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miércoles, 2 de septiembre de 2026

Sudamérica: ¿Carrera armamentista o desarrollo naval?

¿CARRERA ARMAMENTISTA O AUTONOMÍA ESTRATÉGICA? EL IMPACTO ESTRATÉGICO DE LA RENOVACIÓN DEL PODER NAVAL EN SUDAMÉRICA


Por:   Domingo SILVA Cancino[1]

Christian BARCLAY Venegas[2]

En las últimas décadas, el panorama de la seguridad marítima en el Hemisferio Occidental ha estado dominado por la necesidad de contrarrestar amenazas trasnacionales asimétricas, así como proteger las extensas líneas de comunicación marítima (SLOC[3]).  Sin embargo, el escenario geopolítico global, el estado operativo de las flotas de las principales armadas de Sudamérica, así como las demandas de soberanía económica y desarrollo industrial, están impulsando (en algunos casos nuevamente[4]) un cambio de paradigma en el equipamiento naval sudamericano. Países como Brasil, Chile, Colombia y Perú no solo están renovando sus buques de combate de superficie de primera línea (así como otras naves de apoyo), sino que están redefiniendo la relación con la base industrial de defensa global, mediante la construcción conjunta y la transferencia de tecnología.

Este fenómeno no constituye una carrera armamentista tradicional, sino un esfuerzo por alcanzar una autonomía estratégica relativa, así como satisfacer las necesidades de las armadas de estos países de contar con fuerzas navales actualizadas en lo material (incluyendo sus sensores, equipos de guerra electrónica y sistemas de armas). Al analizar de manera comparativa los programas de renovación naval de estos países, queda en evidencia que el equilibrio geopolítico regional está virando hacia la construcción de capacidades navales con participación de las industrias locales, con miras a establecer proyecciones de poder naval con tecnología de última generación.  El impacto de este resurgimiento no está únicamente limitado al contexto local,  sino que participa de una dinámica de realineamiento político-estratégico en la región con el actual gobierno de los Estados Unidos[5], aportando un nuevo impulso a esquemas de seguridad y defensa cooperativas en todo el Hemisferio.

El mar, como uno de los dominios estratégicos en el campo militar, es el andamiaje invisible pero fundamental sobre el cual se sostiene el desarrollo económico del Hemisferio. A través de las referidas líneas de comunicación marítimas se ejecuta el comercio internacional, indispensable para las economías de dichos países.  Sin embargo, la obsolescencia de las flotas de combate de las principales economías sudamericanas (en algunos casos, suponiendo ya un severo recorte en la disponibilidad y eficacia de los medios que componen las mismas), plantea una limitación inaceptable a la posibilidad de establecer soberanía en los vastos espacios oceánicos.

Para tener una idea de la extensión de tales espacios, debemos indicar que el espacio oceánico que circunda el continente sudamericano se calcula, en términos gruesos (tomando en cuenta el Océano Pacífico Sur, el Atlántico Sur y el Mar Caribe) en más de 120 millones de km².  A continuación, desglosaremos las áreas marítimas bajo responsabilidad de los países objeto del presente análisis, incluyendo sus respectivos dominios marítimos[6] y áreas de responsabilidad para seguridad en el mar:

PaísBrasilColombiaPerúChile
Dominio marítimo y Áreas de Responsabilidad (km²)3´600,000 – Dominio Marítimo / ZEE 200 mn589,360 – Mar Caribe626,540 – Mar de Grau (extensión original)3´648,532 (ZEE – Convención del Mar ONU)
950,000 – 2´100,000 (según propuestas de extensión del zócalo continental – Convención del Mar ONU)339,300 – Océano Pacífico50,284 (por fallo delimitación marítima – Corte Internacional de La Haya 2014)851,468 – Extensión zócalo continental
4´500,000 – 5´700,000 – Dominio Marítimo Total928,660 – Dominio Marítimo Total676,824 – Dominio Marítimo Total4´500,000  Dominio Marítimo Total
14´200,000 – NAVAREA VDebido a su acceso bioceánico. Colombia forma parte de la NAVAREA IV (Mar Caribe) y XII (Océano Pacífico), pero no tiene área asignada, porque actúa como Coordinador Nacional con Estados Unidos, sea con la Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial y la Guardia Costera de Estados Unidos, y tienen solo la responsabilidad de colectar, generar y difundir Información de Seguridad Marítima (MSI)6´290,000 – NAVAREA XVI26´400,000 – NAVAREA XV
Total: 18´700,000 – 19´900,000Total: 928,660Total: 6´966,824Total: 30´900,000

Estos espacios marítimos no solo son escenario de las líneas de comunicación marítimas, sino también – lamentablemente – de problemas de seguridad para las naciones del Hemisferio, entre las que las actividades de tráfico ilícito (de drogas y personas), así como piratería y la explotación indiscriminada e irresponsable de recursos hidrobiológicos, perpetrada por flotas extranjeras (siendo mayormente chinas en el Hemisferio Sur), constituyen brechas de seguridad que no pueden ser respondidas con unidades obsolescentes en sus sensores, sistemas de armas y cascos A partir de esa realidad, surge la necesidad de invertir en plataformas que puedan hacer frente a eventuales adversarios con diversa capacidad combativa (desde amenazas asimétricas – piratas, narcotraficantes o contrabandistas – hasta fuerzas navales que respondan a intereses en conflicto con alguna de las naciones bajo examen).

¿NO SE EXAGERA INVIRTIENDO EN PLATAFORMAS DE COMBATE MULTIRROL?

En esta materia no han faltado voces que cuestionan la pertinencia en la inversión de este tipo de capacidades, argumentando que, dado que las amenazas más probables en los dominios marítimos del Hemisferio Occidental vienen siendo de naturaleza asimétrica (narco submarinos, pesqueros que depredan recursos hidrobiológicos, piratería y trata de personas), debería ser suficiente, en razón de menores costos de adquisición, operación y mantenimiento,  invertir en patrulleras oceánicos de altura (OPV[7]), lanchas rápidas de interceptación y aviones de patrulla marítima (MPA). La pregunta que usualmente se hace es la siguiente: ¿para qué destinar mayores recursos en fragatas polivalentes si solo se van a perseguir lanchas de narcotraficantes o de piratas y pesqueros?

La respuesta a dicha pregunta abarca tres aspectos estratégicos, a saber:

1)  La polivalencia (“quien puede lo más, puede lo menos”). Una OPV, aun cuando tenga sistemas endurecidos para su despliegue por periodos extendidos en la mar, no pasa de ser un buque construido con estándar comercial y dotado de armamento ligero. En ese sentido, en un entorno de combate de alta intensidad, su supervivencia es cuestionable, por cuanto carece de capacidad de absorber castigo, redundancia en equipos, sistemas de control de daños de estándar militar y sistemas de protección activa, incluyendo defensas de punto, señuelos y medios de guerra electrónica . Por el contrario, una fragata polivalente posee la flexibilidad de cumplir tareas en entornos de baja intensidad (p. ej. realizar una interdicción a un buque pesquero, o interceptar y neutralizar una lancha con narcóticos usando sea sus cañones ligeros o su helicóptero embarcado), así como mantener la capacidad de disuasión convencional frente a amenazas de fuerzas estatales. Una OPV no tiene capacidad de escalar en su respuesta en caso el conflicto se agrave.

2)  La disuasión por parte de potencias extrahemisféricas. La depredación de recursos en el mar (especialmente en el Pacífico Sur y el Atlántico Sur) no proviene de flotas pesqueras artesanales, sino de masivas flotas pesqueras trasnacionales, que operan en los límites de las 200 millas náuticas y que cuentan, muchas veces, con el respaldo de escoltas. Una OPV no podría hacer frente de manera efectiva a esta amenaza, mientras que una fragata equipada con radares de largo alcance, misiles de última generación y otros equipos militares altera la percepción y el cálculo de riesgo de cualquier actor estatal – o paraestatal – que pretenda desafiar la soberanía o los derechos económicos de la nación ribereña.

3)  El seguro de vida de la soberanía (las amenazas de mañana se previenen hoy). La construcción de una flota de combate de superficie es un proceso complejo, que toma años, y que está destinada a servir en una armada por un período de hasta 4 décadas. Y aunque el panorama actual muestre la presencia de solo amenazas asimétricas, esto está cambiando a uno de competencia entre grandes potencias (Estados Unidos y China, principalmente). Las líneas de comunicación marítimas (SLOC), de particular importancia para la supervivencia y prosperidad económica regional, podrían verse amenazadas por bloqueos, disputas estatales o conflictos globales. Si un país renuncia a sus escoltas de primera línea (fragatas) y reduce su Marina a una fuerza guardacostas, queda indefensa ante cualquier cambio abrupto en el equilibrio de poder mundial, perdiendo su autonomía estratégica – situación difícil de revertir en poco tiempo.

EL VIRAJE ESTRATÉGICO: DE LA DEPENDENCIA DEL MERCADO EXTRANJERO AL RENOVADO IMPULSO A LA INDUSTRIA NAVAL HACIA MAYORES DESARROLLOS DE TECNOLOGÍA CON PARTICIPACIÓN LOCAL

Históricamente, las principales armadas sudamericanas han dependido de astilleros extranjeros o unidades de segunda mano desprogramadas de armadas de países amigos y aliados para satisfacer las necesidades de sus respectivas flotas de superficie, con excepciones puntuales de transferencia tecnológica que permitieron a sus industrias locales participar de la construcción parcial de algunos de estos buques. Ejemplos de lo anterior incluyen unidades de la clase Niterói de la Marinha do Brasil[8], uno de los dos destructores Type 42 (o clase Sheffield) de la Armada Argentina[9] (ambos ya dados de baja) y dos de las cuatro fragatas clase Lupo (designadas localmente como clase Carvajal)construidas para la Marina de Guerra del Perú[10].

