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domingo, 20 de septiembre de 2026

OTAN: Maniobra Silver Wotan en Gotland

Maniobra Silver Wotan




Hoy se está llevando a cabo un despliegue rápido de fuerzas alemanas y suecas en la isla de Gotland. Unidades de 🇸🇪 y 🇩🇪 están ensayando el refuerzo rápido de la isla estratégica con el fin de garantizar la seguridad del mar Báltico.
#SilverWotan
#NATO




La Marina, la Fuerza Aérea y capacidades avanzadas como las unidades del Misil de Crucero de Defensa Costera están asegurando la isla para mostrar la rapidez de la determinación aliada en Europa del Norte.






La operación conjunta entre Alemania y Suecia es una clara declaración de la fortaleza del vínculo bilateral entre las dos naciones aliadas. La seguridad de Gotland y el mar Báltico es del interés de toda la OTAN.






domingo, 13 de septiembre de 2026

SSK: Detalles del U209NG

U209NG

Parece mucho más interesante de lo que se pensaba. Si amplían la vela para disparar misiles balísticos de corto alcance tipo Hyunmoo, compro completamente.






sábado, 12 de septiembre de 2026

FGG de Defensa Aérea Futura: F127 (Alemania)

 🇩🇪 Fragata de Defensa Aérea Futura F127 ⚓




-Estado: 🏗️ En desarrollo
-Desplazamiento: ~12.000 toneladas
-VLS: Mk 41 de 96 celdas
-Radar: AN/SPY-6 AESA
-Sistema de combate: Aegis
-Rol: Defensa aérea y antimisiles
-BMD (Defensa contra misiles balísticos): ✔️ Previsto



Un imponente buque de guerra alemán diseñado para interceptar aeronaves, misiles de crucero y amenazas balísticas, dotando a la flota de nueva generación de Alemania de una potencia de fuego equiparable a la de un destructor.


 

martes, 1 de septiembre de 2026

ARA: El 3 de septiembre se define por el Scorpène, 209NG o el HDS-1500

Submarinos para la Armada Argentina: Scorpène, 209NG y HDS-1500 llegan al 3 de septiembre con el financiamiento como factor decisivo






Naval Group da por perdido su contrato. Me parece más preciso que “el contrato no está perdido”, porque hoy no existe un contrato adjudicado que Francia pueda haber perdido. Hay una competencia todavía abierta y el verdadero eje ya no es solamente qué submarino es mejor, sino qué paquete puede financiarse y sostenerse durante 30 o 40 años. Fuentes recientes siguen indicando que no hay una adjudicación firme.

Actualizando la información

La Armada Argentina llega a septiembre de 2026 con tres alternativas relevantes para reconstruir una capacidad submarina que hoy no posee operacionalmente. El favorito político durante buena parte del proceso fue el Scorpène de Naval Group, pero la dificultad para estructurar el financiamiento impidió convertir esa preferencia en contrato.

Francia encontró recientemente una salida potencial mediante Brasil: construir o apoyar el programa desde Itaguaí, donde existe infraestructura, personal y experiencia real con submarinos derivados del Scorpène. La cooperación ya trascendió lo industrial: en agosto de 2026, dos oficiales y dos suboficiales argentinos navegaron a bordo del MB Humaitá durante el ejercicio Fraterno XXXIX.

Alemania, por su parte, tiene probablemente la propuesta financiera más sólida. En enero de 2025 se informó que Berlín preparó garantías estatales de hasta €4.100 millones para apoyar una operación por tres submarinos TKMS, repuestos y entrenamiento; el cronograma citado contemplaba entregas en 2034-2035.

Corea del Sur entra como tercera vía con el HDS-1500, apoyándose en su asociación con Perú. HD Hyundai pretende utilizar la futura infraestructura peruana de mantenimiento y repuestos como centro regional, y el diseño contempla una dotación reducida de unas 25 personas. Pero el propio programa peruano todavía está pasando del diseño básico al detallado: su primera unidad todavía no existe.

El 3 de septiembre sí es oficialmente el Día del Submarinista Argentino, pero no encontré una confirmación oficial de que el Gobierno haya fijado esa fecha para anunciar la elección. Por ahora debe tratarse como una posibilidad periodística, no como un plazo oficial.

Observaciones importantes

La primera es técnica: el Tipo 209NG no es simplemente un Tipo 209 actualmente navegando. TKMS lo describe como un rediseño de la familia 209 con motor de imanes permanentes, timones y mástiles eléctricos, ORCCA y posibilidad de baterías de plomo o litio. Más importante aún, documentación corporativa de TKMS de 2025 calificaba al 209NG como “in development”. Por lo tanto, la nota exagera cuando contrapone al HDS-1500 con “dos plataformas ya navegando”.

La segunda afecta a la opción francesa. La familia Scorpène sí tiene una experiencia operacional muy superior: Chile, Malasia, India y Brasil la operan. Pero el Scorpène Evolved Full LiB es una evolución nueva. Naval Group declara para esa configuración 72 metros, más de 20 nudos sumergido, más de 300 metros de profundidad, más de 78 días de autonomía total, más de 12 días de autonomía sumergida, 31 tripulantes, seis tubos y hasta 18 armas. Indonesia es el primer cliente de esa configuración Full-LiB.

La Marina de Brasil incorporó el Tonelero como tercera unidad y lanzó al agua al Almirante Karam, cuarta unidad, que todavía debía completar sus pruebas antes de incorporarse al sector operativo.

¿Cuál le conviene más a la Armada Argentina?

Mi orden sería:

OpciónValoraciónPrincipal virtudPrincipal riesgo
Scorpène / Scorpène Evolved1.ºEcosistema regional Brasil-Chile, plataforma probada, gran autonomía y apoyo cercanoFinanciamiento y configuración final
TKMS 209NG2.º, muy cercaFinanciamiento alemán, simplicidad, tradición TKMS en ArgentinaEl 209NG específico aún es un diseño nuevo y entregaría tarde
HDS-15003.ºCostos potencialmente menores, tripulación reducida, cooperación con PerúMayor riesgo de desarrollo y ausencia de unidades operativas

1. Scorpène: el que elegiría para la Armada

Si los tres pudieran financiarse en condiciones comparables, elegiría el Scorpène.

