibilidad de cumplir tareas en entornos de baja intensidad (p. ej. realizar una interdicción a un buque pesquero, o interceptar y neutralizar una lancha con narcóticos usando sea sus cañones ligeros o su helicóptero embarcado), así como mantener la capacidad de disuasión convencional frente a amenazas de fuerzas estatales. Una OPV no tiene capacidad de escalar en su respuesta en caso el conflicto se agrave.

2)  La disuasión por parte de potencias extrahemisféricas. La depredación de recursos en el mar (especialmente en el Pacífico Sur y el Atlántico Sur) no proviene de flotas pesqueras artesanales, sino de masivas flotas pesqueras trasnacionales, que operan en los límites de las 200 millas náuticas y que cuentan, muchas veces, con el respaldo de escoltas. Una OPV no podría hacer frente de manera efectiva a esta amenaza, mientras que una fragata equipada con radares de largo alcance, misiles de última generación y otros equipos militares altera la percepción y el cálculo de riesgo de cualquier actor estatal – o paraestatal – que pretenda desafiar la soberanía o los derechos económicos de la nación ribereña.

3)  El seguro de vida de la soberanía (las amenazas de mañana se previenen hoy). La construcción de una flota de combate de superficie es un proceso complejo, que toma años, y que está destinada a servir en una armada por un período de hasta 4 décadas. Y aunque el panorama actual muestre la presencia de solo amenazas asimétricas, esto está cambiando a uno de competencia entre grandes potencias (Estados Unidos y China, principalmente). Las líneas de comunicación marítimas (SLOC), de particular importancia para la supervivencia y prosperidad económica regional, podrían verse amenazadas por bloqueos, disputas estatales o conflictos globales. Si un país renuncia a sus escoltas de primera línea (fragatas) y reduce su Marina a una fuerza guardacostas, queda indefensa ante cualquier cambio abrupto en el equilibrio de poder mundial, perdiendo su autonomía estratégica – situación difícil de revertir en poco tiempo.

EL VIRAJE ESTRATÉGICO: DE LA DEPENDENCIA DEL MERCADO EXTRANJERO AL RENOVADO IMPULSO A LA INDUSTRIA NAVAL HACIA MAYORES DESARROLLOS DE TECNOLOGÍA CON PARTICIPACIÓN LOCAL

Históricamente, las principales armadas sudamericanas han dependido de astilleros extranjeros o unidades de segunda mano desprogramadas de armadas de países amigos y aliados para satisfacer las necesidades de sus respectivas flotas de superficie, con excepciones puntuales de transferencia tecnológica que permitieron a sus industrias locales participar de la construcción parcial de algunos de estos buques. Ejemplos de lo anterior incluyen unidades de la clase Niterói de la Marinha do Brasil[8], uno de los dos destructores Type 42 (o clase Sheffield) de la Armada Argentina[9] (ambos ya dados de baja) y dos de las cuatro fragatas clase Lupo (designadas localmente como clase Carvajal)construidas para la Marina de Guerra del Perú[10].

En la actualidad, sin embargo, el grueso de estas flotas sigue estando comprendido mayormente por combatientes de superficie adquiridos en el mercado extranjero, resumiéndose las unidades activas a continuación.

 BrasilColombiaPerúChile
ClaseNiteróiAlmirante PadillaLupo / CarvajalType 22 (Boxer) Type 23 (Duke) Adelaide M (Karel Doorman)
País de origenReino Unido / BrasilAlemaniaItalia / PerúReino Unido Australia Países Bajos
BuquesF-41 Defensora   F-42 Constituição   F-43 Liberal   F-44 Independência   F-45 União   U-27 BrasilFM-51 Almirante Padilla   FM-52 Caldas   FM-53 Antioquia   FM-54 Independiente    FM-53 Almirante Grau   FM-54 Mariátegui   FM-55 Aguirre   FM-56 Palacios   FM-57 Bolognesi   FM-58 Quiñones  FF-19 Almirante Williams   FF-05 Almirante Cochrane   FF-07 Almirante Lynch   FF-08 Almirante Condell   FFG-14 Almirante Latorre   FFG-11 Capitán Prat   FF-15 Almirante Blanco Encalada   FF-18 Almirante Riveros
 ArgentinaEcuadorVenezuela
ClaseMEKO 360Type 12I (Leander)Lupo
País de origenAlemaniaReino Unido, a través de ChileItalia
BuquesD-10 Almirante Brown   D-11 La Argentina   D-13 SarandíFM-01 Presidente Alfaro   FM-02 Morán ValverdeF-22 Almirante Brión

Estas unidades, en variopintos estados de alistamiento y modernización, enfrentan desafíos comunes de obsolescencia técnica y logística, lo que ha impulsado a sus armadas a emprender ambiciosos programas de construcción naval, enfatizando un nivel de participación sin precedentes de sus respectivas industrias nacionales, buscando para ello socios estratégicos líderes en la industria dispuestos a desarrollar alianzas de cooperación a largo plazo que permitan grados relevantes de transferencia de conocimientos y oportunidades de desarrollo tecnológico, en lugar de los tradicionales esquemas proveedor-cliente del pasado.

UNA VISIÓN DE LOS PROGRAMAS DE CONSTRUCCIÓN NAVAL EN LATINOAMÉRICA: UNA COMPARACIÓN TÉCNICA

Es importante mostrar los detalles conocidos hasta el momento de los proyectos de renovación naval correspondientes a las principales unidades de superficie de las armadas objeto del presente análisis. A continuación, presentamos una comparación técnica de las unidades elegidas (tener en cuenta que, en el caso de Chile, se ha considerado la propuesta que más se ha venido mencionando como la elección para la futura flota de combate de la armada de dicho país, dado que aún no se ha llegado a una determinación oficial):