En la actualidad, sin embargo, el grueso de estas flotas sigue estando comprendido mayormente por combatientes de superficie adquiridos en el mercado extranjero, resumiéndose las unidades activas a continuación.

 BrasilColombiaPerúChile
ClaseNiteróiAlmirante PadillaLupo / CarvajalType 22 (Boxer) Type 23 (Duke) Adelaide M (Karel Doorman)
País de origenReino Unido / BrasilAlemaniaItalia / PerúReino Unido Australia Países Bajos
BuquesF-41 Defensora   F-42 Constituição   F-43 Liberal   F-44 Independência   F-45 União   U-27 BrasilFM-51 Almirante Padilla   FM-52 Caldas   FM-53 Antioquia   FM-54 Independiente    FM-53 Almirante Grau   FM-54 Mariátegui   FM-55 Aguirre   FM-56 Palacios   FM-57 Bolognesi   FM-58 Quiñones  FF-19 Almirante Williams   FF-05 Almirante Cochrane   FF-07 Almirante Lynch   FF-08 Almirante Condell   FFG-14 Almirante Latorre   FFG-11 Capitán Prat   FF-15 Almirante Blanco Encalada   FF-18 Almirante Riveros
 ArgentinaEcuadorVenezuela
ClaseMEKO 360Type 12I (Leander)Lupo
País de origenAlemaniaReino Unido, a través de ChileItalia
BuquesD-10 Almirante Brown   D-11 La Argentina   D-13 SarandíFM-01 Presidente Alfaro   FM-02 Morán ValverdeF-22 Almirante Brión

Estas unidades, en variopintos estados de alistamiento y modernización, enfrentan desafíos comunes de obsolescencia técnica y logística, lo que ha impulsado a sus armadas a emprender ambiciosos programas de construcción naval, enfatizando un nivel de participación sin precedentes de sus respectivas industrias nacionales, buscando para ello socios estratégicos líderes en la industria dispuestos a desarrollar alianzas de cooperación a largo plazo que permitan grados relevantes de transferencia de conocimientos y oportunidades de desarrollo tecnológico, en lugar de los tradicionales esquemas proveedor-cliente del pasado.

UNA VISIÓN DE LOS PROGRAMAS DE CONSTRUCCIÓN NAVAL EN LATINOAMÉRICA: UNA COMPARACIÓN TÉCNICA

Es importante mostrar los detalles conocidos hasta el momento de los proyectos de renovación naval correspondientes a las principales unidades de superficie de las armadas objeto del presente análisis. A continuación, presentamos una comparación técnica de las unidades elegidas (tener en cuenta que, en el caso de Chile, se ha considerado la propuesta que más se ha venido mencionando como la elección para la futura flota de combate de la armada de dicho país, dado que aún no se ha llegado a una determinación oficial):

 Clase Tamandaré (MEKO A100)PES (Damen 10714CO)HDF-3600Arrowhead 140
PaísBrasilColombiaPerúChile (no confirmado)
Unidades proyectadas4-8568
Astillero asociadoTyssenKrupp Marine Systems (Alemania)Damen Shipyards (Países Bajos)HD Hyundai Heavy Industries (Corea del Sur)Babcock International (Reino Unido)
Características generales / prestaciones
Eslora107.2 m107.5 m 127.0 m138.7 a 140.0 m
Manga16.0 m14.0 a 14.2 m14.9 m19.8 m 
Puntal 5.2 m 3.9 m4.15 m4.8 m 
Desplazamiento (ton.)3,5002,600 – 2,8003,400 – 3,8005,700 – 7,000
Configuración propulsiónCODAD (4 X MAN V12 28/33D)CODAD o CODLODCODADCODAD (4 x MTU 20V 800 M71) o también CODLOD a requerimiento del comprador
Velocidad máxima (nudos)25.526.527.028.0
Velocidad de crucero (nudos) / Alcance (mn)14.0 / 5,50015.0 / 5,00015.0 / 6,00015.0 / 7,500
Sensores / Sistema de gestión de combate (CMS)
CMSAtech Atlas ANCS (Brasil)SAAB 9LVLIG Nex1 NCS (Naval Combat System)Thales Tacticos
Radar principalHensoldt TRS-4D AESA banda CSAAB Sea Giraffe 4A AESA banda SAESA en 4 planos banda XThales NS110 3D E/F o Thales Sea Master 400 AESA en 4 planos
Radares de control de tiroThales STIR 1.2SAAB Ceros 200 Tracker Radar / OptronicoTracker dual electroóptico (EOTS)Thales Mirador Mk2 Sistema optrónico
Sistemas de guerra electrónica (MAGE)Omnisys MAGEINDRA Rigel o SAAB RESM (probable)LIG Nex1 Suite guerra electrónicaThales Vigile D
Sonar de casco / sonar remolcado (o VDS)Atlas Elektronik ASWO 713 (casco), con posibilidad de colocar VDSThales Kingklip Mk2 (casco) + CAPTAS 2 (VDS)Sonar de casco High Performance + TASS (sonar remolcado)Thales CAPTAS 4 (probable)
Armamento del buque
Cañon principalOto Melara Super Rapids 76/62 mm.Oto Melara Super Rapids 76/62 mm.Oto Melara Super Rapids 76/62 mm. o Mk 45 127/54 mm.Bofors Mk110 57 mm. o Mk 45
VLS12 celdas para misiles MBDA Sea Ceptor (CAMM)12 – 16 misiles (confirmado)24 misiles Barak 8 (confirmado)12 – 32 celdas (confirmado)
Misiles antisuperficieHasta 8 misiles MANSUP (SIATT – EDGE, Brasil – EAU)No se confirma aún, pero muy probablemente los SSM-700K Haeseong8 x misiles Gabriel V (Israel)Entre 8 – 16 misiles NSM
Defensa antiaéreaRheinmetall Sea Snake 30 mm.Sistema de 30 – 40 mm automatizado remotoLa defensa antiaérea está colocada en el VLS2 x Bofors Mk 4 40mm. (configuración Type 31 inglesa)
Estaciones de armas remota (guerra asimétrica)2 x 12.7 mm. FN Herstal Sea Defender (confirmado) / Alternativa: Safran PASEO XLRProbable: 2 x Rafael Typhoon 25 mm o Miny Typhoon 12.7 mm (de inventario de la ARC)Probable: 2 x Hanwha / LIG Nex1 12.7 o 30 mm.Confirmado: 2 x MSI-DS Defence Systems DS30M o sistema automatizado 12.7 mm minguns
Torpedos2 x lanzadores triples Mk 542 x lanzadores dobles / triples Mk 542 x lanzadores triples Mk 54Confirmado: provisiones estructurales basados en diseño de cascos ingleses
Señuelos
 Terma C-GuardTerma C-Guard o Sylena LacroixProbable: integración del Terma C-Guard con el CMS de LIG Nex1Terma C-Guard
Componente aéreo embarcado
HelicópteroHangar para S-70B Seahawk / H225MHangar para helicóptero naval hasta 10 toneladasHangar para helicóptero naval hasta 10 toneladasHangar para helicóptero naval hasta 15 toneladas (AW101 Merlin)
DronesConfirmado: soporte integrado para drones Insitu Scan EagleProbable: Provisión para almacenamiento/operación de drones tácticos de despegue vertical (VTOL)Probable: Sistema interfase multimisión de cubierta de vuelo para VTOL para reconocimientoConfirmado: Sistema integrado de control de cubierta de vuelo para drones alas rotatorias

A partir de lo que mostrado en el cuadro comparativo adjunto, alcanzamos las siguientes apreciaciones respecto de cada plataforma:

  • Clase Tamandaré (Brasil): Basada en el diseño alemán MEKO A100, la filosofía de la Marinha do Brasil (MB) se enfoca en una fragata compacta y robusta, de 107.2 m de eslora y 3,500 toneladas de desplazamiento, optimizada para patrullas de larga distancia para la protección de su vasta Amazonia Azul; con una propulsión netamente diésel (CODAD), prioriza una autonomía de hasta 5,500 millas náuticas a velocidad de crucero. Esta plataforma incorpora tecnología local en sus sistema de gestión de combate (Atech Atlas ANCS) y en su armamento antisuperficie (misiles MANSUP), combinada con tecnología europea en lo relacionado a su sensor principal (Hensoldt TRS-4D) y su capacidad de defensa antiaérea (hasta 12 misiles Sea Ceptor). Se prevé la provisión presupuestal necesaria para la construcción de hasta 8 unidades.
  • PES (Plataforma Estratégica de Superficie – Colombia): Sobre la base del probado diseño holandés 10714CO de Damen, la Armada de la República de Colombia(ARC) busca reemplazar sus unidades de superficie actuales con una plataforma de casi la misma eslora que la plataforma elegida por Brasil, pero con menor desplazamiento y una autonomía ligeramente menor, optimizada para las demandas operacionales de dicha fuerza en su entorno oceánico dual (Océano Pacífico y Mar Caribe); con una propulsión todavía en definición entre una propulsión más sostenible y relativamente sencilla (CODAD) y otra más enfocada en combate antisubmarino (CODLOD). En cuanto a sensores, la ARC apuesta por soluciones por parte de Suecia (con sistemas de gestión de combate SAAB 9LV, acoplado a un radar principal Sea Giraffe 4A AESA), así como soluciones surcoreanas (probablemente los misiles superficie-aire y los SSM-700K Haeseong antisuperficie), y se prevé que construyan 5 unidades en el astillero COTECMAR, conforme se establezcan los planes presupuestarios plurianuales.
  • HDF-3600 (Perú): Luego de varias décadas, Perú vuelve a la fabricación de buques de combate a través del astillero nacional SIMA (Servicios Industriales de la Marina). Basada inicialmente en el diseño de laHDF-3200 como las adquiridas por la armada de Filipinas[11], la variante para la Marina de Guerra del Perú (MGP) ha sido modificada a fin de obtener mayor espacio para una mejorada capacidad antiaérea (incorpora un sistema de lanzamiento vertical de 24 celdas) y una mayor autonomía (la segunda mayor de las 4 examinadas en el presente análisis); al igual que en el caso de la plataforma colombiana, la configuración de propulsión es CODAD, faltando definir que motores van a llevar dichas unidades, con una velocidad máxima de 27 nudos. Las soluciones tecnológicas para el sistema de gestión de combate (CMS) y guerra electrónica se basarían en un proveedor surcoreano (LIG Nex1), mientras que posiblemente los misiles antisuperficie y antiaéreos provengan de Israel. Perú contempla en sus planes construir hasta 6 unidades de este tipo, para reemplazar a sus obsolescentes plataformas Lupo.
  • Arrowhead 140 (Chile): Este diseño de Babcock (Reino Unido), adoptado por la Royal Navy como Type 31, es la plataforma de la cual más se ha hablado como la principal opción para renovar la fuerza de superficie de la Armada de Chile (ACh)[12], configurada para cubrir las necesidades operacionales de dicha fuerza (extensos patrullajes en su vasta área de dominio y responsabilidad marítima, así como las exigencias planteada por las condiciones extremas de los espacios marítimos australes, y su proyección al continente antártico). De las plataformas examinadas, es la que ostenta la mayor eslora y desplazamiento, así como autonomía (hasta 7,000 millas náuticas)

