
¿Siguen siendo potentes? El rendimiento y la retirada de los submarinos de la clase "Oyashio".
Submarino de la clase Oyashio
Estado actual de los Oyashio
Los Oyashio son submarinos convencionales diésel-eléctricos de ataque. La ficha oficial de la JMSDF da para la clase unos 2.750 t de desplazamiento estándar, 82 m de eslora, velocidad sumergida de unos 20 nudos y tripulación de unas 70 personas.
| Buque | Estado |
|---|
| SS-590 Oyashio | Baja en marzo de 2023 |
| SS-591 Michishio | Baja en marzo de 2025 |
| SS-592 Uzushio | Baja en diciembre de 2025 |
| SS-593 Makishio | Convertido a entrenamiento |
| SS-594 Isoshio | Convertido a entrenamiento |
| SS-595 Narushio a SS-600 Mochishio | Siguen como los Oyashio operativos de combate más probables |
¿Están “a la venta”?
Hay que distinguir dos cosas.
1. Venta para desguace: sí, al menos para los Oyashio y Michishio ya dados de baja. Un documento oficial de la JMSDF de marzo de 2026 convoca interesados para la “venta” de los submarinos de entrenamiento dados de baja Oyashio y Michishio. Pero el pliego exige capacidad para desmantelar buques de acero, instalaciones propias de desguace, actividad solo en Japón y medidas de seguridad. Eso apunta a una venta para desarme/desguace, no a una venta como submarinos operativos.
2. Venta o transferencia como submarinos usados: no hay contrato confirmado públicamente. Sí hay señales políticas: Japón e Indonesia firmaron en mayo de 2026 un acuerdo de cooperación de defensa que incluye cooperación en equipamiento y tecnología, y acordaron profundizar conversaciones sobre capacidades marítimas. Naval News informó que Indonesia expresó interés en un Oyashio de segunda mano, aunque también aclara que no había confirmación oficial pública del tipo exacto ofrecido.
Exportación
El 21 de abril de 2026, se revisaron las directrices operativas de los «Tres Principios para la Transferencia de Equipo de Defensa», que establecen las normas de exportación de equipo de defensa japonés, permitiendo, en principio, la exportación de armas con capacidad letal y destructiva. Debido a esto, Filipinas está considerando la posibilidad de adquirir el destructor de escolta clase Abukuma, e Indonesia estaría dispuesta a adquirir el submarino clase Oyashio. #[4]
¿Cuánto costarían?
No hay precio oficial publicado para una venta operativa de Oyashio usados.
Mi estimación razonable sería:
| Escenario | Rango aproximado por unidad |
|---|---|
| Desguace / chatarra | probablemente bajo, de millones de dólares o menos, según material recuperable y costos de seguridad |
| Transferencia del casco usado, sin gran modernización | US$30–100 millones |
| Paquete operativo con recorrida, baterías, repuestos, entrenamiento y soporte | US$100–250 millones |
| Modernización profunda + armas + sensores + infraestructura | podría superar US$250 millones |
Para tener escala: un submarino nuevo japonés Taigei reciente cuesta del orden de ¥68.400–73.600 millones, unos US$427–460 millones al tipo de cambio actual cercano a ¥160 por dólar. Un Oyashio usado de 20–25 años debería valer bastante menos que eso, pero el precio final dependería más del paquete político-industrial que del “valor del casco”.
Esto ha supuesto un importante avance para los submarinos nacionales.
Los submarinos representan una amenaza significativa para cualquier armada, ya que pueden operar bajo el agua sin ser detectados y hundir incluso buques de gran valor estratégico, como portaaviones. Su mera presencia los convierte en armas estratégicas capaces de limitar la libertad de acción del enemigo y generar presión psicológica debido a la incertidumbre sobre su ubicación.
Japón sufrió especialmente los efectos de la guerra antisubmarina en el Pacífico, con la pérdida de numerosos buques mercantes y militares. Como consecuencia, tras la guerra concedió una gran importancia al desarrollo de capacidades submarinas y antisubmarinas, impulsando la construcción de submarinos de fabricación nacional.
La clase Oyashio de la Fuerza Marítima de Autodefensa de Japón marcó un punto de inflexión en este proceso. Estos submarinos llevaron la tecnología nacional japonesa no solo a estándares internacionales, sino a un nivel de excelencia. Aunque han pasado 25 años desde su introducción, la clase Oyashio sigue destacando por su rendimiento entre los submarinos de propulsión convencional.