 Clase Tamandaré (MEKO A100)PES (Damen 10714CO)HDF-3600Arrowhead 140
PaísBrasilColombiaPerúChile (no confirmado)
Unidades proyectadas4-8568
Astillero asociadoTyssenKrupp Marine Systems (Alemania)Damen Shipyards (Países Bajos)HD Hyundai Heavy Industries (Corea del Sur)Babcock International (Reino Unido)
Características generales / prestaciones
Eslora107.2 m107.5 m 127.0 m138.7 a 140.0 m
Manga16.0 m14.0 a 14.2 m14.9 m19.8 m 
Puntal 5.2 m 3.9 m4.15 m4.8 m 
Desplazamiento (ton.)3,5002,600 – 2,8003,400 – 3,8005,700 – 7,000
Configuración propulsiónCODAD (4 X MAN V12 28/33D)CODAD o CODLODCODADCODAD (4 x MTU 20V 800 M71) o también CODLOD a requerimiento del comprador
Velocidad máxima (nudos)25.526.527.028.0
Velocidad de crucero (nudos) / Alcance (mn)14.0 / 5,50015.0 / 5,00015.0 / 6,00015.0 / 7,500
Sensores / Sistema de gestión de combate (CMS)
CMSAtech Atlas ANCS (Brasil)SAAB 9LVLIG Nex1 NCS (Naval Combat System)Thales Tacticos
Radar principalHensoldt TRS-4D AESA banda CSAAB Sea Giraffe 4A AESA banda SAESA en 4 planos banda XThales NS110 3D E/F o Thales Sea Master 400 AESA en 4 planos
Radares de control de tiroThales STIR 1.2SAAB Ceros 200 Tracker Radar / OptronicoTracker dual electroóptico (EOTS)Thales Mirador Mk2 Sistema optrónico
Sistemas de guerra electrónica (MAGE)Omnisys MAGEINDRA Rigel o SAAB RESM (probable)LIG Nex1 Suite guerra electrónicaThales Vigile D
Sonar de casco / sonar remolcado (o VDS)Atlas Elektronik ASWO 713 (casco), con posibilidad de colocar VDSThales Kingklip Mk2 (casco) + CAPTAS 2 (VDS)Sonar de casco High Performance + TASS (sonar remolcado)Thales CAPTAS 4 (probable)
Armamento del buque
Cañon principalOto Melara Super Rapids 76/62 mm.Oto Melara Super Rapids 76/62 mm.Oto Melara Super Rapids 76/62 mm. o Mk 45 127/54 mm.Bofors Mk110 57 mm. o Mk 45
VLS12 celdas para misiles MBDA Sea Ceptor (CAMM)12 – 16 misiles (confirmado)24 misiles Barak 8 (confirmado)12 – 32 celdas (confirmado)
Misiles antisuperficieHasta 8 misiles MANSUP (SIATT – EDGE, Brasil – EAU)No se confirma aún, pero muy probablemente los SSM-700K Haeseong8 x misiles Gabriel V (Israel)Entre 8 – 16 misiles NSM
Defensa antiaéreaRheinmetall Sea Snake 30 mm.Sistema de 30 – 40 mm automatizado remotoLa defensa antiaérea está colocada en el VLS2 x Bofors Mk 4 40mm. (configuración Type 31 inglesa)
Estaciones de armas remota (guerra asimétrica)2 x 12.7 mm. FN Herstal Sea Defender (confirmado) / Alternativa: Safran PASEO XLRProbable: 2 x Rafael Typhoon 25 mm o Miny Typhoon 12.7 mm (de inventario de la ARC)Probable: 2 x Hanwha / LIG Nex1 12.7 o 30 mm.Confirmado: 2 x MSI-DS Defence Systems DS30M o sistema automatizado 12.7 mm minguns
Torpedos2 x lanzadores triples Mk 542 x lanzadores dobles / triples Mk 542 x lanzadores triples Mk 54Confirmado: provisiones estructurales basados en diseño de cascos ingleses
Señuelos
 Terma C-GuardTerma C-Guard o Sylena LacroixProbable: integración del Terma C-Guard con el CMS de LIG Nex1Terma C-Guard
Componente aéreo embarcado
HelicópteroHangar para S-70B Seahawk / H225MHangar para helicóptero naval hasta 10 toneladasHangar para helicóptero naval hasta 10 toneladasHangar para helicóptero naval hasta 15 toneladas (AW101 Merlin)
DronesConfirmado: soporte integrado para drones Insitu Scan EagleProbable: Provisión para almacenamiento/operación de drones tácticos de despegue vertical (VTOL)Probable: Sistema interfase multimisión de cubierta de vuelo para VTOL para reconocimientoConfirmado: Sistema integrado de control de cubierta de vuelo para drones alas rotatorias

A partir de lo que mostrado en el cuadro comparativo adjunto, alcanzamos las siguientes apreciaciones respecto de cada plataforma:

  • Clase Tamandaré (Brasil): Basada en el diseño alemán MEKO A100, la filosofía de la Marinha do Brasil (MB) se enfoca en una fragata compacta y robusta, de 107.2 m de eslora y 3,500 toneladas de desplazamiento, optimizada para patrullas de larga distancia para la protección de su vasta Amazonia Azul; con una propulsión netamente diésel (CODAD), prioriza una autonomía de hasta 5,500 millas náuticas a velocidad de crucero. Esta plataforma incorpora tecnología local en sus sistema de gestión de combate (Atech Atlas ANCS) y en su armamento antisuperficie (misiles MANSUP), combinada con tecnología europea en lo relacionado a su sensor principal (Hensoldt TRS-4D) y su capacidad de defensa antiaérea (hasta 12 misiles Sea Ceptor). Se prevé la provisión presupuestal necesaria para la construcción de hasta 8 unidades.
  • PES (Plataforma Estratégica de Superficie – Colombia): Sobre la base del probado diseño holandés 10714CO de Damen, la Armada de la República de Colombia(ARC) busca reemplazar sus unidades de superficie actuales con una plataforma de casi la misma eslora que la plataforma elegida por Brasil, pero con menor desplazamiento y una autonomía ligeramente menor, optimizada para las demandas operacionales de dicha fuerza en su entorno oceánico dual (Océano Pacífico y Mar Caribe); con una propulsión todavía en definición entre una propulsión más sostenible y relativamente sencilla (CODAD) y otra más enfocada en combate antisubmarino (CODLOD). En cuanto a sensores, la ARC apuesta por soluciones por parte de Suecia (con sistemas de gestión de combate SAAB 9LV, acoplado a un radar principal Sea Giraffe 4A AESA), así como soluciones surcoreanas (probablemente los misiles superficie-aire y los SSM-700K Haeseong antisuperficie), y se prevé que construyan 5 unidades en el astillero COTECMAR, conforme se establezcan los planes presupuestarios plurianuales.
  • HDF-3600 (Perú): Luego de varias décadas, Perú vuelve a la fabricación de buques de combate a través del astillero nacional SIMA (Servicios Industriales de la Marina). Basada inicialmente en el diseño de laHDF-3200 como las adquiridas por la armada de Filipinas[11], la variante para la Marina de Guerra del Perú (MGP) ha sido modificada a fin de obtener mayor espacio para una mejorada capacidad antiaérea (incorpora un sistema de lanzamiento vertical de 24 celdas) y una mayor autonomía (la segunda mayor de las 4 examinadas en el presente análisis); al igual que en el caso de la plataforma colombiana, la configuración de propulsión es CODAD, faltando definir que motores van a llevar dichas unidades, con una velocidad máxima de 27 nudos. Las soluciones tecnológicas para el sistema de gestión de combate (CMS) y guerra electrónica se basarían en un proveedor surcoreano (LIG Nex1), mientras que posiblemente los misiles antisuperficie y antiaéreos provengan de Israel. Perú contempla en sus planes construir hasta 6 unidades de este tipo, para reemplazar a sus obsolescentes plataformas Lupo.
  • Arrowhead 140 (Chile): Este diseño de Babcock (Reino Unido), adoptado por la Royal Navy como Type 31, es la plataforma de la cual más se ha hablado como la principal opción para renovar la fuerza de superficie de la Armada de Chile (ACh)[12], configurada para cubrir las necesidades operacionales de dicha fuerza (extensos patrullajes en su vasta área de dominio y responsabilidad marítima, así como las exigencias planteada por las condiciones extremas de los espacios marítimos australes, y su proyección al continente antártico). De las plataformas examinadas, es la que ostenta la mayor eslora y desplazamiento, así como autonomía (hasta 7,000 millas náuticas)

