domingo, 26 de mayo de 2019

Malvinas: Los gloriosos Tracker sobre el TOAS


Los Búhos vuelan de noche


Fotos viejas de Mar del Plata




La extraordinaria historia de la Escuadrilla Aeronaval Antisubmarina. Testimonio vivo obtenido a partir de una nota realizada al actual Capitán de Navío AN VGM (RE) Daniel Alberto Marinsalta quien en la actualidad, es Presidente de la Delegación Mar del Plata del Instituto Aeronaval y reside en Mar del Plata desde el año 1999. El capitán Daniel Alberto Marinsalta formó parte de la gesta de Malvinas siendo copiloto de un avión S-2E TRACKER perteneciente a la Escuadrilla Aeronaval Antisubmarina. Las misiones de exploración como las que aquí contaremos, son historias poco conocidas, pero no por ello menos peligrosas. Operó desde el portaaviones (V-2) ARA 25 DE MAYO primero y desde bases continentales después, en condiciones marginales con aviones lentos, desprovistos de armas defensivas y peligrosamente cerca del enemigo. Esta es la historia de la batalla aeronaval que no pudo ser.



Daniel Alberto Marinsalta

La Escuadrilla utilizó cinco de los seis aviones antisubmarinos Grumman S-2E “Tracker” asignados, participando desde el comienzo de las operaciones con tres aviones embarcados en el Portaaviones ARA “25 de Mayo”. Una vez reducida la guarnición enemiga por las tropas de nuestra Infantería de Marina, el día 3 de abril aterrizan dos aviones Tracker en la pista de Puerto Argentino, constituyéndose de esa manera en la primera unidad orgánica en operar desde ese aeródromo.


Daniel Alberto Marinsalta. Decada del 70


Desde allí se realizan algunos vuelos de exploración y antisubmarinos para protección del tráfico mercante propio hacia las islas, hasta que entre los días 12 y 13 de abril se repliega esta unidad para embarcarse nuevamente en el portaaviones como parte de las Fuerzas de Tareas Aeronavales argentinas. Es a partir de aquí que se comienzan a realizar numerosos vuelos de búsqueda de la fuerza enemiga y de protección de la flota.



EN LA CATAPULTA:

Lugar: Atlántico Sur, 1º de mayo de 1982, a bordo del portaaviones “A.R.A. 25 DE MAYO” (PAL V-2) a 20:30 hs., el Capitán de Corbeta Emilio Goitía (piloto), el Teniente de Fragata Daniel Marinsalta (copiloto), junto al Suboficial Segundo Rodolfo Lencina y el Cabo Primero Néstor Conde, caminan sobre la cubierta del portaaviones hacia su “pájaro”, un S-2E TRACKER, matrícula (2-AS-26). La misión de este vuelo es confirmar la posición de la Fuerza de Tareas Británica localizada al NE (Noreste) de Malvinas por los dos vuelos de exploración anteriores (2-AS-23 y 2-AS-24) aviones pertenecientes también a la Escuadrilla Aeronaval Antisubmarina, que por su escudo (un buho en vuelo lanzando boleadoras a un submarino) se los conoce y respeta como “LOS BUHOS”.






Insignia de la Escuadrilla Aeronaval Antisubmarina





Listado de Trackers de la Armada Argentina





Flota de Mar desde su cubierta, con aviones Tracker y A4 en ella durante la gesta de Malvinas - Año 1982. Imagen extraida de Histarmar.com.ar




El S-2E TRACKER en la cubierta del A.R.A. 25 DE MAYO



Flota de Mar desde su cubierta, con aviones Tracker y A4 en ella durante la gesta de Malvinas - Año 1982. 




Avión TRACKER en la cubierta del portaviones A.R.A. 25 DE MAYO



Avión TRACKER en la cubierta del portaviones A.R.A. 25 DE MAYO



Daniel Alberto Marinsalta en la cubierta del ARA 25 de Mayo

Era el último vuelo de ese largo y tenso día, todo era actividad sobre la cubierta, la tripulación realiza la inspección visual del aparato en medio del frío y el viento característicos de esa zona del Mar Argentino. Ubicados en sus respectivos asientos, los pilotos navales se disponen a poner en marcha al bimotor que los llevará a “barrer” la superficie del mar. Un vuelo característico de exploración anti-superficie y MAE, pero esta vez, en misión de guerra.


– TOCO (torre de control), aquí DOS ALFA SIERRA DOS SAIS, autorización para poner en marcha--
– DOS SAIS, autorizado.--



Avión Grumman Tracker S2E en la cubierta del ARA 25 de Mayo



Daniel Alberto Marinsalta a punto de salir en la misión arriba del Tracker




Avión TRACKER en la cubierta del portaviones A.R.A. 25 DE MAYO durante la gesta de Malvinas Año 1982.


S2A TRACKER en la cubierta del ARA 25 DE MAYO- imagen extraida de http://interdefensa.argentinaforo.net/

Rápidamente, los dos motores están en marcha, se verifican minuciosamente los sistemas y en especial el sistema de navegación del cual dependerá la precisión de la información que se obtenga sobre el enemigo. Se verifica el sistema de “alerta radar”, un analizador de espectro y un osciloscopio de “laboratorio” que con ingenio argentino y la ayuda de los Técnicos del Arsenal Aeronaval Nº 2, había sido recientemente adaptado y era el único elemento de “supervivencia” que les permitiría recibir las emisiones de los radares ingleses, haciéndoles saber si eran detectados.

– TOCO, aquí DOS SAIS, listo para catapulta--
– DOS SAIS, autorizado a catapulta--.

El balanceo del portaaviones es permanente, ya está proa al viento. Con las alas desplegadas y la prueba de motores completa, el TRACKER inicia el rodaje, cuidadosamente las piernas presionan con suavidad la timonera, bastón atrás, nariz alivianada. Con precisión se alinean con el eje de la catapulta.


El TRACKER en la catapulta. Foto gentileza de Oscar Filippi




Los aviones TRACKER apostados en el ARA 25 DE MAYO. Año 1982

Se levantan los calzos mecánicos delante de las ruedas del tren principal de aterrizaje, reducen los aceleradores y un grupo de seis hombres se lanza sobre el avión para verificar diversos elementos. Aseguran el avión a la cubierta del portaaviones (retenida de cola) mediante un fusible que se corta al dar presión de vapor a la catapulta. Con todo asegurado, se bajan los calzos mecánicos. Mecha a fondo (aceleradores a máxima potencia) en ambos motores. Todo tiembla y se estremece, se verifican y chequean los sistemas de control y del instrumental, con todo en orden, por señas, le dan el OK al oficial de cubierta. La tripulación se tensa en sus asientos, el impulso de la catapulta de inmediato los pondrá en vuelo.


Vista del portaviones ARA 25 DE MAYO luego del despegue

Rugen los dos motores radiales R-1820-82C y el avión se estremece aún más aferrado aún a cubierta..., se corta el fusible de cola y comienza la corrida de despegue, aproximadamente 30 metros que se recorren en poco más de un segundo, obtenida la velocidad de despegue el TRACKER queda colgado de los 3.050 HP de sus dos “ventiladores”. Eran exactamente las 21:00 hs. de aquel histórico 1º de mayo.

EN VUELO:

El referente de esta historia es el actual Capitán de Navío AN (RE) Daniel Marinsalta, copiloto en esta misión que nos relata a bordo del TRACKER matrícula 2-AS-26. Un “BUHO de la AERONAVAL” volando en su elemento, de noche y sobre el mar.

“Ya en vuelo con rumbo Este, nos dirigimos hacia el último punto verificado de presencia de las unidades navales enemigas, la táctica empleada era simple y peligrosa. Volar en rasante, en medio de la noche oscura y sobre un mar más negro todavía. Nos elevábamos y encendíamos el radar de búsqueda, solo dos vueltas de antena, intentando así que los buques británicos no captaran nuestra emisión. Las dos primeras veces nada, observábamos la pantalla y volvíamos a pegarnos al agua. Seguimos firmes hacia el Este (E), la tercera fue la vencida. Hacia las 23:00 hs. ascendimos, dos vueltas de antena y obtuvimos un contacto grande y tres medianos en latitud 50º00’(S), longitud 56º25’(W), obteniéndose simultáneamente una señal MAE, distancia al contacto, solo 38 millas náuticas (NM), unos 68,4 kilómetros. Un escalofrío nos corrió a todos por el cuerpo, sabíamos que nos habían detectado, picamos de vuelta al agua, en rasante comenzamos a realizar maniobras evasivas. El piloto volaba instrumental y yo me dedicaba a mirar hacia fuera, el agua salpicaba el parabrisas, así de bajo volábamos. El silencio era total, como la adrenalina en nuestros cuerpos.


