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domingo, 5 de julio de 2026

Malvinas: La emboscada fallida del HMS Valiant



Submarino británico contra Submarino argentino en el Atlántico Sur (Malvinas1982)

La mayoría de los expertos estarán de acuerdo que se necesita mucha suerte para que un submarino nuclear de ataque pueda detectar a un submarino tipo 209 en baterías lo suficiente para poder atacarlo, aún sin las distracciones impredecibles de los peces, pescadores y mamíferos marinos amorosos.

El Snorkel


En la estrategia naval británica, los submarinos poseían un papel principal en tareas antisubmarinas. Así, eran muy comunes las misiones de seguimiento a submarinos soviéticos, tanto de ataque como bombarderos (estos últimos, cargados de misiles nucleares estratégicos).
Ahora bien, los antagonistas submarinos de la época eran generalmente grandes y ruidosos, amén que se contaba (generalmente) con buena información de inteligencia inicial, que era proporcionada por los sistemas SOSUS (Sound Surveillance System o en castellano Sistema de Vigilancia por Sonidos), una serie de hidrófonos en el lecho marino en áreas de tránsito de submarinos.
En el Atlántico Sur, durante el conflicto por Malvinas en 1982, la situación era absolutamente diferente.
Los submarinos británicos operaban en una Fuerza de Tareas separada, la 324, comandada directamente por el Jefe de la Fuerza de Submarinos, el Vicealmirante Peter Herbert, con base en el cuartel naval de Northwood. Durante el conflicto, se desplegaron cinco submarinos nucleares (HMS Conqueror, HMS Splendid, HMS Spartan, HMS Valiant y HMS Courageous), así como un único submarino convencional, el HMS Onyx.
No se consideró dar a los submarinos británicos en el Atlántico Sur una misión principal antisubmarina (como, se dijo, si la tenían operando en el marco de operaciones de la OTAN) en tanto los problemas inherentes a la detección de un silencioso (y prácticamente desconocido para los sonaristas británicos) submarino argentino Tipo 209.
Como señalaba un informe de post-guerra:


    Nuestros sonares submarinos en servicio, sean montados en el casco o arrastrados, están optimizados contra submarinos nucleares soviéticos y se ha dado poca atención a los submarinos diesel / eléctricos.

Sin embargo, en oportunidades aisladas, se dio la misión, a determinados submarinos, de atacar. Esas oportunidades surgieron cuando, por inteligencia de comunicaciones, se interpretó que los submarinos argentinos se estaban dirigiendo a determinadas áreas y se pensó en interceptarlos en el camino.

***

La primera de ellas fue al dirigirse el submarino ARA Santa Fe (Capitán de Corbeta Horacio Alberto Bicain) hacia Georgias.
Es que sin que los tripulantes del Santa Fe pudieran conocerlo (pero, vale decir, intuyendo que podría suceder) desde el 18 de abril el submarino nuclear de ataque HMS Conqueror (Commander Chris Wreford-Brown) se encontraba sumergido en su trayecto.


Posavasos con los datos de un submarino clase Churchill.


A última hora del 19 de abril el Conqueror había recibido la autorización para atacar buques de guerra y auxiliares argentinos, así como submarinos. Específicamente se le indicó que cualquier submarino no nuclear debería presumirse como argentino y debía ser hundido.
La inteligencia británica había detectado las órdenes del Santa Fe para acercarse a Georgias, por lo cual el Conqueror se encontraba a la espera. Su comandante incluso había cargado dos de sus tubos con torpedos Tigerfish, única arma con la que contaba contra un enemigo sumergido.
A partir de allí, el Conqueror tuvo una serie de sobresaltos, con variadas detecciones, muchas de las cuales nunca pudieron ser finalmente clasificadas. Los primeros minutos del 24 de abril recibió el mensaje COR 099, informando que existía una amenaza submarina cierta y que debía contrarrestarla, fijando un área de patrulla a unas 120 millas náuticas al Noroeste de Georgias del Sur. 
Sin embargo, siete horas después recibió el mensaje COR 102, informándole que posiblemente el submarino enemigo se encontraría al norte de Bahía Guardia Nacional.
Con esta nueva información contradictoria, el comandante del Conqueror decidió proceder a alta velocidad hacia el Este y, una vez allí, buscar con rumbo Sur hasta Bahía Guardia Nacional. Wreford-Brown tenía la impresión que el Santa Fe cargaría sus baterías en snorkel durante la noche y, por tanto, tendría una oportunidad de encontrarlo y atacarlo la noche del 25 o la madrugada del día 26. 
A última hora del mismo 24, recibiría el mensaje COR 106: el mismo era la interceptación de un mensaje enviado por el Santa Fe. Había sido una mala idea emitirlo, ya que había sido interceptado por los equipos del HMS Endurance y descifrado más tarde.
Por su parte, apenas iniciado el 24, el Santa Fe se encontraba navegando con rumbo Sur. Se había asumido una derrota hasta un punto imaginario situado a 70 millas náuticas al Norte del Cabo Norte (casi al extremo Este de Georgias) y desde allí se navegaría a baja velocidad hacia esta isla. 


ARA Santa Fe.

Una vez arribado, se bordeó la costa norte de la Georgia del Sur (bien pegado, para evitar ser detectado) hasta Punta Robertson, emergiendo allí. Luego de un sobresalto al detectarse un rumor de hélices poco claro, el submarino siguió su navegación entrando en Bahía Guardia Nacional. 
El Conqueror había sido definitivamente sobrepasado por el Santa Fe. 
***
Posiblemente la orden más clara para atacar a submarinos argentinos fue la recibida por el HMS Valiant, para emboscar al ARA San Luis cuando se encontraba regresando (según inteligencia británica estimaba) a la Base Naval Mar del Plata, no pudiendo este detectarlo a pesar de contar con buena inteligencia inicial y pese a haber utilizado tácticas de sonar tanto activo como pasivo.
En efecto, el Valiant, el 17 de mayo a las 1030 (hora zulu), se encontraba en el lugar previsto para la interceptación del submarino argentino. 
Se consideró, dentro del submarino, un que existiría un alcance sonar, contra un submarino Tipo 209, de 2.000 yardas cuando se encontraba en baterías, y de 10.000 yardas con los motores diesel funcionado, aún cuando se entendió que el submarino argentino no estaría haciendo snorkel tan cercano a su base.


Impresión del sonar del HMS Valiant, del día 17 de mayo (1639z).

El plan ideado era esperarlo y atacar por sorpresa.
Apenas ingresó al área designada se detectó visualmente y por sonar un pesquero, el cual confundió a los operadores del arreglo sonar arrastrado con cavitación, ruidos de diesel y sonidos de todo tipo. A eso se sumaba una gran actividad marina. Dado el panorama confuso y para no perder la oportunidad de disparar, el Valiant permaneció con los tubos de torpedos preparados y listo para el lanzamiento. 
A las 1220z hizo su aparición un contacto. Inteligencia había predicho que el San Luis estaría en el área tres horas más tarde, pero era un contacto promisorio por lo cual el Valiant pasó a Estaciones de Combate para atacarlo.
El contacto, sin embargo, se dirigía hacia el Sur, cuando el Valiant tenía información que iría hacia la Base de Mar del Plata, al Norte. En la cacería del contacto, se cruzó con otro blanco promisorio. Para traer claridad, el submarino utilizó el sonar activo, pero solo generó más confusión, al obtenerse a un gran número de ecos falsos. 


El HMS Valiant regresando de su campaña en Malvinas

Finalmente, ambos contactos desaparecieron.
A las 1452z se detectó otro contacto hacia el Este, moviéndose a la izquierda. A una distancia de 1.600 yardas, cuando el submarino se estaba aprestando para disparar, el contacto se separó en dos, pasando a 200 yardas del Valiant. Obviamente, era un contacto biológico. 
Nada, entonces, sucedió ese día, donde se fueron repitiendo en seguidilla detecciones que terminaban dejando más incertidumbres que certezas.
Aún cuando, posiblemente, uno de los contactos detectados haya sido el San Luis, que llegó al área asignada y luego giró hacia el Sur, con rumbo a la Base Naval Puerto Belgrano, y no hacia Mar del Plata como se había estimado erróneamente.
El problema con la detección de un submarino 209 fue resumido claramente por el comandante del Valiant, Tom Le Marchand, al afirmar: 

    La mayoría de los expertos estarán de acuerdo que se necesita mucha suerte para que un submarino nuclear de ataque pueda detectar a un submarino tipo 209 en baterías lo suficiente para poder atacarlo, aún sin las distracciones impredecibles de los peces, pescadores y mamíferos marinos amorosos.