CONCLUSIONES

  1. La competencia por la supremacía económica y político-militar entre Estados Unidos y China se ha trasladado al Asia-Pacífico, teniendo a América Latina como espacio estratégico, por su importancia en recursos naturales y por su cercanía al gigante norteamericano, lo que ha merecido la atención prioritaria por parte de ambas.
  1. En la necesidad por actualizar las flotas de combate de las armadas de las principales economías sudamericanas, los gobiernos están adoptando un enfoque distinto al tradicional esquema de procurar material nuevo o de segunda mano directamente del mercado extranjero, o bien negociar capacidades limitadas para construir al menos parte de sus combatientes de superficie localmente,  inclinándose más bien por revitalizar sus industrias de construcción naval mediante la asociación estratégica con astilleros de renombre, a fin de consolidar programas industriales de largo aliento que puedan desarrollar y expandir las capacidades y el desarrollo de sus industrias locales, lo que no solo supondrá la renovación de las flotas, sino un mayor retorno de la inversión que las naciones están haciendo en estos programas a sus respectivas economías nacionales, mediante la creación de puestos de trabajo y el desarrollo tecnológico.  
  1. Las inversiones de estos países en plataformas multirrol de estándar militar se justifican plenamente por criterios de polivalencia y disuasión frente a actores estatales, aun cuando los desafíos actuales inmediatos en el Hemisferio estén más relacionados con amenazas asimétricas (narcotráfico, piratería, depredación de recursos). Esto no solo para satisfacer objetivos de defensa plasmados en sus respectivos planteamientos estratégicos (Libros Blancos de la Defensa, documentos de Estrategia Nacional de Seguridad y Constituciones Políticas), sino por cuanto el Hemisferio se encamina a ser un escenario probable de confrontación entre grandes potencias, lo que puede devenir en disputas de espacios marítimos, bloqueos y otras crisis, por lo que las armadas regionales deben responder a la posibilidad de cualquier escalamiento de dichas amenazas, a fin de preservar autonomía estratégica en el control de sus líneas de comunicación marítimas.
  1. La modernización de las flotas sudamericanas comprendidas en el presente análisis es imprescindible en un escenario en el que las armadas deben estar en capacidad de poder actuar y responder en todos los dominios de la guerra – no solo en el mar, sino incluso tener capacidad de proyectar poder naval en tierra e inclusive en el quinto dominio, con capacidad de operar como unidades especializadas en Ciberdefensa (Ciberguerra), por lo que se requiere la incorporación de capacidades robustas en las nuevas plataformas y sus sistemas, para poder blindar las redes críticas de sus sistemas embarcados, como CMS, sensores y sistemas principales, frente a acciones de influencia (incluso acciones ofensivas) en un escenario regional de confrontación entre grandes potencias por el acceso a recursos naturales, por lo que la arquitectura de seguridad y defensa deberá enfrentar amenazas en entornos multidominio en los próximos años.
  1. En un escenario como el previsto, es indispensable que las armadas regionales lleven a cabo sus procesos de modernización con diligencia, debido a que en un entorno cada vez más cooperativo como el que se prevé para la próxima década deben consolidarse los requisitos y condiciones indispensables para planificar y ejecutar operaciones combinadas con grados cada vez más estrechos de interoperabilidad. Quedarse atrás acarrea el riesgo de una participación asimétrica en el proceso de toma de decisiones respecto del empleo del poder naval frente a amenazas compartidas[13].

  1. Licenciado en Derecho, fue Gerente General de la Sociedad Comunicaciones para la Defensa y Seguridad, editora de la Revista Perú Defensa & Seguridad. Ha sido facilitador del Curso de Dirección Estratégica para la Defensa y Administración de Crisis (CEDEYAC), de la Escuela Superior de Guerra Naval de la Marina de Guerra del Perú; y asimismo cuenta con estudios en el William J. Perry Center for Hemispheric Defense Studies – National Defense University (NDU), Washington, D.C.
  2. Bachiller en Arquitectura. Consultor en Defensa & Seguridad. Egresado del Curso de Dirección Estratégica para la Defensa y Administración de Crisis (CEDEYAC). Ha sido colaborador de la Revista Perú Defensa & Seguridad.  Actualmente colabora con Revista Pucará y La Trinchera (Chile) aportando análisis sobre capacidades militares y escenarios políticos estratégicos.

3    Sea Lines of Communication, por sus siglas en inglés.

4    Perú ya tiene experiencia en la construcción de fragatas, con la construcción del BAP Montero FM-53 y BAP Mariátegui FM-54, entre los años 1977 y 1984.

5    Al respecto, véase La arquitectura de seguridad americana en su relación con el Perú – Reflexiones a raíz de una reunión reciente, en DefPol, publicado por Domingo Silva. Enlace: https://defpolwordpress.com/la-arquitectura-de-seguridad-americana-en-su-relacion-con-el-peru-reflexiones-a-partir-de-una-reunion-reciente/

6    Entendiendo dentro del concepto de dominio marítimo el mar territorial (generalmente considerado a 12 millas desde la línea de costa) y la zona económica exclusiva. Al respecto leer la definición de dominios de actuación militar en la nota 8 del artículo La encrucijada del quinto dominio: Arquitectura de seguridad y situación de capacidades de Ciberdefensa en el Hemisferio Occidental. Enlace: https://defpolwordpress.com/la-encrucijada-del-quinto-dominio-arquitectura-de-seguridad-y-situacion-de-capacidades-de-ciberdefensa-en-el-hemisferio-occidental/

7    Offshore Patrol Vessel, por sus siglas en inglés.

8    F-44 Independência, F-45 União y el buque escuela U-27 Brasil, construidas por el Arsenal de Marinha (Rio de Janeiro).

9    ARA Santísima Trinidad (D-2), construido por AFNE (Río Santiago).

10  BAP Montero (FM-53, hoy Almirante Grau) y BAP Mariátegui (FM-54), construidas por el SIMA Callao.

11  Filipinas encargó a HHI la construcción de dos fragatas HDF-3100 clase Miguel Malvar, en dos contratos: el primero (suscrito en 2021) incluye las dos primeras fragatas, incluyendo el cabeza de serie (FFG-6 BRP Miguel Malvar) y la FFG-7 BRP Diego Silang, las mismas que han sido entregadas y comisionadas entre el 2025 y el presente año. El segundo contrato (suscrito en diciembre de 2025) incluye dos fragatas adicionales, que serán entregadas a partir de 2029. Estas fragatas son una evolución de las dos primeras unidades entregadas por HHI a Filipinas, las HDF-2600 clase José Rizal (la FFG-14 con dicho nombre y la FFG-15 BRP Antonio Luna).

12  Se ha mencionado en medios chilenos que el astillero Hanwha de Corea del Sur estaría presentando una propuesta de buque de combate multirrol para la Armada de dicho país, y que la misma evaluará si es conveniente considerarla en un probable concurso para elegir su nueva unidad de superficie, pero no habría nada concreto más allá de los comentarios conocidos.

13  El pasado 24 de junio, en el marco de la Conferencia Naval Interamericana celebrada en Ciudad de Panamá, el almirante Fernando Cabrera, Comandante en Jefe de la Armada de Chile, manifestó la necesidad de “generar operaciones conjuntas en el Pacífico Sur Oriental con el fin de mejorar la interoperabilidad, mantener las rutas marítimas libres de amenazas como la piratería, el narcotráfico, y el resguardo de la biodiversidad”, así como de “afianzar las relaciones entre nuestras marinas para operar ante catástrofes y acudir como una fuerza de ayuda humanitaria”, lo que expresa la vocación del país del sur por desarrollar un papel protagónico y de liderazgo en lo que respecta a estos temas en la región.

martes, 1 de septiembre de 2026

ARA: El 3 de septiembre se define por el Scorpène, 209NG o el HDS-1500

Submarinos para la Armada Argentina: Scorpène, 209NG y HDS-1500 llegan al 3 de septiembre con el financiamiento como factor decisivo






Naval Group da por perdido su contrato. Me parece más preciso que “el contrato no está perdido”, porque hoy no existe un contrato adjudicado que Francia pueda haber perdido. Hay una competencia todavía abierta y el verdadero eje ya no es solamente qué submarino es mejor, sino qué paquete puede financiarse y sostenerse durante 30 o 40 años. Fuentes recientes siguen indicando que no hay una adjudicación firme.

Actualizando la información

La Armada Argentina llega a septiembre de 2026 con tres alternativas relevantes para reconstruir una capacidad submarina que hoy no posee operacionalmente. El favorito político durante buena parte del proceso fue el Scorpène de Naval Group, pero la dificultad para estructurar el financiamiento impidió convertir esa preferencia en contrato.

Francia encontró recientemente una salida potencial mediante Brasil: construir o apoyar el programa desde Itaguaí, donde existe infraestructura, personal y experiencia real con submarinos derivados del Scorpène. La cooperación ya trascendió lo industrial: en agosto de 2026, dos oficiales y dos suboficiales argentinos navegaron a bordo del MB Humaitá durante el ejercicio Fraterno XXXIX.

Alemania, por su parte, tiene probablemente la propuesta financiera más sólida. En enero de 2025 se informó que Berlín preparó garantías estatales de hasta €4.100 millones para apoyar una operación por tres submarinos TKMS, repuestos y entrenamiento; el cronograma citado contemplaba entregas en 2034-2035.

Corea del Sur entra como tercera vía con el HDS-1500, apoyándose en su asociación con Perú. HD Hyundai pretende utilizar la futura infraestructura peruana de mantenimiento y repuestos como centro regional, y el diseño contempla una dotación reducida de unas 25 personas. Pero el propio programa peruano todavía está pasando del diseño básico al detallado: su primera unidad todavía no existe.