CONCLUSIONES

  1. La competencia por la supremacía económica y político-militar entre Estados Unidos y China se ha trasladado al Asia-Pacífico, teniendo a América Latina como espacio estratégico, por su importancia en recursos naturales y por su cercanía al gigante norteamericano, lo que ha merecido la atención prioritaria por parte de ambas.
  1. En la necesidad por actualizar las flotas de combate de las armadas de las principales economías sudamericanas, los gobiernos están adoptando un enfoque distinto al tradicional esquema de procurar material nuevo o de segunda mano directamente del mercado extranjero, o bien negociar capacidades limitadas para construir al menos parte de sus combatientes de superficie localmente,  inclinándose más bien por revitalizar sus industrias de construcción naval mediante la asociación estratégica con astilleros de renombre, a fin de consolidar programas industriales de largo aliento que puedan desarrollar y expandir las capacidades y el desarrollo de sus industrias locales, lo que no solo supondrá la renovación de las flotas, sino un mayor retorno de la inversión que las naciones están haciendo en estos programas a sus respectivas economías nacionales, mediante la creación de puestos de trabajo y el desarrollo tecnológico.  
  1. Las inversiones de estos países en plataformas multirrol de estándar militar se justifican plenamente por criterios de polivalencia y disuasión frente a actores estatales, aun cuando los desafíos actuales inmediatos en el Hemisferio estén más relacionados con amenazas asimétricas (narcotráfico, piratería, depredación de recursos). Esto no solo para satisfacer objetivos de defensa plasmados en sus respectivos planteamientos estratégicos (Libros Blancos de la Defensa, documentos de Estrategia Nacional de Seguridad y Constituciones Políticas), sino por cuanto el Hemisferio se encamina a ser un escenario probable de confrontación entre grandes potencias, lo que puede devenir en disputas de espacios marítimos, bloqueos y otras crisis, por lo que las armadas regionales deben responder a la posibilidad de cualquier escalamiento de dichas amenazas, a fin de preservar autonomía estratégica en el control de sus líneas de comunicación marítimas.
  1. La modernización de las flotas sudamericanas comprendidas en el presente análisis es imprescindible en un escenario en el que las armadas deben estar en capacidad de poder actuar y responder en todos los dominios de la guerra – no solo en el mar, sino incluso tener capacidad de proyectar poder naval en tierra e inclusive en el quinto dominio, con capacidad de operar como unidades especializadas en Ciberdefensa (Ciberguerra), por lo que se requiere la incorporación de capacidades robustas en las nuevas plataformas y sus sistemas, para poder blindar las redes críticas de sus sistemas embarcados, como CMS, sensores y sistemas principales, frente a acciones de influencia (incluso acciones ofensivas) en un escenario regional de confrontación entre grandes potencias por el acceso a recursos naturales, por lo que la arquitectura de seguridad y defensa deberá enfrentar amenazas en entornos multidominio en los próximos años.
  1. En un escenario como el previsto, es indispensable que las armadas regionales lleven a cabo sus procesos de modernización con diligencia, debido a que en un entorno cada vez más cooperativo como el que se prevé para la próxima década deben consolidarse los requisitos y condiciones indispensables para planificar y ejecutar operaciones combinadas con grados cada vez más estrechos de interoperabilidad. Quedarse atrás acarrea el riesgo de una participación asimétrica en el proceso de toma de decisiones respecto del empleo del poder naval frente a amenazas compartidas[13].

  1. Licenciado en Derecho, fue Gerente General de la Sociedad Comunicaciones para la Defensa y Seguridad, editora de la Revista Perú Defensa & Seguridad. Ha sido facilitador del Curso de Dirección Estratégica para la Defensa y Administración de Crisis (CEDEYAC), de la Escuela Superior de Guerra Naval de la Marina de Guerra del Perú; y asimismo cuenta con estudios en el William J. Perry Center for Hemispheric Defense Studies – National Defense University (NDU), Washington, D.C.
  2. Bachiller en Arquitectura. Consultor en Defensa & Seguridad. Egresado del Curso de Dirección Estratégica para la Defensa y Administración de Crisis (CEDEYAC). Ha sido colaborador de la Revista Perú Defensa & Seguridad.  Actualmente colabora con Revista Pucará y La Trinchera (Chile) aportando análisis sobre capacidades militares y escenarios políticos estratégicos.

3    Sea Lines of Communication, por sus siglas en inglés.

4    Perú ya tiene experiencia en la construcción de fragatas, con la construcción del BAP Montero FM-53 y BAP Mariátegui FM-54, entre los años 1977 y 1984.

5    Al respecto, véase La arquitectura de seguridad americana en su relación con el Perú – Reflexiones a raíz de una reunión reciente, en DefPol, publicado por Domingo Silva. Enlace: https://defpolwordpress.com/la-arquitectura-de-seguridad-americana-en-su-relacion-con-el-peru-reflexiones-a-partir-de-una-reunion-reciente/

6    Entendiendo dentro del concepto de dominio marítimo el mar territorial (generalmente considerado a 12 millas desde la línea de costa) y la zona económica exclusiva. Al respecto leer la definición de dominios de actuación militar en la nota 8 del artículo La encrucijada del quinto dominio: Arquitectura de seguridad y situación de capacidades de Ciberdefensa en el Hemisferio Occidental. Enlace: https://defpolwordpress.com/la-encrucijada-del-quinto-dominio-arquitectura-de-seguridad-y-situacion-de-capacidades-de-ciberdefensa-en-el-hemisferio-occidental/

7    Offshore Patrol Vessel, por sus siglas en inglés.

8    F-44 Independência, F-45 União y el buque escuela U-27 Brasil, construidas por el Arsenal de Marinha (Rio de Janeiro).

9    ARA Santísima Trinidad (D-2), construido por AFNE (Río Santiago).

10  BAP Montero (FM-53, hoy Almirante Grau) y BAP Mariátegui (FM-54), construidas por el SIMA Callao.

11  Filipinas encargó a HHI la construcción de dos fragatas HDF-3100 clase Miguel Malvar, en dos contratos: el primero (suscrito en 2021) incluye las dos primeras fragatas, incluyendo el cabeza de serie (FFG-6 BRP Miguel Malvar) y la FFG-7 BRP Diego Silang, las mismas que han sido entregadas y comisionadas entre el 2025 y el presente año. El segundo contrato (suscrito en diciembre de 2025) incluye dos fragatas adicionales, que serán entregadas a partir de 2029. Estas fragatas son una evolución de las dos primeras unidades entregadas por HHI a Filipinas, las HDF-2600 clase José Rizal (la FFG-14 con dicho nombre y la FFG-15 BRP Antonio Luna).

12  Se ha mencionado en medios chilenos que el astillero Hanwha de Corea del Sur estaría presentando una propuesta de buque de combate multirrol para la Armada de dicho país, y que la misma evaluará si es conveniente considerarla en un probable concurso para elegir su nueva unidad de superficie, pero no habría nada concreto más allá de los comentarios conocidos.

13  El pasado 24 de junio, en el marco de la Conferencia Naval Interamericana celebrada en Ciudad de Panamá, el almirante Fernando Cabrera, Comandante en Jefe de la Armada de Chile, manifestó la necesidad de “generar operaciones conjuntas en el Pacífico Sur Oriental con el fin de mejorar la interoperabilidad, mantener las rutas marítimas libres de amenazas como la piratería, el narcotráfico, y el resguardo de la biodiversidad”, así como de “afianzar las relaciones entre nuestras marinas para operar ante catástrofes y acudir como una fuerza de ayuda humanitaria”, lo que expresa la vocación del país del sur por desarrollar un papel protagónico y de liderazgo en lo que respecta a estos temas en la región.

jueves, 30 de junio de 2022

China Imperial: El nacimiento de la Armada (1870-83)

El nacimiento de la Armada china, 1870-83

Weapons and Warfare


A diferencia de los conflictos anteriores del siglo XIX, la guerra chino-francesa fue la primera guerra durante la cual China poseía una armada moderna. El crédito de este desarrollo se debe en gran medida a Li Hongzhang, quien, entre 1870 y 1895, fue gobernador general de la provincia norteña de Zhili y uno de los principales patrocinadores de la modernización de China. No solo se seguía considerando a Li como el jefe del ejército de Huai (Anhui), que había soportado la peor parte de la lucha contra las rebeliones de Taiping, Nian y musulmanas, sino que pronto se convirtió en responsable de formar la Armada de Beiyang en el norte de China. aguas El gobierno chino también ordenó el desarrollo de otras tres flotas modernas, con base en Guangzhou, el astillero naval de Fuzhou en el sureste de China y a lo largo del río Yangzi.