TRACKER en vuelo



TRACKER en vuelo en misión de reconocimiento


“Así nos mantuvimos durante unos quince minutos, pensando que habíamos evadido, nos elevamos a 1.500 pies (fts) unos 450 metros, encendimos el radar en búsqueda de nuestra flota, el silencio de radio debía ser absoluto, había que encontrar al portaaviones y entregar la vital información. Detectamos la presencia de una gran flota de pesqueros rusos y polacos, luego nuestra pantalla radar comenzó a recibir interferencias (rueda de carro), ya no podíamos hacer búsqueda radar y nuestra flota seguía su curso. Decidimos comunicarnos con el “Controlador Aéreo” del portaaviones. Por dos veces y nada, al tercer intento el “Controlador Aéreo” solo se limitó a decir:

“Tienen dos Lobos (aviones enemigos) en la cola, prosigan con rumbo Oeste (W)”. Nuevamente apuntamos la nariz del TRACKER al agua y nos volvimos a pegar en rasante”.

“Obviamente, la Fuerza de Tareas británica había interceptado nuestra emisión radar y decidió investigar, había enviado una sección (2 aviones) de “SEA HARRIER” que al mando del Capitán Mórtimer, despegó del portaaviones “HMS INVINCIBLE” poco después de la medianoche del 1º al 2 de mayo”.



Aviones Sea Harrier saliendo para interceptar a los TRACKER

“Los dos “SEA HARRIER” se nos venían a 450 nudos (Kts) unos 810 Kilómetros hora, nosotros apenas podíamos alejarnos a 135 Kts, unos 243 kilómetros hora. Afortunadamente, los “Lobos” emitían en una frecuencia radar muy próxima a la nuestra y ambos sufríamos la misma interferencia. Cambiamos la frecuencia de radio para escuchar las comunicaciones de nuestra flota. El radar antiaéreo del Destructor (D-2) “A.R.A. SANTISIMA TRINIDAD” había detectado e “iluminado” a los dos “Lobos”, consecuentemente en nuestra radio escuchamos que el Destructor pedía “Pájaros Libres” (autorización de lanzamiento de los misiles antiaéreos SEA DART). Rezando para que no se equivocaran de blanco, nos pegamos aún más al agua, todo el exterior aparecía más negro todavía”.


TRACKER en vuelo girando en dirección al portaviones


TRACKER en vuelo en dirección al portaviones

“Pero el Capitán Mortimer, viéndose iluminado y sabiendo que provenía de un Radar 909 de los destructores Tipo 42, no se arriesgó a entrar a distancia de tiro y puso sus “alas en polvorosa”. Podíamos regresar al portaaviones, pero los ingleses también nos habían detectado”.

El Flt. Lt. (capitán) Mortimer, protagonista británico de esta persecución, fue derribado en combate el día 06/06/82 por el impacto de un misil SAM ROLAND sobre su “SEA HARRIER” FRS-1, matrícula individual XZ-456. Vaya nuestro respeto a un guerrero caído. (N del R).


EL ENGANCHE

Continúa relatando el Capitán Marinsalta:

“Hacía rato que volábamos con ambas luces de bajo nivel de combustible encendidas, bajo el estrés de un vuelo nocturno prolongado y en contacto con el enemigo, nos enfrentábamos al último desafío de este largo día, la final de apontaje al portaaviones, eran las 01: 10 hs. del 2 de mayo. No podíamos fallar, había que entregar la preciada información”.



Aterrizaje avion Tracker S2E. Foto gentileza Daniel Marinsalta


El enganche, al límite de combustible. Foto gentileza de Oscar Filippi
“Teníamos menos referencias visuales, las luces de la cubierta estaban minimizadas, las comunicaciones debían ser mínimas, ya en la aproximación final, hicimos un breve destello con el faro de aterrizaje para indicarle al “señalero” del portaaviones que teníamos a la vista la referencia visual, “pelota” al centro del espejo (luz que materializa la pendiente de aproximación a cubierta).

Avión 2-AS-24 TRACKER en la cubierta del portaviones A.R.A. 25 DE MAYO a punto de aterrizar. Imagen extraida de http://interdefensa.argentinaforo.net/

“Tren abajo… flaps abajo… gancho abajo..., todo abajo y trabado. El Capitán de Corbeta Emilio Goitía voló con absoluta precisión los 18 segundos que nos llevaron a ver la línea de luces verdes que indican, reducir los aceleradores al mínimo para enganchar en uno de los cuatro cables de detención de la cubierta. La presión de los arneses de seguridad sobre el torso, el casco que parece empujar nuestra nuca, todo indica que... ¡ENGANCHAMOS!. Estábamos de vuelta en casa. Cuando revisamos los tanques, el combustible remanente no alcanzaba para otro intento de aproximación”.

AMANECER SIN VIENTO:


Finaliza su relato el Capitán Marinsalta:
“Lamentablemente, al amanecer, cuando los seis aviones A-4Q SKYHAWK de la 3ra. Escuadrilla Aeronaval de Caza y Ataque estaban cargados con tres bombas de 500 lbs. (250 Kg.) cada uno, listos para lanzarse sobre la flota británica, inusualmente para la época, la ausencia de viento era total. La flota enemiga estaba a menos de 150 NM (270 Kms), pero la componente de viento (suma de las velocidades del viento relativo y la de navegación del portaaviones) no alcanzaba para hacer el lanzamiento seguro con carga bélica completa. Se desistió del ataque, los británicos también. La batalla aeronaval que quizás hubiera cambiado el curso de los acontecimientos del conflicto no pudo darse”.
Cabe acotar que la Aviación Naval durante el conflicto, totalizó 1.000 horas de vuelo de exploración del Mar Argentino en busca del enemigo, haciendo contacto en 180 oportunidades, permitiendo el accionar posterior de los aviones de ataque y en otras certificando su ausencia y facilitando la seguridad de los vuelos y de la navegación logística. No se perdió ningún avión en estas misiones.


Escuadrilla de TRACKER en vuelo. Imagen gentileza de Oscar Filippi

En lo que respecta a la Escuadrilla Aeronaval Antisubmarina “LOS BUHOS”, durante el conflicto estuvo integrada por 79 hombres, de los cuales 18 eran pilotos y solamente 12 operadores de sistema. Cuatro fueron los aviones “S-2E TRACKER” embarcados en el portaaviones (V-2) A.R.A. “25 DE MAYO”, el 2-AS-22, 23, 24 y 26, bajo el mando del Capitán de Corbeta Héctor SKARE.



CN (RE) VGM Daniel Alberto Marinsalta


CN (RE) VGM Daniel Alberto Marinsalta



Escuadrilla de aviones Grumman US2A Trucker de la Armada Argentina


El 2-AS-26 Tracker del Capitán de Corbeta Emilio Goitía en donde voló Marinsalta



El autor de la nota Oscar Filippi junto al capitan Daniel Alberto Marinsalta. Gentileza de Oscar Filippi


Fuentes:

Por Oscar Filippi. Corresponsal Naval - A.R.A. - A.N.A.T.
Blog de las Fuerzas de Defensa de la República Argentina -http://fdra.blogspot.com.ar/2013/05/malvinas-el-25-de-mayo-se-prepara-para.html

http://elmuan.blogspot.com.ar/2012_05_01_archive.html
http://elmuan.blogspot.com.ar/2010/07/grumman-s-2a-tracker-msn-173-0510-2-g.html
http://www.taringa.net/post/info/16093487/Armada-Argentina-Portaaviones-25-de-Mayo.html
http://www.amilarg.com.ar/grumman-trackers.html
http://linea-ala.blogspot.com.ar/2012_06_01_archive.html
http://www.taringa.net/posts/imagenes/13357512/Grumman-US2A-Tracker-Armada-Argentina-Megapost.html
Publicado por Pablo Javier Junco en 10:09
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sábado, 25 de mayo de 2019

Avance en la construcción de los OPV tailandeses

Avance de la segunda OPV de la RTN





OPV-552 HTMS Prachuap Khiri KhanIn (todas las fotos: Royal Thai Navy)

El 12 de mayo de 2019, el Secretario de la Armada dirigido por el Coronel Phukri Wilairak, Subsecretario de la Armada, llevó a los medios del centro a visitar el progreso para construir un 2do buque de patrulla offshore OPV-552 HTMS Prachuap Khiri KhanIn en el Mahidol Adulyadej Astillero naval, distrito de Sattahip, provincia de Chonburi.



