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sábado, 9 de mayo de 2026

Almirante: Manuel Domecq García

Manuel Domecq García


Almirante Manuel Domecq Garcia

(01) Robo de niños (Guerra del Paraguay)
(02) El niño Manuel
(03) El hombre Domecq Garcia
(04) Fuentes
(05) Artículos relacionados

Robo de niños (Guerra del Paraguay)

 

Desde el inicio de la Guerra del Paraguay y las primeras acciones, muchos oficiales aliados robaban prisioneros que eran vendidos como esclavos en brasil o como sirvientes en la argentina. La documentación al respecto no deja dudas. El propio Mitre lo confirma este robo de prisoneros en nota al vicepresidente Marcos Paz en carta del 4 de octubre de 1865, en que le da cuenta de la disminución del número de prisioneros tomados en las acciones de Uruguayana:


“Nuestro lote de prisioneros en Uruguayana fue de poco más de 1.400. Extrañará a usted el número, que debiera ser más; pero por parte de la caballería brasileña hubo tal robo de prisioneros que por lo menos arrebataron 800 o 1.000 de ellos, lo que muestra a usted el desorden de esa tropa, la falta de energía de sus jefes y la corrupción de esa gente, pues los robaron para esclavos, hasta hoy andan robando y comprando prisioneros. El comandante Guimaraes, jefe de una brigada brasileña, me decía el otro día que en las calles de Uruguayana tenía que andar diciendo que no era paraguayo para que no lo robaran” (Carta de Mitre a Marcos Paz - 4 de octubre de 1865 - JMR.La guerra del Paraguay.p.239)


Esta conducta pervesa se mantuvo a lo largo del conflicto, lo que provocó energicas protestas de Solano López, desmentidas cínicamente por Mitre y otros jefes aliados.

Durante la ocupación y saqueo de Asunción en febrero de 1869, los brasileños que entraron a la ciudad se dedicaron al sistemático saqueo y otros crímenes aberrantes, saqueando hasta las tumbas del cementerio. Las tropas argentinas se mantuvieron inectivas en las afueras de asunción, mientras la soldadesca brasileña se dedicaba a violar mujeres, robar templos y hasta delegaciones extrajeras, como para que el saqueo sea “más democrático”.

D.F.Sarmiento



El presidente Sarmiento, con vistas a la historia, aprueba este proceder del General Emilio Mitre: “Aplaudo la determinación prudentísima de Ud. de no entrar en Asunción, dejando a la soldadesca brasileña robar a sus anchas. Esta guerra tomará proporciones colosales en la historia y es bueno que nuestro nombre figure limpio de reproche” (Sarmiento a Emilio Mitre. Buenos Aires, 21 de enero de 1969- Obras Completas, 10 tomos. Buenos Aires 1888-1913) Extraña actitud de Sarmiento felicitando y aplaudiendo al jefe Argentino “dejando a la soldadesca robar a sus anchas” la ciudad tomada.

Efectivamente saquearon a sus anchas la ciudad, donde arrancan hasta puertas y ventanas de algún valor, y quemando el resto, para cargarlos en la rada del puerto los barcos, que a carga completa, conducían el producto del saqueo hasta Río de Janeiro o Buanos Aires, donde eran rematadas al mejor postor. Esto fue tan a cara descubierta, que el propio príncipe de su Alteza Real y yerno de Pero II, más conocido como el sádico conde D´Eu, en su visita a Sarmiento que lo recibe en la Casa de Gobierno con motivo de la inauguración del nuevo mobiliario y tapicería francesa de la Casa de Gobierno, deja asentado en su diario: “se dice que pertenecieron a López” (Archivo del conde d´Eu. Archivo de la familia real en Petrópolis)

“Novecientas mujeres que cayeron en poder de los brasileños fueron víctimas de la lascivia de la soldadesca…Los brasileños, posesionados de la ciudad, se entregaron al más implacable saqueo y devastación. Ni las legaciones, ni los consulados, ni los sepulcros, ni las iglesias fueron respetados. La tarea destructora siguió varios días. Durante la noche, las casas de fácil combustión, incendiadas después de saqueadas, y grandes fogatas alimentadas por los muebles sin valor y por puertas y ventanas, alumbraban el cortejo de vehículos que transportaban hasta los buques los frutos del saqueo. Las embarcaciones zarparon hacia Buenos Aires y Río de Janeiro repletas de objetos de valor. La escuadra brasileña también se prestó a esa tarea” (Cardozo, Efraín. “Paraguay independiente”.p.245, en Historia de América y de los pueblos americanos, dirigida por Antonio Ballesteros y Beretta. t.XXI. Barcelona 1949)


Guerra del Paraguay - Leonardo Castagnino A esta salvajada, llevada a cabo por “los civilizadores de Paraguay”, no escaparon los niños paraguayos de la más corta edad, que durante el saqueo deambulaban desorientados por las calles de Asunción, ya huérfanos o separados de sus padres y parientes, y que fueron victimas del robo o secuestro para ser canjeados o vendidos en el lugar, o trasladados como esclavos y sirvientes.

La historia nos da muchos nombres de niños que fueron secuestrados y llevados a los países vecinos, como los casos de Ramón Grance, Mateo Rivas, José Cantero o Manuel Domecq García. Otros quedaron perdidos en las oscuras páginas del pasado, pues no solo fueron secuestrados sino robadas sus propias identidades. Relatos de sobrevivientes refieren estos hechos lamentables, donde cientos de niños harapientos y famélicos eran secuestrados por la soldadesca y llevados aguas abajo por miembros de los ejércitos invasores, en medio de dramáticas escenas de parte de sus parientes, imposibilitados de evitar tal despojo, pues fuertes cordones de soldados no dejaban acercarse a parientes y conocidos para despedirse de los desgraciados.

Bartolomé Yegros, paraguayo niño en aquella época, y que sobrevivió a la tragedia, nos deja esl siguiente testimonio:

"Yo contaba entonces nueve años de edad. Centenares de criaturas hambrientas y desparramadas llegaban de la campaña a la capital, tras los peregrinos que regresaban de los desiertos, extraviados por causas múltiples, de nuestras familias o tutores, rastreándolos inútilmente. Y amedrentados por los que robaban niños en la ciudad, los que podíamos escapar a estas persecuciones huíamos de nuevo al interior, vagando hasta encontrar alguna persona piadosa en las poblaciones cercanas, que habían sido abandonadas y empezaban de nuevo a ser pobladas.

"Esta caza de menores había durado de 1869 a 1870, o hasta más tarde. Yo retrocedí hasta el pueblo de Capiatá, amparándome en una señora de la familia de Mongelós, hasta que una única hermana mía regresó de Cerro Corá, y hubo de recogerme consigo en la capital. Mis hermanos varones sucumbieron todos. El hecho que dejo relatado no puede considerarse un caso aislado, porque lo realizaban sistemáticamente, pues los mismos soldados argentinos salían a recorrer las calles, en busca de pequeños errantes, o de los hijos de los mismos vecinos, que habían vuelto a ocupar sus casas, para llevarlos a distribuir después, en son de dádiva, a sus familiares, como trofeos vivientes o como "cautivos". He tenido ocasión de conocer a muchos de esos desgraciados, tanto en la capital federal argentina, como en los pueblos de las provincias, antes y después que permanecí en el ejército de dicho país".