El 3 de septiembre sí es oficialmente el Día del Submarinista Argentino, pero no encontré una confirmación oficial de que el Gobierno haya fijado esa fecha para anunciar la elección. Por ahora debe tratarse como una posibilidad periodística, no como un plazo oficial.

Observaciones importantes

La primera es técnica: el Tipo 209NG no es simplemente un Tipo 209 actualmente navegando. TKMS lo describe como un rediseño de la familia 209 con motor de imanes permanentes, timones y mástiles eléctricos, ORCCA y posibilidad de baterías de plomo o litio. Más importante aún, documentación corporativa de TKMS de 2025 calificaba al 209NG como “in development”. Por lo tanto, la nota exagera cuando contrapone al HDS-1500 con “dos plataformas ya navegando”.

La segunda afecta a la opción francesa. La familia Scorpène sí tiene una experiencia operacional muy superior: Chile, Malasia, India y Brasil la operan. Pero el Scorpène Evolved Full LiB es una evolución nueva. Naval Group declara para esa configuración 72 metros, más de 20 nudos sumergido, más de 300 metros de profundidad, más de 78 días de autonomía total, más de 12 días de autonomía sumergida, 31 tripulantes, seis tubos y hasta 18 armas. Indonesia es el primer cliente de esa configuración Full-LiB.

La Marina de Brasil incorporó el Tonelero como tercera unidad y lanzó al agua al Almirante Karam, cuarta unidad, que todavía debía completar sus pruebas antes de incorporarse al sector operativo.

¿Cuál le conviene más a la Armada Argentina?

Mi orden sería:

OpciónValoraciónPrincipal virtudPrincipal riesgo
Scorpène / Scorpène Evolved1.ºEcosistema regional Brasil-Chile, plataforma probada, gran autonomía y apoyo cercanoFinanciamiento y configuración final
TKMS 209NG2.º, muy cercaFinanciamiento alemán, simplicidad, tradición TKMS en ArgentinaEl 209NG específico aún es un diseño nuevo y entregaría tarde
HDS-15003.ºCostos potencialmente menores, tripulación reducida, cooperación con PerúMayor riesgo de desarrollo y ausencia de unidades operativas

1. Scorpène: el que elegiría para la Armada

Si los tres pudieran financiarse en condiciones comparables, elegiría el Scorpène.

No tanto porque sea “francés” o porque tenga prestaciones espectaculares sobre el papel, sino porque actualmente ofrece el ecosistema menos riesgoso para reconstruir prácticamente desde cero una Fuerza de Submarinos.

Brasil está al lado, tiene instalaciones de construcción y mantenimiento en Itaguaí, submarinos operativos derivados de la misma familia y personal que puede colaborar en entrenamiento, mantenimiento y doctrina. Argentina acaba de colocar submarinistas propios dentro del Humaitá. Eso tiene un valor que una ficha técnica no muestra.

Además, existe otro factor clave: la Armada necesita un submarino oceánico. El problema argentino no consiste solamente en defender accesos portuarios. Tiene que operar sobre enormes distancias en el Atlántico Sur. Ahí una plataforma de aproximadamente 2.000 toneladas, buena autonomía y alta carga de armas tiene sentido. El Scorpène Evolved está concebido precisamente para operaciones oceánicas y también para aguas litorales.

Y un esquema construido o mantenido con Brasil podría crear algo mucho más importante que tres submarinos: una cadena logística sudamericana compartida.

2. El 209NG sería mi opción si Alemania gana la batalla financiera

No descartaría en absoluto a TKMS. De hecho, desde el punto de vista presupuestario puede terminar siendo la propuesta más sensata.

Argentina conoce muy bien la escuela alemana. El ARA Salta es un Tipo 209 y fue incluso ensamblado en Tandanor; los TR-1700 Santa Cruz y San Juan también procedían de la industria alemana. Hay experiencia institucional, técnica y doctrinaria acumulada.

El nuevo 209NG tiene además una característica que me parece especialmente atractiva para Argentina: TKMS lo plantea deliberadamente como un submarino relativamente compacto, robusto y mantenible, permitiendo incluso elegir baterías de plomo o litio y eventualmente cambiar de tecnología durante una modernización.

Para una Armada con restricciones presupuestarias persistentes, mantenibilidad, disponibilidad y costo de ciclo de vida pueden importar más que obtener el submarino más sofisticado.

Y Alemania posee la carta que puede terminar decidiendo todo: hasta €4.100 millones de garantías estatales anunciadas para facilitar la operación, frente a un programa cuyo valor circuló alrededor de €2.200 millones. Eso no significa que Alemania “regale” €4.100 millones; son garantías para respaldar el crédito y reducir el riesgo financiero. Pero pueden transformar una buena oferta en una oferta realmente comprable.

3. HDS-1500: interesante, pero puede ser un riesgo ahora

No es un mal submarino. Al contrario: la idea coreana es muy interesante.

Una dotación de aproximadamente 25 personas sería atractiva para una Armada que tiene que reconstruir simultáneamente tripulaciones, técnicos y cuadros. Perú ofrecería además un centro regional de mantenimiento y Argentina ya mantiene allí entrenamiento submarinista: en 2024 personal argentino navegó en los submarinos peruanos Arica y Angamos.Asimismo, Perú es un aliado y hermano de Argentina, no hay dudas de ello. El riesgo que puede tener Brasil, no existe en Perú.

Pero existe un problema difícil de ignorar: Argentina no necesita convertirse en cliente de lanzamiento de otro programa.

HD Hyundai todavía está desarrollando con Perú la variante HDS-MGP derivada del HDS-1500; en agosto de 2026 se había completado el diseño básico y todavía se buscaba contratar la construcción de la primera unidad.

Después de casi una década sin submarinos operativos, tal vez la prioridad sería reducir riesgo tecnológico, de calendario y logístico. Corea puede ofrecer condiciones extraordinarias que cambien esa ecuación, pero tendría que demostrarlas contractualmente.

Conclusiones

Scorpène si Argentina consigue un paquete franco-brasileño financieramente sostenible.
209NG si Alemania ofrece una diferencia sustancial en crédito, costos de ciclo de vida y garantías.
HDS-1500 sólo si Corea ofrece una ventaja económica e industrial extraordinaria que compense ser un diseño todavía inmaduro.

En términos estrictamente navales y estratégicos, es interesante la elección Scorpène + Itaguaí. No necesariamente porque el casco sea enormemente superior al alemán, sino porque coloca entrenamiento, mantenimiento, repuestos, infraestructura y una marina operadora del mismo ecosistema a pocas horas de vuelo de Mar del Plata. Para una Armada que necesita recuperar una capacidad perdida, eso puede valer más que algunos puntos de superioridad teórica. Igualmente, queda por ver el riesgo que asume Argentina de dejar en manos de un vecino que no se sabe que tan socio o aliado puede ser siendo que ha firmado un tratado defensivo con el Reino Unido.

Agregaría una condición decisiva: es preferible tener tres 209NG correctamente financiados, con repuestos, torpedos, simuladores, entrenamiento y disponibilidad durante 30 años, que tres Scorpène superiores técnicamente pero con un presupuesto que no permita navegarlos. La oferta ganadora debería evaluarse por costo total de propiedad, disponibilidad contractual y armamento incluido, no sólo por el precio de adquisición.

Y precisamente por eso creo que la nota debería poner menos énfasis en quién “ganó” la competencia y más en quién logra presentar el paquete integral que Argentina realmente puede sostener.

lunes, 31 de agosto de 2026

Tecnología naval: Sobre ekranoplanos, hidroalas y buques de litoral

Entre el avión y el barco, y detrás de ambos



El debate sobre los ekranoplanos recuerda a una discusión medieval sobre demonios en la cabeza de un alfiler: igual de emotivo y alejado de la realidad. Los participantes debaten sobre las ventajas de una tecnología que lleva décadas sin demostrar su utilidad.