La necesidad de China de una armada moderna se reveló por primera vez durante la Guerra del Opio, pero se dramatizó en 1873 cuando Japón reclamó las islas Ryukyu (Okinawan) como territorio japonés. Estas islas se habían convertido en un afluente chino en 1372, pero desde 1609 fueron dominadas lentamente por el estado feudal de Satsuma en Japón. El incidente que provocó la acción de Japón fue la masacre en 1871 de cincuenta y cuatro marineros de Ryukyu que naufragaron a manos de aborígenes taiwaneses. Cuando Beijing se negó a tomar medidas en lo que técnicamente era parte de China, los japoneses lanzaron su propia expedición en 1874 y enviaron tropas a Taiwán. Al carecer de una armada efectiva para contrarrestar la fuerza japonesa, China se vio obligada a pagar a Japón una indemnización tanto por su expedición como para compensar a las familias de los marineros asesinados. Beijing también acordó no disputar el reclamo de Tokio sobre las Islas Ryukyu. En 1879,

Beijing no podría contrarrestar la agresión extranjera desde el mar sin una armada moderna. Anteriormente, los fondos para construir una marina eran particularmente escasos debido a las demandas militares de oponerse a la rebelión musulmana en Xinjiang y resolver la crisis de Ili. Además, la Corte Manchú decidió en 1874 utilizar fondos escasos para reconstruir el Palacio de Verano; aunque ampliamente condenado por los occidentalizadores como una pérdida de dinero, la construcción de un nuevo Palacio de Verano tenía la intención de demostrar a los chinos Han que los manchúes todavía tenían el control firme y, por lo tanto, tuvo importantes consecuencias internas.

Li Hongzhang era el líder de un grupo de funcionarios Qing que impulsaron la construcción de una armada propuesta de cuarenta y ocho barcos. Argumentó de manera persuasiva que Beijing era vulnerable principalmente desde la costa, no desde las fronteras occidentales. Aún así, aunque Li obtuvo permiso para comprar barcos en el extranjero a partir de 1875, solo se reservaron dos millones de taels para esta tarea. Esto representó solo una fracción de la suma que Zuo Zongtang recibió durante los mismos años para financiar su expedición a Xinjiang.

Como relata John Rawlinson con gran detalle en su estudio sobre el desarrollo naval chino, a Li le resultó especialmente difícil decidir si China debía construir barcos ella misma o comprarlos a constructores navales británicos, franceses y alemanes. Como resultado de su indecisión, a principios de la década de 1880, las diversas flotas chinas estaban lejos de estar estandarizadas y, por lo tanto, experimentaron grandes dificultades para trabajar juntas como unidades. Respectivamente:

En esa situación desordenada de compra y construcción, no había ningún plan, ninguna comprensión del problema. Solo hubo diversos grados de hostilidad hacia los diversos enemigos externos de China. Se gastó mucho dinero, pero con poco efecto. La variedad de equipos, que reflejaba la compartimentación política de la costa, contribuyó a la falta de acción coordinada y gran estrategia. Li Hongzhang solo agregó confusión con su compra astuta y oportunista de barcos y armas.

En 1882, la Marina Qing constaba de aproximadamente cincuenta barcos de vapor. Mientras que China construyó la mitad de estos en los astilleros de Shanghai o Fuzhou, el gobierno compró la otra mitad en el extranjero. Por ejemplo, China encargó cuatro cañoneras y dos cruceros de 1.350 toneladas a Inglaterra, mientras que encargó otros dos buques de guerra tipo Stettin y un crucero de acero a Alemania (los barcos alemanes, sin embargo, no llegaron a China hasta después de que terminara la guerra sino-francesa). 

No es sorprendente, considerando el poder político de Li Hongzhang, que muchos de los mejores y más modernos barcos se abrieran camino hacia la flota del norte de Li, que nunca participó en el conflicto chino-francés. De hecho, el temor de perder el control de su flota llevó a Li a negarse siquiera a considerar enviar sus barcos hacia el sur para ayudar a la flota de Fuzhou contra los franceses. Aunque Li afirmó más tarde que mover su flota hacia el sur habría dejado el norte de China indefenso, su decisión ha sido criticada como una señal del gobierno dividido en facciones de China, así como de su mentalidad provincial norte-sur.

Si bien China poseía gran parte del equipo para una armada moderna a principios de la década de 1880, todavía no tenía un grupo suficientemente grande de marineros calificados. Uno de los principales campos de entrenamiento durante la década de 1870 fue en los astilleros de Fuzhou, que habían contratado a expertos extranjeros para impartir clases de formación. A fines de la década de 1870, muchos de los extranjeros se habían ido de Fuzhou y se abrió una nueva academia naval en Tianjin, en el norte de China. Esta academia atrajo a muchos de los marineros chinos mejor entrenados lejos del sur de China.

Por lo tanto, en 1883, al comienzo de la guerra chino-francesa, la marina de China estaba mal entrenada, especialmente en el sur de China. Aunque muchos de los barcos modernos de China eran de última generación, el personal que los tripulaba era relativamente poco calificado: según Rawlinson, solo ocho de los catorce capitanes de barco que entraron en acción en la guerra habían recibido algún entrenamiento moderno. Además, había poca o ninguna coordinación entre las flotas del norte y el sur de China. La falta de un almirantazgo centralizado al mando de toda la marina significó que, en un momento dado, Francia se opuso solo a una fracción de la flota total de China. Esto prácticamente aseguró el dominio naval francés en el próximo conflicto.

La Batalla de Mawei [Batalla de Fuzhou]

El buque insignia chino Yangwu y la cañonera Fuxing anclados frente al astillero naval de Foochow en la víspera de la batalla.

El buque insignia chino Yangwu y la corbeta Fuxing atacados por los torpederos franceses nº 46 y nº 45. Combate naval de Fou-Tchéou ('La batalla naval en Foochow'), de Charles Kuwasseg, 1885.


Espoleados por su derrota en Baclé, los franceses decidieron bloquear la isla china de Taiwán (Formosa). A partir del 5 de agosto de 1884, el almirante Lespes bombardeó los fuertes de Taiwán en el puerto de Jilong (Keelung) en la costa noreste y destruyó los emplazamientos de armas. Sin embargo, Liu Mingchuan, excomandante del ejército de Huai, defendió con éxito a Jilong contra un asalto de las tropas del almirante Lespes al día siguiente; los franceses abandonaron este ataque frente a las fuerzas chinas mucho más grandes. Si bien el ejército chino disfrutó de victorias limitadas en Annam y Taiwán, la Armada china no tuvo tanto éxito. El 23 de agosto de 1884, una flota francesa de ocho barcos al mando del almirante Courbet desafió y destruyó todos menos dos de los once barcos modernos construidos en China en el puerto de Fuzhou. El corazón de la fuerza francesa era el Triomphante de 4.727 toneladas, que dirigió el ataque de artillería. En el espacio de solo una hora, los bombardeos navales destruyeron no solo la flor y nata de la flota del sur de China, sino también los astilleros de Fuzhou, que habían sido construidos con ayuda francesa a partir de 1866. Este ataque dejó aproximadamente 3.000 chinos muertos y los daños se han estimado en hasta quince millones de dólares. Rawlinson ha discutido esta batalla naval con cierta extensión y ha llegado a la conclusión de que "la ventaja francesa no fue abrumadora" y que: "Si hubieran sido decisivos, los chinos podrían haber aprovechado una última oportunidad". Los franceses aprovecharon las mareas rápidas en el puerto de Mawei para atacar a los barcos chinos, que aún estaban amarrados en sus muelles. Comenzando con el despliegue de sus torpederos, los franceses usaron sus pesados ​​cañones de 10 pulgadas para destruir primero la flota china.


lunes, 6 de junio de 2022

La carrera armamentística por los navíos no tripulados

Submarinos: la carrera armamentística naval robótica

Strategy Page



Zhu Hai Yun

Las armadas de los Estados Unidos y China están en una carrera armamentista naval, ya que cada una produce más barcos de superficie y subterráneos no tripulados. En lo que va de 2022, China ha producido el Zhu Hai Yun, un barco de 2.000 toneladas que transporta hasta cincuenta vehículos submarinos, de superficie y aéreos no tripulados. Zhu Hai Yun se opera de forma remota para llevarlo a alta mar, donde el barco opera de forma autónoma para llevar a cabo una variedad de misiones de las que es capaz. China depende de su software AI (Inteligencia Artificial) para llevar a cabo su misión de manera efectiva y luego señalar que está regresando. La Marina de los EE. UU. tiene barcos de superficie no tripulados similares pero más pequeños (145 toneladas) que no transportan ni operan otros vehículos autónomos, pero pueden permanecer en el mar hasta sesenta días realizando misiones ASW (guerra antisubmarina). La marina también ha desarrollado buques de carga autónomos más grandes para transportar suministros a largas distancias. Las embarcaciones autónomas armadas y desarmadas más pequeñas han estado en servicio durante décadas para patrullar puertos y áreas costeras. China cree que tiene una ventaja en el software de control de IA y Zhu Hai Yun es un esfuerzo para probar eso. Los estadounidenses dependen de tecnologías menos ambiciosas que han producido resultados impresionantes hasta ahora y un nuevo submarino autónomo Orca lleva esos conceptos probados más lejos que nunca.

Un mes antes de que China presentara el Zhu Hai Yun, los estadounidenses recibieron el primero de 24 Orca XLUUV (UUV extragrandes) de 80 toneladas que pueden transportar y desplegar una variedad de minas navales y evadir la detección del enemigo debido a su pequeño tamaño.