- Rendimiento básico: submarino de la clase "Oyashio".
| Desplazamiento | 2.750 toneladas (estándar) |
| Longitud total | 82 metros |
| Ancho completo | 8,9 metros |
| Multitud | 70 personas |
| velocidad | En superficie: 12 nudos (22,2 km/h) Bajo el agua: 20 nudos (37 km/h) |
| profundidad | Aproximadamente 650 metros |
| Armamento | 6 tubos lanzatorpedos de 533 mm, torpedos tipo 89, misiles antibuque Harpoon |
| precio | Aproximadamente 52 mil millones de yenes por barco (USD 324 millones). |
Cuando la Fuerza Marítima de Autodefensa de Japón (JMSDF) incorporó el avión de patrulla P-3C en la década de 1980, los ejercicios de guerra antisubmarina revelaron una situación preocupante: los submarinos eran detectados y neutralizados de forma recurrente durante los entrenamientos. Este llamado “shock del P-3C” generó una profunda sensación de crisis dentro de la JMSDF, que aceleró el desarrollo de una nueva generación de submarinos con mayores capacidades de sigilo para superar las limitaciones de los modelos anteriores.

El resultado fue la clase Oyashio, caracterizada por ser la primera de la JMSDF en adoptar un casco con forma de cigarro. Gracias al empleo de nuevos materiales fonoabsorbentes, estos submarinos mejoraron de manera notable su discreción acústica y consolidaron la imagen de los submarinos japoneses como plataformas especialmente silenciosas. Además, incorporaron un nuevo sistema de sonar con capacidad de detección multidireccional, acompañado de una mejora significativa en el procesamiento de información.
La clase Oyashio también incrementó sus capacidades ofensivas. Puede atacar a mayor velocidad que sus predecesores, guiar hasta seis torpedos de forma simultánea, lanzar misiles antibuque Harpoon y desplegar minas navales.
Para compensar el aumento de la carga operativa derivado de estas nuevas capacidades, se automatizaron la sala de máquinas y parte de las operaciones de llenado y vaciado de tanques. Asimismo, el número de timoneles se redujo de dos a uno. Como resultado, la dotación disminuyó en cinco tripulantes respecto a los submarinos anteriores de la clase Harushio, convirtiendo a la clase Oyashio en un modelo pionero en la reducción de personal dentro de la JMSDF.
Como submarino, es de "primera clase".
De los 11 submarinos construidos de la clase Oyashio, dos ya han sido retirados del servicio y otros dos han sido reconvertidos en submarinos de entrenamiento. Los siete restantes continúan en servicio activo y, junto con la clase Soryu, constituyen una parte esencial de la fuerza submarina japonesa.
No obstante, con la entrada en servicio de los más modernos submarinos de la clase Taigei, los Oyashio están siendo retirados de forma gradual a medida que llegan sus reemplazos.
Submarino clase Oyashio (Fuente: Fuerza Marítima de Autodefensa de Japón)
Por otro lado, el submarino más antiguo de la clase Oyashio tiene 25 años, una edad todavía moderada según los estándares internacionales. Desde esa perspectiva, estas unidades aún conservan un considerable margen de vida operativa. Sin embargo, Japón mantiene una política de construcción continua para preservar la capacidad tecnológica de sus astilleros: cada año se incorpora un nuevo submarino y otro es dado de baja.
Dado que estas unidades podrían seguir utilizándose durante otros 10 o 15 años en términos de rendimiento, su retirada anticipada puede parecer un desperdicio. Desde la perspectiva de otros países, se trata de una práctica casi “extravagante”.
Taiwán y Filipinas, por ejemplo, también están acelerando el desarrollo de sus capacidades navales. Teniendo en cuenta su confrontación estratégica con China, es probable que vieran con gran interés la posibilidad de adquirir submarinos de la clase Oyashio.
Australia también ha impulsado la modernización de su flota submarina y, en el pasado, llegó a considerar la incorporación de submarinos japoneses. Finalmente, con el respaldo de Estados Unidos, optó por adquirir submarinos de propulsión nuclear y descartó la opción japonesa.
Aun así, la clase Soryu fue considerada durante un tiempo una candidata sólida, mientras que la clase Oyashio llegó a plantearse como una posible solución provisional hasta la entrada en servicio de los futuros submarinos nucleares.
Desde el punto de vista del equilibrio estratégico frente a China, la ampliación de las flotas submarinas de Taiwán y Australia sería beneficiosa para los intereses de seguridad regional de Japón y, además, podría impulsar sus exportaciones de material de defensa. Sin embargo, los submarinos son plataformas altamente sensibles, cargadas de tecnología clasificada, por lo que su exportación plantea importantes obstáculos políticos, técnicos y de seguridad.
En cualquier caso, la clase Oyashio sigue siendo relativamente moderna en comparación con muchos submarinos convencionales en servicio en el mundo y conserva unas prestaciones que numerosos países considerarían muy atractivas.