Por otro lado, estos "demonios de los tres elementos" suscitan un gran interés, ya que abordan cuestiones de diversos campos tecnológicos. Un agradecimiento especial a Vladimir Tyumentsev, quien logró arrojar nueva luz sobre los ekranoplanos.

De hecho, si se excluyen los costos de armamento e I+D, el costo de los "monstruos del Caspio" era bastante comparable al de los aviones de transporte militar pesados. Al menos, se mantenía dentro de límites razonables.

Vladimir presentó un argumento muy convincente al respecto. A pesar de su enorme peso al despegue y sus múltiples motores, el ekranoplano fue diseñado sin tren de aterrizaje tradicional, cabinas presurizadas ni mecanización compleja de las alas. Su construcción no requirió materiales costosos como el titanio.

Miles de remaches fueron reemplazados por soldaduras rudimentarias.


La presencia de ciertos componentes costosos, destacados por los participantes en la discusión —como los sistemas de estabilización de la aeronave de 380 toneladas o el dispositivo de esquí acuático, que soporta enormes cargas al impactar con el agua— difícilmente pudo haber afectado significativamente el resultado final.

El problema no radicaba en el costo prohibitivo. El concepto en sí era mucho más cuestionable.

Extraña elección de nicho de aplicación.

Los hidroaviones pesados ​​suelen citarse como los análogos y ejemplos más cercanos para la comparación, pero su destino ilustra mejor las limitaciones de este enfoque.

Las características que supuestamente definen la superioridad de los ekranoplanos sobre los hidroaviones —una mejor navegabilidad o la capacidad de despegar en estado de mar 5— son insignificantes en la práctica.

Seis Be-200 en servicio con el Ministerio de Situaciones de Emergencia ruso y varias corbetas japonesas de la clase Shin Meiwa demostraron ser suficientes para satisfacer toda la demanda mundial de vehículos anfibios pesados.

Comparar los ekranoplanos con los buques plantea aún más interrogantes: los buques de guerra modernos son significativamente más grandes.

Los buques lanzamisiles de la clase Karakurt desplazan aproximadamente 800 toneladas, los buques patrulleros del Proyecto 22160 desplazan aproximadamente 1500 toneladas y las corbetas de la clase Steregushchiy desplazan más de 2000 toneladas.

El peso máximo de despegue del ekranoplano de combate Lun era de 380 toneladas, lo que lo sitúa fuera de la categoría de vehículos comparables en escala incluso a buques de tercer rango.

También conviene recordar su función y características. El valor de los buques no se determina principalmente por su velocidad, sino por su autonomía: la capacidad de permanecer en una zona determinada durante periodos prolongados, operando durante días, semanas e incluso meses sin regresar a la base. Si la velocidad fuera el único factor decisivo, la flota de superficie habría perdido su importancia hace tiempo ante el avance de la aviación. Es la autonomía lo que define a un buque, y en este sentido, el ekranoplano no satisface las necesidades de la Armada.

Por supuesto, también existen embarcaciones con un desplazamiento de 400 toneladas. Esta categoría de peso se considera un nicho para los ekranoplanos.

Esto plantea de inmediato la cuestión de su viabilidad. Invertir recursos significativos en este ámbito, y mucho menos apostar seriamente por él, difícilmente se justifica en las condiciones actuales. Cabe recordar que las lanchas misileras, las pequeñas corbetas y los catamaranes de la Armada iraní resultaron ser los objetivos más fáciles. Mientras que la destrucción de otras instalaciones militares aún requería un esfuerzo considerable, una flota de estas unidades se hundía como si se tratara de un ejercicio de entrenamiento.

Es precisamente en este nicho, donde el equipo es destruido antes incluso de poder demostrar su valor en combate, donde los defensores de los ekranoplanos intentan introducir sus proyectos.

Barco pequeño, grandes preguntas

Como ejemplo para su artículo, Vladimir eligió la pequeña lancha misilera Proyecto 1241 Molniya (MRK), sobre todo debido a su singular sistema de propulsión y a su coste, que es atípico para unidades de tan pequeño tamaño.


A nivel mundial, las embarcaciones con un desplazamiento de varios cientos de toneladas se consideran generalmente una herramienta económica para operaciones costeras. Algunos ejemplos son las lanchas misileras israelíes Sa'ar 4.5, las patrulleras turcas Tuzla y las vietnamitas TT-400TP.


El Saar 4.5 (construido entre los años 80 y 90) tiene un desplazamiento de 430 toneladas, una potencia de propulsión de 16.000 hp y una velocidad de 33-34 nudos. Está armado con misiles antibuque Gabriel de pequeño tamaño.
En contraste, el Molniya fue construido por una «supercivilización», un país con un presupuesto militar colosal, donde incluso las decisiones más mundanas adquirían proporciones extraordinarias.

Los almirantes soviéticos querían una pequeña lancha misilística capaz de alcanzar los 42 nudos. Sin embargo, el agua tiene sus propios efectos «relativistas»: más allá de los 30 nudos, cualquier aumento adicional de velocidad en buques de desplazamiento requiere un incremento explosivo de la potencia del motor.

La lancha misilística recibió una planta de turbina de gas con una potencia de salida de aproximadamente un tercio de la de un destructor moderno de la clase Arleigh Burke, ¡a pesar de una diferencia de desplazamiento veinte veces mayor!


Cuatro turbinas de gas, incluyendo dos postquemadores con una capacidad de 12 mil caballos de fuerza cada una.

El Molniya distaba mucho de ser una embarcación sencilla y económica. En esta situación, los defensores de los ekranoplanos vieron su oportunidad.

El Lun, surcando los cielos, ofrecía una velocidad de 240 nudos por el mismo precio.

Por razones desconocidas, el mando de la Armada abandonó la "revolución" en la pequeña armada, continuando con el encargo de decenas de buques lanzamisiles pequeños "convencionales".

Quizás la respuesta reside en lo obvio. Al hablar de la navegabilidad de los ekranoplanos, sus defensores suelen centrar la conversación en las restricciones al uso de armas en tormentas, ya que incluso los buques convencionales rara vez superan la fuerza 5. Pero esto es engañoso.

La principal preocupación de un buque no es solo su capacidad para realizar una misión de combate, sino también su capacidad para sobrevivir a la tormenta. Y aquí las diferencias se vuelven cruciales. Los buques de desplazamiento, incluso los relativamente pequeños, son capaces de soportar las condiciones climáticas más adversas. La cuestión de cómo se comportará un ekranoplano sigue siendo en gran medida retórica.

— La cuestión es que, durante las pruebas, a menudo sufría daños; por ejemplo, quedó atrapado en una tormenta y le destrozó todos los flaps. Lo están reparando, lo están poniendo...
Fragmento de una entrevista con Tatyana Alekseeva, diseñadora principal de la Oficina Central de Diseño R. E. Alekseev para SPK.

Otro problema es la resistencia. Incluso el pequeño Molniya tenía una autonomía de 10 días.

Las especulaciones sobre el uso en combate del Lun se basaban en su supuesta autonomía de 5 días. Sin embargo, incluso esta cifra parecía inverosímil.

Fantasías y realidades

Según los datos operativos de Lun, durante el período de pruebas más intensivo, el ekranoplano permaneció en el mar unos cuatro días. Este es el total de todas sus misiones a lo largo de 1989.

En otros períodos, la duración total de sus "viajes" no superó un par de días al año.


La conclusión es la siguiente: dentro del presupuesto asignado y las soluciones de diseño empleadas, se creó un vehículo de 380 toneladas capaz de volar sobre el agua. No hay referencias a que el ekranoplano permaneciera en el mar durante un tiempo prolongado.

Por esta razón, todas las técnicas y planes de combate para el portamisiles Lun, meticulosamente desarrollados por sus defensores, no son más que "ciencia ficción bélica".

Con una velocidad de crucero de 400-500 km/h y un alcance práctico de 2000 km, el suministro principal de combustible se consumiría en pocas horas. Las más de 100 horas restantes tendrían que pasarse en mar abierto, ya sea planeando o a la deriva.