XLUUV Boeing Orca

Orca fue la solución de la Marina de los EE. UU. a las dificultades con el despliegue de minas navales móviles ofensivas y un submarino robótico en aguas controladas por el enemigo, como el Mar de China Meridional. Orca podría incluso operar como un arma ofensiva contra los submarinos chinos que buscan bloquear el acceso al Mar de China Meridional y Taiwán. China se considera la principal amenaza submarina en el Pacífico y el Mar de China Meridional se considera un importante campo de batalla en el futuro.

Actualmente, China tiene alrededor de 55 submarinos diésel-eléctricos de diseño reciente en servicio frente a los 42 operados por Japón y Corea del Sur, cada uno con 21. Malasia e Indonesia tienen cada uno dos y Australia tiene seis. Estados Unidos tiene unos 30 submarinos de ataque nuclear en el Pacífico. La coalición contra China también tiene una gran variedad de fuerzas ASW aéreas y de superficie.

Para igualar las probabilidades, China ha construido una red de sensores submarinos en el Mar de China Meridional que se complementa con aviones ASW y barcos de superficie. Corea del Sur y Japón tienen tecnología similar para monitorear sus aguas costeras. La única nación capaz de impedir que los submarinos chinos salgan del Mar de China Meridional es Estados Unidos, que tiene sensores submarinos y una gran flota de aviones ASW. El problema es derrotar a la fuerza de submarinos diesel-eléctricos chinos. China ha estado tratando de construir SSN efectivos durante décadas y eso todavía es un trabajo en progreso. Los submarinos no nucleares chinos son otro asunto y se han convertido en de clase mundial.

La Marina de los EE. UU. cree que los submarinos robóticos que transportan minas móviles serían un nuevo activo ASW eficaz porque los EE. UU. ya están desarrollando parte de la nueva tecnología ASW necesaria para esto. Esto incluye UUV (buques submarinos no tripulados) y minas móviles. Hace más de una década, la armada adoptó UUV submarinos civiles que se utilizan para monitorear los océanos y los ha estado utilizando para hacerlo, así como para recopilar datos útiles para las operaciones submarinas en tiempos de guerra. Con un número creciente de clientes civiles y militares, los desarrolladores y fabricantes estadounidenses de UUV han estado presentando nuevos UUV de investigación oceánica que también tienen aplicaciones militares. El último ejemplo de esto es la nueva clase de XLUUV con la capacidad de profundizar más, llevar una bahía de carga para almacenar y desplegar otros equipos de investigación y operar de forma autónoma hasta por seis meses. El primero de estos XLUUV fue el Echo Voyager, que Boeing desarrolló a partir de un proyecto de investigación y tuvo el primero listo para probar en 2016. Las pruebas fueron exitosas y han involucrado operaciones más complejas y completamente autónomas. En 2019, la marina ordenó cuatro versiones militarizadas "Orca" del Echo Voyager por $ 11 millones cada una. Ambos modelos son submarinos autónomos de propulsión diésel-eléctrica de 16 metros (51 pies) de largo con un compartimento de carga útil de 9,1 metros de largo y 2,6 metros (8,5 pies) de diámetro y dentro del casco presurizado. La propulsión se realiza mediante motores eléctricos alimentados por baterías y generadores diésel para recargar las baterías cuando se encuentran en la superficie o cerca de ella. Este XLUUV no tiene vela superior y puede permanecer bajo el agua durante días seguidos porque no hay tripulación a bordo para sostener. Mientras están sumergidos, estos UUV pueden moverse a 14 kilómetros por hora y tienen suficiente combustible para el generador para viajar 12,000 kilómetros. La principal diferencia entre la Echo Voyager y la Orca es que la Echo Voyager está diseñada para sumergirse a profundidades extremas (3400 metros/11 000 pies). Orca prescinde de eso, pero agrega sensores pasivos adicionales y computadoras de procesamiento de señales para detectar otros submarinos o barcos de superficie. También hay un sistema de comunicaciones submarinas para armar la docena de minas móviles Hammerhead que Orca está diseñada para transportar y colocar en el fondo del océano en áreas como el Mar de China Meridional. Estas minas de fondo Hammerhead llevan un torpedo ligero Mk 54, que normalmente es transportado por helicópteros y aviones ASW. Mk 54 tiene un alcance de diez kilómetros y un sistema de guía que se actualiza periódicamente. Hammerhead se está utilizando de manera similar a una versión más grande de este utilizada durante la Guerra Fría que desplegó un torpedo Mk 48 más grande. Hammerhead es un sistema encapsulado equipado con sensores pasivos para detectar e identificar submarinos y barcos de superficie y atacar tipos específicos de objetivos, como submarinos diesel-eléctricos más grandes que Orca.

La primera Orca se entregó a tiempo en 2022 y si el sistema funciona, un gran problema para la marina en estos días, el plan es comprar hasta 24 Orcas y usarlas para una variedad de tareas mientras intenta evitar los esfuerzos chinos para “ accidentalmente” capturar uno.

martes, 23 de febrero de 2021

Acorazado multicalibre: clase Brandenburg

La clase Brandeburg

W&W





La oferta de fondos de la Marina en el marco del Programa 1889/90 ya se estaba formulando cuando Wilhelm II subió al trono. Se pretendía incluir dos naves capitales, en el extremo opuesto de la gama de opciones de oficinas de construcción antes mencionada de los Siegfried. Una preferencia inicial por otro barco de batería central a lo largo de las líneas de Oldenburg se hundió debido a la dificultad de acomodar un armamento sustancial de bote anti-torpedo en tal buque: la amenaza de torpedo se había vuelto más pronunciada a medida que avanzaba la década. Como se señaló en el capítulo anterior, se había preferido los cañones de 30,5 cm para el "extremo superior" del espectro blindado, pero existía preocupación por la viabilidad de cargar manualmente tales armas. Dado que ahora se consideraba que los cañones de 26 cm eran demasiado ligeros en comparación con los cañones de 30,5 cm previstos para el Imperator ruso Báltico Aleksandr II y el Imperator Nikolai I (establecido en 1885), se seleccionó un calibre de 28 cm, un calibre ampliamente utilizado en defensa costera. pero aún no se ha desplegado a flote.



El primer concepto que se elaboró ​​empleó cuatro soportes individuales: dado que todavía existía el requisito de tres cañones capaces de disparar directamente hacia adelante, esto puede haber sido sobre la base de una disposición de rombo, como se encuentra en varios acorazados lanzados en Francia desde entonces. 1886.1 Tal disposición requería una casa rodante significativa para proporcionar arcos axiales nominales2 para las torretas de ala. El desplazamiento original previsto para el 'acorazado pesado' de la Oficina de Construcción era de 10.000t, pero se acordó que se podría elevar a 11.400t, el tamaño máximo que permitiría el uso de las instalaciones de atraque existentes, además de ser capaz de pasar por llave Cerraduras. Esto permitió un extra de 300t para armamento que podría, si se usaran montajes gemelos, permitir una batería principal de seis cañones.



Había dos opciones para organizarlos. Uno fue el adoptado para los acorazados rusos contemporáneos del Mar Negro de la clase Ekaterina II: un par de montajes gemelos colocados al frente disparando hacia adelante, con un solo gemelo disparando hacia atrás; los Siegfried habían empleado un diseño similar para sus cañones principales individuales. El otro era colocar los tres soportes en la línea central: uno en el castillo de proa, uno en el alcázar y otro en el medio del barco, un enfoque empleado (usando cañones individuales) en la clase francesa Amiral Baudin, justo en ese momento completando. Aunque no entregó el máximo de tiro de proa deseado, finalmente se acordó seguir este arreglo, ya que permitiría que todos los cañones dispararan por el costado. Los barcos resultantes tuvieron durante muchos años las andanadas más pesadas de la armada alemana, y su número de cañones pesados ​​en montajes giratorios no fue igualado hasta el HMS Dreadnought en 1906, aunque este último se basó en conceptos tácticos completamente diferentes.



La expansión de la clase planificada de dos a cuatro barcos fue decretada por el Emperador en agosto de 1888, y el Reichstag concedió los fondos en gran medida (que estaba feliz de financiar el barco líder, pero deseaba retrasar el otro hasta que estuviera completo). como el resultado principal del breve mandato de Mont. Todo lo que se conoció como la clase Brandenburg se colocó durante la primera mitad de 1890, y el último barco (D = Kurfürst Friedrich Wilhelm) tomó un deslizamiento previamente destinado a Q = Frithjof de la clase Siegfried. Originalmente, los seis cañones principales debían haber sido de 28 cm / 35, alojados en barbetas con capucha, pero mientras los barcos estaban en las existencias, se hizo disponible una nueva arma de 28 cm / 40. Estos no podrían instalarse en el soporte central del barco sin un cambio importante en el diseño de la superestructura, pero los soportes de proa y popa recibieron los cañones más nuevos. Si bien esto llevó a una falta de coincidencia de las características balísticas dentro de la batería, los rangos cortos entonces previstos para las batallas significaron que las diferencias en el rendimiento no se consideraron un problema significativo. Fue solo cuando aumentaron los rangos que el rendimiento uniforme en todo el armamento se volvió importante, y fue una razón para alejarse de los calibres mixtos durante la primera década del siglo XX. Los montajes se suministraron con munición a través de un polipasto en la parte trasera de la barbacoa, desde el cual los proyectiles se transfirieron a un sistema de rieles detrás de los cañones. Aquí, una grúa levantó un proyectil hasta la recámara, en la que se cargó manualmente. Aunque laborioso, dio a los montajes una capacidad de carga completa.



Originalmente, la batería secundaria estaba destinada a dieciséis cañones de 8,7 cm / 35, pero a medida que se iniciaban los barcos, fueron reemplazados por los nuevos 8,8 cm / 35. Sin embargo, cuando en 1891 el 10.5cm / 35 estuvo disponible, ocho de estos reemplazaron a los ocho cañones más livianos que estaban destinados a ser montados en la cubierta principal. Se instaló un equipo de torpedos de seis tubos, todo sobre el agua y ligeramente entrenable.