El niño Manuel

El caso del niño Manuel Domecq García es relevante, pues con el tiempo llegó a ser una personalidad notable y respetadísima en la sociedad argentina. Había nacido en el pueblo de Tobatí el 12 de junio de 1859 y, con apenas seis años, fue arrastrado por la vorágine de la guerra. Su padre, Tomás Domecq, médico militar, perdió la vida en el cerco de Humaitá, en 1868, y su madre, doña Eugenia García Ramos de Domecq, habría fallecido en la batalla de Peribebuy del 12 de agosto de 1869 o a causa de las penurias siguiendo al ejército paraguayo como residenta.

Con las fuerzas aliadas llegaron al país numerosas familias que, hasta entonces, vivían en el exilio, como el caso de la familia Decoud Domecq, conformado por don Juan Francisco Decoud, segundo jefe de la Legión Paraguaya (1), y su esposa, doña Concepción Domecq de Decoud, padres de don José Segundo Decoud Domecq, periodista, convencional de 1870 y ministro de estado , Juan José, Adolfo, Diógenes y Héctor Francisco Decoud Domecq.

Según un informe proporcionado por la propia señora Concepción Domecq de Decoud al doctor Estanislao Zeballos, el niño Manuel Domecq García había sido recogido por soldados de las fuerzas brasileñas de ocupación. "Después del regreso de las familias a la Asunción, cuenta el doctor Zeballos, una noche que en la casa del señor Decoud (Juan Francisco) se celebraba una comida en regocijo de la reunión de la familia, llamaron a la puerta unos brasileños. Salió el joven José Segundo a inquirirse del objeto de la visita, y ellos dijeron que querían hablar con la señora”.

Cuando doña Concepción se presentó, ella con dos de sus hijos, se desarrolló el siguiente diálogo:

- Usted busca un sobrino, señora; nosotros lo tenemos".
- Traiganlo, pues".
- Es necesario que nos pague el servicio"
- Tráiganlo, les daré una libra esterlina (una cifra elevada, en la época)".


Los brasileños se negaron a entregar al niño por esa suma y recién luego de varios minutos de puja, se acordó la entrega, cuando la señora de Decoud ofreció entregar ocho libras esterlinas por el rescate del niño, quien se encontraba escondido en una carpa en el campamento brasileño.

Ante la ausencia de los padres del niño Manuel Tomás Domecq García y de su hermana Eugenia, de unos cinco años, también rescatada por sus tíos, y ante el clima de desolación que se vivía en Asunción, los niños fueron enviados a la Argentina para ser criados por un tío materno, don Manuel García Ramos, fuerte estanciero de la época.

En un momento dado del largo viaje a la Argentina, el pequeño Manuel Domecq se extravío, ante la desesperación de la persona qe los trasladaba. Los esfuerzos por encontrarlos no tuvieron resultado y continuaron viaje a Buenos Aires comunicando al don Manuel García Ramos de la desaparición del niño.

Don Manuel recurrió entones a cuanto recurso estaba a su alcance para recuperar a su sobrino.. Apeló a muchos amigos, tanto en la Argentina, como en Uruguay y en Brasil. Logró que las autoridades emitieran un bando que decía así:

"Circular. Dirigida a varios Jefes y Oficiales del Ejército Aliado en operaciones en el Paraguay y otras personas residentes en el mismo País, pidiendo noticias del niño Manuel Domecq que se ha extraviado.

Se suplica a cualquiera persona a cuyas manos llegue este impreso, que si tiene alguna noticia del paradero del niño Manuel Domecq de diez años, blanco, ojos negros, pelo negro; tenga la bondad de transmitirla al señor Comisionado Argentino en la Asunción Coronel D. Pedro José Agüero, directamente si le es posible y si no al jefe más inmediato, a quien también se pide que haga llegar la noticia a dicho Coronel.

Este niño venía con la señora a cuyo cargo hallaba, entre un grupo de familias que fueron recogidas por las fuerzas aliadas en el mes de agosto próximo pasado. Durante la marcha a pie para la estación de Ferrocarril el niño se cansó o se enfermó y un oficial brasilero lo tomó en ancas de su caballo y en la confusión se extravió, no pudiendo darse con él hasta ahora.

"La familia que se encuentra desolada con la pérdida de este niño agradecerá profundamente y gratificará a la persona que le proporcione indicaciones sobre su paradero. "En Buenos Aires puede ocurrirse a la calle Perú esquina Rivadavia".

Este bando se repartió por todas partes, pero, por suerte, tuvo efecto y, luego de cuatro meses de angustiosa espera, el niño Manuel Tomas Domecq García pudo reunirse con la familia de su tío.

¿Qué pasó con el niño, el tiempo que estuvo nuevamente desaparecido? Cuando viajaba para reunirse con su tío Manuel García Ramos, el niño sube a la grupa del caballo de un oficial brasileño, quien le llevó al Brasil, donde fue recogido por mariscal Luis Alves de Lima e Silva, duque de Caxías, quien llegó a encariñarse tanto con él que quiso adoptarlo.

Luego sus familiares lo localizaron y su tío viajó al Brasil a rescatarlo. Ya en Buenos Aires, el niño Manuel y su hermana Eugenia, pasaron a vivir en la casa de una hermana de su madre, doña Demofila García Ramos de Lanús.


El hombre Domecq García

A partir de entonces la historia de Manuel Domeq Garcia es un poco mas coocida o facil de rastrear, pero vale la pena hacer una breve reseña sobre la actuación de este hombre notable.

En 1877, de joven, ingresa a la Escuela Naval Argentina fundada en 1873, y que por entonces funcionaba en el buque Almirante Brown, destacándose como alumno y egresando como el primero de su promoción.

Ya egresado participa en varias expediciones de relevamientos hidrográficos en los ríos Paraná, Iguazu y Pilcomayo, que lo convierten en un experimentado conocedor de esos ríos, ingresando en 1886 a la Comisión Argentina de Limites con Brasil, a las órdenes del comandante Valentin Virasoro, efectuando relevamientos de los ríos San Antonio y Pepiry-Guazu.

Posteriormente, este paraguayo nacionalizado argentino, es encargado de variso fuciones relevantes por parte el gobierno argentino.

Es enviado a Europa para contratar la construcción de la fragata Sarmiento, destinada a ser buque escuela de la Armada Argentina. Luego de estudiar las diversas propuestas de astilleros europeos, finalmente, en 1896, se contrató con la firma Laird Brothers, establecida en Birkenhead, Inglaterra. Terminada la construcción de la fragata Sarmiento, Domecq retornó a su país, siendo designado comandante en Jefe de la División del Río de la Plata.

Luego el gobierno del general Julio Argentino Roca lo designa presidente de la omision argentina encargada de la construcción de los cruceros acorazados Moreno y Rivadavia en los astilleros Gio Ansaldo de Genova. Pese la muerte por entonces de su hija mayor, se dedicó de lleno a la fiscalización de la construcción de estos dos buques, los más avanzados de la época en materia naval, además de otros ya entregados a la Armada Argentina: Garibaldi, San Martín, Belgrano y Pueyrredón. (2)

El destino final de aquellos buques no seria la Armada Argentina, por cuanto en 1902 la Argentina firmó con Chile un pacto de desarme y de equiparación del poder naval de ambos países, y los acorazos terminados de construir en 1904 fueron vendidos al Imperio del Japón. Domecq García, como jefe de la Misión Naval en Génova, fue el encargado de entregar los buques a los enviados japoneses, que rebautizaron los acorazados con los nombres de Kasuga y Nisshin. Durante la guerra Ruso-japonesa, el Imperio de Japón invita a la Argentina a que designase un oficial de la Armada como observador de esa guerra. La designación recayó en Manuel Domecq García, quien desde Génova se trasladó hasta el escenario de guerra, permaneciendo en el teatro de la guerra durante dos años, donde embarcado presenció varios combares navales. Retresa a la Argentina en mayo de 1906

El 19 de mayo de 1908, a los cuarenta y nueve años, Manuel Tomás Domecq García recibió las palmas del almirantazgo al ser ascendido a Contralmirante, luego de una larga postergación como capitán de navío, prestando servicios en la Armada en diferentes destinos.