No tanto porque sea “francés” o porque tenga prestaciones espectaculares sobre el papel, sino porque actualmente ofrece el ecosistema menos riesgoso para reconstruir prácticamente desde cero una Fuerza de Submarinos.

Brasil está al lado, tiene instalaciones de construcción y mantenimiento en Itaguaí, submarinos operativos derivados de la misma familia y personal que puede colaborar en entrenamiento, mantenimiento y doctrina. Argentina acaba de colocar submarinistas propios dentro del Humaitá. Eso tiene un valor que una ficha técnica no muestra.

Además, existe otro factor clave: la Armada necesita un submarino oceánico. El problema argentino no consiste solamente en defender accesos portuarios. Tiene que operar sobre enormes distancias en el Atlántico Sur. Ahí una plataforma de aproximadamente 2.000 toneladas, buena autonomía y alta carga de armas tiene sentido. El Scorpène Evolved está concebido precisamente para operaciones oceánicas y también para aguas litorales.

Y un esquema construido o mantenido con Brasil podría crear algo mucho más importante que tres submarinos: una cadena logística sudamericana compartida.

2. El 209NG sería mi opción si Alemania gana la batalla financiera

No descartaría en absoluto a TKMS. De hecho, desde el punto de vista presupuestario puede terminar siendo la propuesta más sensata.

Argentina conoce muy bien la escuela alemana. El ARA Salta es un Tipo 209 y fue incluso ensamblado en Tandanor; los TR-1700 Santa Cruz y San Juan también procedían de la industria alemana. Hay experiencia institucional, técnica y doctrinaria acumulada.

El nuevo 209NG tiene además una característica que me parece especialmente atractiva para Argentina: TKMS lo plantea deliberadamente como un submarino relativamente compacto, robusto y mantenible, permitiendo incluso elegir baterías de plomo o litio y eventualmente cambiar de tecnología durante una modernización.

Para una Armada con restricciones presupuestarias persistentes, mantenibilidad, disponibilidad y costo de ciclo de vida pueden importar más que obtener el submarino más sofisticado.

Y Alemania posee la carta que puede terminar decidiendo todo: hasta €4.100 millones de garantías estatales anunciadas para facilitar la operación, frente a un programa cuyo valor circuló alrededor de €2.200 millones. Eso no significa que Alemania “regale” €4.100 millones; son garantías para respaldar el crédito y reducir el riesgo financiero. Pero pueden transformar una buena oferta en una oferta realmente comprable.

3. HDS-1500: interesante, pero puede ser un riesgo ahora

No es un mal submarino. Al contrario: la idea coreana es muy interesante.

Una dotación de aproximadamente 25 personas sería atractiva para una Armada que tiene que reconstruir simultáneamente tripulaciones, técnicos y cuadros. Perú ofrecería además un centro regional de mantenimiento y Argentina ya mantiene allí entrenamiento submarinista: en 2024 personal argentino navegó en los submarinos peruanos Arica y Angamos.Asimismo, Perú es un aliado y hermano de Argentina, no hay dudas de ello. El riesgo que puede tener Brasil, no existe en Perú.

Pero existe un problema difícil de ignorar: Argentina no necesita convertirse en cliente de lanzamiento de otro programa.

HD Hyundai todavía está desarrollando con Perú la variante HDS-MGP derivada del HDS-1500; en agosto de 2026 se había completado el diseño básico y todavía se buscaba contratar la construcción de la primera unidad.

Después de casi una década sin submarinos operativos, tal vez la prioridad sería reducir riesgo tecnológico, de calendario y logístico. Corea puede ofrecer condiciones extraordinarias que cambien esa ecuación, pero tendría que demostrarlas contractualmente.

Conclusiones

Scorpène si Argentina consigue un paquete franco-brasileño financieramente sostenible.
209NG si Alemania ofrece una diferencia sustancial en crédito, costos de ciclo de vida y garantías.
HDS-1500 sólo si Corea ofrece una ventaja económica e industrial extraordinaria que compense ser un diseño todavía inmaduro.

En términos estrictamente navales y estratégicos, es interesante la elección Scorpène + Itaguaí. No necesariamente porque el casco sea enormemente superior al alemán, sino porque coloca entrenamiento, mantenimiento, repuestos, infraestructura y una marina operadora del mismo ecosistema a pocas horas de vuelo de Mar del Plata. Para una Armada que necesita recuperar una capacidad perdida, eso puede valer más que algunos puntos de superioridad teórica. Igualmente, queda por ver el riesgo que asume Argentina de dejar en manos de un vecino que no se sabe que tan socio o aliado puede ser siendo que ha firmado un tratado defensivo con el Reino Unido.

Agregaría una condición decisiva: es preferible tener tres 209NG correctamente financiados, con repuestos, torpedos, simuladores, entrenamiento y disponibilidad durante 30 años, que tres Scorpène superiores técnicamente pero con un presupuesto que no permita navegarlos. La oferta ganadora debería evaluarse por costo total de propiedad, disponibilidad contractual y armamento incluido, no sólo por el precio de adquisición.

Y precisamente por eso creo que la nota debería poner menos énfasis en quién “ganó” la competencia y más en quién logra presentar el paquete integral que Argentina realmente puede sostener.

martes, 11 de agosto de 2026

Israel: La ambigua doctrina nuclear del INS Drakon

INS Drakon: Cómo funciona la ambigüedad nuclear de Israel





En noviembre de 2024, el INS Dragon, el sexto submarino de la serie Dolphin y el tercero de la segunda generación (Dolphin II), fue botado en el astillero de Kiel. Según estimaciones públicas, es el submarino más grande de la Armada israelí. Tras su finalización y las pruebas de mar, fue entregado al cliente en agosto de 2026. El Ministerio de Defensa israelí lo denomina un "activo estratégico de combate" con "sistemas únicos" y no menciona su función nuclear. Este silencio es deliberado: forma parte del diseño, no es un secreto accidental. De ahí la pregunta que merece ser investigada: ¿por qué un Estado que oficialmente carece de armas nucleares necesitaría una plataforma que parece diseñada específicamente para su uso encubierto?