La armadura para el primer par se encargó a la empresa Dillingen, pero para los dos segundos se adquirió a Krupp, que estaba experimentando con una nueva placa de acero al níquel. Por lo tanto, mientras que las dos primeras naves se completaron con armadura compuesta en todo momento, las naves posteriores recibieron una parte significativa de su protección en la nueva armadura.

Los juicios de Brandeburgo se vieron empañados el 16 de febrero de 1894, cuando debido a una falla en la válvula del motor de estribor, una tubería de vapor principal estalló, matando a cuarenta y cuatro personas (veinticinco miembros del personal naval, dieciocho empleados del astillero y un miembro de la comisión de juicios) y hiriendo a siete. Por otro lado, Wörth se convirtió en el buque insignia de la flota (con el Emperador también a bordo en ocasiones) para las maniobras de 1894, que incluían dos divisiones adicionales de naves capitales: una real (la IV) que comprende tres Siegfried, y una nominal (la III.), Con cuatro corbetas 'jugando' barcos capitales con fines de ejercicio. Los ejercicios de 1894 fueron los últimos en los que los viejos acorazados sirvieron como capitales, aunque el König Wilhelm volvería durante 1896 y 1897 como crucero.

La reconstrucción de la clase de Brandeburgo

Los Brandenburgo se habían modificado poco desde su finalización, aparte del aumento de sus embudos durante 1894/95. Ahora, también fueron reacondicionados extensivamente entre 1901 y 1905 (con fondos votados bajo los programas de 1902 a 1905), aunque no en la medida que se ve en Siegfrieds y Odins. Una propuesta, para reemplazar la torreta del centro del barco con una batería de cuatro cañones de 15 cm (mucho como se había hecho en 1896-188 en los Amiral Baudins franceses dispuestos de manera similar que había ayudado a inspirarlos), fue rechazada por razones de costo, y la principal La batería estaba simplemente equipada con municiones nuevas y miras telescópicas. Por otro lado, las calderas se volvieron a entubar y se instalaron una torre de mando en popa y un par adicional de cañones de 10,5 cm en la cubierta principal. Todos los tubos de torpedo entrenables fueron removidos, excepto el de la popa, con un par de nuevos tubos sumergidos instalados en su lugar, y una sala de torpedos que se está trabajando en la parte delantera de los cargadores de proa. Además, los reflectores se trasladaron desde sus plataformas bajas en los mástiles hasta las cimas de los avistamientos. Esto reflejó un amplio programa de reorganización de los reflectores dentro de la flota durante la primera década del siglo XX.



La intención había sido que el último Königs reemplazaría a los restantes Braunschweigs (Lothringen, Preußen y Hessen) en la Flota de Alta Mar, pero con la llegada de la guerra, todos fueron retenidos en el II. Sqn. El I. Sqn continuó acomodando a Nassaus y Helgolands, con los acorazados más modernos concentrados en el III. Sqn. Con la movilización, se proporcionaron tres escuadrones más de acorazados de reserva, los Wittelsbach, junto con Braunschweig y Elsaß, convirtiéndose en el IV. Sqn, y el Kaiser Friedrich III, el V. Sqn junto con los dos restantes de Brandeburgo, mientras que las clases Siegfried y Odin formaron el VI. Sqn. De los grandes cruceros más antiguos, el Victoria Louise se convirtió en el V. SG, y el resto se agrupa en el IV. SG (redesignado III. SG el 28 de agosto de 1914), a excepción del Fürst Bismarck, que no terminó su reconstrucción hasta que se completó la movilización, momento en el que algunos de los barcos más antiguos traídos hacia adelante ya estaban siendo pagados. Por lo tanto, tan pronto como completó sus pruebas posteriores al reacondicionamiento, Fürst Bismarck se utilizó brevemente como objetivo móvil para pruebas con torpedos y luego se redujo a un buque escuela estacionario.



Brandeburgo y Wörth estaban siendo empleados como baterías flotantes de defensa portuaria en el ahora ocupado puerto báltico de Libau (1915), amarrado justo detrás de sus rompeolas norte y oeste, y por lo tanto retuvieron el potencial de acción durante más tiempo que sus compañeros de escuadrón más jóvenes.

Brandeburgo regresó a Libau, pero ahora remolcado y ya no es un barco de combate. Había sido desarmada en Danzig durante diciembre de 1915, para proporcionar armas de repuesto a su hermana turca Turgut Reis, antes de ser reacondicionada como alojamiento y barco de destilación para submarinos. El antiguo acorazado permaneció en Libau hasta febrero de 1918, cuando fue remolcado de regreso a Danzig con la intención de convertirlo en un barco de destino, para reemplazar Oldenburg (i), trabajo que nunca se completó.

lunes, 11 de febrero de 2019

Pateando el tablero: China analiza vender el Liaoning a Pakistán

China planea vender a Pakistán el portaaviones Liaoning

MilitaryLeaks




Portaaviones de la AELP 


¡Un informe oficial de los medios de comunicación reveló por separado que China ha planeado llevar a cabo una "mejora a gran escala" del primer portaaviones de China, el Liaoning, y "venderlo a Pakistán para competir con India"! Describió a Pakistán como "el mejor destino para él" y dijo que para entonces Liaoning, que se encargó de la AELP en septiembre de 2012, habrá servido a la Armada de China durante aproximadamente 18 años. Gwadar y Karachi ya han sido descritos por los estrategas de la Armada China como una "base logística" y una "base AELP (AELP)" respectivamente.

Los estrategas de la Armada del ELP (AELP) también están enfatizando la necesidad de formaciones de batalla de portaaviones en los mares del este y sur de China y han dicho que se requieren al menos cinco a seis portaaviones para satisfacer las necesidades operativas. Ahora hay indicios claros de que China ha decidido construir cinco portaaviones y lanzarlos para 2025-2030. Dos de ellos serán de propulsión nuclear. Aún es incierto si se construirá un sexto portaaviones, pero, mientras tanto, algunos estrategas apuntan al enorme gasto de operar un solo portaaviones.

China planea operar cinco portaaviones en un futuro cercano, incluidos dos de propulsión nuclear que se lanzarán alrededor de 2025 para cumplir con los cambios estratégicos en evolución, según expertos militares chinos. China, que ingresó tarde al portaaviones lideró formaciones de acorazados navales, China lanzó su primer portaaviones 'Liaoning' en 2012, que fue una reparación del antiguo barco soviético comprado a Ucrania. Posteriormente, China lanzó su segundo portaaviones de fabricación nacional y lo encargó para pruebas en el mar el año pasado. Se espera que el barco que aún no se ha nombrado se ponga en servicio en 2020. La Armada del Ejército de Liberación Popular (ELP, por sus siglas en inglés) tendrá cinco portaaviones en un futuro próximo, informaron los medios oficiales del país, agregando que actualmente se está construyendo el tercer portaaviones de China Llevar a la fuerza.

domingo, 19 de agosto de 2018

Carrera armamentista: El Tratado Naval de Washington

Tratado Naval de Washington



El Tratado Naval de Washington, también conocido como el Tratado de las Cinco Potencias, el Tratado de las Cuatro Potencias y el Tratado de las Nueve Potencias, fue un tratado firmado en 1922 entre las principales naciones que habían ganado la Primera Guerra Mundial, que acordaron evitar las armas raza limitando la construcción naval. Fue negociado en la Washington Naval Conference, celebrada en Washington, D.C., desde noviembre de 1921 hasta febrero de 1922, y fue firmado por los gobiernos del Reino Unido, los Estados Unidos, Francia, Italia y Japón. Limitó la construcción de acorazados, cruceros de batalla y portaaviones por parte de los signatarios. Los números de otras categorías de buques de guerra, incluidos cruceros, destructores y submarinos, no estaban limitados por el tratado, pero esos buques estaban limitados a 10.000 toneladas de desplazamiento cada uno.

El tratado fue concluido el 6 de febrero de 1922. Las ratificaciones de ese tratado se intercambiaron en Washington el 17 de agosto de 1923, y se registró en la Serie de Tratados de la Sociedad de las Naciones el 16 de abril de 1924. [1]

Más tarde, las conferencias de limitación de armas navales buscaron limitaciones adicionales para la construcción de buques de guerra. Los términos del tratado de Washington fueron modificados por el Tratado Naval de Londres de 1930 y el Segundo Tratado Naval de Londres de 1936. A mediados de la década de 1930, Japón e Italia renunciaron a los tratados mientras que Alemania había renunciado al Tratado de Versalles (Alemania, que no era un partido en el Tratado Naval de Washington, ya había tenido su armada limitada en tamaño por el Tratado de Versalles), haciendo la limitación de armas navales cada vez más difícil para los otros signatarios.

Trasfondo

Inmediatamente después de la Primera Guerra Mundial, el Reino Unido tuvo la armada más grande y poderosa del mundo, seguida por los Estados Unidos y más distante por Japón, Francia e Italia. La flota de alta mar de la derrotada Alemania había sido internada por los británicos. Los aliados tenían opiniones diferentes sobre la disposición final de la flota alemana, con franceses e italianos que querían que la flota alemana se dividiera entre las potencias victoriosas y los estadounidenses y británicos que querían destruir las naves. Estas negociaciones se volvieron casi irrelevantes cuando las tripulaciones alemanas hundieron la mayoría de sus barcos. Las noticias de la escaramuza enojaron a los franceses e italianos, y los franceses no se impresionaron especialmente con las explicaciones británicas de que su flota que protegía a los alemanes había estado ausente en los ejercicios de la época. Sin embargo, los británicos se unieron a sus aliados para condenar las acciones alemanas y no surgió ninguna evidencia creíble que sugiriera que los británicos habían colaborado activamente con los alemanes con respecto a las redadas. El Tratado de Versalles, firmado poco después del hundimiento de la Flota Alemana de Alta Mar, impuso límites estrictos al tamaño y número de buques de guerra que el gobierno alemán recién instalado pudo construir y mantener.