En su artículo, Vladimir señaló la excelente estabilidad y resistencia del casco del Lun, que se acercaba a los estándares navales en grosor.

Pero quedan otras preguntas.


Por ejemplo, mientras flotaba, el Lun descansaba sobre el agua con su fuselaje y los componentes de las puntas de las alas. Esta estructura estaba sometida constantemente a cargas de flexión. Un panel del ala podía ser alcanzado por una ola, mientras que el otro emergía parcial o totalmente del agua. Como resultado, la carga se distribuía de forma extremadamente desigual, generando una tensión significativa en la estructura.

La tensión se concentraba en la raíz del ala, que, por cierto, tenía una envergadura de 44 metros, un valor comparable al ancho del casco de un portaaviones.

La analogía más cercana en este caso son los buques multicasco, como los buques de combate litoral de la clase Independence. Su operación demostró claramente los problemas a los que es susceptible una estructura de este tipo.



El USS Omaha (LCS-12) no tiene permitido operar con olas de 2,5 metros de altura. Se prohíben las velocidades de 15 nudos.

Para un buque diseñado originalmente para alta velocidad y capaz de alcanzar ráfagas cortas de velocidad superiores a los 45 nudos, tales limitaciones representan una reducción significativa de sus capacidades declaradas.
(navytimes.com)

Cabe destacar que, para entonces, el Omaha llevaba apenas cinco años en servicio. En todos los buques de la subserie Independence aparecían grietas en la unión del casco principal y los estabilizadores.

Las tensiones de fatiga en las juntas de una estructura tan ancha también podrían haber supuesto un problema para los ekranoplanos.

Con la suficiente determinación, cualquier problema técnico tiene solución. Una construcción de titanio podría haber combinado la resistencia necesaria para una navegación prolongada con la ligereza necesaria para el vuelo. Sin embargo, eso ya es demasiado descabellado.

Comentarios difíciles de refutar.

Los participantes en el debate plantearon objeciones y preguntas, muchas de las cuales parecían, al menos, razonables.

En particular, se destacó la falta de motores optimizados para vuelos a baja altitud. Todos los motores turborreactores existentes están diseñados para operar en la atmósfera enrarecida, donde alcanzan su máxima eficiencia.

Los diseñadores de ekranoplanos se vieron obligados a utilizar motores de aeronaves ya existentes, un hecho que a menudo pregonaban los defensores del "Monstruo Caspio". Sin embargo, esto solo exacerbó deficiencias ya significativas. El desarrollo de plantas motrices especializadas para una tecnología tan específica amenazaba con convertir los ekranoplanos en productos verdaderamente excepcionales.

El "Monstruo Caspio" estaba equipado con 10 motores VD-7, los mismos que se utilizaban en los bombarderos Tu-22. Esto resultaba algo irónico: solo dos de estos motores eran suficientes para propulsar un portamisiles supersónico con un radio de combate de 2700 km, capaz de lanzar misiles antibuque de más de cinco toneladas (el Kh-22).

El "Monstruo", a su vez, demostró un peso récord al despegue (544 toneladas), de las cuales aproximadamente 400 toneladas correspondían al peso de la estructura y el combustible, suficiente para un vuelo de 1.500 kilómetros. Incluso en esta etapa, todas las "perspectivas" eran evidentes. No obstante, se continuó trabajando en esta dirección.

El portador de misiles de combate "Lun" recibió motores modificados —ocho unidades— del avión de pasajeros Il-86, siendo la principal diferencia una mejor protección contra la corrosión.

El ekranoplano de aterrizaje "Orlyonok" del Proyecto 904 utilizó un motor turbohélice del bombardero Tu-95, así como dos motores de sustentación en el morro del Tu-154. Si bien la carga útil del "Orlyonok" (28 toneladas) era bastante común para los estándares de la aviación de transporte, su velocidad de crucero (aproximadamente 350 km/h) y alcance (1.500 km) eran significativamente inferiores a los de un avión.

Las preguntas obvias giraban en torno al radio de giro de los grandes ekranoplanos, que a velocidad de crucero era de varios kilómetros. Esto generaba riesgos operacionales evidentes. A diferencia de los aviones, los ekranoplanos no podían realizar giros profundos sin riesgo de que las alas tocaran el agua. Aterrizar a 400-500 km/h era comparable a chocar contra hormigón.

El problema de las colisiones de aves con los motores seguía sin resolverse. No existen estadísticas al respecto, ya que los aviones a reacción solo pasan unos segundos a tales altitudes (10-20 m). El tiempo total de vuelo del Lun (menos de 80 horas) también impedía llegar a conclusiones sobre la seguridad de su operación a tales altitudes. La historia era bastante divertida.El ekranoplano "Spasatel". Uno de los principales problemas de este concepto era el más obvio: detectar a las personas en peligro. En estado de mar cinco, una balsa o embarcación perdida entre las crestas de las olas solo es visible desde una altura de 10 a 20 metros a una distancia de varios kilómetros. Esto es aproximadamente tres o cuatro veces menos que si se buscara desde una altitud de al menos 200 metros.

Epílogo

La historia de los ekranoplanos es, ante todo, la historia de su creador. La imagen de un diseñador brillante cuyas ideas fueron rechazadas por sus contemporáneos siempre cautiva la imaginación del público.

Pero la belleza de la exploración técnica no garantiza necesariamente la realización de todas las ideas. Los conceptos más absurdos se desvanecen con el tiempo.

La URSS financiaba con facilidad ideas audaces, y su presupuesto militar permitía ciertas "excentricidades", como el arma láser a bordo del buque maderero Dikson o una serie de submarinos de alta velocidad con reactores refrigerados por metal.

Si, en condiciones tan favorables, la oficina de diseño de Alekseev solo logró construir un puñado de ekranoplanos en un cuarto de siglo, esto dice mucho sobre las "perspectivas" de este campo.

Los datos sobre el funcionamiento de los ekranoplanos se han extraído del artículo de V. A. Dementyev titulado «Las ideas de R. E. Alekseev al servicio de la patria».

domingo, 30 de agosto de 2026

ARA: Entrevista al Almirante Juan Carlos Romay sobre el estado de la fuerza

“No podemos pensar la Armada sin submarinos”: entrevista exclusiva con el jefe de la Armada, almirante Romay

En un país con enormes dimensiones marítimas y un lugar estratégico para el mundo, en una entrevista exclusiva con DEF, el jefe de la Armada, el almirante Romay, habló sin rodeos sobre las capacidades de la Fuerza, las que dejó de tener, las que necesita recuperar y las que están sobre la mesa

“Es un honor y un privilegio ejercer la más alta responsabilidad en una institución bicentenaria, como la Armada Argentina, tan rica en historia y tradiciones. Es una tarea que exige responsabilidad y continuo compromiso, porque no hay que defraudar al personal que uno conduce”, confesó Romay (Fotos: Fernando Calzada)

En una entrevista exclusiva con DEF, el almirante Juan Carlos Romay, jefe de la Armada Argentina, habló sobre los desafíos de una Fuerza que lleva nueve años sin submarinos operativos: el estado de los buques, la situación del personal y la urgencia de recuperar capacidades. También se refirió a los Super Étendard, la Base Aeronaval Punta Indio, al proyecto de una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego y al rol estratégico de la Armada en el Atlántico Sur.

“Es un honor y un privilegio ejercer la más alta responsabilidad en una institución bicentenaria, como la Armada Argentina, tan rica en historia y tradiciones. Es una tarea que exige responsabilidad y continuo compromiso, porque no hay que defraudar al personal que uno conduce”, confesó, no sin antes contar que, desde chico, soñaba con navegar y conocer otros lugares. Ese interés lo llevó, a los 12 años, a ingresar al Liceo Naval “Almirante Brown” y, en 1984, a la Escuela Naval. “Me encantaba mirar el mar e imaginarme navegándolo”, recuerda. Para el almirante, el espíritu aventurero sigue siendo parte de la esencia de la Fuerza y destaca especialmente el vínculo que se construye a bordo: “Un buque es una pequeña comunidad flotante” donde cada integrante, “desde el comandante hasta el panadero”, cumple una tarea imprescindible y “el lazo del trabajo en equipo se vuelve muy fuerte”.