Para el proyecto de obtener un segundo barco de vigilancia de largo alcance en la Armada, usar el tipo de Krabi Royal Boat es la base para construir un barco con mejoras en varios defectos que le sucedió a barcos de vigilancia de larga distancia, juegos de botes, Pattani, Barcos Royal y Krabi Para que el nuevo barco tenga características más adecuadas en respuesta a la misión de la Marina, la Marina Real de Tailandia aprobó el proyecto de construir un barco de vigilancia remota en el segundo lado como el Proyecto Chalermprakiat Su Alteza Maha Bhumibol Adulyadej Maharaj Boromart , Bophit tiene un período de proyecto de 4 años desde el año fiscal 2015 hasta el 2018.



Proyecto para construir un bote de vigilancia remota en el segundo lado de Chalermprakiat Como parte del objetivo de la estrategia de desarrollo de la Marina para mejorar la capacidad de la Armada para proteger los intereses nacionales mediante la aplicación de la ley marina y las operaciones de aguas superficiales, así como buscar y ayudar a las víctimas en el mar y apoyar otras operaciones navales.



En este sentido, la diferencia entre Krabi Royal Boat con el segundo OPV, que es importante para aumentar la capacidad de la cabina de vuelo para poder estacionar helicópteros ASW Seahawks. La instalación de un arma para liberar el suelo al suelo como un arpón que incluye renovar las habitaciones para que sea más apropiada en la parte de la construcción naval, use la construcción de bloques en lugar del diseño original que debe comenzar desde la colocación de las quillas al ensamblar 17 bloques grandes, 31 sub bloques para terminar primero, y luego se reunieron en un dique seco llevando a cabo la construcción del barco en el astillero naval Mahidol Adulyadej.



Durante el proyecto de construcción de HTMS Prachuap Khiri KhanIn, la Armada ha utilizado el potencial y el conocimiento del personal de la Armada para realizar la instalación de prueba. Tanto la nave por el Departamento de la Marina, el sistema de armas por el Departamento de Artillería Naval y el Departamento de Electrónica de la Marina. Aunque se usa un modelo de barco extranjero, se puede decir que es un gran edificio de barcos con autosuficiencia.


PR Thai Navy

viernes, 24 de mayo de 2019

US Navy: Capitán de submarino tenía una lista de violación

La “lista de violación” de los tripulantes de un submarino para clasificar el atractivo de sus compañeras

El escándalo terminó con la destitución del oficial al mando del submarino estadounidense, el capitán Gregory Kercher.
Radio Mitre



La “lista de violación” de los tripulantes de un submarino para clasificar el atractivo de sus compañeras

El accionar sexista de los tripulantes de un submarino de Estados Unidos generó polémica. Los marinos del USS Florida, realizaron un papel que denominaron “listas de violación”, en el cual clasificaron a sus compañeras en función de las que ellos consideraban como atractivas.

Un documento secreto de Military.com, reveló los hechos. La investigación terminó con la destitución del oficial al mando del submarino, el capitán Gregory Kercher, en agosto de 2018. El USS Florida fue el segundo submarino que admitió mujeres entre su tripulación.

El informe, de 74 páginas, reconoce que los mandos no gestionaron adecuadamente la situación tras descubrir esta “lista de violación” y que “toleraron comentarios y chistes indecentes y sexistas”.

Además, remarcó que la confianza en la cadena de mando “era inexistente”. Dos marinos ya no están en servicio y varios más recibieron sanciones administrativas.

Uno de los subalternos de Kercher alertó de la existencia de dos listas en junio de 2018. Una se puntuaba a las marinas con un sistema de estrellas. Mientras que la segunda, incluía comentarios sexuales junto a cada uno de los nombres.

El vicealmirante, Jeff Jablon, señaló en un informe que los “rumores de la existencia de una ‘lista de violación’ se difundieron entre la tripulación y un importante número de mujeres se sintió preocupada por su seguridad“. “Varios hombres que conocieron la existencia de la lista sintieron también repulsión”, agregó.

jueves, 23 de mayo de 2019

SEAL y GRUMEC entrenan en Brasil

Agentes de Operaciones Especiales de la Marina de Brasil entrenan con los Navy SEALs estadounidenses

El Entrenamiento de Intercambio Conjunto Combinado en Río de Janeiro se realizó del 16 de abril al 16 de mayo.
Marcos Ommati/Diálogo




Capacitación y Desarrollo

El Entrenamiento de Intercambio Conjunto Combinado entre agentes de operaciones especiales de la Marina de Brasil y los Navy SEALs estadounidenses se llevó a cabo en Río de Janeiro, del 16 de abril al 16 de mayo de 2019. (Foto: Wagner Assis/Cedro Photos)


Los Entrenamientos de Intercambio Conjunto Combinado (JCET en inglés), son ejercicios diseñados para brindar oportunidades de entrenamiento a los agentes de operaciones especiales de los EE. UU. y naciones amigas. Los JCET se realizan siempre en países que algún día podrían trabajar con las Fuerzas Especiales de los EE. UU., además de ampliar la oferta de entrenamiento de las fuerzas armadas de las naciones anfitrionas. Por lo general, un programa JCET incluye de 10 a 40 miembros de las fuerzas especiales estadounidenses, aunque eventualmente podría tener hasta 100.

El Entrenamiento de Intercambio Conjunto Combinado permite a las unidades participantes mejorar sus destrezas en tiro con fusiles de corto y mediano alcance, e incluye la instrucción y el entrenamiento en técnicas de francotirador a media y larga distancia. (Foto: Wagner Assis/Cedro Photos)

Del 16 de abril al 16 de mayo se llevó a cabo un JCET en instalaciones militares de la Marina de Brasil (MB) en Río de Janeiro, con una característica poco usual en este tipo de ejercicios: reunió a miembros del Grupo de Buzos de Combate (GRUMEC en portugués), del Batallón de Operaciones Especiales del Cuerpo de Infantería de Marina (Tonelero) y de los Equipos Operacionales de Mar, Aire y Tierra de la Marina de los EE. UU., conocidos como Navy SEALs. También participaron miembros de la Tripulación de Operaciones Especiales de Combatientes de Guerra Naval, que operan y mantienen una flota de pequeñas embarcaciones empleadas en misiones de operaciones especiales, sobre todo con los Navy SEALs. “Probablemente es la primera vez que este entrenamiento se realiza en combinación con personal de esas cuatro unidades de operaciones especiales. En las ediciones anteriores de ese intercambio, los equipos SEAL realizaron entrenamientos solo con el GRUMEC o con el Tonelero”, dijo a Diálogo el Teniente Auxiliar del Cuerpo de Infantería de Marina Armindo Melo Peixoto, miembro del Batallón Tonelero y participante del JCET de este año.

Oportunidad de interactuar y aprender

“Estos entrenamientos son una excelente oportunidad para que nuestras marinas refuercen sus lazos de amistad y cooperación, como lo hacen desde hace tiempo. La interacción y el intercambio de conocimientos y experiencias posibilitan la mejora de las capacidades de nuestros operadores. Gracias a esto, ampliamos la interoperabilidad y aumentamos las posibilidades de éxito en futuras operaciones y ejercicios, en los que Brasil y los EE. UU. integrarán fuerzas que tienen objetivos en común”, afirmó el Coronel del Cuerpo de Infantería de Marina de Brasil (FN) Stewart da Paixão Gomes, comandante del Batallón Tonelero, donde se realizó gran parte del JCET de este año.