***
El Commander Le Marchand no estaba errado en la cuota de suerte necesaria. 
En efecto, según informes de pre-guerra, en el mejor de los escenarios, un submarino Tipo 209 sería detectado por un sonar de arrastre Tipo 2024 recién dentro de las 5.000 yardas (y dentro de las 50.000 yardas de estar operando con los motores diésel funcionando), así como el sonar de casco Tipo 2001 lo detectaría recién dentro de las 2.000 yardas (5.000 yardas de estar utilizando los diésel).
Esas cifras, vale indicarse, se reducirían aún más de encontrarse en operaciones en aguas poco profundas.


Cuarto de Control del HMS Valiant. Fotografía tomada durante el conflicto de 1982.

Para el caso de tener que pasar a la fase de ataque, los submarinos británicos contaban con torpedos filoguiados Tigerfish Mk.24, del modelo 0 en el Spartan y el Splendid, y los mejorados (con capacidad dual: antisuperficie y antisubmarina) modelo 1 en el Conqueror, Valiant, Couraugeous y Onyx. Ambos modelos poseían una corrida máxima de 31.600 yardas.
Sin embargo, los niveles de ruido del probable enemigo (submarino Tipo 209) eran muy pocos para el sonar pasivo del Tigerfish y, además, la escasa profundidad (existente en gran parte del teatro marítimo) habría confundido, por rebotes en el fondo marino y en la superficie, al modo de sonar activo del arma. 
Tal es así que, para submarinos detectados dentro de la plataforma continental o en aguas someras, se preveía atacarlos con salvas de tres viejos torpedos de corrida recta Mk.8. En ambos casos, entonces, con torpedos antiguos o modernos, la posibilidad de impacto contra los submarinos argentinos era escasa.
Para peor, la confiabilidad del Tigerfish era escasa. El Mod 0 tenía una del 45 %, mientras que llegaba al 64 % para el Mod 1 y, considerado como parte de un sistema, se consideraba que la efectividad rondaba solamente el 20 %.
Realmente, todo ello era un problema para los submarinistas británicos: su capacidad de detección, clasificación, identificación, seguimiento y ataque, contra submarinos argentinos, resultaba realmente limitada.
Como puede apreciarse, la tarea antisubmarina de los submarinos británicos no fue sistemática ni se convirtió la misma en su accionar principal: únicamente, actuaron de esta forma cuando datos de inteligencia hicieran que no pudiera desaprovecharse la ocasión.
Lamentablemente para la Fuerza de Tareas 324, jamás pudieron siquiera detectar a un submarino argentino.


Tripulacion del ARA San Luis a su regreso de su participación en Malvinas 82

viernes, 26 de junio de 2026

PGM: El pecio maldito del UB85

¡Monstruos marinos y submarinos de la Gran Guerra!






Ingenieros marinos escoceses que colocan cables de energía submarina frente a la costa de Galloway descubrieron el naufragio de un barco alemán U de la primera guerra mundial que se encuentra en el lecho marino durante más de un siglo.
Las imágenes del sonar muestran el submarino en gran medida intacto en las aguas del oeste de Escocia. ¡Los expertos creen que el naufragio es UB 85, un submarino de clase UBIII hundido en 1918 y más tarde rodeado de folclore naval que vincula su pérdida con un supuesto monstruo marino!
Según la historia, la tripulación abandonó el submarino durante un ataque de una criatura con "ojos grandes, un cráneo duro y dientes visibles a la luz de la luna".
Los hombres fueron rescatados por el buque británico HM Drifter Coreopsis, donde el capitán alemán, Krech, describió más tarde el encuentro.
El Dr. Innes McCartney, historiador y arqueólogo náutico involucrado en la identificación del naufragio, descartó la historia del monstruo... Afortunadamente.
Explicó que el submarino probablemente quedó atrapado en la superficie mientras recargaba sus baterías. Cuando una nave patrulla británica apareció, el UB 85 intentó una inmersión de emergencia pero comenzó a tomar agua, forzándola a salir a la superficie de nuevo. Con escapar imposible, la tripulación se rindió.
McCartney señaló que las historias de monstruos marinos y submarinos embrujados eran comunes durante el período, alimentados por el secreto y la confusión que rodeaba la primera guerra de barcos en la U. Al menos doce buques fueron hundidos en el Mar de Irlanda durante el conflicto.
Crédito de la foto: Scottish Power

viernes, 19 de junio de 2026

Armada Argentina: El crucero Buenos Aires en dique seco

Crucero ARA Buenos Aires en Inglaterra




El crucero argentino ARA Buenos Aires en el dique seco de la Wallsend Slipway and Engineering Company, alrededor de 1896.
Construido en el río Tyne, Inglaterra, el crucero fue edificado para la Armada Argentina durante un período en que varias armadas sudamericanas encargaban buques de guerra modernos a astilleros británicos.
Buques como el Buenos Aires reflejaban la sólida reputación de la ingeniería naval británica a finales del siglo XIX. Una vez terminado, el buque zarpó hacia Sudamérica para unirse a la creciente flota argentina en un momento de creciente competencia naval regional entre Argentina, Brasil y Chile.

lunes, 15 de junio de 2026

lunes, 27 de abril de 2026

Infografía: Minisubmarinos Biber y Welman

Minisubmarinos Biber (Alemania) y Welman (RU)



Asesinos Submarinos: ¡Submarinos enanos Biber vs. Welman! ¡Las armas más claustrofóbicas de la guerra! El submarino alemán "Biber" era un diminuto submarino monoplaza que literalmente usaba el motor de un camión Opel estándar para desplazarse por la superficie, ¡transportando dos enormes torpedos sujetos a su casco! El submarino británico "Welman" ni siquiera tenía motor, funcionando únicamente con baterías. El piloto navegaba usando una pequeña cúpula de cristal, embistiendo el submarino contra un acorazado para sujetar físicamente el cono explosivo de 180 kg al casco antes de escapar sigilosamente.

 

domingo, 19 de abril de 2026

Uruguay: Ameriza un anfibio británico en Punta del Este en 1941

Un episodio de la SGM en Uruguay a principios de 1941:

Avión anfibio británico en Punta del Este


Por el Tte 1º(AV)(R) Juan Maruri Publicado en Ciclo de Conferencias año 2009


RESUMEN

En la noche del 14 de enero de 1941, remolcado por una lancha de la Prefectura, ingresó al Puerto de Punta del Este un bote volador anfibio de la Marina de Guerra británica en plena Segunda Guerra Mundial, en posible misión de vigilancia de un mercante de la Francia de Vichy, fondeando frente a la Isla Gorriti.  Un episodio de hidroaviación prácticamente olvidado o desconocido en los anales de la historia de la aeronáutica nacional.

 Años atrás, mirando el libro de imágenes de Punta del Este publicado por la señora Mecha Gattás, encontré en él la foto en blanco y negro de un hidroavión en el puerto del balneario sin ninguna identificación a su pié, solamente se entreveía en el fuselaje una cocarda o escarapela circular como en general es de uso en las aeronaves militares. Estando en Punta del Este, entrevisté a la Sra. Gattás a fin de indagar sobre  dicho aparato, muy amablemente me hizo saber que la referida foto se la había prestado el señor Juan Ignacio Risso, de la conocida librería Linardi y Risso. En Montevideo fui a visitar al señor Risso, quién cortésmente tuvo la gentileza de hacerme una copia, aunque sin tener una idea de la fecha y alguna otra forma para su reconocimiento.

            Luego de averiguar con un experto cual era el tipo de aeronave , vimos que se trataba de un anfibio Supermarine Walrus, por lo cual pensamos que podría ser argentino, dado la escarapela en blanco y negro semejante a la argentina y a la cercanía de sus bases. Asistido por esa razón, recordé el libro del Contralmirante Pablo E. Arguindeguy “Historia de la Aviación Naval Argentina”, donde me enteré que la Armada Argentina había contado con diez aparatos de este tipo en los años cuarenta y cincuenta, sin lograr más datos.

A fines de 2008, me llamó por teléfono el señor Martínez Trobo de la Biblioteca Nacional, a fin de que lo ayudara a identificar fotografías aeronáuticas de la Sección Histórica. Entre muchas de ellas me encontré con varias del “Walrus” y de su tripulación, en las cuales daban su origen como británico y fechas de  cuando fueron tomadas, lo que comenzó a despejar mis dudas, sumándose a todo esto otros datos y copias de ellas cedidas galantemente por la Biblioteca, con la intervención de Martínez Trobo. Con estos detalles me fui a los diarios de la época de la guerra, donde encontré los siguientes antecedentes:  

            El domingo 12 de enero de 1941, luego de haber embarcado en el Antepuerto de Montevideo varias toneladas de productos de exportación, suministrados por diversos frigoríficos, zarpó a las 19 y 30 el paquebote francés “Mendoza”, el cual salió el 10 de enero de Buenos Aires.  Dicho buque de 8.233 toneladas había sido botado el 6 de febrero de 1920, para la Société Générale de Transports Maritimes à Vapeur S.A., Marseilles.  Iba tripulado por setenta y dos marinos y quince pasajeros, al mando del Capitán Paul Mourard. Su destino era los puertos de Dakar y Marsella, fletado por el Gobierno de Vichy.