Además, y antes de meterse de lleno en el presente de la Armada, reflexionó sobre dos episodios que marcaron la identidad de la Fuerza: la guerra de Malvinas y el hundimiento del submarino ARA “San Juan”. Según contó, en 1982, siendo cadete, recuerda la emoción por la recuperación de las islas y, tras la derrota, el cambio de escenario: “No fuimos a Rosario y tuvimos que jurar la bandera en el patio cubierto del Liceo”. Sobre el submarino, admite: “Todavía es una herida que está presente”. A lo largo de su carrera, tomó contacto con algunos familiares de los 44 tripulantes y recuerda especialmente a la madre de Alejandro Tagliapietra: “Me pidió visitar el cenotafio de la Escuela Naval porque es el único lugar donde podía dejarle una flor a su hijo”.

En una entrevista exclusiva con DEF, el almirante Juan Carlos Romay, habló sobre los desafíos de una Fuerza que lleva nueve años sin submarinos operativos

Inversión y conciencia marítima para construir el futuro

-¿Considera que falta conciencia marítima?

-Subsanar eso es algo que me propuse cuando asumí. El primero de los objetivos. Aún falta esa conciencia. Por eso estamos llevando adelante acciones para despertarla y sumar conocimiento sobre nuestra historia naval como, por ejemplo, la reciente recreación del Bicentenario del Combate de los Pozos y de Quilmes.

Trabajamos continuamente en la difusión del significado del espacio marítimo argentino.

-¿Está la Armada preparada para defender esos espacios?

-Sí. Lo más importante de la organización es el recurso humano. El personal de la Armada está muy capacitado y tanto oficiales como suboficiales son muy profesionales. A lo largo de su carrera, se formaron y tuvieron instancias de actualización.

Probablemente, no tengamos los medios en la cantidad y con la actualización tecnológica que quisiéramos. Como todas las Fuerzas, sufrimos décadas de desinversión y es muy difícil poder recuperar algunos medios.

-¿Cómo vivió usted ese período de desinversión?

-Siendo oficial, lo primero que perdimos fue el portaaviones y, con ello, la capacidad de aviación embarcada. Me recibí y, al poco tiempo, dejamos de tener este sistema. Luego, perdimos el buque de desembarco para la Infantería de Marina. Años más tarde, se sumó otra pérdida, lo que en las Armadas del mundo se denomina la capacidad de minado y antiminado (que ahora está en boga con lo que sucede en el estrecho de Ormuz). Obviamente, la Armada hizo un esfuerzo para tratar de comprar buques nuevos de ese tipo.

Para el almirante, el espíritu aventurero sigue siendo parte de la esencia de la Fuerza y destaca especialmente el vínculo que se construye a bordo

La cuestión es que pasa el tiempo y, con ello, el conocimiento del personal. Y eso es lo que me preocupa particularmente con respecto a la fuerza de submarinos.

“El submarino sigue siendo el arma estratégica por excelencia”

-¿En qué estado se encuentra la fuerza de submarinos?

-Este año vamos a cumplir nueve años sin un submarino operativo, por eso manifiesto la necesidad de contar con estas unidades. En este momento, dependemos de la buena voluntad y de los vínculos de hermandad que tenemos con Perú, que nos permiten que, una vez que nuestros efectivos cursan en la Escuela de Submarinos para convertirse en submarinistas, puedan tener una práctica profesional: los egresados se trasladan allá durante aproximadamente 20 días para realizar las prácticas. Cabe destacar que, durante el ejercicio fraterno, nuestros submarinistas tuvieron la posibilidad de navegar en el nuevo submarino brasileño Humaitá.

En este momento, contamos con el submarino ARA “Salta”, que no está operativo, pero que usamos para que puedan conocer el sistema, porque a bordo, la cuestión de válvulas o los sistemas de planos varían de acuerdo con las profundidades. Es una actividad riesgosa, por eso buscamos lograr que el submarinista pueda recorrer el buque con los ojos cerrados.

-¿Por qué es importante para Argentina tener un submarino?

-Por la inmensidad y el lugar que tenemos en el Atlántico Sur. No podemos pensar la Armada sin submarinos. Nuestro mar, hasta la Zona Económica Exclusiva, tiene una superficie de 2.678.000 kilómetros cuadrados (prácticamente, la misma que la continental argentina). Asimismo, debe considerarse la extensión de la plataforma, tras el estudio realizado por la Comisión Nacional del Límite Exterior de la Plataforma Continental (COPLA). Recordemos que, en relación con el derecho internacional del mar, la plataforma submarina, de acuerdo con su composición y características geológicas, puede extenderse hasta lo que se denomina el talud continental, alcanzando determinadas distancias que permiten ampliar la extensión de la plataforma. Esto genera una proyección marítima de particular interés para nuestro país. También son de nuestro interés las aguas que circundan la península Antártica. Naturalmente, se trata de espacios que presentan una situación jurídica particular, pero constituyen áreas de especial relevancia porque nosotros tenemos presencia en el Continente Blanco.

"Este año vamos a cumplir nueve años sin un submarino operativo, por eso manifiesto la necesidad de contar con estas unidades", destacó Romay

-¿Qué lugar ocupan los sistemas no tripulados?

-Estamos trabajando. Afortunadamente, vivimos en una región de paz y no tenemos conflictos armados. Pero la doctrina y las tácticas se van actualizando. En este momento, muchos ven la guerra de Ucrania, donde se emplean drones, así que se están actualizando las tácticas en todo el mundo.

Tuve la oportunidad de participar, como invitado, en un foro de jefes de las Armadas europeas. La experiencia que ellos tienen es que, en los lugares que nosotros denominamos aguas confinadas (espacios más cerrados y reducidos), los drones son efectivos. En zonas de aguas abiertas, todavía se requieren medios convencionales.

El Atlántico Sur, un tablero estratégico

-Quizá no tenemos conflictos armados, pero estratégicamente estamos cerca de pasos como el estrecho de Magallanes o el canal de Panamá…

-El Atlántico Sur es un lugar estratégico porque, en esta región, tenemos los principales pasos bioceánicos para conectar el Atlántico con el Pacífico, ya sea a través del estrecho de Magallanes, que pertenece a Chile, o, por el extremo sur, el cabo de Hornos. A su vez, el avance tecnológico permite que obtener recursos del océano sea más viable para determinadas empresas o países, como está pasando con la explotación de petróleo al norte de Malvinas. Entonces, para nosotros, es importante contar con una buena vigilancia y control de todos nuestros espacios marítimos y poder de disuasión.

A nivel internacional, estamos viendo una competencia geopolítica en la que los Estados más poderosos buscan asegurar su predominio en determinadas regiones. Esa competencia también se extiende al ámbito marítimo. Lo que está ocurriendo en Medio Oriente, por ejemplo, alrededor de los estrechos y rutas marítimas estratégicas, demuestra la importancia que revisten estos pasos para el comercio y para la seguridad internacional.

-¿La Armada está solo enfocada en el control y vigilancia de la milla 200 o es mucho más que eso?

-Esa es una tarea subsidiaria. Por supuesto que lo hacemos porque es parte de la protección de nuestros recursos. Pero la función de la Armada es la defensa del país, que empieza mucho más allá de la costa: es estar a varias millas de distancia y tener presencia.

“Los medios que usa la Armada son los más costosos”

-¿Cómo describe el presente de la Armada?

-Hay un punto de inflexión. Afortunadamente, este gobierno se propuso recuperar las capacidades de las Fuerzas Armadas. Miramos con optimismo hacia delante. A propósito, quisiera recalcar la necesidad de que existan políticas de Estado que trasciendan las distintas gestiones de gobierno. Porque, sobre las capacidades que perdimos, por más que una gestión tenga la mejor voluntad, no se puede recuperar todo en poco tiempo.