El 17 de diciembre de 1908, el presidente Figueroa Alcorta le designara Presidente de la Comisión Naval en Europa, para estudiar las propuestas y recoger informes de los distintos astilleros que construirían buques para reforzar el poder naval argentino.

Con ese objeto viajó nuevamente a Europa y Estados Unidos, donde encargó la construcción de los dos buques de guerra más grandes del mundo en ese momento y que costaron al país cinco millones de libras esterlinas. Estos dos acorazados fueron nuevamente bautizados con los nombres Moreno y Rivadavia.

Luego de tres años al frente de la misión naval en los EE.UU., Domecq García retornó a la Argentina, siendo designado comandante en jefe de la Escuadra de Mar. Comandó el acorazado Moreno, y ya con el grado de Vicealmirante, comandó el buque insignia argentino, el acorazado Rivadavia.

En 1922, el doctor Marcelo Torcuato de Alvear fue elegido presidente de la República y designa Ministro de Marina al marino más prestigioso del momento: Manuel Domecq García. Desde sus funciones ministeriales, Domecq García fue factor preponderante de la modernización de la Armada Argentina, que vio incrementar su flota, especialmente por la adquisición de submarinos, que se sumaron a la flota argentina, algunos años más tarde.

Tanto el presidente Alvear como el almirante Domecq García alentaron la construcción de submarinos por la Armada Argentina y promovieron el equipamiento de un astillero especial. Ese astillero fue bautizado con el nombre de su principal mentor: "Astillero Ministro Manuel Domecq García", y que actuamente se haya ubicado en la costanera Sur del la Capiltal Federal.

También fue uno de los fundadores, durante su juventud, del Centro Naval argentino. En 1912, fue uno de los propulsores de la creación de la Aeronáutica.

Como Ministro de Marina de la República Argentina, Manuel Domecq García fue el redactor, entre otras cosas, del proyecto de acuerdo con la República del Uruguay para la determinación de la jurisdicción de ambos países. Impulsa la formación de la Marina Mercante argentina de ultramar; la explotación de minerales ferrosos y plumbíferos de la mina Valcheta, entre otras realizaciones.

Siendo Ministro, y por cumplir el límite de edad, se retiró de la actividad naval. Retirado de la actividad pública, los gobiernos que vinieron supieron recurrir a su experiencia. El rey Jorge V de Inglaterra le honró con la condecoración de Caballero del Imperio Británico.

Cuando estalló la guerra que ensangrentó a las Rpúblicas de Paraguay y Bolivia (1932-1935), el almirante Domecq García, tan unido al Paraguay por lazos de sangre y amistad, adhirió a la suerte paraguaya y fue uno de los principales promotores de la ayuda argentina al Paraguay. Fue personalmente fundador de la Asociación Fraternal Pro Cruz Roja Paraguaya, que envió al frente uniformes, frazadas, alimentos, etc. Integra, como asesor especial, la Comisión Argentina que, presidida por el Canciller argentino, Carlos Saavedra Lamas, que logró finalmente el acuerdo de paz entre los beligerantes, firmado en Buenos Aires el 12 de junio de 1935.

En la posguerra, el almirante Domecq García siguió fiel a sus lazos de amistad hacia el Paraguay. Ante el desesperado pedido del general José Félix Estigarribia, prisionero luego del derrocamiento del presidente Eusebio Ayala, acogió en su domicilio a la esposa y a la hija del héroe paraguayo y se ocupó en movilizar a las autoridades de la Argentina y de Brasil, hasta obtener finalmente su libertad.

En 1938, Domecq García fue uno de los propulsores de la candidatura del general Estigarribia a la presidencia de la República del Paraguay, diciéndole, entre otras cosas: "...así como en la guerra pasada se movilizó el pueblo entero del Paraguay para defenderlo, Ud. debe movilizar en su gobierno, si es que llega como lo deseo, a ese mismo pueblo para el trabajo, para que la pala y el pico, en lugar del fusil, sean las armas del progreso".

Manurl Domeq Garcia fallece el 11 de enero de 1951, a los noventa y dos años de edad, dejando al morir al morir, en herencia, una casa hipotecada, un automóvil de veinte años de antigüedad, sus uniformes, sus cartas, sus galardones y el recuerdo y asdmiracion de algunos de sus compatriotas argentinos.

(1) La Legión Paraguaya estaba formada por disidentes paraguayos que participaron en la guerra en contra de Paraguay, sostenidos por los aliados.

(2) Lamientamos que algunos buques hayan sido bautizados con nombres como Sarmieto, Rivadavia o Garibaldi.

                          


Fuentes


- Obras citadas
- Castagnino L. Guerra del Paraguay. La Tripe Alianza contra los paises del Plata
- La Gazeta Federal www.lagazeta.com.ar

La Gazeta

lunes, 6 de abril de 2026

Paraguay: La Armada Argentina visita Asunción

Armada Paraguaya invita a vivir “una experiencia naval” a bordo de buques de Argentina

Tres emblemáticos buques de la Armada Argentina atracarán en el Puerto de Asunción y la gente se podrá subir a los barcos. Esto se podrá realizar este domingo.

Última Hora


 
El buque Multipropósito Ara Ciudad de Rosario atracará en el Puerto de Asunción.
Foto: Armada Argentina.

“Subite a bordo y viví la experiencia naval”, señala la invitación de la Armada Paraguaya en la que informa sobre la presencia de los buques argentinos en el Puerto de Asunción

La ciudadanía podrá subirse a los navíos este domingo entre las 13:00 y 17:00, con entrada libre y gratuita.



“Tenés la oportunidad única de conocer tres emblemáticos buques de la Armada Argentina en el Puerto de Asunción”, agregan en su publicación en las redes sociales.




Uno de los buques es el Multipropósito Ciudad de Rosario que fue botado el 4 de abril de 1964 en el United States Coast Guard Yard, en Curtis Bay (EEUU) y comisionado a la Guardia Costera de los Estados Unidos de Norteamérica (USCG) bajo el nombre de USCG Red Wood.

En junio de 1999, el Red Wood, luego de 34 años, fue retirado del servicio en la USCG y posteriormente transferido a la Armada Argentina. En el vecino país está operativo desde el año 2000.

El segundo navío es la Lancha Patrullera ARA Río Santiago que fue construida en el astillero Curtis Bay (Maryland, EEUU) en el año 1971 cuando cumplió servicios como guardacostas. Fue adquirida por la Armada Argentina para participar en tareas de patrullaje agosto de 2000.

Sus tareas principales son el control y vigilancia de los espacios fluviales en jurisdicción del Área Naval Fluvial, donde realiza actividades de apoyo a la comunidad, salvamento y transporte de personal.

La tercera embarcación es la Lancha Patrullera ARA Punta Mogotes que fue construida en el astillero de United States Coast Guard Yard, Curtis Bay (EEUU). Presta servicios en la Armada Argentina desde el 13 de julio de 1999.