 

El “Walrus” en el Puerto de Punta del Este – enero de 1941 

            A unas cinco millas al sur de la punta de José Ignacio y a unas ochenta de Montevideo, aparentemente fuera de nuestras aguas jurisdiccionales, fue interceptado y detenido en la madrugada del 13 de enero por el Crucero Auxiliar británico “Asturias”(de 22.048 toneladas, que estaba artillado con ocho cañones de 152 mm y dos de 76 mm ). Desde una lancha de dicho Crucero Auxiliar fue abordado y el oficial a su mando le exigió al Capitán el certificado “Navicert”, sin cuyo requisito era imposible franquear el control marítimo inglés. Por tal razón el “Mendoza” se vio obligado a retornar al oeste hacia Montevideo. Primero en su ruta pasó entre Isla de Lobos y la costa, continuando hacia nuestra capital fondeando en la rada exterior del puerto a las 22:30 horas. Allí el Capitán se puso en contacto con sus armadores, la firma Navifrance, que estaba situada en la calle 25 de Mayo 350 esquina Solís, zarpando nuevamente hacia su destino a las 12:10 del día 14, pero entró en la bahía de Maldonado en nuestras aguas y fondeó frente a la Isla Gorriti a la hora 19:00 esperando nuevas instrucciones de sus armadores. Mientras esto ocurría, el “Asturias” diez y ocho millas al sur, en aguas internacionales, igualmente esperaba los acontecimientos.

Crucero Auxiliar HMRS “Asturias” 

            En esos momentos el Prefecto del Puerto de Maldonado era el Capitán de Fragata (CG) Zapicán Rodríguez, quién por supuesto estaba al tanto de la situación creada por la presencia del “Mendoza” en su jurisdicción, ya que había informado al Prefecto General de Puertos el 13 de enero, de todos los movimientos de estos dos buques. Paralelamente a estos acontecimientos se encontraba en Punta del Este el Guardacostas “Salto”, nave que en 1936 había llegado desde Italia a Montevideo, luego de cruzar el Atlántico al mando del C/F Rodríguez.

A todo esto se vino a sumar el arribo en la noche del martes 14 de enero, de un hidroavión británico (en realidad bote volador anfibio) Supermarine “Walrus”.  La llegada inesperada de este aparato fue de la siguiente manera: a las 21 y 30 del citado martes el marinero de la Prefectura Dalmiro Acosta atisbó unas luces que procedían de una embarcación desconocida inmóvil, como si estuviera “al pairo”, por lo cual dio cuenta al Ayudante de 3ra. Clase Gladstone Mullins, quién advirtió que se trataba de un hidroavión.  Al enterarse el Prefecto, luego de averiguar su situación, dio la orden de remolcarlo con la lancha de la Prefectura hacia el puerto, lo cual se efectuó sin problemas.  Dicho aparato se había quedado sin combustible, pensamos que fue al no encontrar a su buque nodriza, que podría ser alguna unidad de la División Naval británica que prestaba servicios en el Atlántico Sur.  Esta noticia trascendió a la prensa nacional e internacional, que no pudo averiguar mas ante el silencio del Prefecto, haciendo algunos diarios nacionales infinidad de conjeturas sobre los hechos, como “La Tribuna Popular” y otros que escribieron sobre la invasión a nuestra soberanía por el aparato militar británico. 

  

El Walrus listo a partir 22 de enero de 1941 

El hecho fue que el Walrus y su tripulación que estaba compuesta por: el Teniente de 28 años Colin Meiklejohn (según La Nación de Buenos Aires, Teniente de Navío), el piloto de 25 años Frederick Davies y el radio operador de 21 años Norman Moulden, quedaron internados en Punta del Este, pasando los tripulantes a un hotel a la espera de la dilucidación del problema. En la prensa nacional erróneamente se dijo que pertenecían a la Royal Air Force, aunque realmente formaban parte de la Fleet Air Arm.

Mientras tanto el miércoles 15 de enero los armadores del “Mendoza”, conjuntamente con la legación francesa representada por el diplomático Mr. Henri Hoppenot, pudieron arreglar de momento la situación del buque, que le permitió salir ese mismo día a las 12:00 horas de su fondeadero de la Isla Gorriti hacia su destino; de la misma forma el “Asturias” siguió su marcha hacia el este a diez millas del “Mendoza”. Por la prensa se supo que el jueves el buque francés ya había pasado través el Puerto de Río Grande, al sur de Brasil, dentro de sus aguas territoriales. Las últimas noticias del “Mendoza” que aparecieron en la prensa nacional, lo daban través Santa Catalina. Finalmente según La Nación de Buenos Aires, el buque francés fue capturado por el “Asturias” frente a Porto Belo fuera de las aguas jurisdiccionales brasileñas, no apareciendo mas en las noticias.

Hasta aquí es lo que logré indagar en los diarios nacionales y argentinos de la Biblioteca Nacional. Pero por otra parte, gracias a la ayuda del Dr. Juan Oribe Sttemer, según diferentes fuentes tenemos que: el “Asturias” lo apresó a 60 millas al este de Montevideo y transferido al Ministerio de la Guerra Transporte. Su final fue trágico pues el 1° de noviembre de 1942 lo torpedeó y hundió el submarino alemán U-178 a 70 millas de Durban, Sudáfrica, en el océano Índico. 

Antes de continuar con el relato, debo decirles que el “Mendoza” tuvo grandes vinculaciones con el Río de la Plata y con nosotros. Con el Río de la Plata, porque desde los años veinte hacía la ruta a Europa y regresaba, formando parte de la Compañía Francesa de Navegación, ya reseñada, cuyo Agente General era el señor André Boyer. Con nosotros, porque el lunes 30 de julio de 1928 atracó a las 18.30 en el Muelle A sobre el ángulo de la Dársena I, procedente de Europa trayendo de pasajeros a los Campeones Olímpicos de fútbol, que el 4 de julio lo habían conquistado en Ámsterdam.

Volviendo a la historia, en los momentos de la partida de las naves, el “Salto”, que continuaba en Punta del Este, tenía órdenes del Gobierno de esperar allí, ante la posible necesidad de que fuera forzosa su presencia dentro de las aguas nacionales, sin que tomara intervención dado que los hechos se desarrollaron normalmente al abandonar ambos navíos sus fondeaderos.

En el ínterin los tripulantes de la aeronave gozaban en el balneario de absoluta libertad y de unos días de grato veraneo. Varias familias de residentes ingleses como los Hardman, Bell y Waller, los acompañaron y agasajaron, recibiéndolos en sus casas. Por otra parte el Vicecónsul del Reino Unido en Maldonado Sr. John Griffith O’Donaghue, por órdenes de su superior, el Ministro de Su Majestad Británica en nuestro país, Sr. Eugen Millington-Drake, los asistió en todo momento.

Durante este episodio el Presidente de la República era el General Arquitecto Alfredo Baldomir, el Ministro de Relaciones Exteriores era el Dr. Alberto Guani y el Ministro de Defensa Nacional el Gral. de División y Arquitecto Alfredo R. Campos. Todos ellos lógicamente se vieron involucrados en este suceso sobre el cual no se tenía antecedentes.

En una reunión hemisférica anterior en Panamá se trataron, luego del incidente del Graf Spee, los posibles problemas con navíos pero no con aeronaves militares. Lógicamente este suceso trajo aparejado una serie de notas entre el Ministerio de Relaciones Exteriores y las legaciones francesa, británica y alemana encabezadas por los Ministros: Henri Hoppenot, Eugen Millington-Drake y Otto Langmann. Finalmente el 20 de enero el Ministro de Relaciones Exteriores Dr. Guani comunicó al Ministro Millington-Drake que se había tomado la resolución por la cual se le daba un plazo de 48 horas, para que la aeronave abandonara Punta del Este, plazo que vencía el 22 de enero a las 12:00 horas; además el aparato sería provisto de combustible por medio de dos tanques de 300 litros cada uno traídos de Montevideo y ayuda en posibles reparaciones. Quedando el aparato en condiciones en la tarde del martes 21.