El silencio como arma

El comunicado de prensa del Ministerio de Defensa describe al submarino Dragon como portador de "tecnologías innovadoras" que amplían las capacidades de la flota "en diversos ámbitos operativos". La redacción es vaga y deliberadamente vacía: no hay conexión con el propósito específico para el que se construyó dicho submarino. Mientras tanto, publicaciones navales y centros de investigación, desde el US Naval Institute Journal hasta análisis especializados sobre no proliferación, vinculan a la familia Dolphin con el concepto de un segundo ataque naval y misiles de crucero con capacidad nuclear . Aclaro de inmediato, y esta advertencia se mantendrá durante el resto del texto: todas estas son evaluaciones y reconstrucciones de expertos, no hechos confirmados. Oficialmente, Israel no reconoce ni el estatus nuclear de los submarinos ni el tipo de misiles que transportan.

La brecha entre el silencio oficial y el consenso de los expertos no es casual. Es una herramienta de la doctrina conocida en Israel como "amimut" (ambigüedad nuclear). Su propósito no es convencer al mundo de la ausencia de armas, sino evitar el reconocimiento legal de su presencia. El mundo puede especular todo lo que quiera; no existe reconocimiento legal.

Las raíces de esta doctrina se remontan a finales de la década de 1960. Incluso durante la construcción del reactor de Dimona, Israel presentó la instalación como un centro de investigación pacífica, aunque la inteligencia estadounidense evaluó rápidamente su naturaleza militar. Estados Unidos comenzó a presionar a Israel para que se adhiriera al Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP). Este tratado divide al mundo entre potencias nucleares reconocidas y el resto. En respuesta, la diplomacia israelí propuso la fórmula: «Israel no será el primero en introducir armas nucleares en Oriente Medio».

Vale la pena detenerse en la palabra «introducir», porque toda la estructura se basa en ella. En la reunión entre Nixon y Golda Meir en 1969, se llegó a un acuerdo tácito: Estados Unidos entendió «introducción» como posesión y despliegue, mientras que Israel lo interpretó como reconocimiento público, pruebas y una demostración abierta. Una palabra, dos interpretaciones: ambas partes consiguieron lo que querían. Israel se comprometió a no realizar explosiones nucleares ni declarar su arsenal, y Estados Unidos dejó de presionar para que se adhiriera al TNP y se llevaran a cabo las inspecciones de Dimona.

Entonces, la pregunta original deja de ser una paradoja. Un submarino que transporta armas no reconocidas no contradice la lógica de la incertidumbre, sino que la respalda. Nadie niega la posibilidad de un ataque en este caso; simplemente se niegan a confirmarlo.


Timón hinchado

Lo primero que distingue al "Dragon" de los barcos anteriores de la serie es obvio incluso sin documentación, solo por su silueta. La superestructura es alargada y abultada, alterando las proporciones hidrodinámicas tradicionales. Para un barco diésel-eléctrico, donde cada volumen adicional significa una pérdida de velocidad y un aumento del ruido, esta solución es ilógica, a menos que precisamente lo que sacrificó la velocidad se encuentre en su interior.

Algunos analistas especulan que la torre de mando ampliada oculta un módulo para lanzadores verticales (VLS, silos para lanzar misiles directamente desde el casco, evitando los tubos lanzatorpedos). No hay confirmación oficial de esto. Según varias estimaciones independientes, el módulo insertado en el casco crea un compartimento de aproximadamente 10-11 metros de altura, comparable en volumen a varios silos de misiles grandes. Esta cifra sigue siendo una estimación, no una especificación declarada, y debe tratarse como tal.

La segunda característica distintiva es el armamento. La composición básica de los barcos de la clase "Dolphin" es la siguiente:
  • diez tubos lanzatorpedos: seis de calibre estándar de 533 mm y cuatro de calibre aumentado de 650 mm;
  • Torpedos y minas alemanes DM2A4;
  • Misiles antibuque estadounidenses Harpoon lanzados desde vehículos estándar;
  • Sistema de propulsión independiente del aire (AIP), que permite semanas de inmersión.
Los analistas se centran en los cuatro tubos de 650 mm de calibre, un diseño atípico para un submarino de esta clase. Oficialmente, están diseñados para transportar buceadores de combate y torpedos pesados. Sin embargo, los expertos suelen considerar este calibre adecuado para misiles de crucero de largo alcance modificados, aunque advierten que esto es mera especulación. Fuentes abiertas citan el misil israelí Popeye, una variante naval desarrollada después de que Estados Unidos se negara a vender el misil Tomahawk a Israel, como un posible vehículo de lanzamiento; esta hipotética variante se conoce a menudo en publicaciones abiertas como Popeye Turbo. Según informes de medios occidentales, que citan a exfuncionarios del Departamento de Estado y del Pentágono, en el año 2000, el ejército estadounidense observó el lanzamiento de un misil israelí con un alcance de aproximadamente 1500 kilómetros en el Océano Índico. Israel lo negó y no existe confirmación independiente del incidente.


Submarino de clase Dolphin 2 con torre de mando convencional

Mil quinientos kilómetros son suficientes para alcanzar instalaciones clave en Irán desde el Mar Arábigo. El sistema AIP transforma el submarino de uno de inmersión a uno verdaderamente sumergible: un submarino diésel-eléctrico tradicional debe emerger regularmente para recargar sus baterías, exponiendo así su presencia, mientras que un submarino equipado con AIP puede permanecer sumergido durante semanas.

Si se consideran todos estos detalles, su importancia debe ser inmediatamente cuestionada. Ninguna fuente oficial confirma nada de esto: ni el sistema de lanzamiento vertical (VLS), ni los misiles nucleares, ni el lanzamiento de 2000 en sí. Lo que tenemos aquí es una reconstrucción de datos abiertos, donde la coherencia de evaluaciones independientes sustituye la confirmación faltante. Si dicha coherencia equivale a una prueba es una cuestión que cada uno debe decidir por sí mismo. El resultado es una plataforma cuya principal arma, como señala un informe, "legalmente no debería existir" en un submarino diésel-eléctrico.