Entrenamiento especializado

Los agentes de operaciones especiales realizan entrenamiento de puntería durante el día, mientras que de noche lo hacen en condiciones de visibilidad casi nula, en simulaciones complejas de posibles incursiones reales. (Foto: Wagner Assis/Cedro Photos)

El entrenamiento permite a las unidades participantes mejorar sus destrezas en las áreas de tiro con fusiles de corto y mediano alcance, e incluye la instrucción y el entrenamiento en técnicas de francotirador a media y larga distancia, para asegurar la máxima eficiencia con el mínimo riesgo. Además, el JCET incluye entrenamientos en técnicas de tiro estático y dinámico con pistola y fusil a corta distancia, técnicas de operación de embarcaciones de combate (modelo Hurricane), entrada y salida de la playa con embarcaciones inflables, técnicas de combate en zonas urbanas y en ambiente confinado, técnicas de incursión inmediata, tiro de cobertura desde helicópteros y salto libre operacional.

Los agentes de operaciones especiales realizan entrenamientos de puntería durante el día, mientras que en la noche lo hacen en condiciones de visibilidad casi nula, durante simulaciones complejas de posibles incursiones reales. Esto les permite ampliar sus perspectivas a la hora de tomar una decisión, además de tener mayor confianza en situaciones de mucho estrés. “El entrenamiento incluye la integración de mejores prácticas, entrenamiento y asesoramiento a nivel táctico y operacional, e intercambio de tácticas, técnicas y procedimientos de planificación, para incluir las lecciones aprendidas”, aseguró un sargento de operaciones especiales del equipo de los Navy SEALs que participó en el JCET de Brasil, pero que prefiere mantenerse en el anonimato por cuestiones de seguridad.

Fortalecimiento de relaciones

“Los intercambios como los JCET son siempre bien recibidos por la Marina de Brasil. Desde los primeros contactos entre los representantes del Comando de Operaciones Especiales Sur (SOCSOUTH en inglés), con nosotros [Batallón Tonelero] y con el GRUMEC, el Comando de Operaciones Navales destinó recursos de la Marina y de la Fuerza de Infantes de Marina en apoyo al entrenamiento. Durante cinco semanas se realizaron trabajos intensos de forma ininterrumpida: días, noches, fines de semana y feriados. El compromiso de todas las partes fue absoluto y se alcanzaron los objetivos del entrenamientos”, comentó el Cnel. Stewart.

Este entrenamiento forma parte de una serie de compromisos planificados a lo largo del año pasado, lo que da a unidades de élite de los EE. UU. y Brasil la oportunidad de trabajar en combinación, de aprender unos de otros y de fortalecer las relaciones. “El JCET demuestra la sólida asociación entre los EE. UU. y Brasil, basada en el respeto mutuo y los intereses compartidos de la región. El intercambio de entrenamiento de agentes de operaciones especiales de los EE. UU. y Brasil brinda a los participantes la oportunidad de construir asociaciones sólidas y duraderas”, expresó el Mayor del Ejército de los EE. UU. Cesar Santiago, que viajó a Brasil en representación del SOCSOUTH, donde se desempeña como jefe del Departamento de Relaciones Públicas.

El Cuerpo de Infantería de Marina de Brasil tiene un intenso programa de intercambio con el Cuerpo de Infantería de Marina de los EE. UU., que tienen reuniones bilaterales periódicas para alinear objetivos y planificar programas que permiten abordar propósitos en común. “En el futuro, espero que las Operaciones Especiales de la Marina de Brasil tengan una mayor interacción con las unidades del Comando de Operaciones Especiales de los EE. UU. [USSOCOM] y que podamos establecer proyectos de mediano y largo plazo, que permitan la mejora de nuestro personal. Creo que ese es el camino que ampliará la integración de nuestras fuerzas armadas y aumentará la capacidad de respuesta a las amenazas regionales para garantizar la seguridad de nuestras naciones”, concluyó el Cnel. Stewart.

miércoles, 22 de mayo de 2019

Antigüedad: La flota romana de Britannia

La armada romana británica

Weapons and Warfare



El Classis Britannica se encargó de patrullar las aguas del noroeste del Imperio Romano. Se basó en Boulogne (Bononia).

En el 69-70 dC, la frontera del Rin estaba en tumulto. Las consecuencias del reinado y el suicidio de Nerón no solo dejaron a Roma en desorden. Durante el llamado "Año de los Cuatro Emperadores", la guerra civil que convulsionó a Roma mientras múltiples rivales luchaban por el trono imperial, los antiguos aliados descontentos se rebelaron. Entre ellos destaca Gaius Julius Civilis, un oficial romano auxiliar y príncipe de Batavi, una prominente tribu germánica del delta del Rin en lo que hoy es Holanda.

Enfurecido por el trato que Roma le dio a su tribu después de años de servicio incondicional, incluidas importantes contribuciones a la invasión y subyugación de Gran Bretaña desde el año 43 dC, Civilis lanzó una revuelta, persuadiendo a otras tribus germánicas cercanas a unirse a él.

Después de una serie de batallas y asedios, Civilis fue sometido. Tácito, quien relató la historia en sus Historias, describe cómo la Legio XIV Gemina ("14 legión hermanada") fue transportada a través de Gran Bretaña para ayudar en la operación de limpieza. El comandante legionario, Fabio Prisco, marchó con sus tropas para reprimir a las tribus Nervii y Tungri, y al hacerlo dejó a su flota expuesta. La tribu cercana de los Cannenefates lanzó un asalto, destruyendo o capturando la mayoría de los barcos. Y así, la narrativa de la potencia marítima de Gran Bretaña, siendo esta la primera mención registrada de la Classis Britannica, la primera marina de Gran Bretaña, entra en el registro histórico en la ignominia.



Primera flota

La Classis Britannica fue la flota regional de la provincia romana de Britannia desde mediados del siglo primero hasta mediados del siglo III, una de las 10 flotas de este tipo en todo el imperio. Estas flotas se originaron con las reformas de Augusto del ejército romano, reemplazando a las flotas ad hoc más grandes que habían servido bien a Roma durante sus conflictos anteriores en el Mediterráneo.

La Classis Britannica como un cuerpo con nombre surgió poco antes de la revuelta de Batavian 69/70 de AD, descrita anteriormente. Sin embargo, los orígenes de la flota se remontan a la invasión claudiana de Gran Bretaña en el año 43 d.

Después de la invasión inicial, la flota participó en todos los aspectos de la expansión posterior en las islas de Gran Bretaña, y finalmente asumió la responsabilidad geográfica de los accesos del Atlántico, el Canal de la Mancha, la costa este y oeste de Gran Bretaña y la cuenca del Mar del Norte. Como se desprende de su despliegue en Alemania durante la revuelta de Batavia, también se le asignó la responsabilidad de proteger la costa del noroeste de Europa, con su fortaleza en Boulogne. Menos de dos siglos después, la Classis Britannica desaparece del registro histórico; la última referencia conocida llegó en el año 249 dC, relativa a Saturnino, un capitán nacido en el norte de África.



Durante su existencia, la Classis Britannica tuvo más de un papel. El comandante de la flota regional británica fue nombrado directamente por el emperador y se lo comunicó al procurador de la provincia, a quien se le encomendó el pago de la provincia. Así que la flota emprendió tareas civiles, por ejemplo, dirigiendo empresas industriales clave, como los principales sitios de trabajo de hierro en la costa. Sin embargo, era principalmente una fuerza militar, y sus deberes marciales estaban bajo la tutela del gobernador de la provincia. Estas funciones militares incluían el control de las zonas marítimas de Gran Bretaña, patrullas regulares, recopilación de información, transporte, guerra anfibia y comunicaciones.



El principal barco de combate era el liburnian, una galera de guerra equipada con carnero y balista. Al ser un pequeño birreme (propulsado por dos bancos de remos), esto era más ágil que las galeras de polireme más grandes de las armadas republicanas. También se emplearon numerosos tipos de cortadores y esquifes, al igual que una amplia variedad de barcos de transporte. Por lo general, se construyeron en la tradición romano-celta, con cascos poco profundos para navegar por las aguas costeras, y arcos altos y popas para cabalgar mares pesados.

Los barcos estaban tripulados por una tripulación de combate y navegación organizada de manera similar a las de sus homólogos de tierra. La compañía de navegación comprendía marines, marineros de Valarius y remeros remeros, profesionales, no esclavos. Desde el principio, la mezcla de hombres era cosmopolita, reflejando el propio imperio. La flota original utilizada en la invasión claudiana se construyó alrededor de un núcleo de hombres experimentados de la flota regional Classis Misinensis en Italia; más tarde, la mayoría de sus marineros y constructores navales procedían de varias tribus europeas, entre ellas Batavi, el último rebelde.