Entre sus tareas principales cuentan el apoyo a operativos con submarinos; funciona como plataforma para operaciones de buceo de salvamento; operaciones con Buzos Tácticos; operaciones de búsqueda y rescate en el mar, apoyo a buques pesqueros de la zona y seguridad y escolta a actividades deportivas náuticas.


miércoles, 6 de agosto de 2025

Conquista del Chaco: La Compañía de Navegación del Río Bermejo

La Compañía de Navegación del Río Bermejo





Desde tiempos coloniales existió la inquietud de unir el altiplano boliviano con Buenos Aires mediante la navegación del río Bermejo. En 1790, el salteño Dr. Juan Adrián Cornejo, tras varios intentos, logró unir el río Tarija con el de la Plata en 42 días.

Natalio Roldán, explorador auténtico, acompañado por algunos amigos, sentados de izq a der: Aureliano Huergo, Natalio Roldán, Tte Gral. Emilio Mitre, Tte Gral. Bartolomé Mitre y su cuñado el Gral. Julio de Vedia.

A fines del siglo XIX, Natalio Roldán, un comerciante porteño de espíritu explorador, realizó más de 20 expediciones al Chaco, convencido de las posibilidades productivas y estratégicas de la región. Creía firmemente en el país, en sus instituciones y en su capacidad transformadora. Su visión era transformar la zona en un eje comercial clave entre Argentina y Bolivia.

Junto a su esposa Genara y su hermano Rufino, Roldán impulsó la Compañía de Navegación a Vapor del Río Bermejo, fundada hace un siglo (1869). El objetivo: explorar el Bermejo, estudiar su navegabilidad y colonizar el Chaco. La iniciativa fue apoyada por personalidades como Guillermo Matti, y financiada en parte por Francisco P. Molina, además de inversores como Juan Videla, Sebastián Casares y Agustín Cara. El presidente Sarmiento dio su respaldo.

 

Acción de la Compañía

Se contrató al ingeniero Tomás J. Page (llamado por Roldán “Comodoro”), y la empresa fue legalizada mediante la Ley Nacional N.º 354. El primer barco de la compañía, el "Sol Argentino" (101 pies de eslora), partió el 26 de febrero de 1871. Remontaron el Paraná, pasaron por Humaitá, recogieron a Roldán enfermo de paludismo, y el 12 de marzo ingresaron al río Bermejo.

La navegación resultó extremadamente difícil: bajantes, bancos de arena, rápidos, y obstáculos naturales como raigones y troncos. A mitad de camino, a la altura de Zorro Muerto, el barco encalló. El ingeniero Page consideró la expedición un fracaso, pero Roldán no se rindió. Con un pequeño grupo, remó 8 días hasta Fortín Rivadavia, enfrentando ataques indígenas y falta de víveres. Logró apoyo del gobierno de Salta y regresó para continuar la empresa.

Roldán reorganizó la operación desde tierra, conquistando la confianza de los indígenas mediante regalos y respeto. Grupos como los chunupíes, tobas, matacos y vilelas colaboraron. Instaló un campamento, limpió la costa y formó cuadrillas de trabajo. Se capacitó a los indígenas en el uso de herramientas, y se fijó un sistema de pago en bienes (ropa, tabaco, alimentos), ya que el dinero no tenía utilidad en la selva. Llegó a emplear casi 2.000 trabajadores indígenas.

Una vez canalizado el río, eliminado los escapes y taponamientos, y corregido el cauce con empalizadas y obras hidráulicas, el "Sol Argentino" fue liberado y alcanzó Fortín Rivadavia. El grupo regresó a Buenos Aires el 22 de febrero de 1872, casi exactamente un año después de haber partido.

La expedición demostró la viabilidad técnica del proyecto, pero dejó consecuencias. Se produjo una ruptura definitiva entre Roldán y el ingeniero Page, a quien el Directorio removió del cargo, dejando a Roldán como único responsable de la dirección técnica y ejecutiva del proyecto.

Rufino Roldan

A pesar de los avances, el hundimiento del último vapor en 1884 marcó el fin del emprendimiento. Zonas como Salta y el sur de Bolivia quedaron aisladas. Las causas del fracaso: desinterés estatal, intereses creados, falta de continuidad y abandono político. Sin embargo, el ejemplo de Natalio Roldán perdura como símbolo de lucha, sacrificio y visión transformadora.

En palabras del Ing. Luis A. Huergo (Instituto Geográfico Argentino, 1886), Roldán fue un hombre de carácter firme, cuya lucha de más de 17 años representa un modelo moral y patriótico. Y como señaló el Dr. Adolfo A. Dávila, su nombre quedará para siempre ligado al Bermejo, como sinónimo de esfuerzo nacional por conectar el norte con el mar.

viernes, 11 de julio de 2025

Aviación Naval: Aviación Naval Paraguaya

La Armada Paraguaya en 2005

Aviación Naval Paraguaya

Histarmar

La Aviacion Naval Paraguaya fué creada en 1927, como el Servicio Aeronáutico de la Marina, con ayuda de la Mision Militar Francesa. Inicialmente tuvo un CANT-10 y un SIAI S59bis, seguido en 1929 por dos Macchi M18, ademas de compartir los entrenadores Morane-Saulnier MS139 con el ejercito.

La Aviacion Naval Paraguaya tiene una distinguida historia, habiendo participado en la Guerra del Chaco contra Bolivia, durante la cual hizo el primer bombardeo aéreo nocturno de Latinoamerica con un Macchi M.18 (R5) contra posiciones bolivianas el 22.12.1934.

Antes de la Segunda Guerra Mundial los aviones y personal fueron transferidos al Ejercito, pero en la decada de 1950 se separo nuevamente, con un Grumman Duck y cuatro Goose, tres Seabees y tres BT-13. A mediados de los ´60 se reformo como una fuerza de transporte y comunicaciones, con helicopteros y aviones utilitarios ligeros. Los primeros helicopteros llegaron en los 70, con cuatro Bell47, a principios d elos 80 se adquirieron dos Hiller UH-12 y el orgullo d ela fuerza, dos HB350B llegaron en Julio de 1985

Tiene actualmente unos 10 aviones en operaciones, los de ala fija estan basados en el Aeropuerto Internacional de Asuncion y los helicopteros en la Base del Arsenal de Marina en Puerto Sajonia. Cuando estaba en operaciones el buque ARP "Boqueron", los helicópteros operaban desde la plataforma que tenia a popa.

Los aviadores navales reciben su entrenamiento en dos Cessna 150M operados desde el AI Silvio Pettirossi por el Grupo Naval de Entrenamiento (GAEN), del cual el 124  (ver foto de arriba) forma parte. Los equipos que opera actualmente son: Cessna 150M Aerobat, Cessna 310 y Helibras HB.350B Esquilo.