La segunda huelga en miniatura

Esta situación solo puede entenderse a través de la geografía israelí. El país es pequeño y densamente poblado: la infraestructura, los aeródromos y los posibles emplazamientos de misiles terrestres se concentran en una zona reducida. Los activos terrestres y aéreos son vulnerables a un primer ataque desarme: los silos y las bases aéreas pueden destruirse incluso sin armas nucleares. La disuasión basada únicamente en estos recursos es frágil.

De ahí el concepto de un segundo ataque, uno de los conceptos clave de la teoría nuclear. Si un Estado es capaz de tomar represalias incluso después de que una parte significativa de su territorio y arsenal haya sido destruida, un ataque desarme pierde sentido: el atacante recibirá una respuesta. En la versión israelí, esta idea se entrelaza con la llamada «Opción Sansón»: una estrategia de represalia masiva como último recurso si la propia existencia del Estado está en juego. Tanto el «segundo ataque» como la «Opción Sansón» siguen siendo modelos analíticos, no meras líneas en documentos oficiales. Pero la lógica es evidente en la propia configuración de la flota: un submarino que ha zarpado antes del inicio de la guerra es la parte del arsenal que no puede ser atacada con un primer ataque.

Una comparación con las potencias nucleares clásicas resulta útil aquí. El componente naval de EE. UU., Rusia, Francia y Gran Bretaña se basa en portamisiles de propulsión nuclear armados con misiles balísticos lanzados desde submarinos (SLBM). El Ohio, el Borei y el Vanguard transportan misiles con un alcance de 8.000 a 11.000 kilómetros, armas para intercambios intercontinentales. El mismo Borei con misiles Bulava resuelve un problema global: una respuesta garantizada desde el otro lado del planeta. La velocidad de una trayectoria balística le da al enemigo solo minutos para reaccionar.

Israel eligió un camino diferente, y su elección puede explicarse de tres maneras. Un submarino diésel-eléctrico con AIP es significativamente más barato y sencillo que un portamisiles de propulsión nuclear, un argumento importante para un país con recursos limitados. Para un escenario regional, el alcance de un misil de crucero es suficiente: Israel no necesita combatir al otro lado del océano; necesita llegar a Irán. Finalmente, está la cuestión política. Un portamisiles balísticos de propulsión nuclear no puede hacerse pasar por un submarino convencional, pero un submarino diésel-eléctrico con tubos lanzatorpedos es perfectamente capaz. Un misil de crucero es más modesto que un misil balístico y es más fácil de ocultar bajo la apariencia de armamento estándar.

El precio de esta solución es la efectividad en combate. Un misil de crucero subsónico vuela a baja altitud y a larga distancia, y es vulnerable a las defensas aéreas estratificadas, mientras que un misil balístico lanzado desde submarino (SLBM) es prácticamente indetectable en su fase de propulsión. Pero para el propósito de la disuasión regional, este compromiso es aceptable: el componente naval de Israel no se creó para una guerra global, sino para evitar que un adversario regional cuente con un primer ataque con impunidad.


El precio del silencio

Este diseño cuenta con un patrocinador externo. Los submarinos de la clase Dolphin son construidos por un astillero alemán, y Alemania ha financiado una parte significativa de los contratos: para los primeros submarinos, prácticamente el costo total, y para los subsiguientes, aproximadamente un tercio. Formalmente, se trata de un gesto político, vinculado a su responsabilidad histórica con Israel. En esencia, Berlín participa en la financiación de una plataforma que todo el mundo de la disuasión nuclear considera un elemento de la misma, y ​​lo hace sin mencionarla por su nombre.

Berlín mantiene la misma ambigüedad que Israel. Oficialmente, Alemania suministra submarinos convencionales, pero su responsabilidad recae en el cliente sobre cómo los utiliza. El gobierno alemán se niega a comentar sobre las modificaciones nucleares. Algunos exfuncionarios del Ministerio de Defensa alemán han declarado en entrevistas que asumían que este era el propósito de los submarinos, pero se trata de valoraciones privadas, no de la postura oficial. Parece ser una estrategia ambigua: apoyar a una potencia nuclear de facto al margen del TNP sin reconocerlo públicamente.

Un aspecto aparte es la corrupción, que merece un análisis más detallado que una simple mención superficial. La compra de los submarinos y corbetas más modernos se ha convertido en objeto de una causa penal en Israel, conocida por la policía con el nombre en clave "Caso 3000". Según los investigadores, un agente de una corporación alemana prometió recompensas multimillonarias a figuras clave del sistema de adquisiciones, y la decisión de compra se aprobó a pesar de las objeciones de algunos líderes militares y sin un proceso competitivo. Esta es la trama de la acusación, no el veredicto final: la investigación continúa. Fuentes abiertas también han planteado la posibilidad de que la presión política obligara a la parte israelí a resolver rápidamente los problemas internos relacionados con el acuerdo, pero la teoría de una cláusula directa en el memorando intergubernamental que vinculara las entregas con el cese de la investigación no está documentada. El mero hecho de que un sistema de importancia estratégica esté vinculado a la corrupción ya socava la confianza pública en que las compras se debieran exclusivamente a consideraciones militares. Incluso los críticos reconocen que los submarinos más antiguos, de primera generación, alcanzaron el final de su vida útil a mediados de la década de 2020, y que la renovación de la flota era claramente necesaria. El caso de corrupción plantea interrogantes sobre el costo y la integridad de las decisiones, no sobre si los nuevos submarinos eran necesarios en absoluto.

También existe una consecuencia sistémica. Israel, al igual que India y Pakistán, nunca firmó el TNP y, por lo tanto, no lo viola formalmente. Sin embargo, el hecho de que posea un arsenal fuera del tratado, especialmente con el apoyo de socios occidentales, revela la selectividad del régimen de no proliferación. Algunos investigadores señalan directamente el contraste: el programa iraní está sujeto a una fuerte presión, sanciones, resoluciones e inspecciones, mientras que el programa israelí está sujeto a una aceptación tácita. Sin reconocimiento ni pruebas, el régimen carece de un punto de apoyo sólido al que aferrarse. Y dentro del propio Israel, hay quienes opinan que la opacidad total aumenta el riesgo de errores de cálculo en una crisis: un adversario podría subestimar tanto la magnitud del arsenal como la disposición a usarlo.