Durante la invasión claudiana del 43 d. C., se construyeron 900 barcos para transportar la fuerza de invasión de Aulus Plautius de 40,000 legionarios y auxiliares en tres olas a través del Canal de la Mancha. La flota luego apoyó a las puntas de lanza durante la ruptura de las playas de invasión del este de Kent. Permaneció prominente en la derrota final de los Catuvellauni (que lideró la resistencia británica), y llevó al propio Claudio a cruzar la Galia para tomar el crédito por la exitosa campaña.

La flota regional desempeñó un papel clave en las diversas campañas de conquista, como Vespasian y su Legio II Augusta (la Segunda Legión de Augusto) en el sudoeste de Gran Bretaña durante los últimos años del s. La Classis Britannica brindó apoyo durante el avance implacable del futuro emperador, brindando la capacidad vital de transporte que permitió a las fuerzas terrestres saltar hacia adelante, objetivo por objetivo. Después de cuatro temporadas de campaña, el sudoeste fue totalmente conquistado y la flota, basada en una serie de nuevos puertos fortificados, comenzó a forjarse en el Canal de Bristol.

A mediados de los años 70 dC, la provincia se estableció efectivamente según las líneas reconocibles para el resto de la ocupación, con el sur y el este en pleno funcionamiento como parte del imperio, y el norte y el oeste son un territorio fronterizo militarizado. Con la frontera norte a lo largo de una línea entre Solway Firth y Tyne, que luego sería fortificada bajo Adriano, la escena se preparó para que la Classis Britannica desempeñara nuevamente un importante papel de campaña, esta vez bajo el gobernador Gnaeus Julius Agricola, quien hizo ambiciosos Intenta conquistar Escocia.

Agrícola llegó a Gran Bretaña en el año 77 dC y, después de una breve campaña en Gales, dirigió su atención hacia el norte. Sus objetivos eran las tribus nativas de Escocia, ampliamente conocidas como los caledonios, y en la primavera del 79 dC lanzó sus fuerzas en esa dirección. Esta campaña presentó el patrón familiar de las puntas de lanza legionarias costeras en las costas este y oeste apoyadas por la Classis Britannica, que controlaba el mar cerca de la costa y cumplía los roles de suministro y exploración.



La presencia de la flota fue evidentemente un shock para los nativos: en su Agrícola, Tácito informa que sus galeras esparcieron el terror entre los caledonios. Agricola montó cuatro campañas posteriores en el norte, construyendo anclajes militares en las costas este y oeste de Escocia y el extremo noroeste de Inglaterra para apoyar a la flota. La lucha incluyó un asalto anfibio exitoso ya sea al norte a través del Solway Firth desde Cumbria o al oeste a través del río Annan en Dumfries y Galloway, y en el quinto año de su campaña, Agricola llevó a los nativos a la batalla en Mons Graupius debajo del Moray Firth en los Grampians. . El resultado: la derrota total de los caledonios. El Classis Britannica completó la primera circunnavegación romana de Gran Bretaña.

Agrícola fue llamada a Roma poco antes del año 85 d. C., después de lo cual el imperio perdió interés en el extremo norte de Gran Bretaña. La Classis Britannica pasó gran parte del siglo II apoyando la presencia militar en la frontera norte. Llegó a la prominencia nuevamente en el año 196, cuando el gobernador británico Clodio Albino lanzó un intento de usurpación fallido contra el emperador Septimio Severo. Parece que la Classis Britannica se puso del lado de Albinus (la flota habría sido necesaria para llevar sus tropas al continente) y, por lo tanto, cayó del favor imperial.

Sin embargo, la flota hizo un espectacular regreso a la acción a principios del siglo III, cuando Severus intentó su propia conquista y asombro de Escocia. En este momento, los maeata en el centro de Escocia y los caledonios más al norte se habían vuelto tan molestos que el gobernador hizo un pedido desesperado de nuevas tropas o del propio emperador. Tuvo suerte: consiguió los dos.

Asalto imperial

En el año 208 dC, Severus cruzó el Canal con un enorme séquito imperial que incluía la Guardia Pretoriana y las unidades de crack de las legiones continentales. Llevada por el Classis Britannica, esta fuerza aterrizó en Richborough (cerca de Sandwich en Kent), viajando hacia el norte y recogiendo legiones británicas en ruta hacia York, donde Severus estableció su capital imperial.

El emperador lanzó el primero de los dos asaltos masivos hacia el norte en el año 209 d. C., desplegando a 50,000 hombres y expandiendo masivamente el fuerte y el puerto en South Shields para actuar como su principal base de suministro. Mientras esta enorme fuerza se dirigía hacia el norte, la Classis Britannica se sentó nuevamente sobre el flanco marítimo, con sus galeras y transportes avanzando por delante de las fuerzas terrestres para asaltar a los nativos y asegurar los puertos de asalto. La importancia de la flota regional en esta campaña se indica por el número de monedas que presentan un tema naval emitido en este momento.

Una vez más, mientras las puntas de lanza legionarias sondaban hacia el norte, se utilizaron puertos fortificados en Cramond en el Forth y Carpow en el Tay. La campaña progresó de manera constante, aunque está claro que el flujo de víctimas de la guerra de guerrillas comenzó a mitigar el éxito romano. Cuando se hizo evidente que los nativos no estarían de acuerdo con una reunión, se acordó una tregua y el emperador regresó a York con términos que le resultaron satisfactorios.

Claramente, los términos no fueron tan agradables para los nativos, que se rebelaron el año siguiente, lo que llevó a Severus a planear una nueva campaña. La mala salud lo mejoró, y el avance fue liderado por su hijo, Caracalla. Esta campaña, emprendida en el año 210 DC, fue especialmente brutal: Severus ordenó a sus tropas que mataran a todos los locales que encontraron. Aunque la campaña concluyó de nuevo sin una gran batalla, finalmente tuvo éxito porque la paz cayó en la frontera norte durante un período de 80 años.

La marina se desvanece

Las campañas de Severus marcaron un punto culminante en la carrera de la Classis Britannica, aunque él mismo murió en York en el año 211 d. C. La flota se encontró luchando contra una nueva amenaza en forma de asaltantes marítimos germánicos que viajaban por el Mar del Norte.

La flota desaparece del registro histórico a mediados del siglo III, pero su destino es un misterio. Una serie de eventos ofrecen explicaciones; en cada caso, la flota era vulnerable, en algún momento respaldando al caballo equivocado durante los cambios a veces violentos y dramáticos en el liderazgo imperial, y sufriendo como resultado. Una de ellas fue la lucha por el control imperial entre el Senado y los militares después del asesinato de Alexander Severus en el año 235 d. C., que inició la "Crisis del tercer siglo". Otro fue el "Imperio galo" fundado por Postumo que duró desde el 260 hasta el 274 dC Finalmente, el usurpador Carausius estableció el "Imperio del Mar del Norte", que duró desde el 286 dC hasta el 296 dC.

En mi opinión, el más probable de estos escenarios habría sido en el contexto del "Imperio Galo", momento en el que también podría haber ocurrido que la flota era simplemente demasiado cara para mantenerla, dados los problemas económicos del imperio. De todos modos, sabemos que en algún momento a mediados del siglo III desapareció la primera marina británica, el final de una importante fuerza de combate que jugó un papel vital en la historia de la Gran Bretaña romana.

Sea Eagles of Empire: Simon Elliott (History Press, 2016)

La máquina de guerra romana comprendía fuerzas terrestres y navales. Aunque el primero se ha estudiado ampliamente, se ha escrito y comprendido menos sobre las fuerzas navales del imperio romano y, en particular, las armadas regionales que participaron activamente en la mayoría de las operaciones militares y vigilaron los mares y ríos del Imperio. Hasta mediados del siglo III, en un contexto británico, esta marina era la Classis Britannica, una fuerza de combate fuerte por derecho propio. La composición, los tipos de barcos, los roles, las tácticas y la tecnología nunca se han estudiado en profundidad. Aquí Simon Elliot cuenta la historia de esta ilustre fuerza naval en sus galeras con pico de metal y sus hazañas derrotando a los enemigos del Imperio y manteniendo la paz en las Islas Británicas.