"El Atlántico Sur es un lugar estratégico porque, en esta región, tenemos los principales pasos bioceánicos para conectar el Atlántico con el Pacífico, ya sea a través del estrecho de Magallanes, que pertenece a Chile, o, por el extremo sur, el cabo de Hornos", dijo el Jefe de la Armada

Lamentablemente, los medios que usa la Armada son los más costosos. Lo importante es verlo como una inversión para la defensa del país y no como un gasto.

-¿Cuál es el estado actual de los buques de la Armada?

-Lo primero que debe tener una Armada son barcos. Pero no es algo fácil de adquirir. En última instancia, la decisión es política y se toma en el más alto nivel. Lo mismo ocurrirá con la posible adquisición de submarinos. Insisto, estos últimos son mi prioridad porque, si siguen pasando los años, también vamos a perder el conocimiento del personal.

Nosotros valoramos que se hayan recuperado capacidades para la aviación naval, como los P3-Orion para la vigilancia marítima, helicópteros o patrulleros. Con respecto a los buques, no nos queda mucho tiempo más. Pero, con el esfuerzo y el profesionalismo del personal, todavía navegan. Eso enorgullece.

-¿Por ejemplo?

-Recientemente, el más antiguo de nuestros destructores tuvo una novedad en la línea de eje y en la hélice. Lo ingresaron al dique y vieron el problema. Coincidió con un viaje que hice para conocer al personal y transmitirle los trabajos en materia salarial y obra social. Así que visité el Arsenal y conocí a un agente civil, de más de 30 años de antigüedad, que me mostró la hélice desarmada y cómo la estaban arreglando. Lo hicieron y estaban orgullosos porque el buque pudo navegar rumbo a Perú para un ejercicio.

El costo de servir: salarios, sacrificio y vida lejos de casa

-¿Cuáles son las principales deudas pendientes? ¿Consideran los temas salariales y la crisis de la obra social?

-Ese es uno de los objetivos que nos propusimos con el ministro de Defensa, teniente general Carlos Alberto Presti. En mi gestión, tengo que cumplir con la misión, pero siempre preocupándome por el bienestar de nuestro personal. Hay buenas expectativas.

Con el ministro Presti, hablamos todos los días sobre estos temas. Es un momento difícil, a veces es duro no tener una respuesta para el marinero o el cabo.

-Ahora el personal cobra un suplemento por título, ¿eso impactó positivamente?

-Este suplemento por título es una vieja aspiración de las Fuerzas Armadas, porque ya lo percibían las de Seguridad hace varios años y en la administración pública también se paga. Para nosotros, es un paso adelante. Por supuesto, todavía tenemos que seguir buscando mejorar salarialmente para que la retribución sea acorde a la tarea y responsabilidad que las Fuerzas llevan adelante. De nosotros, dependen el personal y los medios costosos. Además, en las Fuerzas Armadas, las guardias, por ejemplo, no se pagan extra. Entonces, todo el patrimonio, incluidos edificios y armamento, es protegido por los hombres y mujeres que cumplen con las guardias. Eso es parte del servicio.

"Lo primero que debe tener una Armada son barcos. Pero no es algo fácil de adquirir", remarcó Romay

Punta Indio, Espora y el futuro de la Aviación Naval

-¿Qué sucede con Punta Indio?

-Empezamos un trabajo para analizar la organización de la Armada. En estos 40 años, vivimos una disminución presupuestaria y de medios; eso afectó la infraestructura que, en el caso de las FF. AA., suele tener más de 100 años. Entonces, se fue deteriorando. Otra cuestión: también se redujo la cantidad de personal. Por eso, cuando analizamos la cuestión orgánica, debimos ajustar internamente varias cosas. El año pasado, el Consejo Aeronaval, que incluye a los oficiales superiores más antiguos de la aviación, concluyó que se debían establecer prioridades. Entonces, se determinó que podíamos reducir las actividades en Punta Indio y concentrar todo en la Base Comandante Espora.

Esto no se basa ni en una orden del gobierno ni del ministro Presti. Además, la mudanza se va a planificar. Lo más realizable en el corto plazo es llevar la Escuela de Aviación y a las aeronaves de la Escuadrilla de Vigilancia Marítima (a Espora), que son los B-200. Por otro lado, lo más importante que debe tener una base aeronaval es la pista principal y, en Punta Indio, está muy degradada.

-¿Cuál es el tema con los Super Étendard?

-Hacía años que los de Malvinas no volaban. Luego, se sumaron los que se compraron en el marco del G-20. Estos, por distintas circunstancias, nunca pudieron ponerse en servicio. Y, cuanto más pasa el tiempo, más difícil es poder activarlos. Se vencieron algunas certificaciones, no se pudieron obtener repuestos.

Se está evaluando su reemplazo, pero considerando que son varias las capacidades a recuperar, en este momento, las prioridades son otras: submarinos y barcos.

Una Armada que busca recuperar capacidades y ampliar su presencia

-En la Armada, ¿sobran efectivos o faltan medios?

-En realidad, nos faltan efectivos. La Armada tiene un despliegue territorial importante, con sus bases y medios.

Aunque, cuanto más modernos son los medios, se puede tener menos gente. El personal que tenemos en este momento es el que permite que la Fuerza pueda funcionar y, a veces, no alcanza.

-¿Cuál es el futuro de la Base Naval Integrada de Tierra del Fuego?

-Es un proyecto que la Armada tiene desde 1983. El año pasado, como director de Educación de la Fuerza, cerré un seminario en la UNDEF e insistí en que la iniciativa tiene más de 40 años, y la Armada –y el país– está perdiendo oportunidades y presencia. En el presente, la mayoría de los buques de diferentes países que hacen sus proyectos antárticos, van hacia Punta Arenas, en Chile, donde tienen más servicios. Si los buques pudieran hacer su logística en Tierra del Fuego, se quedarían allí. Es estratégico.

-¿Cómo viven el aumento de ejercicios bilaterales, principalmente con países como Estados Unidos?

-Es altamente positivo, sobre todo para los que estamos en la Armada. Nosotros tenemos siempre una mirada de conexión internacional. Es una manera de jugar en primera, bajo los estándares de las principales marinas del mundo.

-La Armada tiene bajo su órbita la formación de los marinos mercantes, ¿cuál es el motivo?

-La formación se da a través de la Escuela Nacional de Náutica. Por ley, esta misión recae en la Armada. Cabe destacar que, tradicionalmente, está establecido que la Marina Mercante es una reserva de las marinas de guerra. Por eso, en muchos países son las Armadas las que tienen la misión de formar a la Marina Mercante.

"Nosotros valoramos que se hayan recuperado capacidades para la aviación naval, como los P3-Orion para la vigilancia marítima, helicópteros o patrulleros", explicó el Jefe de la Armada (Fotos: Fernando Calzada)

“Uno suelta amarras y es feliz”

-¿Qué es lo que más le gusta de esta carrera?

-A mí me gusta navegar; eso se extraña. Ser comandante tiene algo particular. Se habla de la soledad del comando, de que el comandante mantiene cierta distancia con el resto de la tripulación. Por ejemplo, cuenta con su propio comedor y sus espacios. Eso le permite tener la perspectiva necesaria para reflexionar y tomar decisiones. Es parte de la tradición de la Armada.

Es una vida muy sacrificada, pero cuando a uno le gusta y abrazó esta profesión porque la ama, suelta amarras y es feliz.

-¿Qué mensaje les daría a los más jóvenes de la Armada que hoy atraviesan dificultades y dudan si continuar en la Fuerza?

-Que perseveren y tengan confianza. La Armada siempre te brinda la posibilidad de realizarte tanto profesional como personalmente. Por eso, deben pensar que la Fuerza, como nosotros decimos, es una gran familia naval.

Que confíen en que las autoridades, junto con el Ministerio de Defensa y el Gobierno, estamos llevando adelante todas las gestiones y haciendo el máximo esfuerzo para que la situación mejore.