El final

El submarino Dragón no se necesita por su armamento, que no está instalado oficialmente, sino para impedir que el enemigo tenga certeza de lo contrario. La torre de mando sobredimensionada, los tubos de 650 mm, el supuesto misil con un alcance de 1500 kilómetros: el equipo está dispuesto de tal manera que la posibilidad de un ataque de represalia desde el mar parece real, mientras que su confirmación resulta imposible. Mientras el submarino flota en algún lugar del océano, sin ser rastreado, esta imposibilidad de confirmación es su principal arma. Todo lo demás es una cuestión que Israel prefiere no responder.

lunes, 10 de agosto de 2026

Corbeta: Proyecto MMPV 90 clase Hrabri (Bulgaria/Alemania)

La Armada búlgara recibió su primer buque nacional en 100 años

Taras Safronov

La Armada búlgara recibió su primer buque nacional en 100 años.


El buque patrullero multipropósito búlgaro Hrabri (Valientes), del proyecto MMPV 90. Diciembre de 2025. Créditos de la foto: www.mod.bg

La Armada búlgara ha izado la bandera en su primer buque patrullero multipropósito, el Hrabri (Valientes), del proyecto MMPV 90.

La armada del país afirmó que este es el primer buque que el país ha producido para la flota nacional en un siglo .

La ceremonia hizo hincapié en la importancia de una política coherente de modernización de las Fuerzas Armadas.

Bulgaria también recibirá próximamente la aprobación de la Comisión Europea para nueve proyectos en el marco del mecanismo SAFE, dos de los cuales están relacionados con la compra de misiles adicionales para dos nuevos buques.


El buque patrullero multipropósito búlgaro Hrabri (Valientes), del proyecto MMPV 90. Diciembre de 2025. Créditos de la foto: www.mod.bg

SAFE es un nuevo instrumento financiero de la UE que apoyará a aquellos Estados miembros que deseen invertir en la producción industrial de defensa.
Construcción de Hrabri

En 2020, el gobierno búlgaro firmó un contrato de 503 millones de euros con el grupo alemán de construcción naval Fr. Lürssen Werft GmbH & Co. KG para la construcción de dos buques patrulleros modulares multipropósito (MMPV) del proyecto MMPV 90.

La construcción se está llevando a cabo según el diseño previsto y con la participación de Lürssen como contratista general en el astillero búlgaro MTG Delfin en Varna.

En 2021, la función de contratista general por parte alemana se transfirió al recién creado Grupo NVL (Naval Vessels Lürssen), al que el Grupo Lürssen transfirió sus activos de buques de guerra (en septiembre de 2025, se anunció que se había llegado a un acuerdo para la venta del Grupo NVL por parte del Grupo Lürssen a otro grupo alemán, Rheinmetall, y se esperaba que la operación se completara en 2026).

Naval Technology Bulgaria, filial del Grupo NVL, se estableció en Varna para proporcionar diseño técnico de buques y apoyo a la construcción.


El buque patrullero búlgaro Hrabri del proyecto MMPV 90

El programa búlgaro para la construcción de dos prometedores buques de superficie se vio severamente limitado por un límite financiero de 1.000 millones de BGN (poco más de 500 millones de euros), lo que llevó a la eliminación temprana del que fuera el favorito de la Armada búlgara, la corbeta mucho más cara del proyecto francés Gowind Combat (Gowind 2500).

En consecuencia, no se optó por una corbeta en toda regla, sino por un buque patrullero de la guardia costera de tamaño mediano con armamento mejorado.

El proyecto Lürssen MMPV 90 (buque patrullero modular multipropósito) elegido por la parte búlgara es, en realidad, una variante del buque patrullero OPV 90 de 90 metros presentado anteriormente en el mercado mundial.

A su vez, el OPV 90 es una versión ampliada del proyecto del buque patrullero PV 80 de 80 metros, según el cual Lürssen construyó previamente cuatro buques patrulleros Darussalam para la Armada de Brunei y actualmente está construyendo seis buques patrulleros Arafura en Australia.

Inicialmente, estaba previsto que los buques del proyecto MMPV 90 entraran en servicio en el tercer trimestre de 2025 y en el tercer trimestre de 2026, respectivamente, y que se convirtieran en el núcleo de la renovada flota búlgara.


Buque patrullero Hrabri del proyecto MMPV 90. Créditos de la fotografía: MTG Dolphin Shipyard.

La primera ceremonia de corte de acero para el buque patrullero principal búlgaro Hrabri ("Valientes") tuvo lugar en el astillero el 3 de diciembre de 2021, y la ceremonia oficial de colocación de la primera plancha se celebró el 17 de junio de 2022. El buque líder fue botado el 4 de agosto de 2023.

La primera ceremonia de corte de acero para el segundo buque, el Smeli, tuvo lugar el 14 de diciembre de 2022, y la ceremonia oficial de colocación de la primera quilla se celebró el 22 de junio de 2023. El Smeli fue botado el 12 de diciembre de 2024.
Armamento del MMPV 90

NVL Group informó que el buque búlgaro tiene un desplazamiento estándar de 2100 toneladas y un desplazamiento bruto de 2300 toneladas, una longitud de 90 metros y una manga de 14 metros.

La planta motriz es diésel de doble eje; la velocidad máxima es de hasta 25 nudos, y la autonomía a una velocidad económica de 14 nudos es de 3000 millas. Autonomía: siete días; tripulación: aproximadamente 70 personas.



El armamento del buque incluye:

    cuatro lanzadores del sistema antibuque Saab RBS-15 Mk 3+;
    un lanzador vertical de ocho contenedores del sistema de defensa aérea MBDA VL-MICA;
    Sistema de artillería universal Leonardo Oto Super Rapid de 76 mm;
    sistema de artillería antiaérea de 35 mm Rheinmetall Oerlikon Millennium;
    Dos lanzadores de torpedos de tres tubos y 324 mm para torpedos antisubmarinos Leonardo A244/S.