The Roman Navy: Ships, Men & Warfare 350 BC – AD 475 by Michael Paul Pitassi (Seaforth, 2012)

La armada romana fue notable por su tamaño, alcance y longevidad. Tan importante como la Royal Navy fue para el Imperio Británico en el siglo XIX, la Armada romana fue crucial para la extraordinaria expansión del poder imperial y para su mantenimiento durante un período de más de 800 años. El tejido y la organización de esta fuerza marítima son el núcleo de este nuevo libro.

Roman Britain and the Roman Navy by David JP Mason (History Press, 2009)

Se ha escrito tanto sobre el ejército romano en Gran Bretaña que el papel vital de la marina, tanto en apoyo del ejército como en la defensa de esta lejana provincia romana, se ha pasado por alto en gran medida. Al proporcionar la primera explicación completa de la importancia de la marina romana en la conquista y defensa de Gran Bretaña, David Mason ha corregido el equilibrio. Combinando evidencia arqueológica de barcos recientemente excavados y obras en el puerto con información de fuentes antiguas, el autor demuestra la importancia vital de la flota para el éxito de la conquista militar romana. También proporciona nuevos conocimientos sobre la logística y las tácticas de las fuerzas navales romanas y su estrecha cooperación con el ejército romano.

martes, 21 de mayo de 2019

Rusia Imperial: La evolución de las fuerzas armadas durante el siglo 19

Las fuerzas militares rusas de la era imperial

Russian Armed Forces 1700-1917




Captura de Azov por Robert Kerr Porter. Pedro se para en primer plano, al mando de sus tropas.


Medido por grandes resultados, el establecimiento militar imperial ruso evolucionó a través de dos etapas distintas. Desde la era de Pedro el Grande hasta el reinado de Alejandro III, el ejército y la armada rusos lucharon, pidieron prestado e innovaron para obtener más éxitos que fracasos. Con la gran excepción de la Guerra de Crimea, las fuerzas navales y terrestres rusas superaron en gran medida los desafíos y contradicciones inherentes en diversas circunstancias y múltiples enemigos para extender y defender los límites del imperio. Sin embargo, en la época de Nicolás II, importantes fallas en el liderazgo y la adaptación generaron los tipos de desastres repetitivos y la desafección fundamental que excedían la capacidad de recuperación de los militares.

EL EJERCITO DEL SIGLO XVIII

El ejército y la armada rusos imperiales debían sus orígenes a Pedro I, aunque no tanto para el ejército como para la marina. Las raíces más profundas del ejército se encuentran claramente en el precedente de los moscovitas, especialmente con los nuevos regimientos de formación extranjera inspirados en Europa del zar Alexei Mikhailovich. El Gran Reformador respiró transformando energía e intensidad en estos y otros precedentes para formar un ejército regular permanente que para 1725 contaba con 112,000 soldados en dos guardias, dos granaderos, cuarenta y dos infantería y treinta y tres regimientos de dragones, con artillería de apoyo y auxiliares. Para servir a este establecimiento, también diseñó mecanismos administrativos, financieros y logísticos, junto con una estructura de rango racional y un reclutamiento sistemático de oficiales y soldados. Con una mezcla de extranjeros, el cuerpo de oficiales provenía principalmente de la nobleza rusa, mientras que los soldados provenían de los impuestos de reclutamiento contra la población campesina.



Flota de Pedro el Grande (1909) de Eugene Lanceray.


Aunque la fuerza de pie de Peter debía mucho al precedente europeo, su ejército divergió de los patrones convencionales para incorporar impuestos de caballería irregulares, especialmente cosacos, y para desarrollar un arte militar que enfatizaba la flexibilidad y la practicidad para combatir tanto a los enemigos convencionales del norte de Europa como a los adversarios menos convencionales de la estepa. Después del éxito mixto contra los tártaros y turcos en Azov en 1695-1696, y después de un revés severo en Narva (1700) contra los suecos al comienzo de la Gran Guerra del Norte, el ejército de Peter logró importantes victorias en Dorpat (1704), Lesnaya ( 1708), y Poltava (1709). Después de una abrupta pérdida en 1711 de los turcos en el río Pruth, Peter persiguió a sus adversarios suecos hasta que llegaron a un acuerdo en Nystadt en 1721. Posteriormente, Peter viajó a la cuenca del Caspio, donde a principios de la década de 1720 su Cuerpo Inferior (o Sur) Hizo campaña hasta el sur de Persia.

Después de la muerte de Peter, las fortunas del ejército disminuyeron y aumentaron, y gran parte de su desarrollo se caracterizó por el aspecto del legado petrino que parecía más político y apropiado para el tiempo y las circunstancias. Bajo la emperatriz Anna Ioannovna, el ejército llegó a reflejar un fuerte sesgo en la organización y las tácticas europeas, especialmente prusianas, un sesgo que durante la década de 1730 contribuyó a la derrota y la indecisión contra los tártaros y los turcos. Bajo la emperatriz Elizabeth Petrovna, el ejército revirtió parcialmente el precedente de Petrine, pero mantuvo un carácter europeo lo suficientemente fuerte como para rendirse cuentas en la Guerra de los Siete Años. Aunque en 1761 el péndulo de organización militar bajo Pedro III volvió a inclinarse breve y decisivamente a favor de los modelos inspirados en Prussian, un golpe de palacio en favor de su esposa, que se convirtió en la emperatriz Catalina II, dio paso a un largo período de renovado desarrollo militar. Durante el reinado de Catalina, el ejército libró dos grandes guerras contra Turquía y sus aliados de la estepa para emerger como la fuerza terrestre más grande de Europa. Tres comandantes fueron especialmente responsables de llevar el poder militar ruso contra los esquivos adversarios del sur. Dos, Peter Alexandrovich Rumyantsev y Alexander Vasilievich Suvorov, eran veteranos de la Guerra de los Siete Años, mientras que el tercero, Grigory Alexandrovich Potemkin, era un comandante y administrador de gran intelecto, influencia y talento organizativo.


Retrato ecuestre de Catalina II de Rusia (1729-1796) - Catalina II de Rusia en Uniforme de guardia de vida en el caballo Brillante, por Vigilius Eriksen

Durante la Primera Guerra Turca de Catalina (1768-1774), Rumyantsev empleó con éxito tácticas flexibles y simplificó la organización militar rusa para obtener importantes victorias en Larga y Kagul (ambas en 1770). Suvorov, mientras tanto, derrotó a la Confederación Polaca de Bar, luego de 1774 hizo campaña en la estepa de Crimea y Nogai. Al mismo tiempo, las formaciones regulares del ejército desempeñaron un papel importante en la supresión de la rebelión de Pugachev (1773-1775). Durante la Segunda Guerra Turca de Catalina (1787-1792), Potemkin emergió como el empresario de la victoria final sobre el Porte para la hegemonía sobre el litoral norte del Mar Negro, mientras que Suvorov emergió como tal vez el comandante de campo ruso más talentoso de todos los tiempos. Potemkin entendió de forma inherente el valor de las fuerzas de caballería irregulares en el sur, y tomó medidas para regularizar el servicio de cosacos y someterlos más plenamente a la autoridad militar rusa, o, en su defecto, a abolir a los anfitriones cosacos recalcitrantes. Siguiendo el precedente de Rumyantsev, también aligeró y multiplicó el número de infantería ligera y las formaciones de caballería ligera, al tiempo que enfatizó la utilidad y la practicidad en el taladro y en los equipos. En el campo, Suvorov refinó aún más las innovaciones tácticas de Rumyantsev para enfatizar "velocidad, evaluación, ataque". Los éxitos en el campo de batalla de Suvorov, junto con la conquista de Ochakov (1788) e Izmail (1790) e importantes salidas en todo el Danubio, llevaron a Rusia a Jassy (1792) en condiciones favorables. Incluso mientras la guerra se desarrollaba en el sur, el ejército en el norte una vez más derrotó a Suecia (1788-1790), luego en 1793-1794 invadió una Polonia rebelde, preparando el escenario para su tercera partición.