El miércoles 22 de enero, temprano en la mañana los tripulantes del Walrus se despidieron del Prefecto y de la tripulación del Guardacostas “Salto”, así como del Vicecónsul.  Una numerosa concurrencia acudió al puerto a fin de estar presentes en el momento de la partida a pesar de lo temprano de la hora. A las 08.50 el hidro fuera del puerto despegó sin problemas, pasó sobre el público como saludo y tomó dirección Este. De esta forma se dio por finalizado este episodio de hidroaviación único en nuestros anales aeronáuticos de la Segunda Guerra.

     El Walrus despegando

En virtud de no estar reglamentadas aquí las disposiciones de las convenciones internacionales de París y Panamá, referentes a la internación de aeronaves de guerra que se detengan en territorio uruguayo; se hizo entrega del avión.  Esa falla fue subsanada el día 22 como se vio, por medio de un decreto especial que establece el régimen que se deberá seguir en tales casos. El texto de estas disposiciones, así como lo actuado a raíz de la detención del “Mendoza”, fue remitido a la Comisión de Neutralidad que actuaba en Río de Janeiro.  

La fábrica de aviones británica The Supermarine Aviation Works Ltd. de Southampton, que entre otras aeronaves diseñó y fabricó el famoso avión de caza “Spitfire”, era una antigua planta fundada en 1912. El “Walrus” (que quiere decir “morsa”) fue delineado en 1935 basado en el Seagull de 1933 para prestar servicios en la Flota y en la RAF. En la Flota como aparato de reconocimiento, rescate y antisubmarino, catapultado, en uso en acorazados, cruceros y en otros buques de guerra equipados con catapultas.  Tenía como armamento defensivo dos ametralladora, una en la proa y otra dorsal; podía cargar hasta seiscientas libras de bombas debajo de las alas. Su motor era un Bristol Pegasus propulsor de 775 hp.  Los cruceros “Exeter” y “Ajax” que intervinieron en el combate con el “Graf Spee” estaban dotados de “Walrus”. El aparato que estuvo casi ocho días entre nosotros era el “Walrus Mk. I” fabricado en la factoría de Woolston, matriculado P5698.

Como se puede colegir, el “Walrus” estaba cumpliendo una misión de observación y vigilancia del mercante francés y posiblemente a la espera de otro gemelo, como lo era el “Campana” que estaba en Buenos Aires a la espera de partir, según le fuera al “Mendoza”, de acuerdo a lo que aparecía en la prensa. 

  

Crucero Auxiliar alemán “Thor” 

Evidentemente la aparición del hidro en Punta del Este pudo estar íntimamente ligado a los mercantes de Vichy, o quizá fuera posible, según lo que nos sugirió el Dr. Juan Oribe Sttemer, que perteneciera a uno de los cruceros de la División Naval del Atlántico Sur, como el “Newcastle” o el “Cumberland”(que sí estaban dotados de “Walrus”) y el “Enterprise”, que por ejemplo, en diciembre de 1940 había estado en el Puerto de Montevideo y, entre otras misiones las citadas naves tenían la de perseguir al crucero auxiliar alemán “Thor”, de 9.200 toneladas, mercante armado que había tenido un encuentro con el crucero auxiliar británico “Carnarvon Castle” de 20.122 toneladas, al sur-este de Río de Janeiro el 5 de diciembre de 1940, nave que tuvo que ingresar al Puerto de Montevideo a reparaciones, la cual recordamos haberla ido a ver al puerto con nuestro padre. 

 

“Carnarvon Castle”

Según el diario italiano “La Stampa” de Turín del 17 de enero de 1941, el buque nodriza del “Walrus” era el “Cumberland” 

BIBLIOGRAFÍA

-Aviones de la II Guerra Mundial por Chris Chant

-Flying Boats and Seaplanes por Kenneth Munson

-Janes’s All the World’s Aircraft, 1936

-Historia de la Aviación Naval Argentina por C/A Pablo E. Arguindeguy

-The War at Sea 1939-1945 por Captain S.W. Roskill

-German auxiliary cruiser Thor-Wikipedia, the free encyclopedia

-Diario de Montevideo “El Pueblo” de enero de 1941

-Diario de Montevideo “La Tribuna Popular” de enero de 1941

-Diario de Montevideo “Diario del Plata” de julio de 1928

-Diario de Buenos Aires “La Nación” de enero de 1941

-Documentos del Ministerio de Relaciones Exteriores

-Documentos suministrados por el Dr. Juan Oribe Sttemer

-Fotos del “Mendoza” y del “Carnarvon Castle”, suministradas por el Dr. Juan   Oribe Sttemer

-Fotos de la Biblioteca Nacional y del autor  



lunes, 30 de marzo de 2026

Uruguay: Busca tres lanchas antiguas británicas


Uruguay negocia con Gran Bretaña tres OPV usados

 

Porque evidentemente no hay nada más soberano, moderno y digno que salir a comprarle patrulleros usados a Gran Bretaña para tapar el agujero que dejó otro negocio fallido. Uruguay negocia con Londres la adquisición de tres OPV clase River Batch I —HMS Tyne, HMS Mersey y HMS Severn— para transferirlos a la Armada Nacional cuando los británicos se cansen de ellos, allá por 2028.

La operación aparece después del naufragio del contrato con Cardama para construir dos OPV, una historia prolija de irregularidades, denuncias internas y papelones administrativos. Como tampoco prospera la posibilidad de recibir de Estados Unidos el vetusto guardacostas USCG Reliance, Montevideo parece haber encontrado una solución de compromiso: comprar chatarra un poco menos antigua, pero chatarra al fin.

Si el acuerdo se concreta, los River Batch I cubrirían el hueco dejado por la cancelación del programa anterior mientras se sueña, una vez más, con un nuevo plan, con otro astillero, con otra promesa y seguramente con otra decepción. Cada barco costaría unos 20 millones de dólares, una cifra nada despreciable para buques que fueron ordenados en 2001 y entraron en servicio en 2003. Es decir: no exactamente tecnología de punta, salvo que el objetivo sea patrullar el siglo pasado.

Los River tienen ciertas similitudes con la clase Amazonas brasileña, aunque conviene no exagerar el entusiasmo: estos son los Batch I, más chicos, más limitados y sin cubierta de vuelo. Porque ya que se compra usado, también se puede comprar incompleto.

La clase River Batch I está compuesta por estos tres buques de 1.700 toneladas, a los que luego siguió el HMS Clyde, algo más grande y con cubierta de vuelo, y después el Batch II, de 2.000 toneladas y mejores prestaciones. O sea, los británicos evolucionaron; a Uruguay le ofrecen lo anterior.

En 2018, la Royal Navy decidió mantener en servicio estos tres OPV, pese a que antes había anunciado su reemplazo progresivo. El HMS Severn incluso había sido dado de baja, mientras que el HMS Tyne tenía salida prevista y terminó regresando al servicio. Después les extendieron la vida útil cinco años más. En otras palabras: Reino Unido los estira todo lo que puede y, cuando ya no le sirven, aparece un comprador agradecido.

La comparación con el USCG Reliance tampoco deja demasiado margen para el entusiasmo, pero al menos permite maquillar la operación. Sí, los River son “más nuevos” que un barco estadounidense que entró en servicio en 1964, lo cual no es exactamente una hazaña. También son más aptos para mar abierto por su mayor tamaño. A cambio, carecen de cubierta de vuelo, algo que sí tiene el buque norteamericano. Pero como poner en condiciones al Reliance costaría también unos 20 millones de dólares, Uruguay parece haber optado por pagar lo mismo por una opción británica un poco menos geriátrica.

En lo técnico, los River Batch I miden 79,5 metros de eslora, tienen 13,5 metros de manga, 3,8 metros de calado, dos motores diésel Ruston de 8.250 kW, dos hélices de paso variable, velocidad máxima de 20 nudos, alcance de 10.200 km y autonomía de 21 días. Llevan una tripulación de 30 personas y hasta 18 pasajeros. También pueden operar dos botes semirrígidos Pacific 24, tienen una grúa de 25 toneladas y un armamento que alcanza para patrullar, mostrar presencia y no mucho más: un cañón Oerlikon de 20 mm y dos ametralladoras de 7,62 mm.