El buque está equipado con un hangar para alojar un helicóptero Airbus Helicopters AS565MB Panther (la Armada búlgara dispone de tres aeronaves de este tipo).
Lanzamiento de prueba del misil antiaéreo VL-MICA. Créditos de la foto: MBDA
Lanzamiento de prueba del misil antiaéreo VL-MICA. Créditos de la foto: MBDA

El armamento electrónico del buque, suministrado en su mayoría por el grupo sueco Saab AB, incluye:

    Radar de uso general Sea Giraffe AMB,
    Sistema de control de incendios Ceros 200,
    sistema electroóptico EOS 500,
    Sistema de información y control de combate del Saab 9LV,
    Sistema de comunicación TactiCall.

Torpedo Leonardo A244/S. Fuente: edrmagazine.eu
Torpedo Leonardo A244/S. Fuente: edrmagazine.eu

Los buques están equipados con un sistema de guerra electrónica Saab y un sistema de señuelos Rheinmetall TKWA/MASS.


miércoles, 5 de agosto de 2026

FFG: Proyecto Rheinmetall GMF 140

FFG Rheinmetall GMF 140





Rheinmetall ha presentado su nuevo diseño de fragata con misiles guiados de próxima generación GMF 140. @RheinmetallAG
 

Según la empresa, la fragata con misiles guiados de 40 metros y más de 6.000 toneladas está diseñada para ofrecer una capacidad inigualable en todo el espectro de la guerra naval moderna.

El GMF 140 combina defensa avanzada contra misiles aéreos y balísticos, guerra antisubmarina (ASW) y capacidades de ataque de largo alcance en una plataforma altamente sobreviviente, integrada digitalmente y con tripulación mínima. El diseño está optimizado para operaciones en mar abierto, al mismo tiempo que conserva la flexibilidad para apoyar misiones expedicionarias, litorales y de coalición.



La fragata está diseñada para integrar el Sistema de Combate AEGIS; y 64 celdas del Sistema de Lanzamiento Vertical de Longitud de Ataque (VLS), capaces de emplear la familia completa de misiles modernos de defensa aérea, defensa contra misiles balísticos y ataque a tierra. Esto proporciona un nivel de conciencia del espacio de batalla y control de fuego típicamente disponible solo en combatientes de superficie significativamente más grandes.

Rheinmetall tiene la intención de ofrecer el GMF 140 para una campaña en Norteamérica, posiblemente seguida por otras marinas aliadas que buscan un combatiente naval altamente interoperable y listo para el futuro, capaz de operar sin problemas junto a las principales fuerzas navales del mundo.



miércoles, 22 de julio de 2026

Alemania: Reduce su pedido de FFG

 

La Armada alemana reduce sus ambiciones en materia de fragatas.

Naval News

La Armada Alemana ha encargado cuatro fragatas MEKO A-200 DEU a Thyssenkrupp Marine Systems (TKMS), con opción a cuatro más, poniendo fin a meses de incertidumbre sobre la futura configuración de su flota de superficie. Esta compra pone fin al fallido programa F126 y sirve como ejemplo de los riesgos que conlleva la adquisición de buques de guerra ambiciosos.

El 8 de julio de 2026, la comisión de presupuesto del Bundestag alemán aprobó los primeros cuatro buques por un precio aproximado de 5.400 millones de libras esterlinas (6.300 millones de euros), allanando el camino para la firma del contrato de construcción con TKMS. De ejercerse, la opción de cuatro buques adicionales elevaría la flota a ocho embarcaciones, con un coste total cercano a los 9.900 millones de libras esterlinas. Se prevé que la primera fragata se entregue en 2029, lo que, si TKMS cumple con la entrega, sería muy rápido para los estándares europeos de construcción naval. Tras haber retrasado demasiado la compra de nuevos buques, Alemania se toma en serio la amenaza rusa y considera que un buque modesto entregado a tiempo es, en última instancia, una mejor opción que un buque superior que llegará a partir de 2032.

Exceso industrial  

El F126, anteriormente denominado MKS180 y el mayor buque de guerra de superficie diseñado o construido para Alemania desde 1945, fue cancelado en junio de 2026 debido a que los costos proyectados prácticamente se duplicaron y la entrega se retrasó varios años. El contrato original, firmado con Damen Schelde Naval Shipbuilding en junio de 2020, contemplaba cuatro buques, con opción a dos más. Estas fragatas habrían desplazado alrededor de 10.500 toneladas, y se esperaba que el buque líder entrara en servicio en 2028. Damen no pudo cumplir con el cronograma ni el presupuesto, y para 2025, la primera entrega se había pospuesto hasta 2032.

Berlín estudió la posibilidad de otorgar el rol de contratista principal a Naval Vessels Lürssen (NVL), adquirida por Rheinmetall en marzo de 2026, pero esto no habría servido de mucho para frenar el aumento de los costos. Se estimó que la construcción de los seis buques bajo un nuevo contratista principal costaría alrededor de 15.300 millones de libras esterlinas (18.000 millones de euros) y habría requerido que el gobierno renunciara a las reclamaciones por daños y perjuicios contra Damen.

El proyecto, que comenzó en 2009, amplió su alcance, pasando de un plan para reemplazar corbetas y fragatas FIAC a abarcar el reemplazo de fragatas de la clase Brandenburg. El F126 aumentó en tamaño y coste, con el objetivo de ofrecer capacidad multimisión mediante sistemas de combate modulares intercambiables. Para cuando se canceló, ya se habían invertido alrededor de 2.000 millones de libras esterlinas en el diseño y la fase inicial de construcción, con escasos resultados.

Maqueta del F126 de la clase Baja Sajonia expuesta en la CNE 2026 (Foto: Navy Lookout).