Vasily Surikov. Tropas rusas bajo Suvorov cruzando los Alpes. 1899. Óleo sobre lienzo. El Museo Ruso, San Petersburgo, Rusia

Bajo Pablo I, el ejército se burló de la imposición de la autoridad monárquica directa, sobre todo porque trajo otra breve alianza con los modelos militares prusianos. Suvorov fue desterrado temporalmente, pero más tarde fue llamado a liderar las fuerzas rusas en el norte de Italia como parte de la Segunda Coalición contra la Francia revolucionaria. En 1799, a pesar de la interferencia de Austria, Suvorov expulsó a los franceses del campo, y luego liberó a sus fuerzas de Italia a través de los Alpes. El siglo XVIII cerró con el ejército una característica fuertemente arraigada del poder imperial ruso, una fuerza a tener en cuenta tanto en las llanuras de Europa como en las estepas de Eurasia.


LA ARMADA DEL SIGLO XVIII

En contraste con el ejército, el precedente de los moscovitas proporcionó escasa inspiración para la Armada Imperial de Rusia, cuyos orígenes se encuentran claramente en Pedro el Grande. Enamorado del mar y de los barcos de vela, Peter tomó prestado tecnología y experiencia extranjeras para crear fuerzas navales tanto en el Mar de Azov como en el Báltico. Aunque la marina rusa siempre seguiría siendo "el segundo brazo" de una potencia esencialmente continental, las fuerzas marítimas figuraron prominentemente en los éxitos militares de Peter. Tanto en el sur como en el norte, sus flotas de galeras apoyaron al ejército en operaciones fluviales y costeras, y luego obtuvieron importantes victorias en el Báltico sobre los suecos, especialmente en Gangut / Hanko (1714). Peter también desarrolló una capacidad de navegación en aguas abiertas, de modo que para 1724 su Flota Báltica contaba con 34 barcos de línea, además de numerosas galeras y auxiliares. Flotillas más pequeñas navegaban los mares Blanco y Caspio.


Batalla de los estrechos de Chios (preludio a la batalla de Chesma) 5 de julio (24 de junio) de 1770 por Ivan Aivazovsky. 1848

Más dependiente que el ejército del sustento y mantenimiento rigurosos y regulares, la Armada Imperial de Rusia después de Pedro languideció hasta la era de Catalina II. Nombró a su hijo almirante general, revitalizó la Flota del Báltico y más tarde estableció Sebastopol como base para la flota del Mar Negro emergente. En 1770, durante la Primera Guerra Turca de la Emperatriz, un escuadrón del Almirante Alexei Grigorievich Orlov derrotó decisivamente a los turcos en Chesme. Durante la Segunda Guerra Turca, una flota rudimentaria del Mar Negro, bajo el mando del almirante Fyedor Fyedorovich Ushakov, con frecuencia operaba de forma independiente y en apoyo directo de las fuerzas terrestres. La misma cooperación tierra-mar se mantuvo en el Báltico, donde la flota de Vasily Yakovlevich Chichagov también terminó con las pretensiones navales suecas. Mientras tanto, en 1799 el almirante Ushakov obtuvo una serie de victorias en el Mediterráneo sobre los franceses, antes de que los rusos se retiraran de la Segunda Coalición.

EL EJÉRCITO Y LA ARMADA EN LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XIX

A principios de siglo, Alejandro I heredó un ejército considerable e inasequible, muchos de cuyos comandantes eran veteranos experimentados. Después de instituir una serie de reformas administrativas modestas para la eficiencia y la economía, incluida la creación de un verdadero Ministerio de Guerra, el Zar en 1805 se sumergió en las guerras de la Tercera Coalición. A pesar de toda su experiencia y flexibilidad, los rusos con o sin el beneficio de los aliados contra Napoleón sufrieron una serie de reveses o estancamientos, entre ellos Austerlitz (1805), Eylau (1807) y Friedland (1807). Después de que Tilsit Peace obtuviera cinco años de descanso, Grand Armée de Napoleón invadió Rusia en 1812. Tras una retirada rusa en el interior, Mikhail Illarionovich Kutuzov en septiembre dio una batalla indecisa en Borodino, seguida de otra retirada al sureste que descubrió Moscú. Cuando los franceses abandonaron Moscú en octubre, Kutuzov lo persiguió, reforzado por enjambres de partisanos y cosacos, quienes, junto con el hambre y el frío severo, hostigaron a la Gran Armada. En 1813, el ejército ruso luchó en Alemania, y en 1814 participó en la victoria de la coalición en Leipzig, seguida de una entrada de combate en Francia y la ocupación de París.

La finalización exitosa de las guerras napoleónicas todavía dejó a Alejandro I con un establecimiento militar demasiado grande e inasequible, pero ahora con la adición de elementos desafectos dentro del cuerpo de oficiales. Mientras que algunos oficiales gentry formaron sociedades secretas para defender las causas revolucionarias, el zar experimentó con el establecimiento de tropas establecidas, o colonias militares, para reducir los costos de mantenimiento. Aunque estas colonias fueron en muchos aspectos solo una extensión de la experiencia del siglo anterior con los colonos militares en la frontera, su aplicación generalizada generó mucho descontento. Después de la muerte de Alejandro I, los disturbios y la conspiración llevaron a un intento de golpe militar en diciembre de 1825.


Flota rusa del mar negro en una revista naval

El zar Nicolás reprimió enérgicamente la llamada rebelión decembrista y luego impuso un orden en el suelo del desfile. Su ejército permanente creció hasta alcanzar el millón de efectivos, pero su sistema de reclutamiento obsoleto y su infraestructura de apoyo tradicional eventualmente se mostraron incapaces de enfrentar los desafíos de la modernización militar. Superficialmente, el ejército era un modelo de rutina predecible y disciplina severa, pero sus defectos inherentes, incluyendo armas anticuadas, incapacidad para una rápida expansión y falta de movilidad estratégica, llevaron inexorablemente a la derrota de Crimea. El ejército fue capaz de someter a los insurrectos militares polacos (1830-1831) y los revolucionarios húngaros (1848), y combatir con éxito a persas y turcos (1826-1828, 1828-1829), pero en el campo quedó rezagado con respecto a sus homólogos europeos más modernos. Luchando desde 1854 hasta 1856 contra una coalición aliada en Crimea, los rusos sufrieron la derrota en Alma, las fuertes pérdidas en Balaklava y Inkerman, y la humillación de la rendición en Sebastopol. Solo la experiencia de la guerra prolongada en el Cáucaso (1801-1864) proporcionó un antídoto no convencional a la "paradomanía" convencional de San Petersburgo, que había inspirado tan a fondo la derrota de Crimea. Así, las montañas reemplazaron a la estepa como el polo sur en una versión actualizada de la dialéctica del norte del siglo anterior.



Defensores de Sebastopol - Vasily Igorevich Nesterenko (1967, Rusia, Pavlograd)

Durante la primera mitad del siglo XIX, la marina también experimentó su propia versión de la misma dialéctica. Durante un breve período, la marina rusa bajo el Almirante Dmity Nikolayevich Senyavin hostigó a las fuerzas turcas en el Egeo, pero después de Tilsit, la Marina Real Británica gobernó tanto en el Báltico como en el Mediterráneo. En 1827, los rusos se unieron a los británicos y franceses para golpear a los turcos en Navarino, pero en el norte, la Flota Báltica, al igual que el establecimiento militar de San Petersburgo, pronto degeneró en una fuerza de desfile imperial. Solo en el Mar Negro, donde las unidades apoyaban regularmente a las fuerzas terrestres rusas en el Cáucaso, la Marina revelaba cualquier visión táctica y operativa sostenida. Sin embargo, este logro pronto resultó contraproducente, ya que la victoria naval rusa en 1853 sobre los turcos en Sinope atrajo a los británicos y franceses a la causa turca, preparando así el escenario para la intervención aliada en Crimea. Durante la Guerra de Crimea, los buques aliados accionados por vapor y por tornillo atacaron a voluntad tanto en el norte como en el sur, revelando así el atraso esencial de la marina de guerra rusa.