En resumen: Uruguay cancela un programa nuevo, no consigue una donación vieja y termina negociando con Gran Bretaña tres patrulleros usados, sin cubierta de vuelo y con más pasado que futuro. Un negocio perfectamente coherente con la lógica regional de comprar descarte ajeno, presentarlo como solución estratégica y esperar aplausos por la “modernización”.


domingo, 22 de marzo de 2026

Armada Argentina: El D-24 ARA Storni

Destructor D-24 ARA Storni





El destructor D-24 ARA “Almirante Storni” (apodado "el Galgo"), de la 2ª División de Destructores de la Flota de Mar de la Armada Argentina, un ex-US Navy DD-547 USS "Cowell" de la Clase "Fletcher" botado en el astillero Bethlehem Steel Shipyard el 18 de mayo de 1943, modernizado a nivel SCB 74A (Ship Characteristics Board: Junta de Características del Buque) a finales de los años 50s, principio de los 60s, de 114,7 mts. de eslora, 11,9 mts. de manga y 4 mts. de calado que desplazaba 3.500 tns., y podía dar una velocidad máxima de 35 nudos gracias a sus 2 turbinas General Electric y 4 calderas Babock & Wilcox que entregaban una potencia de 600.000 HP, y una autonomía de 11.112 kms. a 15 nudos. y con un poderoso armamento de 4 montajes Mk-30 de 127/38 mm, 3 montajes dobles antiaéreos de 76,2 mm, tenía una dotación de unos 230 efectivos; transferido a la Armada Argentina donde el 10 de diciembre de 1971 recibió el pabellón nacional argentino, prestando servicio hasta el 21 de agosto de 1979, y siendo vendido para su desguace el 29 de diciembre de 1981, que se llevó a cabo en la localidad bonaerense de Campana en 1982.


Escudo de armas del destructor Clase "Fletcher" modernizado a nivel SCB-74A, Clase "Almirante Brown" en Armada Argentina, D-24 ARA "Almirante Storni".

Las piezas de artilería simples Mk-30 de 127/38 mm eran controladas mediante un director de tiro Mk-37 que incluía en origen un radar de control de fuego Mk-12 y un buscador de altura Mk-22 (reemplazado en las variantes de posguerra SCB 74A empleadas por Argentina, por el radar circular Mk-25) conectado por una computadora de control de fuego Mark-1A y estabilizado por un giroscopio Mk-6 de 8.500 rpm. Las piezas, que en los destructores Clase "Fletcher" montaban 5 torres, pero 4 tras la modernización SCB74A, con una elevación de +85°/-15° disparaban un granada de 127×680 mmR de 24 a 25 kgs. de peso, a un ritmo de 15 proyectiles por minuto con una velocidad en boca de 790 m/seg a un alcance máximo de 16.000 metros en tiro de superficie, y 11.300 metros en tiro antiaéreo pudiendo penetrar blindajes de cinturón hasta 127 mm a 3.700 mts. de distancia, o de cubierta de hasta 25 mm a 12.600 mts. La vida útil promedio del tubo cañón era de unos 4.600 disparos con carga máxima.



La 2ª División de Destructores estuvo conformada en un momento dado por los 5 destructores Clase "Fletcher" SCB74A que operaron en la Armada Argentina como Clase "Almirante Brown", en esencia los D-20 ARA "Almirante Brown" (ex-DD-532 USS "Heermann) que operó entre 1962-1979; D-21 ARA "Espora" (ex-DD-670 USS "Dortch") operativo entre 1962-1979; D-22 ARA "Rosales" (ex-DD-644 USS "Stembel") operativo entre 1962-1981; D-23 ARA "Almirante Domecq García" (ex-DD-630 USS "Braine") operativo entre 1971-1982, y D-24 ARA "Almirante Storni" (ex-DD 547 USS "Cowell"), operativo entre 1971-1979. Estas imponentes naves básicamente causaron baja para ser reemplazadas por las 6 corbetas de nueva generación Tipo MEKO-140A16 del plan naval elaborado por el Almirante Massera, el tipo de buque más avanzado en los años 70s y 80s, y que se construyeron en el astillero argentino AFNE, que aún hoy son parte del principal componente de la Flota de Mar de la Armada Argentina aunque al no recibir modernización alguna a lo largo de todos sus años de servicio, ni ser reemplazadas por buques más avanzados generacionalmente como parte del infame proceso de unilateral desarme y desarticulación de las Fuerzas Armadas y el aparato de Defensa argentino iniciado en 1983 y profundizado en 2003, han perdido casi todo su poder de combate y se las convierte sin modernización alguna en simples patrulleros oceánicos en esta mutación de la Armada Argentina hacia una Guardia Nacional Naval o Cuerpo de Guardacostas que la está exterminando. 



Piezas de artillería simples Mk-30 de 127/38 mm del destructor D-23 ARA "Almirante Domecq García", buque gemelo del ARA "Almirante Storni". Estas piezas eran controladas mediante un director de tiro Mk-37 que incluía en origen un radar de control de fuego Mk-12 y un buscador de altura Mk-22 (reemplazado en las variantes de posguerra SCB 74A empleadas por Argentina, por el radar circular Mk-25) conectado por una computadora de control de fuego Mark-1A y estabilizado por un giroscopio Mk-6 de 8.500 rpm. Las piezas, que en los destructores Clase "Fletcher" montaban 5 torres, pero 4 tras la modernización SCB74A, con una elevación de +85°/-15° disparaban un Granada de 127×680 mmR de 24 a 25 kgs. de peso, a un ritmo de 15 proyectiles por minuto con una velocidad en boca de 790 m/seg a un alcance máximo de 16.000 metros en tiro de superficie, y 11.300 metros en tiro antiaéreo pudiendo penetrar blindajes de cinturón hasta 127 mm a 3.700 mts. de distancia, o de cubierta de hasta 25 mm a 12.600 mts. La vida útil promedio del tubo cañón era de unos 4.600 disparos con carga máxima. 




Dos marinos posan delante de las piezas de artilería simples Mk-30 de 127/38 mm del destructor D-24 ARA "Almirante Storni". Estas piezas eran controladas mediante un director de tiro Mk-37 que incluía en origen un radar de control de fuego Mk-12 y un buscador de altura Mk-22 (reemplazado en las variantes de posguerra SCB 74A empleadas por Argentina, por el radar circular Mk-25) conectado por una computadora de control de fuego Mark-1A y estabilizado por un giroscopio Mk-6 de 8.500 rpm. Las piezas, que en los destructores Clase "Fletcher" montaban 5 torres, pero 4 tras la modernización SCB74A, con una elevación de +85°/-15° disparaban una granada de 127×680 mmR de 24 a 25 kgs. de peso, a un ritmo de 15 proyectiles por minuto con una velocidad en boca de 790 m/seg a un alcance máximo de 16.000 metros en tiro de superficie, y 11.300 metros en tiro antiaéreo pudiendo penetrar blindajes de cinturón hasta 127 mm a 3.700 mts. de distancia, o de cubierta de hasta 25 mm a 12.600 mts. La vida útil promedio del tubo cañón era de unos 4.600 disparos con carga máxima.



El destructor DD-547 USS "Cowell" de la US Navy que como advertimos ya reacondicionado bajo el proyecto SCB 74A (Ship Characteristics Board: Junta de Características del Buque) a finales de los años 50s, principio de los 60s,
Este buque de la Clase "Fletcher" botado en el astillero Bethlehem Steel Shipyard el 18 de mayo de 1943, fue luego el D-24 ARA “Almirante Storni” (apodado "el Galgo"), de la 2ª División de Destructores de la Flota de Mar de la Armada Argentina, conformando la Clase "Brown" con otros 4 buques del mismo tipo, y conformando la 2ª Fivisión junto al D-22 ARA "Rosales" y D-23 ARA "Almirante Domecq García" hacia el final de ciclo de los "Fletcher" con la Armada Argentina. De 114,7 mts. de eslora, 11,9 mts. de manga y 4 mts. de calado que desplazaba 3.500 tns., y podía dar una velocidad máxima de 35 nudos gracias a sus 2 turbinas General Electric y 4 calderas Babock & Wilcox que entregaban una potencia de 600.000 HP, y una autonomía de 11.112 kms. a 15 nudos. y con un poderoso armamento de 4 montajes Mk-30 de 127/38 mm, 3 montajes dobles antiaéreos de 76,2 mm, tenía una dotación de unos 230 efectivos; transferido a la Armada Argentina donde el 10 de diciembre de 1971 recibió el pabellón nacional argentino, prestando servicio hasta el 21 de agosto de 1979, y siendo vendido para su desguace el 29 de diciembre de 1981, que se llevó a cabo en la localidad bonaerense de Campana en 1982.
Las piezas de artilería simples Mk-30 de 127/38 mm eran controladas mediante un director de tiro Mk-37 que incluía en origen un radar de control de fuego Mk-12 y un buscador de altura Mk-22 (reemplazado en las variantes de posguerra SCB 74A empleadas por Argentina, por el radar circular Mk-25) conectado por una computadora de control de fuego Mark-1A y estabilizado por un giroscopio Mk-6 de 8.500 rpm. Las piezas, que en los destructores Clase "Fletcher" montaban 5 torres, pero 4 tras la modernización SCB74A, con una elevación de +85°/-15° disparaban un granada de 127×680 mmR de 24 a 25 kgs. de peso, a un ritmo de 15 proyectiles por minuto con una velocidad en boca de 790 m/seg a un alcance máximo de 16.000 metros en tiro de superficie, y 11.300 metros en tiro antiaéreo pudiendo penetrar blindajes de cinturón hasta 127 mm a 3.700 mts. de distancia, o de cubierta de hasta 25 mm a 12.600 mts. La vida útil promedio del tubo cañón era de unos 4.600 disparos con carga máxima.