Plataforma probada

El buque de reemplazo representa una reducción deliberada en tamaño y ambición. El MEKO A-200 DEU desplaza alrededor de 3950 toneladas, frente a las 10 500 del F126. El A-200 básico tiene aproximadamente 121 m de eslora y 16,4 m de manga, con un alcance superior a las 6500 millas náuticas a 16 nudos y una tripulación principal de unos 125 hombres. TKMS ya ha exportado variantes de este diseño a las armadas de Sudáfrica, Argelia y Egipto. El concepto MEKO, del alemán (Mehrzweck-Kombination, o combinación multipropósito), data de la década de 1970 y se ha convertido en una de las familias de buques de guerra de exportación más exitosas, con docenas de cascos entregados en diversas configuraciones.

Aunque no tuvo éxito, el A-200 fue uno de los tres candidatos preseleccionados para el programa Tipo 31 ofrecido por TKMS y su filial Atlas Elektronik UK en 2018. Más recientemente, el diseño de TKMS perdió frente al Mogami FFM japonés en el concurso australiano de fragatas de uso general en 2025.

El A-200 DEU es principalmente una plataforma antisubmarina. Su sensor principal probablemente sea el sonar de arrastre Atlas Elektronik ACTS, originalmente elegido para el F126, el mismo que ahora se está instalando en las tres fragatas F123 de la clase Brandenburg, una medida deliberada para estandarizar el sonar principal y el helicóptero embarcado de la flota. Los buques transportan torpedos ligeros MU90 en dos tubos de 324 mm y operan un helicóptero mediano, que se espera sea el NH90 Sea Tiger, que ahora está entrando en servicio en Alemania.

Aún no se ha anunciado la configuración de armamento y sensores, pero se presume que será prácticamente la configuración básica. Se espera que los buques monten un cañón principal de 127 mm, un sistema de lanzamiento vertical Mk 41 para el misil Evolved Sea Sparrow (ESSM) para defensa aérea local y un lanzador de misiles RIM-116 Rolling Airframe Missile (RAM) para defensa puntual. Probablemente se instalará el misil Kongsberg Naval Strike Missile (NSM), el arma que Alemania está estandarizando en toda su flota de superficie, en lugar del Saab RBS15 instalado en los A-200 de exportación anteriores.

(Izquierda) Primer plano de la popa del A-200 que muestra el propulsor a chorro de agua y el álabe de empuje inverso. (Derecha) Los gases de escape de los motores diésel y de la turbina de gas se enfrían con agua de mar, lo que ayuda a reducir la firma infrarroja.

La propulsión es la característica más distintiva del diseño. El A-200 utiliza un sistema CODAG-WARP (turbina diésel y de gas combinada con propulsión por chorro de agua y hélices optimizadas), en el que dos hélices de paso variable son impulsadas por motores diésel MTU interconectables, mientras que un único propulsor de chorro de agua central es alimentado por una turbina de gas General Electric LM2500. En modo diésel, un solo motor puede accionar ambos ejes para una navegación económica, y el propulsor de chorro de agua proporciona un impulso adicional para alcanzar una velocidad máxima superior a los 29 nudos. La ubicación de la maquinaria en la popa y la salida de los escapes a la altura o por debajo de la línea de flotación eliminan la chimenea en el centro del buque, una importante fuente de vibraciones, y reducen la firma infrarroja. Esta disposición también libera una gran cantidad de espacio en el centro del buque.

La fragata egipcia A-200, ENS Al-Aziz. La nueva variante para la Armada alemana contará con una lanzamisiles ampliada en el castillo de proa y una disposición de mástil muy diferente, similar a la de la fragata francesa FDI. Un único mástil integrado albergará el radar de barrido electrónico Saab Sea Giraffe 4A y todas las antenas de comunicaciones y guerra electrónica. Saab también suministrará el radar Sea Giraffe 1X 3D, sensores pasivos y el sistema de gestión de combate.

Impactos

Al cancelar el programa F126, Alemania renunciará a un gran buque de combate polivalente diseñado para su despliegue mundial, con compartimentos de misión flexibles, y optará en su lugar por una fragata antisubmarina más convencional. Dada la necesidad de ser eficaz en el Báltico y el Atlántico Norte, el sigiloso A-200 sigue siendo idóneo para la misión principal de la OTAN, aunque se haya sacrificado autonomía y potencia de fuego.

Resulta interesante comparar la decisión de la Royal Navy de dividir su flota de fragatas en dos, con la fragata de alta gama Tipo 26, optimizada para grupos de combate y escolta de portaaviones, junto a la más económica Tipo 31. La Royal Navy ha mantenido ambas flotas en lugar de fusionarlas. Alemania optó por el camino opuesto, intentando integrar todos los requisitos en un único y sofisticado casco, y al fracasar, recurrió por completo a la flota menos ambiciosa. La Deutsche Marine también está desarrollando el programa F127 para reemplazar las fragatas de defensa aérea de la clase Sachsen. El arriesgado enfoque de la Royal Navy ante este mismo problema será, sin duda, observado con interés en el continente.

El impacto industrial será significativo. Rheinmetall, que compró los astilleros navales de Lürssen a principios de 2026 y elaboró ​​planes para una división dedicada a buques de guerra, ve frustradas sus ambiciones navales antes de comenzar. TKMS se está recuperando satisfactoriamente tras no haber conseguido el pedido del F126 a raíz del desastroso programa F125 Baden-Württemberg. Ahora cuenta con una cartera de pedidos completa, incluyendo el pedido de MEKO, y acaba de ser designada como licitadora preferente para la construcción de hasta 12 submarinos convencionales para Canadá.



lunes, 13 de julio de 2026

Los tubos lanzatorpedos de la clase MEKO A-200

MEKO A-200 con tubos lanzatorpedos





¡Por fin! Ha surgido una fotografía que proporciona evidencia irrefutable de cuatro tubos lanzatorpedos de 533 mm para torpedos Atlas SEAHAKE Mod4 HWT en fragatas MEKO A-200EN de la #EgyptianNavy. Notablemente, esto marca la segunda instancia de una fragata moderna equipada con lanzatorpedos de 533 mm, siguiendo el ejemplo establecido por la fragata de la clase Al Riyadh de #Saudi. Nótese que la clase Al Aziz también está equipada con los TT dobles "regular" de 324 mm para torpedos MU90 LWT. Foto de ENS Al Aziz (904) por Volvov40 para ¿Tal vez dos (2) y no cuatro (4) TT traseros de 533 mm? La compuerta derecha parece un poco más grande, tal vez para VDS.