EL EJÉRCITO Y LA ARMADA DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XIX

La era de las Grandes Reformas de Alejandro II marcó un hito importante para ambos servicios. En una serie de reformas entre 1861 y 1874, el Ministro de Guerra Dmitry Alexeyevich Milyutin creó los cimientos para una verdadera fuerza de tierra basada en cuadros y reservas. Facilitó la introducción de una obligación de servicio universal, y se rearmó, se volvió a equipar y se volvió a desplegar el ejército para enfrentar la amenaza emergente de Alemania y austro-húngara en la frontera occidental del Imperio. En 1863-1864, el ejército una vez más reprimió una rebelión polaca, mientras que en las décadas de 1860 y 1870, pequeñas fuerzas móviles figuraron en extensas conquistas militares en Asia Central. La guerra también estalló con Turquía en 1877-1878, durante la cual el ejército, a pesar de un inicio irregular, un liderazgo de campo inconsistente y las deficiencias en la logística y el apoyo médico, se desempeñó bien, especialmente en una campaña decisiva en el teatro europeo al sur de la cordillera de los Balcanes. . Circunstancias similares se regían en el teatro de Transcausus, donde el ejército superó los reveses iniciales para apoderarse de Kars y llevar la campaña a Asia Menor.

Después de la guerra de 1877-1878, las prioridades de planificación y despliegue vincularon al ejército más estrechamente con la frontera militar occidental y especialmente con los despliegues en tiempos de paz en la Polonia rusa. Con considerable dificultad, Alejandro III presidió una modernización de la fuerza limitada que presenció la adopción de armas de pólvora sin humo y los cambios en el tamaño y la estructura de la fuerza que mantuvieron al ejército en términos casi iguales con sus dos adversarios potenciales más significativos, la Alemania imperial y Austria-Hungría. Al mismo tiempo, el fin de siglo trajo nuevos compromisos militares extensos al Lejano Oriente, tanto para proteger los intereses imperiales en expansión como para participar en la supresión de la Rebelión Boxer (1900).


Ejército y marina rusos 1904-1905

Los mismos desafíos de la modernización de la fuerza y ​​las diversas responsabilidades acosaban a la armada, tal vez más que al ejército. Durante los años 1860 y 1870, la marina hizo la difícil transición de navegar a vapor, pero posteriormente tuvo que lidiar con requisitos geoestratégicos cada vez más diversos que exigían la retención de las fuerzas navales en al menos cuatro teatros (Báltico, Norte, Mar Negro y Pacífico), Ninguno de los cuales se apoyaban mutuamente. Simultáneamente, el Almirantazgo ruso lidió con cuestiones de rol e identidad, considerando si la misión principal de la marina en la guerra consistía en la defensa de las costas y el comercio o en el logro de la verdadera supremacía del "agua azul" en la tradición de Alfred Thayer Mahan y su naval ruso discipulos No obstante, en 1898, Rusia poseía la tercera armada más grande de Europa (diecinueve naves capitales y más de cincuenta cruceros), principalmente gracias a los programas de construcción de buques de Alejandro III.

EL EJÉRCITO Y LA ARMADA DE NICHOLAS II

Bajo el último zar de Rusia, el ejército pasó de la derrota al desastre y la desesperación. Inicialmente comprometido y dividido por una nueva dicotomía entre el Lejano Oriente y la frontera militar europea, al ejército le fue mal en la guerra ruso-japonesa de 1904-1905. La mala visión estratégica y aún peor la ejecución en el campo de batalla en una guerra del litoral del Lejano Oriente trajo la derrota porque Rusia no pudo aprovechar sus abrumadores recursos. Mientras que la marina cedió tempranamente la iniciativa y el comando del mar a los japoneses, las acumulaciones de la fuerza terrestre rusa a través de vastas distancias fueron lentas. El ayudante general Alexei Nikolayevich Kuropatkin y sus subordinados carecían de la capacidad para combatir acciones de demora de expertos o para dominar las complejidades de los compromisos de reuniones que se convirtieron en batallas y operaciones principales. Atado a una línea de comunicaciones de 8 mil kilómetros, el ejército marchó a través de una serie de reveses desde las orillas del Yalu (mayo de 1904) hasta los alrededores de Mukden (febrero-marzo de 1905). Aunque la guarnición en Port Arthur conservó la capacidad de resistir, la rendición prematura de la fortaleza a principios de 1905 simplemente se sumó a la humillación rusa.

A la armada rusa imperial le fue aún peor. A excepción de Stepan Osipovich Makarov, quien fue asesinado temprano, los almirantes rusos en el Lejano Oriente presentaron una imagen de indolencia e incompetencia. El escuadrón ruso del Pacífico en Port Arthur realizó varias incursiones a medias, y luego fue embotellado en su base por el almirante Togo, hasta finales de 1904, cuando la artillería de asedio japonesa golpeó al escuadrón en pedazos. Cuando el zar envió a su Flota Báltica (rebautizada con el Segundo Escuadrón del Pacífico) al Lejano Oriente, fue presa de los japoneses en Tsushima (mayo de 1905) en una batalla naval de aniquilación. En total, el zar perdió quince barcos capitales en el Lejano Oriente, la columna vertebral de dos flotas de batalla.

Los años entre 1905 y 1914 fueron testigos de renovación y reconstrucción, ninguno de los cuales fue suficiente para preparar al ejército y la armada del zar para la Primera Guerra Mundial. La derrota del Lejano Oriente alimentó los fuegos de la Revolución de 1905, y ambos servicios fueron testigos de motines dentro de sus filas. Una vez que los disidentes fueron eliminados, las tropas del ejército en pie fueron empleadas generosamente hasta 1907 para reprimir el desorden popular. Para 1910, la estabilidad y las mejores condiciones económicas permitieron al Ministro de Guerra del Ayudante General Vladimir Alexandrovich Sukhomlinov emprender reformas limitadas en la estructura de reclutamiento, organización, despliegue, armamento y suministro del ejército. Se podría haber hecho más, pero la marina desvió preciosos fondos para programas ambiciosos de construcción naval para restaurar el poder y el prestigio del segundo brazo. El objetivo general era preparar a Rusia para la guerra con la Triple Alianza. La obsesión con la amenaza frente a la frontera militar occidental eliminó gradualmente las dicotomías anteriores y subsumió todas las demás prioridades estratégicas.



El estallido de las hostilidades en 1914 llegó demasiado pronto para que varios proyectos de reforma y reconstrucción tuvieran éxito. Nuevamente, los rusos sufrieron de un alcance estratégico y redujeron demasiado sus recursos militares y navales. Además, los líderes militares no lograron establecer vínculos sólidos entre el diseño y la aplicación, entre los medios y los objetivos, y entre las tropas y sus instancias de comando. Estas y otras deficiencias, que incluyen un sistema logístico inadecuado y la incapacidad del régimen para movilizar al frente interno para apoyar al frente de combate, resultaron desastrosas. Así, los rusos movilizaron con éxito a 3,9 millones de soldados para una corta guerra de aniquilación militar, pero los primeros desastres en Prusia Oriental en Tannenberg y los Lagos de Masuria, junto con una ofensiva estancada en Galicia, condujeron inexorablemente a una prolongada guerra de desgaste y agotamiento. En 1915, cuando la presión ofensiva alemana hizo que el Comando Supremo ruso acortara su frente en la Polonia rusa, la retirada se convirtió en una derrota costosa. Una de las pocas notas positivas llegó en 1916, cuando el Frente Sudoeste de Rusia, bajo el mando del general Alexei Alexeyevich Brusilov, lanzó quizás la ofensiva más exitosa de toda la guerra en todos sus frentes. Mientras tanto, una marina que todavía no se recuperó completamente de 1904-1905 generalmente cumplió con sus funciones de apoyo requeridas. En el Báltico, colocó campos de minas y protegió los enfoques de Petrogrado. En el Mar Negro, después de las dificultades iniciales con las unidades alemanas que servían bajo los colores turcos, la flota tuvo un buen desempeño en una serie de operaciones de apoyo y operaciones anfibias.


El Sikorsky Il'ya Muromets de la era de la Primera Guerra Mundial, el primer bombardero pesado con 4 motores

En última instancia, una combinación de sangrado aparentemente interminable, cansancio de la guerra, ineficiencia gubernamental y la ineptitud política del régimen facilitaron la propagación del sentimiento pacifista y revolucionario tanto en el ejército como en la marina. A principios de 1917, se había establecido suficiente malestar para hacer que ambos servicios fueran incapaces de una lealtad constante o de operaciones de combate sostenidas y efectivas. Al final, ni el ejército ni la armada ofrecieron pruebas contra los enemigos internos y externos del zar.