La 2ª División de Destructores estuvo conformada en un momento dado por los 5 destructores Clase "Fletcher" SCB74A que operaron en la Armada Argentina como Clase "Almirante Brown", en esencia los D-20 ARA "Almirante Brown" (ex-DD-532 USS "Heermann") que operó entre 1962-1979; D-21 ARA "Espora" (ex-DD-670 USS "Dortch") operativo entre 1962-1979; D-22 ARA "Rosales" (ex-DD-644 USS "Stembel") operativo entre 1962-1981; D-23 ARA "Almirante Domecq García" (ex-DD-630 USS "Braine") operativo entre 1971-1982, y D-24 ARA "Almirante Storni" (ex-DD 547 USS "Cowell"), operativo entre 1971-1979. Estas imponentes naves básicamente causaron baja para ser reemplazadas por las 6 corbetas de nueva generación Tipo MEKO-140A16 del plan naval elaborado por el Almirante Massera, el tipo de buque más avanzado en los años 70s y 80s, y que se construyeron en el astillero argentino AFNE, que aún hoy son parte del principal componente de la Flota de Mar de la Armada Argentina aunque al no recibir modernización alguna a lo largo de todos sus años de servicio, ni ser reemplazadas por buques más avanzados generacionalmente como parte del infame proceso de unilateral desarme y desarticulación de las Fuerzas Armadas y el aparato de Defensa argentino iniciado en 1983 y profundizado en 2003, hoy han perdido casi todo su poder de combate y se las convierte sin modernización alguna en simples patrulleros oceánicos en esta mutación de la Armada Argentina hacia una Guardia Nacional Naval o Cuerpo de Guardacostas que la está exterminando. 




Destructor D-24 ARA "Almirante Storni" fotografiado desde el periscopio de un submarino argentino durante un ejercicio naval en los años 70s. El destructor D-24 ARA “Almirante Storni” (apodado "el Galgo"), de la 2ª División de Destructores de la Flota de Mar de la Armada Argentina, un ex-US Navy DD-547 USS "Cowell" de la Clase "Fletcher" botado en el astillero Bethlehem Steel Shipyard el 18 de mayo de 1943, modernizado a nivel SCB 74A (Ship Characteristics Board: Junta de Características del Buque) a finales de los años 50s, principio de los 60s, de 114,7 mts. de eslora, 11,9 mts. de manga y 4 mts. de calado que desplazaba 3.500 tns., y podía dar una velocidad máxima de 35 nudos gracias a sus 2 turbinas General Electric y 4 calderas Babock & Wilcox que entregaban una potencia de 600.000 HP, y una autonomía de 11.112 kms. a 15 nudos. y con un poderoso armamento de 4 montajes Mk-30 de 127/38 mm, 3 montajes dobles antiaéreos de 76,2 mm, tenía una dotación de unos 230 efectivos; transferido a la Armada Argentina donde el 10 de diciembre de 1971 recibió el pabellón nacional argentino, prestando servicio hasta el 21 de agosto de 1979, y siendo vendido para su desguace el 29 de diciembre de 1981, que se llevó a cabo en la localidad bonaerense de Campana en 1982.
Las piezas de artilería simples Mk-30 de 127/38 mm eran controladas mediante un director de tiro Mk-37 que incluía en origen un radar de control de fuego Mk-12 y un buscador de altura Mk-22 (reemplazado en las variantes de posguerra SCB 74A empleadas por Argentina, por el radar circular Mk-25) conectado por una computadora de control de fuego Mark-1A y estabilizado por un giroscopio Mk-6 de 8.500 rpm. Las piezas, que en los destructores Clase "Fletcher" montaban 5 torres, pero 4 tras la modernización SCB74A, con una elevación de +85°/-15° disparaban una granada de 127×680 mmR de 24 a 25 kgs. de peso, a un ritmo de 15 proyectiles por minuto con una velocidad en boca de 790 m/seg a un alcance máximo de 16.000 metros en tiro de superficie, y 11.300 metros en tiro antiaéreo pudiendo penetrar blindajes de cinturón hasta 127 mm a 3.700 mts. de distancia, o de cubierta de hasta 25 mm a 12.600 mts. La vida útil promedio del tubo cañón era de unos 4.600 disparos con carga máxima.
La 2ª División de Destructores estuvo conformada en un momento dado por los 5 destructores Clase "Fletcher" SCB74A que operaron en la Armada Argentina como Clase "Almirante Brown", en esencia los D-20 ARA "Almirante Brown" (ex-DD-532 USS "Heermann) que operó entre 1962-1979; D-21 ARA "Espora" (ex-DD-670 USS "Dortch") operativo entre 1962-1979; D-22 ARA "Rosales" (ex-DD-644 USS "Stembel") operativo entre 1962-1981; D-23 ARA "Almirante Domecq García" (ex-DD-630 USS "Braine") operativo entre 1971-1982, y D-24 ARA "Almirante Storni" (ex-DD 547 USS "Cowell"), operativo entre 1971-1979. Estas imponentes naves básicamente causaron baja para ser reemplazadas por las 6 corbetas de nueva generación Tipo MEKO-140A16 del plan naval elaborado por el Almirante Massera, el tipo de buque más avanzado en los años 70s y 80s, y que se construyeron en el astillero argentino AFNE, que aún hoy son parte del principal componente de la Flota de Mar de la Armada Argentina aunque al no recibir modernización alguna a lo largo de todos sus años de servicio, ni ser reemplazadas por buques más avanzados generacionalmente como parte del infame proceso de unilateral desarme y desarticulación de las Fuerzas Armadas y el aparato de Defensa argentino iniciado en 1983 y profundizado en 2003, hoy han perdido casi todo su poder de combate y se las convierte sin modernización alguna en simples patrulleros oceánicos en esta mutación de la Armada Argentina hacia una Guardia Nacional Naval o Cuerpo de Guardacostas que la está exterminando. 




El destructor D-24 ARA “Almirante Storni” (apodado "el Galgo"), de la 2ª División de Destructores de la Flota de Mar de la Armada Argentina, un ex-US Navy DD-547 USS "Cowell" de la Clase "Fletcher" botado en el astillero Bethlehem Steel Shipyard el 18 de mayo de 1943, modernizado a nivel SCB 74A (Ship Characteristics Board: Junta de Características del Buque) a finales de los años 50s, principio de los 60s, de 114,7 mts. de eslora, 11,9 mts. de manga y 4 mts. de calado que desplazaba 3.500 tns., y podía dar una velocidad máxima de 35 nudos gracias a sus 2 turbinas General Electric y 4 calderas Babock & Wilcox que entregaban una potencia de 600.000 HP, y una autonomía de 11.112 kms. a 15 nudos. y con un poderoso armamento de 4 montajes Mk-30 de 127/38 mm, 3 montajes dobles antiaéreos de 76,2 mm, tenía una dotación de unos 230 efectivos; transferido a la Armada Argentina donde el 10 de diciembre de 1971 recibió el pabellón nacional argentino, prestando servicio hasta el 21 de agosto de 1979, y siendo vendido para su desguace el 29 de diciembre de 1981, que se llevó a cabo en la localidad bonaerense de Campana en 1982.
Las piezas de artilería simples Mk-30 de 127/38 mm eran controladas mediante un director de tiro Mk-37 que incluía en origen un radar de control de fuego Mk-12 y un buscador de altura Mk-22 (reemplazado en las variantes de posguerra SCB 74A empleadas por Argentina, por el radar circular Mk-25) conectado por una computadora de control de fuego Mark-1A y estabilizado por un giroscopio Mk-6 de 8.500 rpm. Las piezas, que en los destructores Clase "Fletcher" montaban 5 torres, pero 4 tras la modernización SCB74A, con una elevación de +85°/-15° disparaban una granada de 127×680 mmR de 24 a 25 kgs. de peso, a un ritmo de 15 proyectiles por minuto con una velocidad en boca de 790 m/seg a un alcance máximo de 16.000 metros en tiro de superficie, y 11.300 metros en tiro antiaéreo pudiendo penetrar blindajes de cinturón hasta 127 mm a 3.700 mts. de distancia, o de cubierta de hasta 25 mm a 12.600 mts. La vida útil promedio del tubo cañón era de unos 4.600 disparos con carga máxima.
La 2ª División de Destructores estuvo conformada en un momento dado por los 5 destructores Clase "Fletcher" SCB74A que operaron en la Armada Argentina como Clase "Almirante Brown", en esencia los D-20 ARA "Almirante Brown" (ex-DD-532 USS "Heermann) que operó entre 1962-1979; D-21 ARA "Espora" (ex-DD-670 USS "Dortch") operativo entre 1962-1979; D-22 ARA "Rosales" (ex-DD-644 USS "Stembel") operativo entre 1962-1981; D-23 ARA "Almirante Domecq García" (ex-DD-630 USS "Braine") operativo entre 1971-1982, y D-24 ARA "Almirante Storni" (ex-DD 547 USS "Cowell"), operativo entre 1971-1979. Estas imponentes naves básicamente causaron baja para ser reemplazadas por las 6 corbetas de nueva generación Tipo MEKO-140A16 del plan naval elaborado por el Almirante Massera, el tipo de buque más avanzado en los años 70s y 80s, y que se construyeron en el astillero argentino AFNE, que aún hoy son parte del principal componente de la Flota de Mar de la Armada Argentina aunque al no recibir modernización alguna a lo largo de todos sus años de servicio, ni ser reemplazadas por buques más avanzados generacionalmente como parte del infame proceso de unilateral desarme y desarticulación de las Fuerzas Armadas y el aparato de Defensa argentino iniciado en 1983 y profundizado en 2003, hoy han perdido casi todo su poder de combate y se las convierte sin modernización alguna en simples patrulleros oceánicos en esta mutación de la Armada Argentina hacia una Guardia Nacional Naval o Cuerpo de Guardacostas que la está exterminando. 