Estados Unidos, el Reino Unido, Francia, Italia y Japón se aliaron para la Primera Guerra Mundial; pero con la amenaza alemana aparentemente terminada, una carrera armamentista naval entre los antiguos aliados parecía probable para los próximos años. [2] La administración del presidente Woodrow Wilson ya había anunciado planes sucesivos para la expansión de la Armada de los EE. UU. Entre 1916 y 1919 que hubieran resultado en una flota masiva de 50 acorazados modernos. [3]

En respuesta, el parlamento japonés finalmente autorizó la construcción de buques de guerra para permitir a la Armada japonesa alcanzar su objetivo de un programa de flota de "ocho y ocho", con ocho acorazados modernos y ocho cruceros de batalla. Los japoneses comenzaron a trabajar en cuatro acorazados y cuatro cruceros de batalla, todos mucho más grandes y poderosos que los de las clases precedentes. [4]

Las estimaciones navales británicas de 1921 planearon cuatro acorazados y cuatro cruceros de batalla, con otros cuatro acorazados para seguir el año siguiente. [2]

La nueva carrera armamentista no fue bien recibida por el público de los EE. UU. El Congreso de los Estados Unidos desaprobó el plan de expansión naval de Wilson de 1919, y durante la campaña de las elecciones presidenciales de 1920, la política reanudó el no intervencionismo de la época anterior a la guerra, con poco entusiasmo por la continuación de la expansión naval. [5] Gran Bretaña tampoco podría permitirse la reanudación de la construcción de acorazados, dado el costo exorbitante. [6]

A fines de 1921, el gobierno de los Estados Unidos se dio cuenta de que Gran Bretaña estaba planeando una conferencia para discutir la situación estratégica en las regiones del Pacífico y el Lejano Oriente. Para prevenir la conferencia y satisfacer las demandas nacionales de una conferencia mundial de desarme, la administración Harding convocó a la Conferencia Naval de Washington durante noviembre de 1921. [7]

Negociaciones

En la primera sesión plenaria celebrada el 21 de noviembre de 1921, el Secretario de Estado de los Estados Unidos, Charles Evans Hughes, presentó las propuestas de su país. Hughes dio un comienzo dramático para la conferencia declarando con determinación: "La forma de desarmarse es desarmarse". [8] El ambicioso eslogan recibió un respaldo público entusiasta y probablemente abrevió la conferencia mientras ayudaba a asegurar que sus propuestas fueran ampliamente adoptadas. Posteriormente, propuso lo siguiente:
  • Una pausa de diez años o "Green Day" de la construcción de las naves capitales (acorazados y cruceros de batalla), incluida la suspensión inmediata de todos los edificios de las naves capitales.
  • El desguace de los buques capitales existentes o previstos para dar una relación de 5: 5: 3: 1,75: 1,75 de tonelaje con respecto a Gran Bretaña, los Estados Unidos, Japón, Francia e Italia, respectivamente.
  • Límites continuos tanto del tonelaje del buque capital como del tonelaje de buques secundarios con una relación de 5: 5: 3.

Naves capitales

La delegación del Reino Unido aceptó en gran medida las propuestas de naves capitales, pero fueron controvertidas con el público británico. Ya no sería posible para Gran Bretaña tener flotas adecuadas en el Mar del Norte, el Mediterráneo y el Lejano Oriente simultáneamente. Eso provocó indignación por parte de la Royal Navy.

Sin embargo, hubo una gran demanda de que el Reino Unido estuviera de acuerdo. El riesgo de guerra con los Estados Unidos se consideraba cada vez más meramente teórico, ya que había muy pocas diferencias políticas entre las dos potencias anglófonas. El gasto naval también fue impopular tanto en el Reino Unido como en sus dominios. Además, Gran Bretaña estaba implementando reducciones importantes de su presupuesto debido a la recesión posterior a la Primera Guerra Mundial. [9]

La delegación japonesa estaba dividida. La doctrina naval japonesa requería el mantenimiento de una flota del 70% del tamaño de la de los Estados Unidos, que se consideraba el mínimo necesario para derrotar a los Estados Unidos en cualquier guerra subsiguiente. Los japoneses previeron dos compromisos separados, primero con la Flota del Pacífico de los Estados Unidos y luego con la Flota del Atlántico de los Estados Unidos. Calculó que una relación de 7: 5 en la primera batalla produciría un margen de victoria lo suficientemente grande como para poder ganar el compromiso posterior, por lo que una proporción de 5: 3, o 60%, era inaceptable. Sin embargo, el director de la delegación, Katō Tomosaburō, prefirió aceptar a este último ante la perspectiva de una carrera armamentista con Estados Unidos, ya que la relativa fuerza industrial de las dos naciones haría que Japón perdiera esa carrera armamentista y posiblemente sufriera una crisis económica. crisis. Al comienzo de las negociaciones, los japoneses tenían solo el 55% de las naves capitales y el 18% del PBI que los estadounidenses tenían.



Akagi (un antiguo crucero de batalla japonés convertido en portaaviones) se relanzó en abril de 1925.

Su opinión fue fuertemente rechazada por Katō Kanji, el presidente del Naval Staff College, quien actuó como su principal asistente naval en la delegación y representó a la influyente opinión de la "gran armada", que era que en caso de guerra, los Estados Unidos ser capaz de construir indefinidamente más buques de guerra, debido a su enorme poder industrial, por lo que Japón necesitaba prepararse lo más exhaustivamente posible para el inevitable conflicto con Estados Unidos.

Katō Tomosaburō finalmente pudo persuadir al alto mando japonés para que aceptara las propuestas de Hughes, pero el tratado fue por años motivo de controversia en la armada. [10]

La delegación francesa inicialmente respondió negativamente a la idea de reducir el tonelaje de sus naves capitales a 175,000 toneladas y exigió 350,000, ligeramente por encima de Japón. Al final, las concesiones con respecto a cruceros y submarinos ayudaron a persuadir a los franceses para que aceptaran el límite de las naves capitales. [11] Otra cuestión que los representantes franceses consideraron crítica fue la solicitud de Italia de una paridad sustancial, que se consideró infundada; sin embargo, la presión de las delegaciones de EE. UU. y el Reino Unido los hizo aceptarlo. Eso fue considerado un gran éxito por el gobierno italiano, pero la paridad nunca se alcanzaría en realidad. [12]

Hubo mucha discusión sobre la inclusión o exclusión de buques de guerra individuales. En particular, la delegación japonesa deseaba conservar su nuevo acorazado Mutsu, que había sido financiado con gran entusiasmo público, incluidas las donaciones de escolares. [13] Eso dio lugar a disposiciones para permitir que los Estados Unidos y Gran Bretaña construyan naves equivalentes.

Cruceros y destructores


Hawkins lideró la nave para los cruceros clase Hawkins junto al muelle, probablemente durante el período de entreguerras.

Hughes propuso limitar los buques secundarios (cruceros y destructores) en las mismas proporciones que las naves capitales. Sin embargo, eso era inaceptable tanto para los británicos como para los franceses. La contrapropuesta británica, en la que los británicos tendrían derecho a 450,000 toneladas de cruceros en consideración de sus compromisos imperiales, pero los Estados Unidos y Japón solo 300,000 y 250,000 respectivamente, resultó igualmente polémica. Por lo tanto, la idea de limitar el tonelaje total de cruceros o los números fue rechazada por completo. [11]

En cambio, los británicos sugirieron un límite cualitativo para la futura construcción del crucero. El límite propuesto, de un desplazamiento máximo de 10.000 toneladas y cañones de calibre 8 pulgadas, estaba destinado a permitir que los británicos retengan la clase Hawkins, y luego se construyan. Eso coincidió con los requisitos de Estados Unidos para los cruceros para las operaciones del Océano Pacífico y también con los planes japoneses para la clase Furutaka. La sugerencia fue adoptada con poco debate. [11]

Submarinos

Una gran demanda británica durante las negociaciones fue la abolición completa del submarino, que había demostrado ser tan eficaz contra ellos en la guerra. Sin embargo, eso resultó imposible, particularmente como resultado de la oposición francesa; exigieron una asignación de 90,000 toneladas de submarinos [14] y la conferencia terminó sin un acuerdo para restringir los submarinos. [15]

Bases del Pacífico

El Artículo XIX del Tratado también prohibía a Gran Bretaña, Japón y los Estados Unidos construir nuevas fortificaciones o bases navales en la región del Océano Pacífico. Las fortificaciones existentes en Singapur, Filipinas y Hawai podrían permanecer. Esa fue una victoria significativa para Japón, ya que las bases británicas o estadounidenses recientemente fortificadas serían un serio problema para los japoneses en caso de una guerra futura. Esa disposición del tratado esencialmente garantizaba que Japón sería la potencia dominante en el Océano Pacífico occidental y fue crucial para lograr que los japoneses aceptaran los límites impuestos a la construcción de naves capitales. [16]


Términos

El tratado limitaba estrictamente el tonelaje y la construcción de las naves capitales y los portaaviones e incluía límites del tamaño de los buques individuales.

Los límites de tonelaje definidos por los artículos IV y VII (tabulados) arrojaron una relación de resistencia de aproximadamente 5: 5: 3: 1,75: 1,75 para el Reino Unido, los Estados Unidos, Japón, Italia y Francia, respectivamente.