Grupo Aeronaval de Propósitos Generales (GAPROGEN) Ce210N
Ce310K
Ce310H
Ce401A
 
Escuadrilla de Helicópteros de Ataque (EHA) HB350B
Escuadrilla de Propósitos Generales (EPG) HB350B
UH-12E
R44
Grupo Aeronaval Entrenamiento (GAEN) Ce150M

 

Cessna 401A

 

Dos Hiller UH-12E fueron comprados a Chile, este H-56 fue fotografiado por Erwin van Dijkman en Enero de 1997 en la base de Sajonia

Ha operado en el pasado los siguientes modelos:

Bell OH-13H Sioux
Breda Ba.25
Cessna U-206 Super Skywagon
Cessna 210M Centurion
Cessna 401B
CANT 10ter
Douglas C-47 Dakota
Fairchild Hiller UH-12E.4 Raven
Grumman J2F-6 Duck
Grumman JRF-4 Goose
Grumman JRF-5A Goose
Grumman JRF-6B Goose
Macchi M.18
Naval Aircraft Factory N3N-3
North American T-6G Texan
Piper PA-12 Super Cruiser
Republic RC-3 Seabee
Savoia S.59bis
Vultee BT-13A Valiant



miércoles, 23 de agosto de 2023

Guerra de Secesión: La valiente goleta Harriet Lane

Las muchas vidas de una goleta de la Guerra Civil de EE. UU. que estuvo presente al comienzo de la Guerra Civil

Gabe Christy || War History Online



Un boceto a lápiz de Harriet Lane tanto a vela como a vapor. La mayoría de los barcos de vapor de la época todavía usaban velas, aunque solo fuera en un rollo auxiliar.

A última hora del día 11 de abril de 1861, el barco Nashville navegaba frente al puerto de Charleston. La tripulación pudo ver una flota de barcos en la boca del puerto. Había tensión en el aire. ¡De repente, una bocanada de humo salió de uno de los vapores de paletas! Una bala de cañón pasó saltando por la proa de Nashville . El capitán ordenó apresuradamente que se izaran los colores de los Estados Unidos. 

Al ver la bandera, el vapor de paletas se dio la vuelta, sabiendo que no era un barco enemigo. El barco que había disparado era el US Revenue Cutter Harriet Lane . Continuaría teniendo una carrera histórica en la Guerra Civil, luchando en ambos lados del conflicto, hasta que se convirtió en una corredora de bloqueo.

El Harriet Lane se estableció en 1857, un barco de vapor de paletas laterales chapado en cobre. Originalmente comprado por el Departamento del Tesoro de los EE. UU., fue transferido a la Armada por un breve período. El Harriet Lane formaba parte de un escuadrón con destino a Paraguay. Fueron enviados para obligar a Paraguay a pagar una reparación por atacar por error un barco de la armada estadounidense. 

Mientras estaba con el escuadrón naval, Harriet Lane demostró ser invaluable como recaudadora de ingresos. Estuvo involucrada en remolcar y salvar los barcos navales de quilla más profunda cuando encallaron en las aguas poco profundas alrededor de Paraguay. Después de esta expedición, regresó a los Estados Unidos para servir como recaudadora de ingresos.

Con la Guerra Civil a punto de estallar,  Harriet Lane  fue transferida a la Armada en marzo de 1861. Fue enviada para ayudar con el reabastecimiento de Fort Sumter durante la primera batalla 

de la Guerra Civil. El oficial del ejército de la Unión, el mayor Robert Anderson, había quedado varado allí con 85 hombres. La columna naval debía abastecer a las tropas o evacuarlas.



El Escuadrón Paraguay navegó a Sudamérica para exigir reparaciones y disculpas de Paraguay por disparar contra un buque de la Marina de los EE. UU.

Desafortunadamente, cuando llegaron al puerto se dieron cuenta de que era demasiado peligroso acercarse. Las baterías confederadas a ambos lados del puerto los destruirían si lo intentaran. Se vieron obligados a esperar y, finalmente, observar mientras las baterías costeras confederadas abrían fuego contra el fuerte. La Guerra Civil había comenzado en serio. Cuando el mayor Anderson se rindió el día 13, la columna naval se retiró. Ahora estaban en guerra.


El bombardeo de Fort Sumter, esto marcó el comienzo de la Guerra Civil Americana.

La siguiente acción para Harriet Lane fue un reconocimiento en Pig Point, Virginia. Aquí se enfrentó a su primera acción, siendo disparada por una batería costera confederada. Después de batirse en una retirada apresurada, escapó con cinco tripulantes heridos. Su próxima acción sería más exitosa.

Se unió a un escuadrón de tres barcos, con destino a Hatteras Inlet, Carolina del Norte. La Unión había impuesto un bloqueo a gran escala de todos los puertos confederados. Tenían la esperanza de estrangular a los estados secesionistas en la sumisión. Cualquier bloqueo conducirá a la ejecución del bloqueo. En agosto de 1861,  Harriet Lane, Monticello y Pawnee fueron enviados en una salida desde Hampton Roads, Virginia, para bloquear a los corredores que trabajaban en el
área.


Un dibujo lineal de Harriet Lane

Mientras estaban fuera de Hatteras, también participaron en la primera operación de armas combinadas de la Guerra Civil: un desembarco anfibio para tomar Fort Hatteras y Fort Clark. Los grandes barcos navales se sentaron anclados lejos brindando apoyo general. El  Harriet Lane con sus dos barcos hermanos pequeños proporcionó disparos precisos y de corto alcance desde la costa. El desembarco fue un éxito y resultó ser un importante impulso moral para la Unión, que todavía sufría una derrota en Bull Run, Virginia.

Más importante que las ganancias políticas, la Unión ahora tenía una base naval en las profundidades de las aguas del sur desde donde podían continuar su bloqueo.


La batalla de Hatteras Inlet, las tropas de la Unión aterrizan en primer plano, con Harriet Lane y otros barcos más pequeños brindando fuego de apoyo cerca, con el barco naval más grande anclado en la bahía.

Después de encallar cerca de Hatteras, se reacondicionó el Harriet Lane . Luego se unió a la flotilla de morteros del Comandante de la Unión Porter en Cayo Hueso en febrero de 1862. La Unión tenía los ojos puestos en un gran premio: Nueva Orleans. Su captura permitiría a las tropas de la Unión moverse hacia el norte a lo largo del Mississippi, encontrándose con otras tropas de la Unión que marchan hacia el sur desde Illinois. Esto dividiría a la Confederación en dos, con suerte poniendo fin rápido a la guerra.

Mientras estuvo en la flotilla, el  Harriet Lane fue elegido como buque insignia, no solo por su potencia de fuego sino también por su velocidad. En Forts Jackson y St. Philips, ayudó a proporcionar el intenso apoyo de fuego necesario para que otros barcos de la Unión se abrieran paso río arriba.

Durante los siguientes 3 meses,  Harriet Lane patrulló la costa norte del Golfo, apoyando las acciones de la Unión en la desembocadura del Mississippi y en Florida. El 30 de mayo apoyó un esfuerzo fallido para tomar Vicksburg y nuevamente apoyó la retirada de Vicksburg el 15 de julio. Desafortunadamente, su suerte estaba a punto de cambiar.


La captura de Nueva Orleans, con la Flota de la Unión anclada en primer plano.

El 3 de octubre, el Harriet Lane se unió a una flotilla que se dirigía a Galveston, Texas. Entraron en el puerto al día siguiente y silenciaron las baterías de tierra. El día 9, Union Marines entró en la ciudad y la capturó. El Harriet Lane permaneció en el puerto, protegiéndolo del mar, para disuadir a los barcos confederados de intentar retomar Galveston. 

El 1 de enero de 1863 llegaron los confederados, por tierra. El general Magruder había reunido tropas confederadas en el área y marchaba hacia la ciudad.

Los soldados se abrieron paso rápidamente hasta el puerto, donde abrieron fuego contra los barcos de la Unión desde tierra. La flotilla de 6 barcos permaneció anclada, disparando en un intento de obligar a los confederados asaltantes a retroceder. 