Lancha de salvamento y abordaje del destructor D-24 ARA "Almirante Storni" de la Armada Argentina. Esta embarcación iba a ser empleada para abordar al buque infractor británico RRS "Shackleton" el 4 de febrero de 1976, al ser inteceptado por el destructor argentino a 125,5 kms. al sur de Cabo Pembroke, en las costas de las Islas Malvinas, pero el navío británico decidió fugar rumbo a Port Stanley y el destructor argentino, que en ningún momento su comandante tuvo la intención de dañar o hundir al navío incursor, se conformó con efectuar unos disparos de advertencia y escoltarlo, más que perseguirlo, hasta unos 11 kms. del acceso al puerto colonial inglés en territorio usurpado a la Argentina. 



El Capitán de Fragata Ramón Arosa era el comandante del destructor D-24 ARA "Almirante Storni" durante el incidente con el buque de investigación científica RRS "Shackleton" británico, el 4 de febrero de 1976. Aquí lo vemos en una foto de la década del '80, durante la Presidencia del masón izquierdista de la Internacional Socialista Raúl Ricardo Alfonsín (quien comenzó una vendetta política e ideológica contra las Fuerzas Armadas y dió inicio al unilateral desarme de las Fuerzas Armadas y de Seguridad y desarticulación del aparato de Defensa y Seguridad), ya luciendo el grado de Vicealmirante y ejerciendo el cargo de Comandante en Jefe de la Armada Argentina.

viernes, 20 de marzo de 2026

SGM: Flota de las Indias Orientales Británicas, 1945

Flota de las Indias Orientales Británicas, 1945

War History




Flota de las Indias Orientales Británicas, 1945


El crucero de batalla británico HMS Renown operando con otros buques insignia de la Flota Oriental Británica en la zona del Océano Índico, 12 de mayo de 1944. El acorazado HMS Valiant se encuentra a la derecha. El acorazado francés Richelieu se encuentra al fondo, a la izquierda.
Flota de las Indias Orientales Británicas, 1945

Si bien el poder naval había contribuido enormemente al aplastamiento del Imperio Japonés en el Pacífico desde la Batalla del Mar del Coral, había tenido una influencia mucho menor a la hora de dictar el progreso de la guerra en los estados litorales del Océano Índico. Esto estaba a punto de cambiar en enero de 1945 con el éxito de la tercera ofensiva de Arakán. El comienzo se dio con la Operación Relámpago el 2 de enero cuando el contralmirante Bernard Martin partió de Chittagong con la TF 64, parte de la Flota de las Indias Orientales Británicas (BEIF) del vicealmirante Sir Arthur Power, para desembarcar 1.000 comandos en la península de Akyab para que pudieran capturar la ciudad portuaria de Akyab (Sittwe) de la que las tropas japonesas ya se habían retirado. Asegurar Akyab proporcionaría a los aliados que luchaban en el norte de Birmania un puerto muy útil para el desembarco tanto de refuerzos de tropas adicionales como de suministros, un punto subrayado por el desembarco poco después de la 74.ª Brigada india. Unos días después, la TF 64 estuvo de nuevo disponible para desembarcar más unidades de comandos más al sur, cerca de Myebon, en la bahía de Hunter (Operación Pasaporte). Estos fueron asuntos de pequeña escala y meros precursores de la Operación Matador, que desembarcó a las 4.ª brigadas británica y a la 71.ª brigada india desde ochenta y cuatro lanchas de desembarco en la costa norte de la isla de Ramree, frente a la costa de Arakan, el 16 de enero. Martin, con su bandera en el destructor australiano Napier, contó en esta empresa con la asistencia de un grupo de apoyo de fuego, compuesto por el acorazado Queen Elizabeth, que bombardeó los lugares de desembarco antes de la invasión, y de un ala aérea proporcionada por el portaaviones de escolta Ameer, que pronto demostró su valía al repeler un ataque a la flota invasora por dieciocho aviones japoneses empeñados en su destrucción. Otra incursión incremental tuvo lugar el 26 de enero con el desembarco más al sur en la isla de Cheduba (Operación Sankey) de 500 marines, y un contingente aún menor llegó a la isla de Sagu Kyun el 30 de enero (Operación Pendant).



El BEIF de Power pudo haber sido suficiente para eliminar lo que quedaba de la resistencia japonesa en la costa birmana, pero no fue suficiente para enfrentarse a los verdaderos centros de poder enemigo, concentrados en torno a la industria petrolera en el océano Índico y el mar de China Meridional. Para ello, los cuatro portaaviones Illustrious, Indefatigable, Indomitable y Victorious de la Flota Británica del Pacífico (BPF) debían hacer frente no solo a la amenaza que representaban las aeronaves terrestres japonesas, sino también a las refinerías terrestres situadas, por ejemplo, en el interior de Sumatra, tan alejadas de la costa que no eran accesibles ni siquiera a los cañones de los acorazados más grandes. Sin embargo, si la BPF iba a ser representativa de su nombre, tendría que acercarse mucho más al Pacífico que Trincomalee. Así, el 16 de enero, el almirante Fraser navegó hacia el este, alejándose de la base naval de Ceilán, con el acorazado King George V, los cuatro portaaviones (mencionados anteriormente), tres cruceros ligeros y nueve destructores para acercarse mucho más al escenario de la acción. También conocida como TF 63, la BPF recogió el crucero ligero Ceylon, un par de destructores y cuatro petroleros rumbo a Sumatra antes de realizar un exitoso ataque sorpresa contra las refinerías de petróleo de Pladjoe (Plaju) y Soengi Gerong, cerca de Palembang, a finales de enero (Operación Meridian). En esta operación, los aviones embarcados de Vian destruyeron 132 aviones japoneses, lo que supuso la pérdida de cuarenta y ocho de sus propias aeronaves, la mayoría de las cuales sucumbieron a aterrizajes forzosos en lugar de a la acción enemiga. Las estructuras de los aviones podían reemplazarse, pero la tripulación experimentada siempre era un recurso valioso, y en este sentido, el esfuerzo bélico japonés se vio doblemente afectado, perdiendo muchos más aviones y pilotos que los Aliados en el Pacífico y sin poder reemplazarlos con la misma urgencia y prontitud.



En el Océano Índico, la Armada Imperial Japonesa (IJN) dejó de tener presencia. Su ejército estaba siendo repelido implacablemente en Birmania. A mediados de febrero se establecieron cabezas de puente al otro lado del río Irawadi, tanto al norte como al sur de Mandalay, y la ruta de suministro hacia y desde China, la Ruta de Birmania, se reabrió el 27 de enero. La poca actividad naval en este teatro de operaciones se debía principalmente, si no exclusivamente, a los Aliados. Si bien esto se refería principalmente a la Flota Británica de las Indias Orientales, también se emplearon buques indios para traer tropas adicionales al frente birmano. De esta manera, las balandras Jumna y Narbada supervisaron el desembarco de 6635 comandos y otros.


lunes, 9 de febrero de 2026

Royal Navy en Malvinas: HMS Plymouth (F126)

HMS Plymouth (F126)





La HMS Plymouth (F126) fue una fragata de la Marina Real británica nombrada en honor a la ciudad inglesa de Plymouth. Entró en servicio en 1959, siendo uno de 12 barcos clase Rothesay. Estuvo en servicio activo durante la Guerra Fría, sirvió en el Extremo Oriente y Australia, donde fue el principal buque de varios escuadrones. En 1982, el Plymouth fue uno de los primeros buques en llegar al Atlántico Sur durante la guerra de las Malvinas.

