
¿Por qué los submarinos rusos tienen “ventanas”?
Phil Hodges || NavalHistoria
Si alguna vez has estudiado fotografías de submarinos rusos de la época de la Guerra Fría, es posible que hayas notado algo inusual. En lo alto de la torre de mando, o "vela", parece haber ventanas.
Eso inmediatamente genera dudas. Al fin y al cabo, los submarinos operan bajo el agua. ¿Por qué necesitarían ventanas?
La respuesta corta es… no lo hacen… al menos no bajo el agua.
Diseño
Esas ventanas forman parte de un puente de mando cerrado, que se utiliza únicamente cuando el submarino navega en superficie. Su existencia revela mucho sobre las diferencias en la doctrina naval, la geografía y la filosofía operativa entre Oriente y Occidente.
Durante la Guerra Fría, los submarinos soviéticos se construyeron con expectativas algo diferentes a las de sus homólogos estadounidenses y británicos. Los submarinos occidentales evolucionaron progresivamente hasta convertirse en auténticos sumergibles: plataformas diseñadas para permanecer bajo el agua el mayor tiempo posible. Solo emergían cuando era necesario. Como resultado, los submarinos de la Marina estadounidense y británica tendían a tener estructuras de vela más limpias y aerodinámicas, a menudo con solo un pequeño puente abierto expuesto a la intemperie.
Sin embargo, la Unión Soviética tenía otras prioridades.
Clima
Se esperaba que muchos submarinos soviéticos operaran durante largos periodos en la superficie, especialmente durante los tránsitos. Patrullaban con frecuencia el Atlántico Norte y el Ártico, entornos conocidos por su clima extremo.
El rocío helado, los vientos huracanados y las temperaturas bajo cero eran condiciones habituales. Permanecer expuesto en un pequeño puente abierto en esas circunstancias no solo era desagradable, sino que podía ser peligroso y agotador para la tripulación.
Un puente cerrado con ventanas frontales ofrecía resguardo del frío y protección contra el fuerte oleaje. Permitía a los oficiales navegar visualmente sin verse afectados por las inclemencias del tiempo. En condiciones árticas, esto no era un lujo, sino una solución práctica.
Sentido práctico
También influyó un elemento cultural y doctrinal. La concepción naval soviética no siempre consideró a los submarinos como meros cazadores submarinos sigilosos, como sí lo hacía cada vez más Occidente. Algunos submarinos conservaban una mentalidad operativa más orientada a la superficie, sobre todo los diseños de principios de la Guerra Fría. La visibilidad y la presencia del mando en superficie eran cruciales.
Es importante destacar que estas ventanas no son simples ojos de buey de cristal vulnerables a la presión de las profundidades marinas. Forman parte de la estructura de la vela y se utilizan únicamente cuando el submarino está en superficie. Cuando está sumergido, la zona se inunda y resulta irrelevante para las operaciones submarinas.
En definitiva, esas “ventanas” no son señal de atraso tecnológico ni de excentricidad en el diseño. Reflejan la geografía, las expectativas de la misión y la filosofía operativa. El diseño de un submarino siempre implica un compromiso entre sigilo, navegabilidad, autonomía y entorno… y a veces, incluso algo tan simple como una ventana puede revelar la forma en que una armada planea combatir.