Dos barcos confederados aparecieron al sur y navegaron hacia la batalla. Los dos barcos confederados, Neptune y Bayou City, recibieron un intenso fuego de los barcos de la Unión, pero gracias a las baterías costeras confederadas, pudieron acercarse. El Neptune quedó inhabilitado, pero el Bayou City continuó avanzando. Finalmente embistió el Harriet Lane , empujándola en una lista pesada. Los marineros de Bayou City , junto con los soldados confederados de la costa, abordaron el barco de la Unión averiado y se produjo una lucha sangrienta. El capitán y un oficial ejecutivo murieron aunque la tripulación del Harriet Laneluchó tenazmente. Por desgracia, fue en vano. Finalmente fue abrumada y capturada.



La captura final de Harriet Lane por las tropas confederadas en el puerto de Galveston. Supuso el principio del fin para esta valiente goleta.

Después de su captura, el Servicio Marítimo de Texas la utilizó como cañonera para la Confederación. Hubo dudas sobre la legalidad de su propiedad y si debería ser un premio o no. Para resolver esta confusión, la vendieron a la Marina Confederada, que la despojó de sus armas y la llenó de algodón, renombrándola Lavinia . Hizo una última carrera loca hacia Cuba, solo para ser descubierta por un barco de la Unión e internada en La Habana por el resto de la guerra.

La historia de Harriet Lane es un ejemplo fascinante de las batallas navales más pequeñas de la Guerra Civil estadounidense. Luchó por toda la costa, tanto en el Atlántico como en el Golfo. Su destino final fue sin duda demasiado mundano para el barco que disparó el primer tiro naval de la guerra.



miércoles, 29 de enero de 2020

Armadas de países mediterráneas

Armadas sin océanos: conoce las flotas sin litoral del mundo

Military History Now



Naves de la Armada de Azerbaiyán cerca de Bakú. La antigua república soviética es uno de los pocos países que tienen flotas marítimas pero que no tienen acceso al océano.

"Más de una docena de naciones mantienen armadas interiores, la mayoría de las cuales probablemente nunca verán servicios en (o incluso cerca) de los océanos del mundo".

AUNQUE PODRÍA no disfrutar de la notoriedad marinera de Gran Bretaña, Francia o España, la pequeña marina de Paraguay tiene una tradición marítima sorprendentemente larga y orgullosa. Establecida en el siglo XIX, la fuerza naval del pequeño país sudamericano cuenta con 12 bases, 34 embarcaciones de superficie, un ala aérea modesta pero competente que consta de aviones de patrulla y helicópteros de ataque, una reserva civil de 2,000 miembros e incluso un cuerpo de marines con 800 tropas. La flota de Paraguay también tiene un impresionante récord en tiempos de guerra: hizo importantes contribuciones a la victoria de su nación contra la vecina Bolivia durante la sangrienta y decisiva Guerra de Chaco de tres años (1932 a 1935). Pero quizás lo más notable de la marina de Paraguay es el hecho de que está completamente sin litoral, el país no tiene costa alguna. A pesar de esto, sus buques de guerra y patrulleros operan en los principales ríos y vías fluviales de la nación. Sorprendentemente, Paraguay no es el único país sin acceso al océano que aún logra mantener una flota militar. Más de una docena de naciones mantienen marinas interiores, la mayoría de las cuales probablemente nunca verán servicios en (o incluso cerca) de los océanos del mundo. Vamos a conocer algunas de estas flotas de agua marrón.

Las marinas caspias

El cuerpo de agua interior más grande del mundo, el mar Caspio, está bordeado por varias repúblicas de Asia Central que no tienen otro acceso al agua. Y con una gran cantidad de petróleo y otros recursos naturales debajo de su piso, no es de extrañar que los países que comparten este mar de agua salada de 3,6 millones de kilómetros cuadrados y tierra, mantengan una presencia naval en él. La Armada de Azerbaiyán de 5.000 marinos, que se formó después de la disolución de la Unión Soviética, es solo una de las tres flotas sin litoral para patrullar el Caspio. Con sede en Bakú, la pequeña fuerza incluye una fragata de clase Petya de fabricación rusa, siete barcos patrulleros, nueve buscadores de minas y una variedad de embarcaciones de aterrizaje y cortadores. Azerbaiyán incluso tiene su propia versión de los SEAL de la Marina, la 641ª Unidad Naval de Guerra Especial. [1] Kazajstán también mantiene su propia flota de superficie del Caspio, aunque mucho más pequeña que su vecina. La fuerza de 3.000 personas mantiene 14 buques ligeros de patrulla y un escuadrón de aviación naval formado por aviones de combate Su-27 de la era soviética y un puñado de helicópteros de combate. La tercera nación sin litoral en la región con una marina es Turkmenistán. La más pequeña de las tres potencias del Caspio, su fuerza marítima puede desplegar solo un puñado de patrullas y mantiene un nivel de mano de obra de aproximadamente 500. [2] A pesar de esto, la marina de Turkmenistán realizó su primer ejercicio militar a finales de 2012.

Flotas de agua dulce

Varios países sin litorales oceánicos mantienen sus fuerzas navales en lagos de aguas dulces interiores. Las Fuerzas de Defensa del Pueblo de Uganda incluyen una armada de 400 efectivos en el lago Victoria. La fuerza tiene menos de 10 patrulleros, todos los cuales tienen menos de 100 toneladas. [3] Bolivia, a pesar de haber perdido su acceso al Pacífico en 1879, tiene una armada de 173 buques que patrulla las aguas del lago Titicaca. Aunque la fuerza consiste principalmente de zodíacos y balleneros, mantiene un barco PT de fabricación estadounidense. También mantiene una serie de embarcaciones amarradas en Rosario, Argentina, que se encuentra en una vía fluvial que desemboca en el Atlántico Sur. La Armada boliviana también tiene un ala de aviación naval que consta de dos aviones de vigilancia Cessna de un solo motor y un cuerpo de marines de 600 soldados.

Danubio azul

Dos naciones sin litoral separadas, Serbia y Hungría, operan pequeñas naves profesionales en el río Danubio. Tan recientemente como en 2006, Serbia tenía su propia marina en el Adriático, pero la perdió cuando la antigua república yugoslava rindió su control sobre Montenegro luego de un referéndum de independencia allí. Hoy en día, el llamado Flotilla de Serbia opera un puñado de patrulleras e incluso algunas naves de asalto. Aguas arriba, el ejército húngaro controla lo que se conoce como el Pirotécnico de Defensa Doméstica y el Batallón de Barcos de Guerra, una flota de mineros que operan desde Budapest.

Marinas de agua marrón

Una gran cantidad de otros países sin litoral mantienen modestas fuerzas de patrulla fluvial, principalmente como armas de los ejércitos de sus respectivos países o fuerzas de autodefensa. Estos incluyen: Laos, Suiza, Ruanda, Burundi, la República Centroafricana y Malawi, uno de los países más empobrecidos del mundo.


viernes, 21 de septiembre de 2018

US Navy: Los cúters de la Aduana en la guerra de Secesión

Las muchas vidas de un cúter de la Aduana de la guerra civil estadounidense que estaba presente al comienzo de la guerra civil

Gabe Christy -- War History Online




Un dibujo a lápiz de Harriet Lane bajo la vela y el vapor. La mayoría de los barcos de vapor de la época todavía usaban velas, aunque solo fuera en un rollo auxiliar.