Astillero HMNB Devonport
Clase Rothesay
Tipo Fragata
Operador Marina Real británica
Asignado 11 de mayo de 1961
Destino Baja
Desplazamiento 2150 toneladas y 2560 toneladas
Eslora 110 metros
Manga 12 metros
Calado 5,3 metros
Potencia 22 000 kilovatios
Velocidad 30 nudos
Autonomía 5200 millas náuticas



Historia

La clase Rothesay a la que pertenecía la Plymouth fue ordenada en 1955 y se constituyó por otras ocho fragatas: Yarmouth, Lowestoft, Brighton, Rothesay, Londonderry, Falmouth, Berwick y Rhyl.[1]​ La construcción de la Yarmouth fue llevada a cabo por el HMNB Devonport. La puesta de quilla fue el 1 de julio de 1958, la botadura el 20 de julio de 1959 y la entrada al servicio el 11 de mayo de 1961.[1]​ Tenía una eslora de 112,7 m, una manga de 12,5 m y un calado de 3,9 m con un desplazamiento de 2560 t. Podía alcanzar los 29 nudos de velocidad gracias a sus dos turbinas de engranajes de 30 000 shp de potencia. Su armamento consistía en un lanzador cuádruple de misiles antiaéreos Sea Cat, dos cañones de 115 mm de calibre, otros dos de 40 mm, un mortero antisubmarino triple y 12 tubos lanzatorpedos de 533 mm.[1]​[2]​

Guerra de las Malvinas

En un incidente separado, la fragata HMS Plymouth soportó el ataque de seis IAI Dagger de la Fuerza Aérea Sur, que la golpearon con cuatro bombas de 1000 libras. El buque sufrió severos daños y cinco marineros fueron heridos. Aunque todas las bombas no explotaron, el ataque causó la explosión de al menos una carga de profundidad sobre su cubierta. El barco se hallaba en el estrecho de San Carlos, frente a Puerto Darwin, bombardeando el área del monte Rosalía.



Los Dagger armados cada uno con dos bombas retardadas por paracaídas se dirigieron a atacar objetivos navales formados en dos secciones: la primera ―indicativo Perro― al mando del capitán Carlos Rohde, los primeros tenientes José Gabari y Jorge Óscar Ratti. Realizó varias misiones de ataque a buques y posiciones enemigas en San Carlos y Bahía Agradable, al colaborar en las averías de una fragata y un destructor -Plymouth uno de ellos-, que motivaron la retirada parcial de la flota enemiga en uno de los días más negros para los británicos. También fue condecorado con la medalla "Al valor en combate".] y la segunda sección ―indicativo Gato―, al mando del capitán Amílcar Cimatti, secundado por el Mayor Carlos Napoléon Martínez y el teniente Carlos Antonietti.

Fue retirada del servicio en 1988.

Referencias

Moore, John, ed. (1981). Jane's Fighting Ships 1981-82 (en inglés). Jane's Publishing Limited Company. p. 569. ISBN 0-7106-0728-8.

    Conway's All the World's Fighting Ships 1947-1995 (en inglés). Annapolis: Naval Institute Press. 1995. p. 519. ISBN 1-55750-132-7.

Fuentes

jueves, 22 de enero de 2026

Avión de reconocimiento AD. 1 Navyplane

AD. 1 Navyplane




El AD. 1 Navyplane fue un avión de reconocimiento y bombardeo diseñado en 1916.
El AD-1 vino en forma de un avión de propulsión monomotor biplaza y biplano, tenía flotadores de tipo catamarán con dos pequeños flotadores auxiliares ubicados bajo el timón de doble dirección.
Desafortunadamente, el mal rendimiento del motor Smith Static de 150hp es un obstáculo para las pruebas de este jet.
Aunque estaba planeado para ser reemplazado por un motor más potente, el Almirantazgo Británico no deseaba continuar con este programa y por lo tanto los seis aviones de pre-series inicialmente planeados fueron cancelados mientras que las pruebas se pararon permanentemente en agosto de 1917.

viernes, 16 de enero de 2026

Segunda Guerra del Sudán: Venganza en Omdurman

La venganza en Omdurman

War History


 

 

La Segunda Guerra del Sudán, 1896-1898

A pesar de sus reveses tácticos, los derviches aprovecharon la retirada británica del Sudán. En el sector del Nilo, su avance hacia el norte fue frenado en Ginnis el 30 de diciembre de 1885, en una batalla recordada también por ser la última vez que la infantería británica combatió con su tradicional uniforme rojo. Bajo mando de oficiales británicos, el Ejército egipcio fue reorganizado: los soldados recibieron paga regular, mejores condiciones de servicio, posibilidades de ascenso y un entrenamiento completo. Hubo escaramuzas en la frontera, hasta que el 3 de agosto de 1889 se dio una batalla campal de siete horas en Toski, donde los derviches fueron derrotados con mil bajas (un cuarto de sus fuerzas), incluyendo a uno de sus jefes más importantes, el Emir Wad-el-Najumi.

En 1896 se decidió reconquistar el Sudán. No fue por un gesto humanitario para liberar a los sudaneses de la opresión del califa, sino por razones más pragmáticas: los italianos habían sufrido una grave derrota frente a los abisinios en Adowa en 1892, lo que dañó el prestigio de todas las potencias coloniales. Además, Francia mostraba interés en controlar la parte alta del Nilo.

El comandante en jefe del ejército egipcio, el Sirdar, era el general Horatio Herbert Kitchener, designado en 1892. No era un gran táctico, pero sí un maestro en logística, algo clave para una campaña en distancias tan enormes. Inspirado por el aporte de las lanchas cañoneras en la guerra de 1884-85, decidió que su avance contaría siempre con apoyo fluvial. Empezó con cuatro viejas lanchas de rueda de popa, armadas con cañones y ametralladoras Maxim, y fue sumando más embarcaciones modernas, algunas construidas en Inglaterra y enviadas en secciones para ser ensambladas en Egipto.

Las tripulaciones eran mixtas: británicos, egipcios y sudaneses. Entre sus comandantes había nombres que luego serían famosos, como David Beatty o Walter Cowan. El plan de Kitchener era mantener la línea de suministro gracias a transporte moderno —ferrocarril y barcos— y llegar a la batalla final con fuerzas frescas y superiores.

Tras capturar Dongola, Kitchener tomó la decisión que le daría la victoria: construir un ferrocarril de 235 millas a través del desierto entre Wadi Halfa y Abu Hamed. Se trabajó a un promedio de una milla por día, encontrando fuentes de agua para las locomotoras en el camino. Al mismo tiempo, se hicieron ataques de distracción para confundir al enemigo.

La campaña tuvo episodios dramáticos, como cuando la lancha El Teb volcó en el cuarto catarata y dos tripulantes sobrevivieron atrapados dentro del casco, rescatados después de horas. Con avances coordinados por río y tierra, los anglo-egipcios fueron tomando posiciones clave como Abu Hamed y Berber, hasta aislar a las fuerzas derviches en Omdurman.

En abril de 1898, tras la victoria en Atbara, el camino a Omdurman quedó abierto. El 2 de septiembre, en la famosa Batalla de Omdurman, la artillería, las ametralladoras y los cañoneros barrieron los ataques masivos de los derviches. Winston Churchill, entonces un joven oficial, describió cómo los cañoneros abrían boquetes en las murallas y desarticulaban las defensas. La batalla terminó con unas 9.700 bajas derviches y apenas 48 muertos del lado anglo-egipcio.

Después, Kitchener se encontró con la expedición francesa de Marchand en Fashoda, un episodio que rozó el conflicto internacional, pero que se resolvió diplomáticamente.

Con Omdurman tomada, el califa quedó como fugitivo hasta su muerte en combate el 25 de noviembre de 1899. El control del Nilo por parte de la flotilla fue absoluto, y su sola presencia bastaba para que pueblos enteros se rindieran.

De las lanchas cañoneras de esa época, dos sobreviven: la Bordein, que sirvió en el asedio de Jartum, y la Melik, que luego fue club náutico en el Nilo Azul y hoy espera restauración.