 

Veamos si la adopción del diseño MEKO A-200 marcará el regreso de los tubos lanzatorpedos fijos de 533 mm a la 🇩🇪 Marina, más de tres décadas después de la retirada del último destructor de la clase Hamburg (Tipo 101) en 1994.




viernes, 3 de julio de 2026

FFG: F128, la Meko A-200 DEU para la Bundesmarine


F128 – El Ministerio de Defensa alemán adjudicará el contrato para cuatro nuevas fragatas MEKO


Lars Hoffmann || HartPunkt

El Ministerio de Defensa alemán tiene previsto impulsar en el Bundestag, antes del próximo receso de verano, la propuesta de 25 millones de euros para la adquisición de cuatro nuevas fragatas MEKO A-200 DEU (F128). Hace varios meses, el Ministerio firmó un acuerdo preliminar con el fabricante TKMS, lo que permitió a la empresa realizar pedidos de componentes de largo plazo a los proveedores e iniciar la construcción. Sin embargo, el contrato definitivo para los buques, también denominados F128, aún está pendiente. El acuerdo preliminar se firmó como alternativa al proyecto F126, que ya presentaba dificultades en aquel momento. La semana pasada, el Ministerio de Defensa canceló definitivamente el proyecto F126.

Según informes, el contrato incluye no solo la construcción y entrega de las cuatro fragatas, sino también una opción para la entrega de hasta cuatro fragatas idénticas de la misma clase, que podrá ejercerse antes de finales de año. Según fuentes bien informadas, la adquisición de los primeros cuatro buques se estima en aproximadamente 6.630 millones de euros brutos.



En caso de ejercerse la opción de compra, el coste del segundo lote de cuatro fragatas se estima en unos 5.300 millones de euros brutos. La entrega de la primera fragata está prevista para diciembre de 2029, y las demás se realizarán con intervalos de nueve meses.

La semana pasada, en los círculos del Bundestag reinaba la incomprensión ante el aumento del precio unitario de una fragata MEKO en torno a un 70%, hasta alcanzar aproximadamente 1.570 millones de euros, en contra de las estimaciones iniciales del fabricante. Este incremento se debe, en parte, a que los cálculos originales se basaban en la compra de ocho buques. La reducción del número de buques supone ahora un aumento de más de 130 millones de euros por fragata. Además, TKMS debe adquirir componentes no incluidos en las estimaciones iniciales (como lanzadores VLS de largo alcance), lo que supone un incremento de aproximadamente el 15% en el coste. Más de 100 millones de euros de este aumento se deben a subidas de precios por parte de los subcontratistas, mientras que solo unos 80 millones se deben a requisitos adicionales de la Armada, como mejoras en las capacidades de defensa antidrones de la fragata. El resto se debe a factores como los ajustes por obsolescencia, los servicios de apoyo y los costes de las garantías bancarias. ...```) del aumento es atribuible a los aumentos de precios de los subcontratistas, pero solo unos 80 millones de euros son atribuibles a los requisitos adicionales de la Armada, como las mejoras en las capacidades de defensa de drones de la fragata, que añaden 20 millones al coste de la fragata, que añaden 20 millones al coste de la fragata, que añaden 20 millones al coste de la fragata.



El diseño estándar del buque MEKO A-200 es una fragata modular con una longitud de 121 metros, una manga de 16,4 metros y un desplazamiento de 3.950 toneladas. Como indica el fabricante en su sitio web, el MEKO A-200 está propulsado por un sistema CODAG-WARP, que le permite alcanzar una velocidad máxima de más de 29 nudos. El hangar ofrece espacio para dos helicópteros de 6 toneladas o uno de 11 toneladas (como el NH90) y hasta dos sistemas aéreos no tripulados. La Armada alemana actualmente solo utiliza el NH90, de mayor tamaño, para sus buques.

  • Cañón naval de 76 mm
  • 16 misiles antibuque
  • 16 celdas de lanzamiento vertical táctico MK41 para hasta 64 misiles "ESSM Block 2"
  • Sistema de defensa de corto alcance


Para la protección de corto alcance, el F128 aparentemente utiliza un lanzador RAM con misiles en lugar del sistema Phallanx utilizado en Australia, así como cañones ligeros navales de 30 mm. Según información de hartpunkt, el misil antibuque Kongsberg Naval Strike Missile fue seleccionado. El número de celdas VLS y tubos de lanzamiento de misiles en el diseño australiano podría ser similar al del F128.

El objetivo principal de las fragatas alemanas MEKO será la guerra antisubmarina. Para ello, estarán equipadas con un moderno sistema de sonar remolcado de Atlas Elektronik. Se especula que también podría instalarse un sonar de proa. De ser así, el F128 contaría con capacidades adicionales respecto al F126.



El subcontratista más importante será la empresa sueca de defensa Saab, que también participó en la licitación australiana. Además del sistema de mando y control de armas 9LV, la empresa suministrará los radares y se encargará de su integración. El radar consta de paneles de banda S instalados permanentemente e integrados en una estructura de torreta ligera.

Según se informa, los buques serán construidos por Stahlbau Nord GmbH, una empresa del Grupo Heinrich Rönner. Este astillero ya se había hecho cargo de la construcción de las fragatas MEKO destinadas a Egipto. Esto significa que los astilleros Rheinmetall Naval (antes NVL) y German Naval Yards, que participaron en el proyecto F126, no estarán incluidos.

A diferencia del proyecto F126, no se espera que los subcontratistas involucrados —Thales, Hensoldt y Rohde & Schwarz— tengan una participación significativa en el proyecto F128, según la información actual. Los observadores suponen que el sistema de guerra electrónica probablemente provendrá de Elbit Systems Germany. Sin embargo, los contratos de adquisición suelen otorgar a los contratistas generales el derecho a cambiar de subcontratistas de forma independiente. Tras la cancelación del proyecto F126, el director ejecutivo de TKMS, Oliver Burkhard, indicó que podría involucrar también a empresas de ese proyecto en el proyecto MEKO.

Lars Hoffmann