A última hora del día 11 de abril de 1861, el barco Nashville navegaba más allá del puerto de Charleston. La tripulación podía ver una flota de barcos en la boca del puerto. Había tensión en el aire. De repente, una bocanada de humo estalló en uno de los barcos a vapor de paletas. Una bala de cañón saltó la proa de Nashville. El capitán ordenó apresuradamente que se izaran los colores de los Estados Unidos.

Al ver la bandera, el vapor de paletas se alejó, sabiendo que no era un barco enemigo. El barco que había disparado fue el cúter de Revenues de Estados Unidos, Harriet Lane. Pasaría a tener una carrera dilatada en la Guerra Civil, luchando en ambos lados del conflicto, hasta que se convirtiera en una corredora de bloqueo.

La Harriet Lane fue colocada en 1857, un barco de vapor con plataforma lateral de cobre. Originalmente comprado por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, fue transferida a la Armada por un breve período. Harriet Lane era parte de un escuadrón con destino a Paraguay. Fueron enviados a obligar a Paraguay a pagar una reparación por atacar por error a un buque de la armada estadounidense.

Mientras estuvo con el escuadrón Naval, Harriet Lane demostró ser invaluable como Cutter de Revenue (autoridad de aduanas norteamericana). Estuvo involucrada en el remolque y salvamento de buques de la Armada americana hundidos cuando encallaron en aguas poco profundas alrededor de Paraguay. Después de esta expedición, regresó a los Estados Unidos para servir como cutter de Revenue.

Con la Guerra Civil a punto de estallar, Harriet Lane fue transferida a la Marina en marzo de 1861. Fue enviada para ayudar con el reabastecimiento de Fort Sumter durante la primera batalla de la Guerra Civil. El oficial del ejército de la Unión, el comandante Robert Anderson, había quedado varado allí con 85 hombres. La columna Naval debía suministrar las tropas o evacuarlas.


El Escuadrón Paraguay navegó a América del Sur para exigir reparaciones y disculpas a Paraguay por disparar contra un buque de la Armada estadounidense.

Desafortunadamente, cuando llegaron al puerto se dieron cuenta de que era demasiado peligroso acercarse. Las baterías confederadas a ambos lados del puerto los destruirían si lo intentaran. Se vieron obligados a esperar y, finalmente, mirar mientras las baterías de la costa confederada abrieron fuego contra el fuerte. La Guerra Civil había comenzado en serio. Cuando el Mayor Anderson se rindió el día 13, la columna Naval se retiró. Estaban ahora en guerra.


El bombardeo de Fort Sumter, esto marcó el comienzo de la Guerra Civil estadounidense.

La siguiente acción para Harriet Lane fue un reconocimiento en Pig Point, Virginia. Aquí se enfrentó a su primera acción, siendo disparada por una batería de costa confederada. Después de una rápida retirada, escapó con cinco tripulantes heridos. Su próxima acción sería más exitosa.

Se unió a un escuadrón de tres barcos, con destino a Hatteras Inlet, Carolina del Norte. La Unión impuso un bloqueo a gran escala de todos los puertos confederados. Esperaban ahogar a los estados secesionistas en sumisión. Cualquier bloqueo llevará al bloqueo en ejecución. En agosto de 1861, Harriet Lane, Monticello y Pawnee fueron enviados en una salida desde Hampton Roads, Virginia, para bloquear a los corredores que trabajaban en el área.


Un dibujo de la línea de Harriet Lane

Mientras estaban fuera de los Hatteras, también participaron en la primera operación combinada de armas de la Guerra Civil: un desembarco anfibio para tomar Fort Hatteras y Fort Clark. Los grandes buques de guerra se encontraban anclados en la superficie, proporcionando un apoyo general. La Harriet Lane con sus dos pequeñas naves gemelas proporcionaba un alcance cercano, disparos precisos desde la costa. El desembarco fue un éxito y demostró ser un gran impulso moral para la Unión, que aún sufría una derrota en Bull Run, Virginia.

Más importante que las ganancias políticas, la Unión ahora tenía una base naval en las profundidades de las aguas del sur, desde donde podrían continuar su bloqueo.


La Batalla de Hatteras Inlet, tropas de la Unión desembarcan en primer plano, con el Harriet Lane y otros barcos más pequeños que proporcionan fuego de apoyo cerca, con la embarcación naval más grande anclado en la bahía.

Después de encallar cerca de Hatteras, Harriet Lane fue remodelada. Luego se unió a la Flotilla de mortero del comandante de la Unión Porter en Key West en febrero de 1862. La Unión tenía los ojos puestos en un gran premio: Nueva Orleans. Su captura permitiría a las tropas de la Unión moverse hacia el norte a lo largo del Mississippi, y conocer a otras tropas de la Unión que marchaban hacia el sur desde Illinois. Esto dividiría a la Confederación en dos, con la esperanza de poner fin rápidamente a la guerra.

Mientras que con la flotilla, Harriet Lane fue elegida como el buque insignia, no solo por su poder de fuego sino también por su velocidad. En Forts Jackson y St. Philips ella ayudó a proporcionar el intenso apoyo de fuego necesario para que otras naves de la Unión se abrieran camino río arriba.

Durante los siguientes 3 meses, Harriet Lane patrulló la costa norte del Golfo, apoyando acciones de la Unión en la desembocadura del Mississippi y en Florida. El 30 de mayo apoyó un intento fallido de tomar Vicksburg, y una vez más apoyó la retirada de Vicksburg, el 15 de julio. Lamentablemente, su suerte estaba a punto de cambiar.


La captura de Nueva Orleans, con la flota de la Unión anclada en primer plano.

El 3 de octubre, Harriet Lane se unió a una flotilla que se dirigía a Galveston, Texas. Entraron en el puerto al día siguiente y silenciaron las baterías de la orilla. El día 9, Union Marines entró a la ciudad y la capturó. Harriet Lane permaneció en el puerto, protegiéndose del mar, para impedir que las naves confederadas intentaran recuperar Galveston.

El 1 de enero de 1863 llegaron los confederados, por tierra. El general Magruder había reunido a las tropas confederadas en la zona y marchaba hacia la ciudad.

Los soldados lucharon rápidamente para llegar al puerto, donde abrieron fuego contra los barcos de la Unión desde la tierra. La flotilla de 6 naves permaneció anclada, disparando hacia atrás en un intento de obligar a los confederados atacantes a regresar.

Dos naves confederadas aparecieron al sur y se dirigieron al vapor hacia la batalla. Las dos naves confederadas, Neptune y Bayou City, se encontraron con fuego pesado de las naves de la Unión, pero gracias a las baterías de la costa confederada, pudieron acercarse. El Neptune estaba desactivado, pero la ciudad de Bayou continuaba navegando hacia adelante. Ella finalmente embistió al Harriet Lane, empujándola a una lista pesada. Los marineros de la ciudad de Bayou, junto con los soldados confederados de la costa, abordaron la nave de la Unión con discapacidad y se produjo una sangrienta lucha. El Capitán y un Oficial Ejecutivo fueron muertos aunque la tripulación de Harriet Lane luchó tenazmente. Por desgracia, fue en vano. Finalmente fue abrumada y capturada.


La captura final de Harriet Lane por las tropas confederadas en el puerto de Galveston. Deletreó el principio del final para este valiente cúter.