Limitaciones de tonelaje
País Barcos capitales Portaavioness
Imperio Británico 525,000 tons
(533,000 tonnes)
135,000 tons
(137,000 tonnes)
Estados Unidos 525,000 tons
(533,000 tonnes)
135,000 tons
(137,000 tonnes)
Imperio de Japón 315,000 tons
(320,000 tonnes)
81,000 tons
(82,000 tonnes)
Francia 175,000 tons
(178,000 tonnes)
60,000 tons
(61,000 tonnes)
Italia 175,000 tons
(178,000 tonnes)
60,000 tons
(61,000 tonnes)


Los límites cualitativos de cada tipo de barco fueron los siguientes:

Las naves capitales (acorazados y cruceros de batalla) se limitaron a 35,000 toneladas de desplazamiento estándar y armas de calibre no mayor a 16 pulgadas. (Artículos V y VI)
Los portaaviones estaban limitados a 27,000 toneladas y no podían llevar más de 10 cañones pesados, de un calibre máximo de 8 pulgadas. Sin embargo, se permitió a cada signatario utilizar dos cascos de buques capitales existentes para portaaviones, con un límite de desplazamiento de 33,000 toneladas cada uno (Artículos IX y X). A los efectos del tratado, se definió un portaaviones como un buque de guerra que desplazaba más de 10 000 toneladas construidas exclusivamente para el lanzamiento y el aterrizaje de aeronaves. Por lo tanto, los transportistas con menos de 10 000 toneladas no contaban para los límites de tonelaje (Artículo XX, parte 4). Además, todos los portaaviones que estaban en servicio o en construcción (Argus, Furious, Langley y Hosho) fueron declarados "experimentales" y no contados (Artículo VIII).
Todos los demás buques de guerra se limitaron a un desplazamiento máximo de 10.000 toneladas y un calibre máximo de pistola de 8 pulgadas (artículos XI y XII).

El tratado también detalla en el Capítulo II las naves individuales que retendrá cada armada, incluida la concesión para que los Estados Unidos completen dos buques más de la clase Colorado y para que el Reino Unido complete dos nuevos buques de conformidad con los límites del tratado.

El Capítulo II, parte 2, detalla lo que se debe hacer para que un barco no sea efectivo para uso militar. Además del hundimiento o el desguace, un número limitado de buques podría convertirse en buques objetivo o en buques de entrenamiento si su armamento, armadura y otras partes esenciales del combate se eliminaran por completo. Algunos también podrían convertirse en portaaviones.

La Parte 3, Sección II especificaba los barcos que se desecharían para cumplir con el tratado y cuándo los barcos restantes podrían ser reemplazados. En total, Estados Unidos tuvo que eliminar 30 buques de capital existentes o planificados, Gran Bretaña 23 y Japón 17.



Efectos

El tratado marcó el final de un largo período de aumentos en la construcción de buques de guerra. Muchos barcos en construcción se desechan o se convierten en portaaviones. Los límites del Tratado fueron respetados y luego extendidos por el Tratado Naval de Londres de 1930. No fue sino hasta mediados de la década de 1930 que las armadas comenzaron a construir acorazados una vez más, y el poder y el tamaño de los nuevos acorazados comenzaron a aumentar una vez más. El Segundo Tratado Naval de Londres de 1936 intentó extender los límites del Tratado de Washington hasta 1942, pero en ausencia de Japón o Italia, fue en gran medida ineficaz.


El tratado detuvo la tendencia ascendente continua del tamaño de los acorazados y detuvo por completo la construcción nueva durante más de una década.

Hubo menos efectos en la construcción de cruceros. Si bien el tratado especificó armas de 10,000 toneladas y de 8 pulgadas como el tamaño máximo de un crucero, ese también fue el crucero de tamaño mínimo que cualquier armada estaba dispuesta a construir. El tratado comenzó una competencia de construcción de 8 pulgadas, 10,000 toneladas de "cruceros de tratado", lo que causó más preocupación. [17] Los tratados navales posteriores buscaron abordar esto, limitando el tonelaje del crucero, el destructor y el submarino.

Los efectos no oficiales del tratado incluyeron el final de la Alianza Anglo-Japonesa. No era parte del Tratado de Washington de ninguna manera, pero los delegados estadounidenses habían dejado en claro que no aceptarían el tratado a menos que el Reino Unido terminara su alianza con los japoneses. [18]

Denuncia japonesa

El tratado naval tuvo un efecto profundo en los japoneses. Con un poder industrial estadounidense y británico superior, una larga guerra muy probablemente terminaría en una derrota japonesa. Por lo tanto, ganar paridad estratégicamente no era económicamente posible.


Denuncia japonesa del Tratado Naval de Washington, 29 de diciembre de 1934.

Muchos japoneses consideraron la relación 5: 5: 3 de barcos como otra forma de ser rechazados por Occidente, pero se puede argumentar que los japoneses tenían una mayor concentración de fuerza que la Marina de los EE. UU. O la Marina Real. También contribuyó a la controversia en los altos rangos de la Armada Imperial japonesa entre los oficiales de la Facción del Tratado y sus oponentes de la Facción de la Flota, quienes también se aliaron con los ultranacionalistas del ejército japonés y otras partes del gobierno japonés. Para la Facción del Tratado, el tratado fue uno de los factores que contribuyeron al deterioro de la relación entre los gobiernos de los Estados Unidos y Japón. Algunos también han argumentado que el tratado fue uno de los principales factores que impulsaron el expansionismo japonés por parte de la Facción de la Flota durante la década de 1930. [19] La percepción de injusticia resultó en la renuncia de Japón al Segundo Tratado Naval de Londres durante 1936.


Yamato durante pruebas en el mar, octubre de 1941. Desplazó 72.800 toneladas a plena carga.

Isoroku Yamamoto, quien luego planeó el ataque de Pearl Harbor, argumentó que Japón debería permanecer en el tratado. Su opinión era más compleja, sin embargo, en el sentido de que creía que Estados Unidos podía superar a Japón por un factor mayor que la relación 5: 3 debido a la gran ventaja de producción estadounidense de la que era experto, ya que había servido en la embajada japonesa en Washington. Después de la firma del tratado, comentó: "Cualquiera que haya visto las fábricas de automóviles en Detroit y los campos petrolíferos en Texas sabe que a Japón le falta el poder para una carrera naval con Estados Unidos". Más tarde agregó: "La relación funciona muy bien para Japón, es un tratado para restringir a las otras partes". [20] Él creía que se necesitarían otros métodos además de una juerga de construcción para igualar las probabilidades, lo que puede haber contribuido a su defensa del plan para atacar Pearl Harbor.

El 29 de diciembre de 1934, el gobierno japonés notificó formalmente que tenía la intención de rescindir el tratado. Sus disposiciones permanecieron en vigor formalmente hasta el final de 1936 y no se renovaron.

Influencias de la criptografía


Lo que era desconocido para los participantes de la Conferencia era que la "Cámara Negra" estadounidense (la Cypher Bureau, un servicio de inteligencia estadounidense), comandada por Herbert Yardley, estaba espiando las comunicaciones de las delegaciones con sus capitales de origen. En particular, las comunicaciones japonesas se descifraron a fondo, y los negociadores estadounidenses pudieron obtener el trato mínimo posible que los japoneses habían indicado que aceptarían alguna vez.

Como era impopular con gran parte de la Armada Imperial Japonesa y con los grupos ultranacionalistas cada vez más activos e importantes, el valor que el gobierno japonés aceptó fue la causa de muchas sospechas y acusaciones entre los políticos y oficiales navales japoneses.


Referencias

  1. League of Nations Treaty Series, vol. 25, pp. 202–227. 
  2. Marriott 2005, p. 9. 
  3. Potter 1981, p. 232. 
  4. Evans & Peattie 1997, p. 174. 
  5. Potter 1981, p. 233. 
  6. Kennedy 1983, p. 274. 
  7. Marriott 2005, p. 10. 
  8. Jones 2001, p. 119. 
  9. Kennedy 1983, pp. 275–276. 
  10. Evans & Peattie 1997, pp. 193–196. 
  11. Marriott 2005, p. 11.
  12. Giorgerini, Giorgio (2002). Uomini sul fondo : storia del sommergibilismo italiano dalle origini a oggi. Milano: Mondadori. pp. 84–85. ISBN 8804505370. 
  13. Evans & Peattie 1997, p. 197. 
  14. Marriott 2005, pp. 10–11.
  15. Donald S. Birn, "Open Diplomacy at the Washington Conference of 1921–2: The British and French Experience", Comparative Studies in Society and History 12.3 (July 1970) p. 312. 
  16. Evans & Peattie 1997, p. 199. 
  17. Marriott 2005, p. 3. 
  18. Howarth 1983, p. 167.
  19. Conway's All the World's Fighting Ships 1922–1946. Conway Maritime Press. p. 3. ISBN 0851771467. 
  20. Howarth 1983, p. 152.

Fuentes

  • Evans, David; Peattie, Mark (1997), Kaigun: Strategy, Tactics and Technology in the Imperial Japanese Navy, 1887–1941, Annapolis: Naval Institute Press, ISBN 0-87021-192-7.
  • Kennedy, Paul (1983), The Rise and Fall of British Naval Mastery, London: Macmillan, ISBN 0-333-35094-4 
  • Marriott, Leo (2005), Treaty Cruisers: The First International Warship Building Competition, Barnsley: Pen & Sword, ISBN 1-84415-188-3 
  • Potter, E, ed. (1981), Sea Power: A Naval History (2nd ed.), Annapolis: Naval Institute Press, ISBN 0-87021-607-4 
  • Jordan, John (2011), Warships after Washington: The Development of Five Major Fleets 1922–1930, Seaforth Publishing, ISBN 1-84832-117-1 
  • Jones, Howard (2001), Crucible of power: a history of US foreign relations since 1897, Rowman & Littlefield, ISBN 0-8420-2918-4 
  • Howarth, Stephen (1983), The Fighting Ships of the Rising Sun, Atheneum, ISBN 0-689-11402-8 
  • Limitation of Naval Armament, treaty, 1922


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