Después de su captura, el Servicio Marítimo de Texas la utilizó como cañonera para la Confederación. Hubo preguntas sobre la legalidad de su propiedad y sobre si ella debería ser o no un premio. Para resolver esta confusión, la vendieron a la Armada confederada, que la despojó de sus armas y la llenó con algodón, renombrándola Lavinia. Ella hizo una loca carrera final hacia Cuba, solo para ser descubierta por un barco de la Unión e internada en La Habana por el resto de la guerra.

La historia de Harriet Lane es un ejemplo fascinante de las batallas navales más pequeñas de la Guerra Civil estadounidense. Luchó por toda la costa, tanto en el Atlántico como en el Golfo. Su destino final fue sin duda demasiado mundano para la nave que disparó el primer disparo naval de la guerra.



miércoles, 6 de diciembre de 2017

Guerra del Paraguay: El cañón Aká-Verá antiblindaje

El Aká-Verá, singular cañón anti-blindaje paraguayo 

Por Rafael Mariotti

La lucha del Paraguay contra los aliados en la guerra del 70 fue no sólo una contienda de coraje contra los recursos superiores del enemigo, sino un combate de la inteligencia y por qué no decirlo de la técnica. Los adelantos que se dieron en la década de 1860-70 fueron incorporados por el Brasil principalmente, gracias a la libre comunicación que disponía con los centros de producción y técnica militar de Europa y EE.UU. Sin embargo, Paraguay, haciendo un extraordinario esfuerzo de desarrollo, de la mano por supuesto de los técnicos, principalmente aunque no sólo ingleses, logró algunos sorprendentes medios para tratar de hacer frente a los grandes recursos del enemigo. He aquí la historia de uno de esos desarrollos, generalmente olvidados por los pseudo-nacionalistas, que descuentan que TODO el desarrollo, fue logrado sólo por paraguayos…


En 1859 se había construido el primer buque blindado con planchas de hierro forjado, era la fragata francesa Gloire, originalmente un navío de madera a hélices, que había sido “cubierto” con placas de hierro. Empezaba entonces una carrera naval y los ingleses lanzaron en 1861 su primer acorazado, ya construido desde el principio de hierro: el Warrior. La guerra de Secesión demostraría que las naves blindadas eran inmunes a toda la artillería conocida hasta entonces. El mismo Thompson menciona que en marzo de 1866, las balas paraguayas “se hacían pedazos contra las corazas de hierro de los encorazados brasileros”.
Uno de los primeros técnicos que trabajó sobre los proyectiles que pudiesen perforar los blindajes fue el mayor (más tarde Sir William) Palliser del Regimiento 18 de Húsares de Inglaterra. El 27 de mayo de 1863 patentó un método de fabricar proyectiles mediante el templado (enfriamiento rápido y violento) de la punta, ya fuese el material hierro o acero. Estos proyectiles, al tener la punta mucho más dura que el resto del mismo, probaron poder penetrar los blindajes de la época. El mismo Palliser había patentado el 11 de noviembre de 1862 un método para transformar cañones de ánima lisa en cañones estriados. El principio consistía en taladrar el ánima del cañón liso e introducir en la misma un tubo de hierro forjado: esto es un tubo inferior de un material más dúctil dentro de un cañón de material duro y frágil como el hierro fundido. Los cañones construidos así dieron excelentes resultados, pues hasta entonces a todos los cañones estriados fabricados con hierro fundido, les volaba la culata a los pocos disparos, pues tal era la fragilidad, a pesar de la gran dureza, del hierro fundido.

Respecto al proyectil de Palliser, vemos en la narración anterior, del combate entre el HMS Shah y el acorazado peruano Huascar en 1877, que el buque británico no pudo dañar al peruano por no disponer de balas Palliser anti-blindaje. Apenas un año después, en el combate de Angamos, el mismo blindado peruano Huáscar, fue severamente dañado por los proyectiles Palliser disparados por el acorazado chileno Blanco Encalada. Fue la primera ocasión en que se emplearon estos proyectiles. Hasta 1890 fue el único proyectil perforante empleado.

Pues bien, diez años antes, Paraguay construyó un cañón para poder disparar proyectiles anti-blindaje contra los acorazados brasileños. Esta es su historia:

Cap XV, Pag 140
“El pasaje de la escuadra por Curupayty (15 de agosto de 1867) hizo comprender a los paraguayos que su artillería de poco calibre era impotente contra los acorazados.”

Cap XIV, Pag 137

“Todos los cañones, etc., etc., que se fabricaban en el Paraguay durante la guerra fueron obra de ingenieros ingleses que nunca se habían ocupado de esta clase de manufacturas. Tenían que diseñar y construir sus propias máquinas para taladrar, rayar, etc., y demostraban gran habilidad por la manera como se desempeñaban.”

Cap XIV, Pag 127

“Un cañón pesado de hierro de 56 fue enviado al arsenal y taladrado y rayado para arrojar balas de 150. Su culata fue torneada y reforzada con anillos de hierro. Las balas eran pedazos de hierro con las extremidades cuadradas y templadas (se había descubierto no sé como un tratado sobre las balas de Palisser) y terminaban en un anillo de bronce elástico, idéntico de los morriones de la escolta de López, cuyos soldados, por las circunstancias de tener anillos de bronce en el borde de sus kepis eran llamados “aká verá” o cabezas relucientes, y el cañón se bautizó con el mismo nombre. Fue colocado en posición en Humaitá, pero después de algún tiempo de servicio voló la culata.”

El pesado cañón de hierro que menciona Thompson, era un cañón de ánima lisa inglés que había sido adquirido antes de la guerra. Era uno de los numerosos intentos de conversión de antiguos cañones lisos en cañones estriados que se hacían en muchas partes de Europa y EE.UU. en esa época, dada la gran abundancia de cañones de hierro de ánima lisa antiguos que tenían en sus arsenales.

Publico una imagen mostrando el aspecto de los primeros proyectiles perforantes, cuya forma dera de un cilindro con aristas cuadradas para asi poder "CORTAR" las planchas de hierro, luego en 1866, Palliser mismo haría evolucionar su proyectil dandole forma ojival.
También vemos la tipica forma del blindaje de entonces: Chapas de hierro forjado de 102 mm de espesor, sobre el maderamen del casco y casamatas de los buques



Imagen actual del Aká-Verá. Podemos ver que aún se halla el proyectil atascado en la culata volada. Lugar de la foto: Asunción frente al Congreso. Este cañón tomado como trofeo, fué devuelto por Juan Domingo Perón en 1974.

Forma en que se construian cañones rayados a partir de tubos de hierro fundido. Se procedía a reforzar la culata con cilindros de hierro forjado, para soportar la extrema presión durante el disparo.
A menudo a estas piezas le volaba la culata, como el caso de los cañones Parrott norteamericanos durante la guerra de Secesión, vemos un Parrott y cómo esta perfilada la voladura de la culata.


El cañón Parrott de 8 pulgadas y 150 libras que voló durante el asedio de la ciudad sureña de Charleston en 1863. Voló al disparo numero 37, se puede ver en la batería el cañón sobre las bolsas de arena, adonde fue arrojado por la explosión. A este cañón se lo conocía como el "Swamp Angel" el ángel del Pantano y disparaba sobre la ciudad desde 6 km de distancia.

El primer empleo en combate del proyectil Palliser, disparado por el acorazado chileno Blanco Encalada, hace impacto en el blindado peruano Huáscar durante la batalla de Angamos en 1878. Sus efectos fueron devastadores.